viernes, 27 de junio de 2014

EL FRUTO DE LOS TALLERES LITERARIOS

"Estas narraciones nacen de los talleres literarios celebrados en Llibreria Ali i Truc desde octubre de 2013. Son dieciséis cuentos ambientados en Elche, la ciudad de las palmeras, y con ellos, sus autores nos demuestran que no solo se puede jugar con las palabras, sino también con los lugares y las gentes. Los talleres les dieron la oportunidad de iniciarse o mejorar, según los casos, en la creación literaria, y este libro la de dar a conocer a los lectores su calidad y sus diferentes estilos narrativos. Desde Arenales del Sol hasta el barrio de Los Palmerales, pasando por el Cementerio Viejo o el puente de Altamira, la ciudad esconde secretos. Es momento de descubrirlos".
Próximamente anunciaré presentación.
Y si queréis saber más sobre esta aventura literaria, AQUÍ.

viernes, 20 de junio de 2014

ALAS PARA VOLAR

Nació en una jaula, no entendía de libertad, sin embargo, desde que su pico se hizo fuerte, se dedicó sin descanso a intentar romper el cordón que ataba la puerta de aquella cárcel. Y lo consiguió. Una mañana apareció partido en el suelo del balcón, la puerta abierta, la jaula vacía. «No sobrevivirá —sentenciaron sus dueños—, estos pájaros solo viven en cautiverio». Desde la rama de un árbol de la avenida, el periquito los observa, tan desvalidos, sin alas. Le entristece que no sean capaces de ser libres, que cada día acaben encerrados entre las mismas paredes, que no traten de romper cerraduras, destrozar puertas, franquear ventanas... Finalmente piensa que cada uno vive según su naturaleza. Abandona la rama e inicia el vuelo. El mundo lo espera.

viernes, 13 de junio de 2014

EL CACIQUE, de Luis Romero

Esta novela fue Premio Planeta ni más ni menos que en el año 1963, y es bien merecedora de este premio y del que se presente. Me la regalaron hace tiempo y no la había leído, o sea, que guardaba una joyita en mi biblioteca sin saberlo. Se trata de una novela que retrata a la perfección la España más rural, una historia de pueblo con un argumento muy sencillo, porque no hay misterios que descubrir ni enigmas que resolver, hay vida; la vida, suerte y desgracia de cada pueblerino, y la sombra de un tipo poderoso que, como todo mortal, llega a su fin.
La novela comienza con la muerte de un individuo del que en ningún momento se conoce el nombre, pero que no es necesario para después ir descubriendo todo sobre él. Concretamente comienza con unas campanas tocando a muerto, y se desarrolla toda la trama en el tiempo que dura el velatorio, es decir, veinticuatro horas, para acabar la historia después del entierro del tipo. Tan escaso tiempo da muchísimo de sí porque sirve para que el lector conozca todos los detalles sobre el pueblo, sobre el difunto y sus particulares comportamientos, sobre los vecinos, las rencillas, las peleas familiares... Literariamente es una obra modelo, manual para escritores. Aparecen muchísimos personajes, hasta el punto de que a veces te pierdes (no sabes si el que habla es el del estanco, el barbero, el maestro, el del almacén, el viajante, el de la tienda, el del casino...) pero esto no es importante, porque lo verdaderamente importante es lo que cuentan. De este modo, a través de las conversaciones de los personajes, el lector descubre quién era el muerto (menos su nombre, pero con el título de la novela se puede imaginar), cuáles fueron sus abusos, qué simpatías o antipatías despertaba..., por tanto, la novela está constituida en un ochenta por ciento o más por diálogos, todos magníficos, bien llevados, bien escritos, que son los que van mostrando la realidad al lector. En cuanto a la parte descriptiva es perfecta, meticulosa, esmerada, sin caer en el dato superfluo, da gusto leerla.
Es curioso cómo, dependiendo de quien hable del muerto, lo presenten como una buena persona o todo lo contrario, lo que me ha llevado a pensar en la teoría del yin y el yang, esa idea de que en todo lo malo hay algo de bueno y en todo lo bueno hay algo de malo. Cuando habla alguien que supo apreciar las obras del muerto (llevó la electricidad a la comarca, fue el benefactor de la escuela, creó el casino, trajo el ferrocarril...) el lector también siente simpatía por él, y piensa que hay gente que se queja de todo. Cuando el que habla es un oprimido (el muerto era dueño de todos los comercios del pueblo; todos tenían que pagarle alquileres y los cánones que a él le diera la gana, y con el sobrante malvivían; a los campesinos les pagaba prácticamente con pan y vino; abusaba de la joven que le gustaba y la dejaba después como un putón sin futuro, y más en un pueblo pequeño; tenía a su servicio a un matón que causaba estragos entre la gente...) entonces piensas: ¡menudo hijo de puta! Y seguramente vence la segunda opinión, porque de verdad que el tipo era un tirano insufrible, sin embargo, esta historia también deja entrever lo difícil que resulta sublevarse ante un tipo así, parece mentira que todo un pueblo no pueda con un solo hombre, pero poderoso caballero es don dinero. Es una novela muy buena, la he disfrutado en todos los sentidos.

viernes, 6 de junio de 2014

LA VIDA DE UN LIBRO

Sin contar a los clásicos, a todos esos títulos que no tienen fecha de caducidad, la vida de un libro es muy corta. Una novedad editorial lo es durante pocos meses, prácticamente los que dura la campaña promocional: presentaciones por aquí, entrevistas por allá y reseñas por el otro lado. A partir de ese momento el libro empieza a envejecer. Con seis meses en el mercado ya no genera demasiado interés. Un año son palabras mayores.
Hablo, claro está, de todos esos libros, miles en realidad, que se publican en nuestro país bajo la firma de autores desconocidos, o que, aún llevándola de uno conocido, no se convirtieron en best-sellers nada más pisar la calle, pues a estos últimos no les afecta el paso del tiempo, o al menos no les afecta en la misma medida. Por poner un ejemplo, a día de hoy todavía alguien compraría encantado El tiempo entre costuras, de María Dueñas, cuya primera edición salió al mercado en junio de 2009.
Un autor nuevo con un libro viejo persigue un objetivo, el de crear otra obra que genere el interés de los lectores, que nazca con nuevas oportunidades, que cautive lo que no cautivó la anterior, que quizá lo eleve a lo más alto, al cielo de los escritores; pero la historia, en la mayoría de los casos, se repite.
Las páginas web que se dedican a ello, se llenan de reseñas de las últimas novedades, de esos libros recién salidos del horno, o todavía por salir, que les envían las editoriales para garantizarse el interés de los lectores y la venta de los ejemplares. Es difícil encontrar reseñas de libros con más de un año de antigüedad, por muy buenos que sean, a excepción, claro está, de los grandes nombres de la literatura universal.
Hay demasiados libros publicados, eso es cierto, y unos van sustituyendo a los otros en los escaparates de las librerías y en las entradas de los blogs, y con ese gesto destierran a los anteriores, los mandan al olvido, muchas veces de manera injusta, porque puede ocurrir que una historia de folletín esté robando espacio a una obra de literatura.
Los libros tienen corta vida, y los autores siempre esperan que en ese breve periodo de tiempo se produzca el milagro, el de convertir su obra en inmortal.