jueves, 19 de julio de 2012

LOS MESES CUENTAN EN LA UNIVERSIDAD MIGUEL HERNÁNDEZ DE ELCHE

LOS MESES CUENTAN, libro de relatos que recoge doce historias adultas escondidas detrás de los meses del año, ha llegado a la universidad, y concretamente ocupa estanterías en las bibliotecas de los cuatro campus de la UNIVERSIDAD MIGUEL HERNÁNDEZ: Elche, Orihuela, Altea y San Juan.
Todos los estudiantes, y el personal universitario, pueden ya acceder a esta obra que me sigue dando satisfacciones, ya que no dejo de recibir comentarios elogiosos sobre ella. Es un libro que se mueve de manera discreta, pero que va llegando a los lectores y no los deja indiferentes.
El próximo 7 de septiembre, y arropada por la Unidad de Cultura, Extensión Universitaria y Promoción Lingüística, tendrá lugar en la propia universidad, en el campus de Elche (ya diré lugar y hora), una presentación de la obra un tanto especial, ya que quiero concebirla como una presentación-coloquio, o una charla sobre el libro (no habrá venta de ejemplares in situ), y para ello me gustaría invitar al acto a todos aquellos que ya conocen LOS MESES CUENTAN, para que puedan participar con sus opiniones.
Es una propuesta quizás un poco atrevida, pero creo que puede resultar muy interesante. Invito a los ilicitanos a conocer este libro de relatos. Los que tengan carné de la universidad lo pueden conseguir en cualquiera de sus bibliotecas, los usuarios habituales de las bibliotecas públicas de nuestra ciudad también lo pueden solicitar en cualquiera de ellas. Los que deseen comprarlo lo pueden hacer en la librería ALI I TRUC o solicitándolo directamente a la editorial, y para los aficionados al ebook también está la versión digital (a mitad de precio) disponible en múltiples portales, por ejemplo EL CORTE INGLÉS.
Quizá decidas elegir LOS MESES CUENTAN como lectura para este verano. Si es así te invito a la presentación-coloquio del próximo día 7 de septiembre. Lo podemos pasar muy bien.
Ampliaré información en su momento.

6 comentarios:

sergio astorga dijo...

Mi querida Maribel, me encanta esta idea, una pena no poder ir a compartir y hablar sobre el libro. Si me permites disentir, el libro se mueve de manera discreta porque hay literatura y donde hay literatura el gran público se asusta. El que la escritora pueda estar con sus lectores, no presentar un libro que nadie ha leído exceptuando el escritor y el presentado, es un verdadero acto de valor literario que me entusiasma y seguiré impaciente tus crónicas y comentarios.

Abrazos que cuenten

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, muy interesante este futuro encuentro acercándote al círculo universitario con la que acaso sea tu publicación más adulta.

Como si fuera premonitorio este primer acto postvacacional, con esas hojas en la portada del libro protagonista del evento, será el anticipo o avance de que el otoño estará ya llamando a nuestras puertas y que, al igual que tú, intentaremos esperarle con nuevos proyectos e ilusiones.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Qué razón tienes, querido Sergio, donde hay literatura el gran público se asusta, del mismo modo que se asusta donde hay arte.
Me enorgullece tu comentario, si es que, con tu buen criterio, has visto literatura dentro de "Los meses cuentan".
A mí la idea también me parece buena, otra cosa es la respuesta de la gente. Espero que alguien se anime a participar en este coloquio. Ya contaré.

Un abrazo literario.

Maribel dijo...

Pues sí, Alicia, exceptuando "Mentes Vacías", que se mueve por otros derroteros, ésta es mi publicación más adulta por el momento.
Me gustaría pensar que el círculo universitario va a responder a esta llamada, pero el 7 de septiembre es fecha todavía de vacaciones y quizá no tenga a muchos estudiantes conmigo.
Yo insistiré llegado el momento, por si acaso.

Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Quizás pueda parecer un lastre, Maribel, que no haya venta de libros pero estoy seguro de que ello ayudará a que sea una charla más literaria, libre de la presión de comprar el libro. Que a veces parecemos mercaderes.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Ojalá sea como dices, Jose. Te aseguro que para mí resulta mucho más relajado acudir sin libros. Prefiero sentirme escritora antes que vendedora.

Un abrazo.