jueves, 7 de junio de 2012

NO TENGO AGENTE

Los que me conocéis un poco sabéis que no suelo contar experiencias muy personales, y que de ciertos aspectos literarios, o su entorno, siempre hablo de manera genérica, pero en esta ocasión me apetece compartir mis andanzas, ilusiones y desilusiones en este mundo extraño de las letras, en cierto modo porque quizá sea información útil para compañeros y compañeras que siguen mi misma senda.
Creo que todos los que escribimos hemos aspirado en algún momento a tener un agente literario. Al mismo tiempo, y mientras llega o no llega, también nos hemos lanzado en solitario a intentar la publicación de nuestras obras dirigiéndonos directamente a las editoriales. A mí siempre me ha ido mejor la segunda opción. Enviando una propuesta editorial conseguí el contrato para la publicación de mi primer libro, DOSCIENTAS CUESTIONES DE DERECHO QUE TODO EL MUNDO QUIERE SABER. No es literatura, es un libro divulgativo, pero para mí fue importantísimo poder meter una obra en el mercado y abrirme de este modo una pequeña puerta.
Más tarde, de la mano de Edimáter, llegó la novela infantil CHARLI Y LOS CINCO PELIGROS, que meses después se publicó también en lengua valenciana. Mi relación con Edimáter es fantástica, y no he necesitado agente para negociar nuevas obras con ellos, seguramente porque les gusta mi trabajo y sobre todo porque gusta al público al que se dirige. EL MEJOR AMIGO DEL NIÑO y MÁS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS (esta segunda ganadora de un premio) son buenas pruebas de lo que digo, además de que ya tienen en la editorial la segunda parte de Charli en proceso de ilustración.
La editorial alicantina ECU aprobó otra propuesta editorial mía y apostó por PERRO GUARDIÁN, novela juvenil que ha gustado y sigue gustando mucho a los más jóvenes. Y mientras todo esto se cocía en España, me lancé a enviar una propuesta a Libresa, importante editorial ecuatoriana de género infantil y juvenil. Y de nuevo, sin agente, fue aceptada y dio lugar a la publicación de VERSOS TRAVIESOS en diciembre pasado, poemario ilustrado que se distribuye por toda América Latina, aunque no en España.
Por último, LOS MESES CUENTAN, doce cuentos adultos, vio la luz de la mano de VISIÓN LIBROS, editorial con la que ya había publicado EL PINTALABIOS, libro colectivo junto con seis autoras más.
Ocho libros publicados sin agente, a los que podría sumar MENTES VACÍAS, autopublicado en Amazon en versión Kindle como muchos sabéis.
Pero yo me he dirigido a agentes, por supuesto que lo he hecho, porque todas estas gestiones que debería encauzar un profesional y que, sin embargo, he de hacer yo misma, me restan tiempo para escribir. Tiempo y fuerzas, porque cada día el mundo literario es más incierto, más inseguro, y por tanto las dificultades de publicar, con agente o sin él, se multiplican.
He de decir, en honor a la verdad, que negativas de agentes propiamente dichas solo he recibido dos (la última ayer), puesto que, aunque me he dirigido a otros, ni siquiera han aceptado recibir mi obra, alegando que ya no pueden representar a nadie más. A mí esta explicación siempre me ha alucinado. Recuerdo que con mi novela finalista del Premio Azorín 2010 (todavía sin publicar) me dirigí a varios agentes mediante llamada telefónica. Al preguntarles si podía mandarles obra y decirme que no, yo añadía “espere que les explique, se trata de una novela finalista de un importante premio”, y la respuesta seguía siendo que no, que ya tenían muchos representados y que de momento no querían a ninguno más.
