lunes, 7 de enero de 2013

MENTES VACÍAS, reseña de Paqui Pérez Gallego

Mentes vacías es una novela corta de ciencia ficción. Se desarrolla en el año 2045 y es la historia de una familia, sus relaciones, sus problemas, su vida.
Luis y Julia son un matrimonio con dos hijos, Carlos y Germán, que viven en una sociedad casi perfecta, donde no existen problemas de paro, algunas enfermedades como el cáncer están erradicadas e incluso no tienen problemas de accidentes de tráfico, puesto que han perfeccionado el mecanismo de los automóviles y es casi imposible tenerlos, ya que el propio coche dispone de autonomía y decisión propia frente a un mal uso por parte del conductor.
La media de vida ha aumentado considerablemente, por lo que su principal problema es qué hacer con las personas mayores que ya no pueden valerse por sí mismas y de las que los hijos no pueden hacerse cargo por motivos laborales; tampoco existe personal disponible para cuidarlos puesto que no hay paro, por lo que se empieza a desarrollar un programa especial controlado por la Seguridad Social para ingresar a todos estos ancianos en una especie de residencia, más parecido a un hotel de lujo, a cambio de no tener que pagar las pensiones y estar cuidados permanentemente con un personal adecuado para ello.
El programa experimental consiste en implantar en el cerebro de cada uno de los ancianos, mediante una sencilla intervención, una cápsula que les borrará sus recuerdos y quedarán en un estado de felicidad permanente. No se acordarán de sus hijos ni de su pasado, ni siquiera recordarán lo que hicieron diez minutos atrás.
La madre de Julia, Celia, será incluida dentro de este programa experimental, será una de las cuarenta personas elegidas para ello. Pero algo sale mal, porque el experimento no obra los resultados deseados en Celia, que guarda su secreto ante todos e incluso ante su propia hija.
El Centro está dirigido por un desalmado director, médico, cirujano, que se va a aprovechar del estado de los ancianos en su propio beneficio y entrar en una trama de tráfico de órganos.
La novela está narrada magistralmente. El ritmo es trepidante y va intercalando las peripecias de la familia, la historia del hermano homosexual que vive en París, las dudas de Julia con respecto a la relación con su marido por creer que éste le pone los cuernos, e incluso la historia de su hijo streaper, con el drama de su madre ingresada en un Centro Experimental a la que, seguramente por remordimientos, va a visitar cada día.
Todo ello consigue que no puedas dejar de leer y que cuando termina (tiene un buen final que no voy a contar) te deja una buena sensación, y por supuesto, ganas de leer más.
Si no la habéis leído os la recomiendo encarecidamente, a mí me ha encantado.
Paqui Pérez Gallego es escritora y debe ser de las pocas personas que no ha sucumbido a tener un blog. Su reseña fue publicada en un grupo literario restringido, dentro de un apartado de reseñas de libros leídos, con la finalidad de darlos a conocer. Cuento con su permiso para publicarla también en este espacio. Gracias, Paqui.

6 comentarios:

Winnie0 dijo...

Este será uno de mis primeros libros del 2013 mi querida Maribel Un beso

Maribel dijo...

¡Oh, qué sorpresa, Winnie! ¿Ya te has decidido a probar con la lectura digital?
Creo que Mentes Vacías te va a gustar mucho por tu alto concepto de la familia. Espero que así sea.

Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Comparto por completo, y linea a linea, la opinión de Paqui Pérez sobre esta primera novela en soporte digital de nuestra compañera Maribel. Interesante tanto por el tema principal como por los colaterales que van apareciendo y que enriquecen el conjunto, por su dinamismo, por la redacción del texto, por el dominio que tiene Maribel sobre la sicología del comportamiento humano y que queda muy bien reflejado en esta obra, ...

Yo también la recomiendo, pasé buenos momentos con su lectura.

Un abrazo para ambas.

Maribel dijo...

Muchas gracias, Alicia.

Un beso.

José Antonio López Rastoll dijo...

Un reseña de lujo, Maribel, para una novela que, desde el aparente alejamiento de la ciencia ficción, aborda un tema que no se puede aparcar y que nos afecta a todos.
Lo de que no puedes dejar de leer es marca de la casa.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias también a ti, Jose. Me mimáis demasiado.

Un abrazo.