lunes, 28 de julio de 2014

EN AGOSTO, CORRECCIONES

Hace un tiempo, en una entrada anterior, hablé de la revisión y corrección del texto literario (aconsejo leer), ese proceso tan necesario e importante como tedioso e ingrato en el mundo de la escritura. Sin embargo, el proceso se vuelve mucho más agradable, incluso se disfruta, cuando se trata de corrección de galeradas. ¿Por qué? Porque hablamos de textos que no solo han pasado ya por la revisión de su autor, sino que cuentan, además, con el visto bueno de una editorial, y que tras seguir unos pasos acabarán convirtiéndose en libros.
Y esa será mi labor en el próximo mes, y multiplicada por dos, puesto que tengo que enfrentarme a la corrección de galeradas de dos novelas muy importantes para mí: por un lado EL PESO DE LAS HORAS, finalista de la 34º edición del Premio Azorín, una obra que llegó muy lejos, empatando en votos a la novela que resultó ganadora en aquella convocatoria, EL AMOR DEL REY, de la escritora Begoña Aranguren, y que ha fascinado a la editorial AUTORES PREMIADOS, entre cuyos objetivos se encuentra el de: “...conferir especial atención a aquellas obras finalistas en destacados premios que poseen un nivel y técnica equiparable (incluso superior) a la del autor que obtiene dicho galardón. Llevar a cabo una edición cuidada y una distribución orientada a su venta en las principales librerías del país”.
La segunda obra que será objeto de corrección en este verano no es menos importante. Se trata de EL ÚLTIMO TRUCO DE MAGIA, novela finalista en este mismo año del Premio Edebé de Literatura Juvenil, una obra muy especial que encandilará al público más joven y que, lógicamente, será publicada por EDITORIAL EDEBÉ.
La primera saldrá a la venta en otoño y va dirigida a público adulto; la segunda verá la luz a principios del próximo año y está destinada a lectores jóvenes, dos obras de calidad, como en su día estimaron los jurados de sus respectivos premios, en las que tanto las editoriales como yo tenemos depositada nuestra máxima confianza.
En agosto, correcciones; y además con mucho gusto.
Felices vacaciones a todos, feliz descanso, feliz verano.

9 comentarios:

Esther Planelles dijo...

Sin duda parece más interesante que corregir cuadernillos de repaso escolar.

El artículo sobre el proceso de corrección me ha parecido muy interesante. Es muy cierto que la ilusión del primer momento nos ciega ante los errores más flagrantes. Yo también dejo macerar los escritos, aunque por ese motivo, muchos han acabado en la papelera.
Espero poder participar algún día en uno de tus talleres; me queda mucho por aprender.

¡Que disfrutes mucho de tus galeradas! (¡preciosa palabra!).

Abrazotes.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, feliz descanso, felices vacaciones y buena mano para terminar de pulir esas dos obras que pronto tendremos en nuestras manos.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

No seas tan dura, Esther, estoy segura de que ninguno de tus escritos merece la papelera, aunque es cierto que, desde la distancia, nunca nos satisface del todo el trabajo hecho. Para eso están las correcciones.

Sería un honor que vinieras a uno de mis talleres porque aprendería mucho de ti.

En cuanto a las palabras, ya sabes, algunas parecen música, sobre todo por lo que significan.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Gracias, Alicia. No va a ser todo corregir, también tendré tiempo para el descanso, que buena falta me hace. Por el momento, en agosto desconecto.

Un abrazo.

Jose Ignacio dijo...

Enhorabuena Maribel por poder publicar tu finalista del Azorín.
Era una injusticia que tu novela no viera la luz. La esperamos con ansiedad.
Por mi parte, por fin decidí dar el salto al vacío y estoy metido de lleno con mi primera novela. Ya te contaré, según vaya tomando forma.
De nuevo mi enhorabuena. Aunque no haga muchos comentarios, te sigo en tu blog.
Un abrazo,

Maribel Romero dijo...

Muchas gracias, José Ignacio. Siempre es una alegría saber de ti.
Suerte y ánimo con esa primera novela, tú puedes. Ya nos irás contando.

Un abrazo.

Blanca Miosi dijo...

¡Hola Maribel!

Felicitaciones por esos dos magníficos libros que pronto verán la luz. Recuerdo lo que sucedió con "El peso de las horas", ¡cómo olvidarlo! Todos estábamos seguros de que ganarías el premio Azorín.
Te mando un cariñoso abrazo, amiga!
Blanca

Maria Jose Moreno dijo...

Así estoy yo también, aunque no lo vivo con tanta emoción como tú. Para mi corregir es como planchar, no va mucho conmigo. Las galeradas como bien dices es distinto porque sabes que lo vas a ver impreso y te llena de ilusión. Me alegro mucho de tus éxitos y recuerdo con muchos nostalgia aquel verano de hace ya años en el que tuve el placer de conocerte virtualmente. Un beso muy fuerte

María José Aguilar Rueda dijo...

Una buena tarea la que te espera este mes. Para mí, lo más complicado siempre es dejarlo. Parece que nunca es buen momento.
No sabes como me alegra que pronto tengas dos nuevos títulos en la calle ¡enhorabuena de nuevo!

Un abrazo.