sábado, 22 de septiembre de 2012

AGRADECIMIENTO

«Te regalo mis gafas de sol», le dijo el pequeño entregándole dos chapas cogidas con un alambre. El abuelo, ciego, tomó el obsequio emocionado y besó al aire.

12 comentarios:

Winnie0 dijo...

Tu microrelato me ha encogido el corazón! Un beso Maribel

Iacob Shilenuss dijo...

Me gusta.

Iacob

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, aunque dicen que” lo bueno si es breve, dos veces bueno”, no creo que eso se cumpla en todas las circunstancias. Sin embargo considero que sí se cumple en este micro en el que la esencia del mensaje palpita al unísono con la calidad literaria del mismo.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Afortunadamente, Winnie, aún te queda mucho corazón porque lo tienes MUY GRANDE. Un beso.

Maribel dijo...

Me alegro, Iacob. Un saludo.

Maribel dijo...

Gracias, Alicia. Un abrazo (respuesta breve pero sentida)

Lola Mariné dijo...

¡Uf! Como siempre, admirada de tu capacidad de síntesis.
Besos

Maribel dijo...

Algún día, Lola, sintetizaré tanto que me quedaré solo con el título :)
Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel, la dadiva esta más allá del objeto.

Dejo el abrazo

José Antonio López Rastoll dijo...

Se dice que los padres están para educar y los abuelos para consentir. Olvidan que a nosotros no nos consentían caprichos que los nietos les sacan con facilidad, como si llevaran gafas de chapa.
Es lo que tiene.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Sin duda, Sergio.

Otro abrazo que te llevas.

Maribel dijo...

Bienvenido, Jose, veo que comienzas a retomar las rutinas. Ánimo para lo que te puedas encontrar en esta y otras junglas.

Un abrazo.