miércoles, 31 de octubre de 2012

EL FIN - HALLOBLOGWEEN 2012

Al principio sintió un ligero mareo, pero inmediatamente después notó que le faltaba el aire. Salió corriendo de su dormitorio como si emergiera de las profundidades del océano, pero no lograba alcanzar la superficie. Se ahogaba. Se ahogaba en la cocina, en el salón, en el cuarto de baño...
El primero que la buscó desesperado fue su hijo pequeño. Los ojos se le salían de las órbitas, parecía un pez moribundo. No tardó en aparecer el mayor con las manos agarrándose el cuello y la boca abierta. Sonó el teléfono y comprobó que era su marido. Descolgó y solo pudo escuchar: aaaaaaggggggg.
Cogió a los niños y salió al jardín en busca del oxígeno que parecía haberles arrebatado algún Dios burlón. El perro ya estaba muerto y el gato se retorcía como una serpiente.
De las casas colindantes comenzaron a salir los vecinos con el rostro demudado, algunos se arrastraban por el suelo buscando aire.
Al mismo tiempo que su hijo pequeño caía sobre el césped, una nave espacial sobrevolaba los tejados de las casas. «Tranquilos, van a morir todos, estaba anunciado, les pedimos calma, si lo asumen con entereza les resultará mucho más fácil», se oía a través de un poderoso altavoz. Miró hacia arriba y le pareció reconocer por las ventanillas de aquel aparato a algunos presidentes de gobierno, ministros, banqueros, incluso al alcalde de la ciudad. El micrófono, que había quedado abierto, les permitió escuchar el último mensaje antes de morir: «Menos mal que invertimos todo el dinero de los recortes en este prototipo espacial, menudo acierto, de otro modo nos estaría pasando como a ellos». Y después brindaron con champán.
Este relato participa en HALLOBLOGWEEN 2012. Más relatos participantes en el blog de la organizadora, Teresa Cameselle.

27 comentarios:

Winnie0 dijo...

BRAVO Maribel....excelente visión de futuro jaja Un beso

Juji dijo...

¡Madre del amor hermoso! Que mal gusto de boca te deja este -perfecto-relato. Esto si que es terror del bueno, Maribel.
Un fuerte abrazo.

Lury Margud dijo...

Ahora si que me voy a tomar el congreso... me gusto mucho

sergio astorga dijo...

Esplendido Maribel. Creo que a tus lectores nos hace falta visión empresarial.

Abrazo en tierra.

Neogéminis dijo...

jajajaja...te las ingeniado para aunar el espanto de los temores ficticios con el daño que produce la maldad real!
Muy bueno.

Lucía de Vicente dijo...

Dios, Maribel... Son las 14,30 h. y me acabas de quitar las ganas de comer.

¡Felicidades por tu relato!

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, qué buena combinación de realidad y ficción. Esto sí que es lo suficientemente creible como para tener pesadillas.

Un abrazo.

Sindel dijo...

Y por supuesto que siempre se van a salvar los que manipulan en poder, aún sin merecerlo.
Una muerte espantosa, inesperada y sin piedad para los buenos, los humildes, los rectos. Es lo más parecido a la justicia real de estos tiempos que leí.
Muy buen relato, un abrazo.

Tyrma dijo...

Muy bueno Maribel,el ginal eees genial, esperaba otra cosa y me ha encantado.
Un beso

Fabián Madrid dijo...

Relato de angustia con un final, actual e inesperado. Un beso

José Antonio López Rastoll dijo...

Humor negro que no falte, Maribel, pues entonces no circularía un soplo de aire por este agosto perpetuo.

Un abrazo.

Teresa Cameselle dijo...

Sin aliento me has dejado con tu relato. Y encima tener que ver como se salva lo peor de la sociedad.
Me ha espantado ¡¡
Gracias por participar.

San dijo...

Solo me nace un !madre mía!, de puro real da miedo.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Espero que no nos pase algo así; aunque con los gobernantes que tenemos nunca se sabe.
Muy bueno
Un abrazo

Tracy dijo...

Las jugadas que gastan los micrófonos abiertos, gracias a ellos nos damos cuenta de por quién estamos gobernados. esta visión cuando estás a punto de palmarla debe ser asfixiante y encima con el dinero de los recortes ¡GENIAL!

Mari Carmen Polo dijo...

Pues la cosa es bien cierta Maribel: si llegáramos a esos extremos, todos estaríamos bien fastidiados, excepto los poderosos. A veces pienso en un planeta, nuestro planeta, desahuciado por completo, y veo una nave donde escapan los más ricos, mientras el resto de los mortales termina sucumbiendo.

Has escrito un relato estupendo :)

Un abrazo

José Vte. dijo...

Maribel, encantado de pasar por aquí en esta reunión juevera.
¡Por Dios , que horror!. ¿Y porque será que en el fondo todos pensamos que algo así puede estar sucediendo en estos momentos? Una manera muy gráfica de describir la manera en que toda esta gentuza se está riendo de nosotros.
Bravo, me ha encantado.

Un abrazo

juliano el apostata dijo...

mu mu bien traído este relato, actual como la vida misma, actual como lo que está sucediendo en estos instantes en la vida misma...y es por eso que te aplaudo...
medio beso...

Roberto LopezGarcia dijo...

Excelente cóctel de lo irreal con lo tangible. Leí tu historia.

Saludos!

Lola Polo dijo...

Un relato estupendo, pero ¡ay!, no des ideas, Maribel, no des ideas.

Ha sido un placer pasar por aquí.

Un abrazo

lola

Mar dijo...

Y yo pensando en que algún desalmado los había intoxicado con algún gas o vete tu a saber... :)

Saludos!

Pepe dijo...

Describes el momento final, pero esa muerte lenta, esa regresión hacia una vida peor para "casi" todos los ciudadanos por la vía de los recortes no sólo económicos sino de derechos largamente luchados y conseguidos, hace mucho tiempo que viene produciéndose de una forma gradual y progresiva.
Me gusta que lo reflejes en tu relato de una forma magistral.
Un abrazo.

Cecy dijo...

Este, es el fin del mundo. Cuando los inescrupulosos del poder nos quitan el aire, poco a poco, pero ya de manera descarada.
Tu relato entre la realidad y la ficción lo han dejado bien naranja y negro.

Un abrazo.

Juan Carlos dijo...

Hombre Maribel, que te voy a contar, me parece una magnífica metáfora de lo que vivimos.
Saludos en vías de indignación.

Maribel dijo...

Muchas gracias a todos por la visita y por leer y comentar.
Ha sido un placer participar un año más en la simpática (y terrorífica) convocatoria de Halloblogween. Creo que he pasado por todos vuestros blogs (si me falta alguno decidlo, porfa) y he disfrutado mucho con vuestras aportaciones.
Gracias a Teresa por seguir manteniendo en pie este evento, a pesar del gran trabajo organizativo que conlleva.

Y abrazos cariñosos para todos.

Menchu Garcerán dijo...

¡Madre mía! que panorama. Me falta el aire. Un relato agobiante con un final inesperado. Felicidades Maribel

Natàlia Tàrraco dijo...

Ayyyyyy Maribel, !qué ahogo! El caso es que ya nos ahogan sin prisas y sin pausas, en tu relato se salvan los que siempre se salvan, tremendo y genial.
Besito con retraso que llegué tarde de viaje.