sábado, 25 de mayo de 2013

COSAS DEL AMOR

Se enamoró mi madre de un marchante de arte. Un tipo bohemio. La llevó a un hotel y le dijo que la amaba. A los nueve meses nací yo y desapareció él. Nos dejó un cuadro firmado por Picasso que resultó ser falso y una deuda con el banco que resultó ser verdadera. Salimos adelante. Cinco años más tarde, se enamoró mi madre del dueño de una fábrica de turrones. Un hombre dulce. La paseó por la ciudad, la llevó a su casa, le dijo que la amaba y a los nueve meses nació mi hermano. El empresario se fue a Cuba y la olvidó. Conseguimos sobrevivir. Tres años después, mi madre se reencontró con el marchante de arte y con el dueño de la fábrica de turrones, se habían conocido en el Caribe, se amaban y planeaban casarse en diciembre. «Qué afrenta, me voy de aquí», dijo mi madre, pero al entrar en la estación se enamoró perdidamente del conductor del autobús, un cincuentón aficionado a la poesía que le recitaba lindos versos. Adoptaron un perro, y un año más tarde, entre soneto y pareado, desaparecieron poeta y adoptado. Hoy mi madre es una anciana, y se ha enamorado locamente del joven que viene todos los días a cuidarla, le ha pedido matrimonio infinidad de veces y ha recibido de él más de un beso. Se quieren. Creo que es el único amor auténtico de toda su vida. Lo que ella no sospecha, y no quiero que nadie se lo diga, es que el asistente soy yo.
Maribel Romero Soler

sábado, 18 de mayo de 2013

LA TORRE DE LA CALAHORRA

La Torre de la Calahorra es una fortaleza de origen islámico que data de finales del siglo XII o principios del XIII, y constituye uno de los edificios emblemáticos de la ciudad de Elche. Se encuentra ubicada en el casco antiguo, muy cerca de la Basílica de Santa María, en cuyo interior se representa cada año el Misteri d’Elx, un drama sacro-lírico religioso que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001.
Las primeras noticias que se tienen de La Calahorra son de 1264, cuando Jaime I exigió a la población musulmana la rendición, a cambio de respetar las leyes y tradiciones de la comunidad islámica.
Es una construcción prismática de planta rectangular, que se ensancha en la base por motivos de estabilidad. Mide 15 metros de altura, pero en su origen debió sobrepasar los 25. El deterioro y el terremoto de 1829 causaron graves desperfectos en los dos cuerpos superiores, que tuvieron que derribarse. Las numerosas reformas realizadas por los señores de Elche modificaron por completo su estructura. Tanto las ventanas de estilo neóarabe de poniente como el remate almenado de ladrillo son del siglo XIX.
Algunas de sus salas albergan frescos de principios del siglo XX, con panorámicas de la ciudad. Destaca, en la planta baja, la sala con decoración egipcia y motivos masones, lugar de reunión de la logia fundada en Elche en 1858.
En la actualidad el edificio es utilizado para fines culturales, alberga conferencias, cursos y exposiciones.
Y muy pronto será escenario de la presentación de EL PERFIL DE LOS SUEÑOS, novela ganadora del IV Premio López Torrijos 2012. Todo un lujo para mí. Próximamente podré dar más información.

