jueves, 31 de octubre de 2013

HALLOBLOGWEEN 2013

Se mueve. El muerto se mueve. ¿Pero cómo no se ha dado cuenta nadie? Acaba de inflar el pecho para coger aire y se han dilatado ligeramente las aletas de su nariz. ¡Aaaaaayyy! ¡La mano! ¡La mano que sujeta el rosario se ha abierto! ¡Me quiero ir! ¿Serán imaginaciones mías? No, no lo son. Dicen que si miras fijamente un cuerpo estático parece que se mueve, pero yo miro el jarrón del fondo de la sala velatorio y está quieto, sin embargo, el muerto no. ¡Aaaaay que si se mueve! ¡Acaba de levantar una pierna! ¿Dónde está la viuda? Se lo diría pero estoy atenazado, la impresión me paraliza. Soy incapaz de abrir la boca. ¡Van a tapar el féretro! ¡Acaban de entrar dos empleados del tanatorio y se disponen a cerrar el ataúd! ¡Dios mío, van a dar sepultura a un hombre vivo! Lo que me faltaba, ha abierto los ojos. Juro que en el último momento ha abierto los ojos, antes de que le cayera la tapa encima. ¡Virgen Santa! Estoy al borde del infarto, la impresión me ciega, no veo, y cada vez estoy más paralizado. Golpes, ahora son golpes, golpes desesperados en la madera. ¿Pero es que nadie los escucha? ¿Están todos sordos? Voy a gritar, no puedo soportar más esta escena. Voy a gritar para que todos se den cuenta de que dentro del ataúd hay un hombre vivo. ¡Pero no puedo! ¡No puedo gritar! ¡No puedo abrir la boca! ¡Parece como si mis labios hubiesen sido sellados con silicona! ¡Tampoco puedo mover los brazos! ¡Ni las piernas! ¡Me siento encajonado! ¡Estoy encajonado! NOOOOOOOOOO... El muerto soy yo.
Quinta edición de HALLOBLOGWEEN, una idea original de Teresa Cameselle. Más información AQUÍ.
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17 comentarios:

G a b y* dijo...

Uffff! (suspiro!) He tenido que tomar aire, pues tu relato me lo ha robado todo. La tensión que crea pone los pelos de punta, más, ese final escalofriante. Realmente... Uffff! Me has dejado impactada!

Un gusto leerte y descubrir este rinconcito de letras que tienes. Te felicito!
Besos al vuelo!
Gaby*

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que inquietante y lograda historia. No solo nadie lo que el protagonista, sino que nadie veía su reacción. Porque era el muerto.
Tal vez la transicción entre la vida y la muerte no sea placida.

Loquita Diplomada dijo...

Muy original tu historia y aterradora. La impotencia del personaje y ese temor a ser sepultado vivo. Recuerdo de un escritor que precisamente soñaba con frecuencia que lo enterraban vivo por lo que en su tumba hizo poner un mecanismo que llevaba una campana como recurso por si realmente algo así le pasaba.
Un beso, Jime

María José Aguilar Rueda dijo...

Muy conseguido, Maribel, realmente inquietante... Y una gran iniciativa esta de Halloblogween, me lo apunto.

Un abrazo.

Leonor dijo...

Qué inquietante! Parece que nos vemos a nosotros mismos cuando hemos muerto, ya desde otra dimensión per sin sufrimiento y tu muerto lo está pasando fatal. espero que nada de eso sea verdad.

Besos

Sindel dijo...

Excelente!!! Qué relato me tuvo al borde del colapso todo el tiempo!!! Qué ansiedad y desesperación generan tus palabras.
Te felicito!!!
Un beso.

San dijo...

Ayyyyy! que angustia he sentido. Muy buena esa tensión que crecia a medida que avanzaba el relato, que además has rematado con un muy buen final.
Un abrazo.

Pepe dijo...

In crescendo el suspense y la sensación agobiante que atenaza y aterroriza. El final, de infarto. Muy lograda la tensión del relato.
Un saludo.

Dorotea dijo...

Se intuye, se sospecha, casi se tiene la seguridad de que ese va a ser el desenlace... Sin embargo llega con el golpeteo del martillo. ¡Muy bien relatado!
Un abrazo

Valaf dijo...

Suspende in crescendo y al final...teeeeeeela, pero teeeeeela...es que lo has narrado tan bien que me estoy poniendo en su lugar.

Un saludo

Lola Mariné dijo...

Uf! madre mía! qué angustia!
Como siempre, una maestra con el relato breve.
Estoy de vuelta ;)
Besos

José Antonio López Rastoll dijo...

La conciencia de la propia muerte aterra al ser humano, como en "El entierro prematuro" de Poe, convertido en "La obsesión" por el director Roger Corman en 1962. Hay que sobreponerse a los miedos si queremos vivir (fácil decirlo, difícil hacerlo). Un cuento espeluznante, Maribel.

Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel,muy bien llevado. Con el primer golpe creo que he comenzado a presentir lo que pasaba pero ello no ha impedido llegar al final con esa impresión de haber leído un impecable y angustioso texto. Enhorabuena.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Muchas gracias a todos por vuestras visitas y comentarios. Ha sido un placer participar un año más en esta terrorífica convocatoria de Halloblogween. Y por supuesto un placer leeros.

Abrazos.

Fabián Madrid dijo...

Final inesperado. Buen relato.
Un beso.

Charo dijo...

Realmente logras crear la tensión desde la primera palabra del relato y trasmites la angustia final del personaje...el caso es que antiguamente se enterraba vivas a más personas de las que pensamos.
Me ha gustado mucho

Natàlia Tàrraco dijo...

Sudor frío en el tanatorio, lúgubre y empático hasta el escalofrío.
Genial retrato de sensaciones únicas e irrepetibles, te felicito temblando.
Besitos.