La única agencia que aceptó mi novela y la tuvo sobre su mesa varios meses fue la de Sandra Bruna. Mantuve varias conversaciones con Joan Bruna. Me dijo que recibían muchísimas obras, tantas que las novelas buenas directamente eran rechazadas y que solo quedaban sobre la mesa para la decisión final las muy buenas. Bajo esta premisa estudiaron y valoraron mi novela. Sé que les interesaba, pero en la decisión final (entre 20 novelas muy buenas tenían que elegir 5) primaron criterios que desconozco y que dejaron mi obra fuera. Recibí por tanto la temida negativa mediante un e-mail.
Creo que después he mandado la obra a otro agente (que ni recuerdo el nombre porque ya ni siquiera llevo control de estos trámites), pero que doy por hecho que la han rechazado porque son de los que, cuando no les interesa una obra, no te contestan. Bendita cortesía.
Y hablando de cortesía, ya son dos años los que lleva mi novela en el despacho de una editorial (hablo siempre de la finalista del Premio Azorín). Dos años en los que me he dirigido al editor telefónicamente en varias ocasiones y en los que siempre he recibido respuestas del tipo: “tenemos que verlo mañana en el Comité Editorial”, “tengo los informes positivos de los lectores y ahora quiero leerla yo”, “antes del verano te contesto”, de nuevo “mañana se reúne el Comité Editorial”, “te llamo mañana”, “te llamo el viernes”... Nunca me llamaron. Nunca hubo un NO por respuesta, y mientras no exista el no siempre cabe la posibilidad del SÍ. Me dirigí a ellos por última vez a principios de este año y les dije que no les iba a llamar más, que lo único que les pedía era que POR FAVOR, fuera la que fuera la decisión tomada, me la hicieran saber. Acaban de cumplirse dos años de informalidad, incumplimiento y absoluta falta de respeto. Esta editorial es LENGUA DE TRAPO.
Y siguiendo con esta novela, tengo desde el verano pasado un contrato encima de mi mesa que no firmé porque me pareció abusivo. Hice saber a la editorial que las condiciones no eran muy adecuadas y contestaron que así firmaban todos los autores y que no hacían distinciones. Lo siento por los demás autores. Sé que no voy a enriquecerme con la escritura, ni siquiera a ganar para vivir, pero no voy a aceptar un contrato que claramente solo favorece a una parte, no me doy por pagada (que es lo que les ocurrirá a otros) solo por el hecho de ver mi obra convertida en libro y en el mercado (que será lo que mueve a la mayoría de noveles a aceptar estos contratos). Es de esto precisamente de lo que se aprovechan las editoriales. Es un contrato del Grupo ALMUZARA, en su sello ARCOPRESS.
A día de hoy tengo la novela paralizada, no la he vuelto a proponer a nadie, ni agentes ni editoriales, y ni siquiera he vuelto a concursar con ella (que podría hacerlo puesto que fue finalista pero no ganadora y sigue inédita). Ahora mismo está aparcada, ya veremos si algún día decido algo con ella.
Y por último, ayer mismo recibí la negativa de la agencia book149. Solo representan obras de infantil y juvenil y les envié una novela en la que tengo puestas todas mis esperanzas. La escueta respuesta fue: “Lamentamos decirle que no estamos interesados en proponerle la representación con nuestra agencia”.
Pues muy bien. Son ocho libros publicados, más uno en formato ebook. Mucho trabajo, mucha constancia, mucho trámite, mucha ilusión y ningún agente.
Si después de todo lo que he narrado alguien considera que los que lo hacemos todo solos, sin contar con apoyo y restando tiempo a la escritura para otros menesteres, no tenemos tampoco derecho a promocionarnos, pues que no nos compren, por pesados, por dar la lata con nuestras cosas. Que compren los libros de los autores que están tranquilamente en su casa tomándose una copa o quizá de vacaciones en una isla solitaria, mientras sus agentes, editores o cualquier departamento de marketing les promocionan, aunque lo que hayan escrito sea un churro.