viernes, 10 de mayo de 2013

ESTO ES UN ATRACO

—¡Toda la pasta o disparo!
El director del banco intentó mantener la calma y miró a aquel tipo por encima de las gafas. Tras unos momentos de incertidumbre le pareció reconocer, bajo la media agujereada con la que cubría su cabeza, a su mecánico de siempre.
—¡Hombre, Paco, ¿qué broma es ésta?
—¡No soy ningún Paco. He dicho que la pasta!
El director del banco estaba convencido de que se trataba del bromista de Paco, un vecino del barrio de toda la vida.
—Ja, ja, ja, Paco, ¿es que hoy es el día de los Santos Inocentes? —preguntó a la vez que miraba el calendario de sobremesa y comprobaba que faltaban diez días para el 28 de diciembre.
—¡Cagüendiez, banquero de mierda, que no quiero matar a nadie, coño! —dijo el atracador con la mano metida en el pecho.
El señor Martín-Prats, director de la oficina principal del Banco Mango Neo, por mucho que apreciara a Paco, se molestó con el grosero comentario.
—No creo que me debas tratar así, Paco, aquí te lo hemos dado siempre todo. ¡Y déjate la broma, leñe, que me estás asustando a los clientes!
El atracador sacó una pistola del interior de su chaqueta negra y disparó al techo. Una pieza de escayola cayó a los pies del banquero hecha añicos.
—Si no quieres que la siguiente bala te atraviese el pensamiento, levanta tu culo del sillón y ve abriendo la caja fuerte, capullo.
El señor Martín-Prats trató de controlar la situación. Pidió calma a los clientes que en aquel momento ocupaban la oficina —esfuerzo innecesario porque estaban todos muy tranquilos— y se dirigió a la caja fuerte con el fin de obedecer al que en un principio creyó que era Paco.
—La caja es de apertura retardada —advirtió el director mientras introducía la combinación—, no se abrirá hasta dentro de media hora.
—No hay ninguna prisa —afirmó el atracador.
A continuación ordenó a un empleado de la sucursal que cerrara la puerta con llave, y como si estuvieran en una excursión campestre, los clientes de la entidad sacaron unos bocadillos de no se sabe dónde y se sentaron en el suelo dispuestos a almorzar alegremente, mientras esperaban a que la caja se abriera.
Aquella situación surrealista hizo pensar al director que posiblemente se habría quedado dormido en su sillón y estaba soñando, pero el frío metal del cañón de la pistola en su cogote lo convenció de que lo que vivía era una incomprensible realidad.
Transcurrido un tiempo prudencial el atracador comenzó a impacientarse.
—¿No habrás metido una combinación errónea, verdad? —preguntó al director casi al oído.
El señor Martín-Prats no tuvo tiempo ni de contestar, porque en ese instante el portón de la gran caja fuerte, del tamaño de una persona de mediana estatura, se separaba de los goznes y quedaba entreabierto.
Un gran aplauso se oyó en la oficina que al director le heló la sangre. Allí estaban sus clientes de más de veinte años: don Carlos, ya jubilado, antes taxista. Había pedido al Banco Mango Neo un préstamo de cuatro millones de las antiguas pesetas, y con mucho esfuerzo y sacrificio había conseguido devolver ocho al cabo de quince años; Luis, ahora desempleado, antes trabajador de la Construcción, un hombre decente que lamentablemente iba a perder su casa porque no podía pagar los dos últimos recibos de la hipoteca; Amalia, la dependienta de la farmacia, eficiente y amable, una mujer que había ahorrado toda su vida en un fondo bancario que, no sabía por qué, en aquel momento no podía retirar libremente, y que era muy posible que tuviera que dar por perdido; y Pedro, bombero, un funcionario que había visto reducido su sueldo en una cantidad tal que le impedía seguir cumpliendo con los pagos de los recibos del coche, o sea, que se iba a quedar sin coche.
El atracador exigió al director y a sus empleados que sacaran todo el dinero de la caja fuerte y lo contaran.
—Doscientos mil euros —dijo el señor Martín-Prats con un hilo de voz.
—¿Estás seguro? —preguntó el atracador apuntándole con el arma en el pecho.
—Seguro.
—Bien, pues ahora vais a hacer cuatro montones iguales, y si las matemáticas no me fallan hablamos de cuatro montones de cincuenta mil euros cada uno. ¿No es así?
El director y los empleados asintieron, dispuestos a obedecer.
Cuando el dinero quedó dividido, el atracador animó a don Carlos, Luis, Amalia y Pedro a que cogieran cada uno un montón.
—¿Y tú? —preguntó Amalia a aquel hombre con el rostro cubierto por una media rota.
—Yo la voluntad —contestó—, lo que queráis darme.
Tomaron el dinero para no desairar al atracador y se dispusieron a abandonar la oficina.
El primero en salir del banco fue don Carlos.
—Yo ya estoy jubilado. Lo tengo todo hecho.
Y dicho esto dejó sus cincuenta mil euros en la bolsa que el atracador sostenía abierta.
A continuación salió Amalia.
—Este dinero equivale al de mis ahorros de toda la vida, pero yo quiero el mío, el que conseguí con mi trabajo, el que merezco.
Y dicho esto dejó sus cincuenta mil euros en la bolsa.
El siguiente fue Luis.
—Prefiero perder mi casa a perder mi dignidad —dijo.
Y dejó los cincuenta mil euros en la bolsa.
Y por último salió Pedro.
—No tendré coche, pero nadie me señalará con el dedo.
Y dicho esto dejó los cincuenta mil euros en la bolsa.
Cuando el atracador se disponía a abandonar el banco con el botín escuchó la voz del director.
—¡Espera, Paco, o como quiera que te llames! ¿Y si lo repartes conmigo? A éstos nos los cargamos —dijo refiriéndose a sus empleados—, y te doy mi palabra de que nunca te cogerán.
El atracador apuntó a la frente del director del Banco Mango Neo apretando los dientes, pero en el último instante no tuvo valor para disparar. Nunca había matado a nadie.
Entregó el saco a los empleados y les dijo: “vosotros también sois víctimas”.
Después abandonó la sucursal, se quitó la media de la cabeza y se dirigió a su taller. Todavía le quedaban tres coches por reparar.
Maribel Romero Soler

