viernes, 23 de mayo de 2014

CRÓNICA DE UN DÍA DE FERIA

El pasado sábado, 17 de mayo, tenía una cita en Toledo, concretamente en la Feria del Libro instalada en la plaza de Zocodover, y para ser más exactos en la caseta de editorial Ledoria, publicadora de EL PERFIL DE LOS SUEÑOS, para encontrarme con lectores y firmar ejemplares de dicha obra.
Nada más pisar la famosa plaza toledana, cerca de las doce del mediodía, este era el ambiente que se respiraba por allí.
Algunos paseantes visitando las casetas, aunque en ningún momento demasiado público, a pesar de que la ciudad estaba a tope de turistas aprovechando el año Greco. Me comentaba mi editor que la feria de Toledo es todavía una feria sin tradición y que necesita más rodaje, yo creo que las ferias en general lo que necesitan es otro enfoque que las haga más atractivas.
Y también me encontraba con esta otra imagen, ya que mi estancia en la plaza de Zocodover coincidió con una manifestación en defensa de las bibliotecas públicas, pues son ya cuarenta y tres las salas de lectura cerradas por decisión de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha.
No tardé en dar con la caseta de Ledoria, la número 8, y allí me reuni con Jesús Muñoz, responsable de la editorial.
Y comenzaron a llegar visitas. El catálogo de Ledoria es impresionante, con gran cantidad de títulos donde elegir, pero es que, además, con ocasión de la feria, la oferta de esta pequeña editorial no podía ser más apetecible: 2 x 1. Todo lector que se llevaba un libro elegía otro totalmente gratis.
Si a esto le añadimos que yo también había previsto un regalo personal, obsequiar a todo el que se llevara dedicado EL PERFIL DE LOS SUEÑOS con un ejemplar de mi libro de relatos LOS MESES CUENTAN, hubo afortunados que por el precio de un libro ¡se llevaron tres!
Jesús Muñoz me presentó a algunos de los expositores de la feria, editores, artistas, libreros... Y también a varios escritores toledanos. Me traje dos libros dedicados de autores de la tierra: Y SE HIZO LEYENDA, de Carlos Mendo (novedad editorial); y EL COLOR DEL OLVIDO, de Ángel Bienayas (que ya va por su 2ª edición).
Y antes de volver a casa también hubo ocasión, en este viaje relámpago, de visitar una vez más la hermosa ciudad de las tres culturas. Larga vida y éxito a la feria.

12 comentarios:

Tracy dijo...

Me alegro de la firma de tu libro y siento como mío el poco éxito de público que tienen en general, las ferias del libro, es una pena.

Esther Planelles dijo...

Primero, felicidades por tu participación en este evento. Segundo: "a grandes males, pequeños remedios", como bien demostrasteis en la feria. Nadie se quedará sin disfrutar de los cuentos mientras nazcan bohemi@s que los sueñen y los compartan.

Abrazotes.

Maribel Romero dijo...

Sí que es una pena, Tracy, habrá que analizar por qué ocurre. Todos tenemos a los libros en alta estima, los valoramos como vehículos de cultura, sin embargo, no nos acercamos a ellos. Quizás una feria se considere mero comercio, al fin y al cabo su finalidad es vender, y no están los bolsillos para mucho comprar.

Maribel Romero dijo...

Gracias, Esther. De eso se trata, de compartir, de demostrar que lo que importa de los libros es lo que llevan dentro, eso que no se ve cuando la gente pasea por delante de las casetas.

Un abrazo.

Mari Carmen Azkona dijo...

Cómo me alegro de verte tan sonriente, Maribel, y no me extraña. Estar en Toledo, la ciudad de las tres culturas, y en su feria del libro —coincido con tu apreciación sobre las ferias, casi todas adolecen del mismo problema— tuvo que ser una experiencia memorable.

Gracias por la crónica y por las imágenes, por lo menos, los que no podemos a acompañarte en tu periplo, sentimos que estuvimos allí.

Besos y muchos abrazos.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, gracias por compartir las imágenes y las sensaciones de un nuevo encuentro con un público más lejano. Toledo bien vale una feria.
No sé, acaso el cada vez más escaso éxito de las ferias de libros se deba a que han cambiado los medios de comunicación y difusión. Internet creo que tiene mucho que ver en ello. Una pena porque no hay nada como sentirse próximo al autor de la obra y más si este está por la labor de entablar conversación, como ocurre en la mayoría de los casos que no se trate de éxitos más mediáticos que literarios.

Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

A mí me parece que la iniciativa de regalar un libro a cada comprador es propia de un empresario astuto. Muchos deberían aprender.
En cuanto a ti, me alegra que los sueños vayan trazando su perfil. Te veo más delgada.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Una experiencia más, Mari Carmen, siempre enriquecedora. Tengo mi teoría con respecto a las ferias, pero sería largo exponerlo aquí, además, pronto comenzará la de Madrid y seguramente se llenará de público, por tanto, parecería que lo que digo no tiene sentido.

Un abrazo y gracias a ti.

Maribel Romero dijo...

Alicia, el mundo de los libros está cambiando en todos los sentidos y tenemos que adaptarnos a esos cambios, aunque pienso que, como bien apuntas, la posibilidad de reunirte con un autor y cambiar impresiones con él bien vale una feria.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Sin duda una excelente iniciativa, Jose, estoy segura de que Ledoria hizo una buena feria.

En cuanto al Perfil, desgraciadamente los libros en nuestro país envejecen pronto. El próximo 7 de junio se cumplirá un año de su presentación oficial. Tiene los días contados.

Un abrazo.

María José Aguilar Rueda dijo...

Qué bien, Maribel. Me encanta la iniciativa de ambos. Más de uno se iría cargado de la caseta de Ledoria.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Ya lo creo, María José. Y algunos de los que se fueron cargados llevaban Siete puentes sobre el Sena.

Un abrazo.