33 comentarios:

José Antonio López Rastoll dijo...

Me quito el sombrero, Maribel, pones el dedo en la llaga.
Ninguna editorial ni agente literario apuesta por autores desconocidos, aunque tengan algo muy bueno que ofrecer, mientras que hay mucho churro por ahí suelto con una promoción estupenda.
La única opción que nos queda es hablar nuestros libros, aunque nos tomen por locos.

Un abrazo.

Neogeminis dijo...

Admirable lo tuyo. Leo también el comentario anterior y me armo un panorama bastante completo sobre la realidad a la hora de buscar publicar.

Gracias por los datos.
Un abrazo y suerte!

Mián Ros dijo...

Hola Maribel,

De qué me suena cuanto has escrito, de qué... Mnnn, déjame pensar. Creo que estamos todos en el mismo bucle. Sin embargo te admiro por cuanto has llegado a conseguir, y además y como bien defiendes, solita. Yo he leído docenas de excusas tontas y mis novelas siguen por ahí en tierra de nadie. De hecho la inmensa mayoría de editoriales y agentes ni siquiera tienen la decencia de contestar; faltaría más perder el tiempo con semejante contratiempo para ellos; sé que somos muchos pero un NO de coletilla retórica se lanza en un abrir y cerrar de ojos.

Bueno, no digo más que me enciendo, como te he visto a ti en esta entrada.

Sigamos a lo nuestro... sigamos escribiendo.

Abrazos.
Mián Ros

Juji dijo...

Muy bien, Maribel. Con nombres incluidos. Me parece que se merecen eso y mucho más por descorteses y maleducados. Enseñas la realidad de aquellos que no venden millones de libros perfectamente y es muy duro, demasiado, para los demás.
Pero que no decaiga el ánimo, has logrado mucho más que otros y te lo mereces por tu constancia y tesón.
Un fuerte y sincero abrazo.

Sara dijo...

AMEN

Un saludo ;)

Lola Mariné dijo...

Te noto quemadilla, Maribel, y con razón.
Este mundo es muy duro, aunque tengas agente, te lo digo yo que lo tengo.
Si te sirve de consuelo, yo tengo dos novelas paradas en mi flamante agencia. Y el problema está en las editoriales, que no publican y tienen los manuscritos retenidos sin decir ni que si ni que no.
Por eso me distraigo publicando en Amazon, para no estas subiendome por las paredes.
Animo y paciencia.

Mamen dijo...

En primer lugar quería darte la enhorabuena por el trabajo realizado porque tienes un currículum admirable. En mi caso, yo he sido siempre menos valiente que tú y ni siquiera he intentado publicar porque lo he visto un esfuerzo vano.
Lo que me enciende por dentro es ver a Rosa Benito firmando en la Feria del Libro y haciéndose una promoción alucinante en la telebasura diaria. Como ni volviéndola a hacer da el pego de escritora, le han hecho un libro de recetas de cocina con el que se va a llevar su momento de gloria.
Pues nada, parece ser que lo único que nos queda desearle a la gente como tú, escritora,trabajadora, con premios importantes en su haber, es que la eligan para ir a Gran Hermano o para bailar en la tele.
Perdona por la perorata pero es que hay cosas que me indignarán toda la vida.
Muchísima suerte

David Moreno (No Comments) dijo...

Impresionante tesón el tuyo. De agentes literarios no entiendo, sólo lo que leo, debe ser terrorrífico.
Enhorabuena por tus éxitos, sean con o sin ayuda.

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, tras una entrada impecable expresando con tu experiencia la dura realidad que vive una gran mayoría de los escritores que desean publicar sabiendo que son buenos-creo que hay indicadores que a uno le dicen si lo es, otra cosa es que muchos solo se miren el ombligo y quieran colocarnos cualquier cosa-, yo me quiero quedar con que quien mejor sabe vender su libro es el propio autor. Tú eres la prueba tangible de ello. Claro está que al final, como tú bien dices, acabas siendo pluriempleada, agotada, sin sueldo en uno de los trabajos-el de ser tu propio agente-, y sin tiempo de calidad para lo que tú quieres dirigir como verdadera vocación y oficio, el de ser escritora. A ello, añade el desánimo por lo que a uno le toca ver y oír a veces.

Entiendo que esta entrada más que de desánimo es de denuncia. Tú eres luchadora y no te rindes fácilmente. Además, no tendrás AGENTE, pero si mucha GENTE-me incluyo- que te conoce por tu calidad literaria y te valora por la humana y dispuesta a acompañarte en estos momentos y en otros en los que esperemos que el panorama aclare.

Un fuerte abrazo.

Maribel dijo...

