martes, 16 de octubre de 2012

ESTUPOR Y TEMBLORES

Nos encontramos ante una novela corta de la escritora belga Amélie Nothomb. En ella la autora nos habla en general de la cultura nipona, y en particular del sistema de jerarquías dentro de las empresas japonesas. Una verdadera esclavitud. La novela tiene tintes autobiográficos y la autora nos narra sus propias vivencias, o su particular calvario, dentro de la empresa Yumimoto (por cierto, ayer leí un artículo sobre la moda actual entre las mujeres japonesas de llevar pañales cuando van al trabajo, para evitar ir al baño y no perder tiempo).
Me ha resultado un libro curioso que permite conocer las costumbres y tradiciones de un país tan lejano como es Japón, al que a veces idolatramos sin que lo merezca, porque lo cierto es que, como ya se recoge en alguna otra reseña, la lectura de esta novela, en la medida en que conoces más el funcionamiento del país, te pone de muy mala leche.
Aún así hablamos de una obra que obtuvo en 1999 el tradicional Gran Premio de la Academia Francesa y también el modernísimo premio Internet, otorgado por primera vez por los lectores internautas.
Algo que me llama poderosamente la atención es que esta novela es muy breve (143 páginas). Por el tipo de letra utilizado y el formato del libro, aseguraría que no tiene más de 70 folios DIN-A4. Estoy convencida de que aquí en España un manuscrito de estas características sería rechazado por cualquier editorial sin leerlo. No sé qué manía se le tiene aquí a la novela corta, pero está claro que a los editores españoles les gustan los tochos. Habrá que preguntarse si al lector también.

14 comentarios:

Winnie0 dijo...

Jo Maribel y a mi que me encanta la novela corta!!!! un besito

Maribel dijo...

Y a mí, Winnie, me siento muy cómoda con la novela corta. Suele encerrar grandes tesoros.

Un abrazo.

Spaghetti dijo...

Si es tan corta la colaré en mi lista de pendientes. Los editores españoles se pierden muchos autores buenos que condensan la literatura en pocas páginas.
Si prefieren seguir publicando biblias, allá ellos, pero tendrán que adaptarse, un día, al cambio de los tiempos.
Japón siempre encierra un misterio... en una caja de silencio.
Pdta. por favor quita el captcha que me deja ciego...y no sirve para nada.

Maribel dijo...

Quitado el captcha, Spaghetti, que ciertamente es un auténtico coñazo.

Besos.

Alicia Uriarte dijo...

Pues Maribel, en mi caso prefiero la novela corta. Yo no necesito muchas páginas para encontrar grandes sueños en ellas.

Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel, tocas y cimbras de nuevo los mitos de una industria editorial que no entiende de literatura y sí de mercados. Abrir la ostra tarea de muchos.

Abrazo corto en arial 12 puntos.

Maribel dijo...

Realmente es que no son necesarias, Alicia. Supongo que un buen libro no debe medirse por su número de páginas, hay libros buenos con 700 y otros igual de buenos, o más, con 120. Lo que me gustaría es que tanto unos como otros fueran aceptados por editoriales y por lectores en función de su calidad, es decir, que no se decantaran por el "libro gordo" por la única razón de que lo es.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Qué pena, Sergio, que el negocio esté siempre por encima confundiendo al consumidor final del producto, sea libro o lata de tomate.

Abrazo literario.

José Antonio López Rastoll dijo...

Igualito, Maribel, que en España (lo de llevar pañales en el trabajo para no ir al baño). Digo yo que habrá que encontrar un término medio, ¿no?
Por otra parte, es admirable la capacidad de síntesis de algunos escritores japoneses. ¿Será para no perder demasiado tiempo leyendo?

Un abrazo.

Maribel dijo...

En España, Jose, lo que habrá que encontrar primero es trabajo.

Yo creo que en Japón leer sí leen, quizá no pierdan el tiempo durmiendo. Así van, que se les cierran los ojos.

Un abrazo.

Juji dijo...

Es cuestión de abrir la mente, cosa que dudo mucho que los editores hagan. Tampoco estaría mal que preguntaran al público que desea, ¿no' un tocho o veinte páginas, pueden tener la misma calidad, así que no entiendo ese rechazo de antemano.
Un fuerte abrazo, Maribel.

Maribel dijo...

Juji, supongo que lo que más interesa es el producto que se puede vender más caro. Quizá por ahí vaya la cosa.

Un abrazo.

Alejandro dijo...

La lectura, Maribel, nos proporciona viajar por lugares insopechados y conocer sus constumbres sin movernos de casa. Esa es la magia de la Literatura, con el plus que aporta siempre la imaginación del lector. Con esta entrada has abierto paisajes y situaciones que invitan al debate. Gracias.

Un abrazo.

Alejandro

Maribel dijo...

Alejandro, ciertamente el argumento de este libro es para abrir debate, lo que ocurre es que no he profundizado en él, quizá porque se presentaba controvertido.

Un abrazo y gracias por venir.