sábado, 25 de mayo de 2013

COSAS DEL AMOR

Se enamoró mi madre de un marchante de arte. Un tipo bohemio. La llevó a un hotel y le dijo que la amaba. A los nueve meses nací yo y desapareció él. Nos dejó un cuadro firmado por Picasso que resultó ser falso y una deuda con el banco que resultó ser verdadera. Salimos adelante. Cinco años más tarde, se enamoró mi madre del dueño de una fábrica de turrones. Un hombre dulce. La paseó por la ciudad, la llevó a su casa, le dijo que la amaba y a los nueve meses nació mi hermano. El empresario se fue a Cuba y la olvidó. Conseguimos sobrevivir. Tres años después, mi madre se reencontró con el marchante de arte y con el dueño de la fábrica de turrones, se habían conocido en el Caribe, se amaban y planeaban casarse en diciembre. «Qué afrenta, me voy de aquí», dijo mi madre, pero al entrar en la estación se enamoró perdidamente del conductor del autobús, un cincuentón aficionado a la poesía que le recitaba lindos versos. Adoptaron un perro, y un año más tarde, entre soneto y pareado, desaparecieron poeta y adoptado. Hoy mi madre es una anciana, y se ha enamorado locamente del joven que viene todos los días a cuidarla, le ha pedido matrimonio infinidad de veces y ha recibido de él más de un beso. Se quieren. Creo que es el único amor auténtico de toda su vida. Lo que ella no sospecha, y no quiero que nadie se lo diga, es que el asistente soy yo.
Maribel Romero Soler

14 comentarios:

sergio astorga dijo...

Maribel, es verdad el tópico, el amor es una cosa loca.
Don Camilo diría que la señora es de cascos ligeros, casi, volátiles. Un olvido que se disfruta y un miedo a sí misma crónico.

Abrazos contados.

Maribel Romero dijo...

Sergio, más de uno y de una opinarían como don Camilo. Menos mal que siempre queda un amor auténtico, aunque algunos lo descubran al final de sus días.

Un abrazo.

Spaghetti dijo...

Muy bueno Maribel! un relato conciso y con un lenguaje rotundo y directo, lleno de sorpresas y con un final sorprendente también...porque la locura de amor acabó con la memoria.
un bsazo.

Ingrid (Vicsabelle) dijo...

Muy bonito y emotivo relato, Maribel. Me encantó.
Abrazos

Jordi Costa Plaza dijo...

Enamorado relato! :)

José Antonio López Rastoll dijo...

Un recorrido, Maribel, por los diferentes amores, algunos realmente surrealistas, por los que puede pasar una persona, aunque afortunadamente sólo en tu micro ocurren todos a la vez. Por poco me da un infarto amoroso.

Maribel Romero dijo...

Un placer tu visita, Spaghetti. En algunos casos es mejor perder la memoria para seguir disfrutando del amor.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Gracias, Ingrid, por tu visita y comentario.

Besos.

Maribel Romero dijo...

Eso sin duda, Jordi! Gracias por venir.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Jeje, Jose, no me extraña. Bueno, todos a la vez no, unos detrás de otros :)

Un abrazo.

Mari Carmen Azkona dijo...

Qué bueno… De la sonrisa a la ternura, pasando por las más disparatadas situaciones, en menos de trescientas palabras. Una maestra del engaño y la escritura, Maribel :-) Me ha gustado mucho.

Besos y un fuerte abrazo.

Lola Mariné dijo...

Que bonito relato, Maribel.
Esa madre ha tenido una vida rica y feliz, siempre enamorada.
Besos!

Maribel Romero dijo...

Y bien disparatadas, Mari Carmen. No sé si se le va más la pinza a la señora enamorada o a la escritora, y es que, tanto para escribir como para amar, hay que estar un poco loco ¿verdad?

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Pues es cierto, Lola. Y además con un hijo que la adora. ¿Qué más se puede pedir?

Un abrazo.