martes, 5 de febrero de 2013

QUIZÁS UN SUEÑO

Con este amargor tan extraño en la boca no consigo olvidarla. Ocurrió tras el accidente. Apareció con su estilizada figura negra, se arrodilló junto a mi cabeza magullada, acarició mi cuello herido con sus dedos afilados y sonrió. “Acompáñame”, me dijo en un susurro mientras me mostraba un túnel oscuro con una potente luz al fondo. Entonces me besó. Estaba dispuesto a seguirla cuando oí entre sollozos la voz de mi hijo: “papá, no me dejes”. Y a continuación desperté en la cama del hospital. Todos dicen que fue un sueño, pero este sabor...

20 comentarios:

Winnie0 dijo...

Durísimo y bueno bueno Maribel! un beso

Tracy dijo...

Eso es una pesadilla, ¡qué horror!

Alicia Uriarte dijo...

Qué bello el retorno por aún no había acabado su misión en este mundo terrenal. Fuese la proximidad del más allá o una pesadilla, la realidad es que has captado el momento.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Un beso para ti, Winnie.

Maribel Romero dijo...

Pues mucha gente asegura haber experimentado esa pesadilla, Tracy.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

La súplica de un hijo lo puede todo, Alicia.

Un abrazo.

Manuel dijo...

una experiencia que debe marcar después el como vivir la vida diaria.
Un llamada frente a una invitación.
Un beso

Spaghetti dijo...

Debe de ser un tópico, la luz al final del túnel...pero a mi me hizo reír cuando la vi por el cristal ahumado de la ambulancia, porque sabía que era el sol redondo ...pero sí que pensé que podría sel el último sol que yo vería después del infarto.
No está tan lejos tu ficción de mi realidad Maribel.
bssoss.

Maribel Romero dijo...

Seguro que sí, Manuel, recibir el beso de la muerte y continuar vivo es como para replantearte muchas cosas.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Vaya, Spaghetti, tú sí que me has impactado con tu relato. No sabes cuánto me alegro de que aquella luz del sol no fuera la última que vieras.

Un abrazo.

Mián Ros dijo...

Mis felicitaciones, Maribel.
Qué buen micro.

Un abrazo.
Mián Ros

sergio astorga dijo...

Maribel, las voces siempre nos despiertan o nos alejan.
El más allá o el más acá se fusionan.
Los mundos paralelos.
Sigo más allá de las estrellas.

Abrazo a voces.

José Antonio López Rastoll dijo...

Qué sabor más genialmente tétrico tiene este micro, Maribel. Me recuerdas un libro que leí hace poco: "Vida después de la vida", de Raymond Moody. Sobre las ECM.

Un abrazo.

Mari Carmen Azkona dijo...

Qué bueno este beso de la Muerte, Maribel. Me gusta cómo ha evolucionado el micro. Desde ese inicio un tanto tétrico hasta la emotiva llamada del hijo… Engancha.

Besos y abrazos.

Maribel Romero dijo...

Gracias, Mián.
Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Sergio, el más allá puede esperar. Escuchemos las voces que nos mantienen con los pies en el suelo.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Pues ese libro, Jose, o es muy antiguo o yo leí hace años uno parecido. Es un tema que siempre impacta.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Me alegro de que así lo veas, Mari Camen.

Un abrazo.

Juji dijo...

Que gozada, Maribel. Me encantas esos finales, no lo puedo evitar :)
Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Juji, al protagonista no le gustó tanto el final con ese sabor...

Un abrazo.