Pues sí, Jose, lamentablemente esto no cambia o cambia poco. Las editoriales son negocios y la literatura es otra cosa. ¿Tú te sientes negociante o escritor? Pues ya sabes. A sufrir.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias a ti, Neo. El panorama es desolador, pero los que escribimos somos un poco masoquistas porque ni a base de palos consiguen disuadirnos.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Sí, Mián, será mejor que sigamos escribiendo, pero también viene bien de vez en cuando mostrar esta realidad que muchos sufrimos, sobre todo para hacer denuncia del pésimo proceder de algunos agentes o editoriales, que lo único que hacen por los autores es ponerles zancadillas.

Un abrazo. Me alegro de saber de ti.

Maribel dijo...

¿Y por qué no dar nombres, Juji?
Mi madre dice una frase que viene al caso: "quien quiera crédito que lo gane".
Los que nombro han actuado tal y como cuento. Que cada uno saque sus conclusiones.
Gracias por tus palabras.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola, Sara. Bienvenida a misa.

Un saludo :)

Maribel dijo...

Lola, quemadilla o sencillamente con ganas de hablar. A veces hay que desahogarse contando la experiencia propia. Sé que esto es duro, sé que el momento es malo, pero la actuación de las editoriales no se puede justificar con la crisis. Hace mucho tiempo que conozco un poco esto y siempre han actuado igual: ignorando la mayoría de las veces a los autores.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola, Mamen. Muchas gracias por tus palabras de aliento.
Seguro que Rosa Benito hasta tenía cola de gente para recoger su firma. Esto es parte del problema, un eslabón más de la cadena.
Entiendo que todo esto te indigne, también me indigna a mí, pero mira, resulta que soy tan simple que lo que realmente me gusta es escribir, y en lo único que confío para salir adelante es en las historias que cuento. Si no es suficiente me tendré que aguantar, pero bailar bailo en mi casa y en cuanto a hermanos me aferro a los dos que tengo, grandes, muy grandes. No necesito más.
Muchas gracias por tu participación.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola, David. Muchas gracias.
De agentes es mejor no entender, es preferible que aproveches tu talento para componer esos micros tan buenos. Eso es literatura, lo demás es otra cosa.

Un abrazo indio.

Maribel dijo...

Alicia, siempre me siento tan arropada por tus palabras...
Haces una buena lectura de esta entrada. Efectivamente no es una pataleta, es una denuncia, y creo que necesaria.
Es cierto que no tengo AGENTE pero sí GENTE como tú, que me da su apoyo, confía en mi trabajo y me levanta el ánimo cuando está a punto de caer. GENTE a la que aprecio un montón y a la que le estaré eternamente agradecida.

Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Qué puedo decir sino que me siento totalmente identificada con lo que cuentas. Alguien me recriminaba en facebook que promocionara mi libro, decía algo así como que los verdaderos escritores se dedican a escribir, ¿verdaderos? entonces, ¿qué somos nosotras? En fin, mejor no hacer caso y seguir luchando. Un beso grande y enhorabuena por lo conseguido.

Alejandro Laurenza dijo...

En fin, no basta con escribir. Definitivamente es sólo el comienzo. Pero bueno, vamos aprendiendo de cada paso. Nos hacemos promotores, vendedores, editores a veces. Y conseguimos momentos de felicidad a pesar de todo, a pesar de no estar tomando una copa en casa o descansando en una isla solitaria.

Te mando un abrazo, Maribel.

Maribel dijo...

Mamen, releyendo mi respuesta a tu comentario podría parecer que me he sentido ofendida o mosqueada por la mención de Gran Hermano o de bailar en la tele. Nada de eso, te he entendido perfectamente y me siento muy halagada con tu comentario. Soy yo la que no he estado muy afortunada con mi respuesta. Quiero decir que los de la tele no me busquen, jeje, que yo sigo a lo mío.

Un abrazo.

Blanca Miosi dijo...

Querida Maribel:

Es impresionante lo que has conseguido sin agente, una prueba de que se puede hacer, pero veo que al igual que yo, tienes una idea muy equivocada de los agentes.

Siempre había pensado que un agente me evitaría el engorroso trabajo de representarme a mí misma, de promocionarme, hablando con claridad. Resulta que no es así. al menos no en mi caso. Mi agente literaria Antonia Kerrigan como todos saben, solo logró colocar mi novela El legado en Viceversa. Después de allí nada más. Pasaron tres años en los que no me crucé de brazos por tener agente. El resultado es que he conseguido por mi cuenta mucho más con con una agente.
Al día de hoy he logrado publicar sin agente tres novelas en editoriales en menos de un año. Y una de ellas traducida al turco.

