viernes, 30 de mayo de 2014

DILEMA

Desde que el constructor puso el primer ladrillo de mi casa hasta que conseguí la cédula de habitabilidad transcurrieron cinco años. «Todo por la calidad —solía decir él—, hay que hacer las cosas con esmero, con pasión», aseguraba. Hoy se me ha caído el techo encima mientras dormía. Menos mal que el nórdico ha resultado ser tan eficaz como un airbag y no tengo que lamentar daños personales. «Tú haz inventario de todos los desperfectos —me ha dicho mi abogado—, que lo vamos a demandar y le vamos a sacar una pasta gansa», ha añadido con ese humor que lo caracteriza. Y yo no sé qué hacer, me encuentro en un verdadero dilema, y no solo porque el constructor sea mi padre, es que, además, el abogado es mi hijo.
Seleccionado abril. Concurso microrrelatos de abogados.

12 comentarios:

Spaghetti dijo...

JAJAJAJAAAAAA Todo queda en la familia. Muy bueno Maribel, un final sorprendente de una breve historia muy bien escrita.

Tracy dijo...

Jajajaja no me esperaba ese final, jajajajaja

Esther Planelles dijo...

Un relato muy inteligente que lo explica todo, todo y todo.
Tal vez el nepotismo sea el segundo de los pecados capitales de nuestra civilización. Sin embargo, no quiero dejar de pisar la realidad; si bien es cierto que hemos perdido muchas mentes maravillosas, también es verdad que _en contadas ocasiones_ las hemos ganado; y es más: que gracias a la ineptitud de algunos "enchufados" se han destapado algunos secretos inconfesables.
Perdonad la retahíla; a veces, el cuento más simple es el que más te hunde en la reflexión.

Un abrazo y felicidades por toda tu aportación a la creación literaria y al fomento de la lectura.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Muy efectivo en su brevedad.

Maribel Romero dijo...

Sí, todo queda en casa, jeje.
Un abrazo, Spaghetti.

Maribel Romero dijo...

No viene mal un final inesperado de vez en cuando, Tracy.
Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Muchas gracias, Esther. Me encanta que los cuentos simples digan mucho, no es necesario embarcarse en complejidades literarias para transmitir. Lo que sí hace falta al otro lado es un buen lector o una buena lectora, y tú lo eres.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Es la magia del microrrelato, Demiurgo, por eso gusta tanto este género.
Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, qué bien llevado hasta ese descubrimiento final.

Enhorabuena por este pequeño gran triunfo. Bien sabes que no es tan fácil entrar en el listado de los micros elegidos en el concurso sobre abogados.

Un abrazo

Maribel Romero dijo...

Gracias, Alicia. Hacía mucho tiempo que no participaba, pero sí me he dado cuenta de que los seleccionados cada vez son menos. He tenido suerte.

Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Desde luego es una verdadera disyuntiva, pero como todo queda en familia... luego se pueden liar a mamporros para solucionar sus diferencias. Y el próximo constructor que no sea ni siquiera amigo.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Para ciertos asuntos, Jose, la familia cuanto más lejos mejor.

Un abrazo.