lunes, 6 de mayo de 2013

ME HA ENAMORADO COMPLETAMENTE...

Dos amigas amantes de la lectura dirigen y administran HOJAS DE ALISIO, una revista literaria de reciente creación que conviene tener en cuenta, con noticias sobre las últimas novedades editoriales, reseñas de libros e información interesante sobre autores y obras.
Hace unos días publicaban un breve fragmento de EL PERFIL DE LOS SUEÑOS, y a modo de aperitivo, dejaban entrever sus primeras impresiones tras la lectura, que realmente no pueden ser mejores.
Mientras llega la reseña, os invito a que leáis este fragmento y a que conozcáis vuestra nueva revista literaria, HOJAS DE ALISIO. AQUÍ.

domingo, 5 de mayo de 2013

MADRE

Compilación de las 50 mejores frases con las que todos (o casi todos) hemos crecido. Diseño de Ricardo Pasarín.
"...Si te observo, a escondidas, puedo entrever tu herencia en mí: te he heredado algunas características y dolencias que me delatan, pero no tu belleza...
Si te miro, a hurtadillas, puedo seguir el rastro indeleble de esa tímida y voraz belleza, y observo tu firme debilidad, empiezo a vislumbrar tu despedida, que será, como todo en ti es, discreta, lejana, triste, inesperada.
Lloro al confirmar que no me has legado ni tu belleza, ni tus besos, ni tus abrazos, convertidos ya en un débito abstracto que me amordaza, madre".
Perteneciente al poemario Estragos, de Javier Cebrián. Frutos del Tiempo, 2012.

miércoles, 1 de mayo de 2013

NUEVA GANADORA PARA EL LÓPEZ-TORRIJOS

La V edición del Premio de Novela que organiza la Correduría de Seguros López-Torrijos y Montalvá ya ha emitido su fallo y la obra ganadora es Siete puentes sobre el Sena (título que me encanta), de la joven escritora sevillana María José Aguilar Rueda.
Me alegro muchísimo por María José, a la que felicito desde aquí, aunque he de decir que me va a costar desprenderme de la corona, porque la llevo con mucho gusto.
Menos mal que la entrega de premios será a finales de junio y la voy a poder lucir un par de meses más, a pesar de que sé que ya no me pertenece.
Y mientras esperamos a poder leer su obra, que será publicada por Editorial Ledoria, siempre tenemos la opción de recurrir a las novelas ganadoras de las ediciones anteriores:
EL VUELO DE LAS AVES, ganadora en 2009, de Miguel Ángel Carcelén Gandía.
LA VOZ DEL MAR, ganadora en 2010, de Consolación González Rico.
BEAUTIFUL RHODESIA, ganadora en 2011, de Carlos Erice Azanza.
Y EL PERFIL DE LOS SUEÑOS, ganadora en 2012, de Maribel Romero Soler (o sea, yo).
O también la finalista de 2011, LA CAJA DE MÚSICA Y EL FILÓLOGO ASESINADO de José Javier Muñoz, que el jurado consideró merecedora de publicación y publicada está:
Los ganadores del premio se renuevan cada año; las novelas, que son lo verdaderamente importante, quedan. Y deben seguir buscando su camino.
Felicito a la organización del premio por su buen hacer, por conseguir mantenerlo con seriedad y transparencia durante cinco años (y los que vendrán), y por seguir apostando por la literatura dando a conocer nuevos valores.
Y, por supuesto, felicito de nuevo a la ganadora, y os dejo el enlace a su blog para que conozcáis un poco más de ella: MICROCOSMOS LITERARIO.