Lo que dice Felisa me extraña,porque a mí nunca nadie me ha recriminado por promocionarme -cosa que hago con bastante regularidad-, para ello tenemos las herramientas a nuestro alcance y no usarlas sería una torpeza.

Te felicito por tu post y haces bien en dar nombres y apellidos, cosa que yo acostumbro hacer y no eso de "Me reservo el nombre por motivos obvios" como hace la mayoría, que en realidad es probable que más sea por cobardía.

Yo no me reservo nada cuando sé que es útil que se sepa. Y tu entrada ha sido muy ilustrativa.

Un abrazo,
Blanca

Sergio G.Ros dijo...

Yo estoy contigo, Maribel. El mundo literario me ha defraudado en muchos sentidos: por un lado la mayoría de agentes no tiene siquiera un poco de cortesía, y, sobre todo, pienso que la maquinaria editorial (por lo menos la española) se ha quedado muy obsoleta. Creen que es casi normal responder a un autor al cabo de meses o años...y luego dicen que funciona mal la justicia.De todos los agentes con los que he contactado, solo Sandra Bruna mantiene la cortesía que otros perdieron.
Ahora mismo ando como aislado del medio literario por razones profesionales, pero durante este tiempo me he dado cuenta de que es el literario, incluso en nuestro nivel amateur, un mundo ingrato y lleno de competencia. Casi todo el mundo se apunta al carro de los que tienen éxito, y se felicitan unos a otros, pero, ¿y los que no lo tienen? Personalmente me ha decepcionado la actitud de muchas personas a las que buenamente ayudé, y, ahora, cuando autopublico en Amazon (mi única salida honrosa) se olvidaron de mí.
Creo que facebook y twitter han hecho más mal que bien, porque la gente piensa que con reenvíar un post en facebook ya ha hecho bastante para ayudar... ¿Qué hay de las reseñas, de las entradas de blog, de las entrevistas que ellos, siendo desconocidos recibieron?
Me he topado con gente desconocida que me ha ayudado mucho más que gente a la que ayudé, pero así es la vida.
Esa misma gente, muchas veces, ningunea a los que no tenemos agente o editorial y publica post interminables donde alega que carecemos de ellos porque no somos lo suficientemente buenos. Es posible, pero olvidan que, en la mayoría de los casos, ni siquiera nos dan la oportunidad de leer nuestras obras y cuando las leen están tan condicionados, tan presionados que tienen que descartar "obras muy buenas".
En definitiva, siento que los que están arriba se olvidaron de los de abajo, de los sin agente, de los que luchan, y escriben.
Bueno, dejo el tema, que comento de veras, sin acritud. La vida está para aprender, y yo quiero escribir, y, al igual que tú, contra viento y marea, sin agente, sin editorial en mi caso, trataré de que mis historias sigan vivas.
Un fuerte abrazo y mis mejores deseos. De las personas del ciberespacio, tú siempre me pareciste admirable y honesta.
Algo muy como común hoy día.
Sergio.

Maribel dijo...

Gracias, Felisa. A mí no es que me lo hayan recriminado pero sí me he sentido en alguna ocasión como una vendedora de enciclopedias o un testigo de Jehová, a los que nadie abre la puerta, o si la abren los despachan rápido. Esa sensación me la han hecho sentir más de una vez cuando he tratado de dar a conocer mi trabajo literario en determinados colectivos.
Dirigirte como escritora a una asociación de amas de casa, por ejemplo, y ofrecer dar una charla y hablar de tu libro parece ser que no resulta muy común, sobre todo si no eres amiga de la presidenta o de una socia. Genera desconfianzas. ¿Quién eres tú? ¿Qué pretendes? Creo que algunos piensan que queremos enriquecernos a costa de ellos, por vender 2 libros (o ninguno, nadie está obligado).

Un abrazo.

Maribel dijo...

