viernes, 20 de marzo de 2015

INCONFORME



Se dibujó un reloj en la muñeca para parecer mayor. Cuando creció hizo lo mismo para seguir siendo niño.

10 comentarios:

Esther Planelles dijo...

Si es que algunas personas son... somos incapaces de pertenecer a un lugar y momento para siempre.

Buen microrrelato. Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Creo que ha aprendido algo en el viaje: que el reloj solo sirve para medir la prisa.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Así somos por naturaleza, Esther. Raritos.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Y que ser mayor es aburrido, Jose. Si fuera fácil volver a la infancia...

Un abrazo.

Mián Ros dijo...

El sentimiento siempre fue el mismo, dentro de un cuerpo cambiante.
Me encantó, Maribel.

Maribel Romero dijo...

Así es, Mian, siempre en constante búsqueda.

Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, tu texto me ha recordado a algo que leí hace poco en una entrevista, que la parte fundamental de la vida es aquel intervalo de tiempo que acontece desde que deseamos ser mayores hasta que lo que queremos es volver a ser niños.

Un abrazo.

anni kabat dijo...

Frase simple y efectiva. Totalmente cierto!

Maribel Romero dijo...

Alicia, no sé si la parte más loca, aquella en la que no deseamos nada, sólo vivir, es la que realmente merecerá la pena.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Es lo que tienen las palabras, anni, que por simples que sean, cuando juegas con ellas, ponen a funcionar el pensamiento.

Gracias por tu visita y comentario.