miércoles, 16 de enero de 2013

ERRI DE LUCA

Una amiga me habló de Erri de Luca. Lo había descubierto recientemente, y tanto le gustó la novela de este escritor italiano que al acabarla buscó otra del mismo autor, ambas novelas cortas (sabe que son mi debilidad) y ambas editadas por Siruela.
Hace unos días, en Twitter, alguien escribió: «Erri de Luca, imprescindible». Yo intervine para comentar: «Tengo Montedidio, pero aún no la he leído», y el señor twitero contestó: «Léela cuando puedas, es sublime». Y ya la he leído. Y es sublime.
Montedidio (Monte de Dios) es un barrio de Nápoles desde cuya altura se divisa toda la ciudad, y es también el título de esta novela corta (152 páginas) que me llegó por Navidad a través de un amigo invisible.
El joven protagonista de esta historia (del que nunca sabremos su nombre y que llamaremos el muchacho) ha dejado la escuela a los trece años y se ha puesto a trabajar en el taller de un carpintero, el maestro Errico. Su familia es pobre, toda la población es pobre porque todavía sufren las secuelas de la guerra.
En el taller de carpintería se instala también un extranjero, un hombre de edad indefinida que ha salido de su país huyendo de la barbarie y que se dedica a reparar los zapatos de todos los pobres de Montedidio. Se trata de don Rafaniello (así lo llaman), y una prominente joroba es el rasgo físico que lo caracteriza.
El muchacho recibe de manos de su padre, como regalo de cumpleaños, un bumerán, un objeto que acepta como un auténtico tesoro, pero que no puede usar porque “en este barrio de callejones que se llama Montedidio, si quieres escupir al suelo no encuentras un hueco entre los pies. Aquí no hay espacio para tender un trapo. De acuerdo, digo, no lo puedo lanzar, pero puedo ensayar el movimiento”.
Y a eso se dedica. En los lavaderos del edificio, en la terraza, ensaya diariamente el lanzamiento del bumerán, nota el calor de la madera en su mano, le quema, quiere volar, pero él lo retiene. Nota que sus músculos se tensan, que día a día, el ejercicio del bumerán está cambiando su cuerpo, sus brazos se hacen fuertes, también su voz comienza a adquirir otros matices. Y el bumerán sigue queriendo volar.
Algo más ocurre en la terraza, comienza a recibir las visitas de Maria, una vecina de su misma edad con la que conoce el amor y, por primera vez, el sexo.
Al mismo tiempo, en la carpintería, la relación con Rafaniello se estrecha. Es un hombre bueno y le encanta escuchar las historias que salen de su boca. Descubre que la joroba del zapatero es en realidad el escondite de un par de alas con las que Rafaniello, al igual que el bumerán, piensa volar algún día y regresar a su país. A veces, el muchacho, lo ve frotarse la espalda contra la pared, escucha el sonido de huesos, lo ve quejarse, y piensa que esa joroba debe estar ya a punto de romperse como la cáscara de un huevo para dejar libres las hermosas alas que lo harán volar.
El muchacho confiesa a Rafaniello que tiene un bumerán, se lo enseña, y ambos llegan al acuerdo de que el último día del año, zapatero y bumerán, volarán juntos a las estrellas desde los lavaderos del edificio en Montedidio.
Toda esta historia es una gran metáfora. El bumerán nacido para volar que sin embargo no puede hacerlo, el deseo del muchacho de darle libertad, la contención final, la lucha diaria por conseguir el vuelo perfecto, la madera que está a punto de abandonar los dedos y que al final se detiene, el miedo a ser libre, el miedo de dar la libertad y de que esa libertad, como el bumerán, se estrelle contra alguien, que dañe o se dañe.
Narrado en primera persona, Montedidio recoge las reflexiones del muchacho, sus recuerdos del pasado, su día a día, sus experiencias, sus tristezas... Con una prosa que a veces raya la poesía, Erri de Luca sabe llegar al lector y cautivarlo. Y todo ello con un lenguaje limpio y claro, porque el secreto de este escritor italiano no es el abuso de retórica, sino el saber transmitir hondas emociones con los episodios más cotidianos.
Erri de Luca nació en Nápoles en 1950. A los dieciocho años participó en el movimiento del 68 y posteriormente fue miembro del grupo Lotta Continua. Ha trabajado como albañil y camionero, y durante la guerra de los Balcanes fue conductor de vehículos de apoyo humanitario. Es un apasionado alpinista. Es autor de más de cincuenta obras, entre las que destacan: Aquí no, ahora no (1989); Tú, mío (1998), Tres caballos (1999), El peso de la mariposa (2009) o Montedidio (2001). Aprendió de forma autodidacta diversas lenguas, como el hebrero o el yiddish, y ha traducido al italiano numerosos textos, como alguno de los libros de la Biblia.
Considerado uno de los autores italianos más importantes de todos los tiempos, sus libros han sido traducidos a 23 idiomas. Ha sido galardonado con varios premios, entre los que destacan el Premio France Culture, el Fémina Étranger en Francia o el Premio Petrarca en Alemania.

16 comentarios:

Winnie0 dijo...

Qué bien Maribel!!! Un libro que voy a leerme ya sin duda...me has metido el gusanillo Un besito

Anónimo dijo...
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Maribel Romero dijo...

Me alegro, Winnie, además es una novela cortita y de fácil lectura.

Un abrazo.

Spaghetti dijo...

No lo conocía, pero gracias a ti, lo conoceré.
bssosss

sergio astorga dijo...

Maribel, con tu entusiasmo ya lo busqué y lo tendré que leer.

Abrazos luca.

Lola Mariné dijo...

Bueno, pues yo tampoco lo conocía, pero me has despertado la curiosidad.
¡A por él!
Besos

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, he leído atentamente la reseña del libro y la biografía de Erri de Luca. Desde luego, no ha lugar a duda, algún día habrá que sumergirse en sus pa´ginas.

Gracias por animar a la lectura.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Para mí también ha sido un descubrimiento, Spaghetti, agradable descubrimiento.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Sergio, creo que te va a gustar. Ya me dirás.

Un abrazo lector.

Maribel Romero dijo...

Lola, solo por estar etiquetado como uno de los autores italianos más importantes de todos los tiempos, creo que merece la pena conocer su obra.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Alicia, encantada de poder animar a la lectura con esta reseña, si de verdad sirve para que alguien busque este libro, o cualquier otro, y lo lea, me alegro de haberlo dado a conocer.

Un abrazo.

Blanca Miosi dijo...

La voy a conseguir, Maribel, leer a los grandes siempre nos enseña, me ha encantado tu reseña, un beso amiga!

José Antonio López Rastoll dijo...

He consultado en la biblioteca pública de mi ciudad y tienen varias novelas. Entre ellas no está "Montedidio", pero seguro que alguna me cautiva. Lo breve también me enloquece.

Un abrazo.

Maribel Romero dijo...

Pues sí, Blanca, estas lecturas enriquecen a lectores y a escritores. Me alegro de que te haya gustado la reseña.

Un beso.

Maribel Romero dijo...

Jose, mi amiga leyó en primer lugar "El peso de la mariposa", yo leí su reseña y me fascinó. Después consiguió "Tras las huellas de Nives", también le gustó pero está centrada en la afición a la montaña de Erri de Luca, y si el tema no te atrae, quizá pueda resultar demasiado montañera, aunque también rezuma reflexiones y poesía en todas sus páginas. Ya me contarás cuál lees.

Un abrazo.

Anónimo dijo...
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