domingo, 21 de enero de 2018

100 INSTANTES EN UN SANTIAMÉN




CAMBIO DE VIDA

Decidido a cambiar de vida vendió los dos coches y el apartamento de la playa, dejó de viajar y de jugar al golf, renunció a las comidas en los restaurantes caros y a las salidas con amigos. Regaló el velero y la tabla de surf, se deshizo de todo su vestuario de marca, abandonó el gimnasio, las sesiones con el nutricionista y los masajes. No contento con ello, se afilió a unas cuantas ONGs entre las que distribuyó su dinero, donó sus obras de arte a una subasta y se planteó vender la única casa que tenía para trasladarse a vivir a una tienda de campaña. Cuando estaba a punto de ingresar en una secta budista se despertó. Su mujer, ajena al episodio onírico, roncaba a su lado y el bebé dormitaba en la cuna. La lluvia caía sobre la lona con una cadencia musical y por una esquina se colaba algo de agua. Debajo del saco de dormir todavía guardaba la orden de desahucio. Sacudió la cabeza en un santiamén para espantar el sueño y lo único que le quedó fue la imagen de la realidad. Tenía que desmontar la tienda antes de que llegaran los del hipermercado. Sabía que no estaba permitido acampar en su aparcamiento.

Seleccionado en el concurso "100 INSTANTES EN UN SANTIAMÉN"
El Libro Feroz.

Si amáis a los animales, los beneficios de la venta de este libro irán destinados a la Asociación Protectora de Animales la Luz de Laura. Precio 10 euros. Sin gastos de envío.

Ah, y podréis leer un buen puñado de excelentes microrrelatos. Todos ellos incluyen la palabra "santiamén".
 

8 comentarios:

Tracy dijo...

Me ha encantado.

José Antonio López Rastoll dijo...

El sueño tiene mucha coherencia con la parte que viene después y ese puntito de humor que tanto se agradece; el resto es como la vida misma. Felicidades.

Un abrazo.

Esther Planelles Arráez dijo...

No es lo mismo abrazar la austeridad voluntariamente que hacerlo por obligación. Me encanta esa vuelta de tuerca final.

Un abrazo y felicidades.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, me ha gustado mucho la maestría con la que has dado el giro a toda la historia. No creas, que hay días que puede dar miedo el despertar.
Enhorabuena.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Me alegro, Tracy. Saludos.

Maribel Romero dijo...

Gracias, Jose, ya sabes que la realidad penetra en los sueños y, a veces, hasta en las pesadillas. Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

No, Esther, no es lo mismo voluntad que imposición. Por desgracia, en esta sociedad nos vemos sometidos a demasiadas imposiciones. La vuelta de tuerca fue sorpresa hasta para mí. Gracias. Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Gracias, Alicia. La verdad es que inicié el micro sin demasiada idea de lo que quería contar. Así es la magia de la literatura, tú pones las ganas y lo demás surge. Un abrazo.