Eso lo conoces tú muy bien, Alejandro, lo de asumir diferentes roles: promotor, vendedor, editor, escritor, poeta... Pero tienes razón, también somos capaces de encontrar la felicidad en los pequeños gestos.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias, Blanca. Tengo presente tu caso y sirve para que nos demos cuenta de que un agente literario no siempre es la salvación del escritor. Tú has trabajado mucho, te has movido mucho y escribes con calidad. Es un manojo de llaves que abre las puertas de las editoriales.
Yo tengo claro que de momento no pienso buscar a ningún agente, pero también es cierto que me cansa mandar propuestas directamente a los editores. Creo que tu caso es distinto porque a ti te buscan. De momento a mí nadie me ha buscado, soy yo la que sigo llamando puertas, y sinceramente me agota.
Doy nombres porque quiero que los compañeros conozcan la clase de gente con la que se pueden encontrar, y no cuento ni más ni menos que una realidad. Si querían que contara otra cosa que hubiesen actuado de otra manera, sencillamente con corrección.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Muchas gracias, Sergio, por tenerme en tan alta estima. El aprecio es mutuo.
Pues tienes toda la razón. En cuanto a agentes o editoriales es cierto que han normalizado un proceder penoso, incompetente e incluso vulgar. La gran mayoría de unos y otros no contestan nunca a e-mails, llamadas o propuestas. Es de lo más vergonzoso. Se toman el plazo mínimo de 6 meses para contestar a un manuscrito que quizá no lean nunca, pero no se te ocurra reclamarlo a los 4 meses porque ya hemos aceptado todos que mínimo son 6, cuando tal vez no les interesó desde el primer día. A veces pienso que se ríen de nosotros.
En cuanto al "compañerismo" merecería capítulo aparte. Yo también observo una competencia dañina, que no veo en otros campos como la medicina o la abogacía. Los colegas son colegas de verdad, se ayudan, se piden consejo, se dan la mano. No podemos meter a todo el mundo en el mismo saco, hay gente muy solidaria, pero claro que nos llevamos decepciones, yo también me las he llevado y grandes, ¿y sabes qué pienso? Que todo forma parte del mismo camino elegido, duro y lleno de contratiempos: el desprecio editorial, el ninguneo de los que se hicieron pasar por amigos y no lo son... Lo que no te mata te hace más fuerte y con esa fuerza crecemos también en la literatura.
Sigue escribiendo, tienes calidad suficiente para confiar en tu trabajo y eso, únicamente eso, es lo que cuenta a la hora de la verdad. El tiempo pone cada cosa en su sitio.

Un abrazo.

Alejandro Laurenza dijo...

Me sumo a la conversación iniciada por Sergio acerca del compañerismo. Me parece que esa supuesta amistad que a veces se profesa sin que sea tal, no es ámbito exclusivo de los escritores, sino que tiene que ver con internet en general. ¿Cuántas personas se saludan a diario por las redes sociales, y se desean buen día o buenas noches o feliz año nuevo, sin mirarse a la cara en la vida real aunque vivan una frente a otra?

Suelen formarse, necesariamente, relaciones vacías. Y los literatos no nos salvamos de eso.

En lo personal, trato de no elogiar lo que no me moviliza de verdad, y mucho menos lo que no conozco. Ni tampoco pido que me elogien. Siempre digo lo mismo: se trata de aprender de lo que cada uno cuenta, e intentar ser sincero en lo que a la vez cuento, para que otros puedan tomarlo como experiencia propia.

Ojo, no quiero decir con esto que Sergio no sea bueno. Sospecho que sí lo es, aunque no he tenido oportunidad de leerlo aún. En algún momento tendré mi Kindle y lo haré. :-)

Un abrazo!

sergio astorga dijo...

Maribel: el lecho de amor esta hecho de cólera y es el paso a paso lo que quiere la victoria.

Lo que has logrado palpita y es impensable borrar lo que se ha escrito.

Recuerdo a Don Pedro Calderón;

“Sólo quisiera saber
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
qué yo no gocé jamás?”
El mundo es cruel, abusivo y pestilente lo sabemos todos, mas tarde, mas temprano, no hay profesión que no tenga hipócritas, porque todas están habitadas por carne y hueso y están hechas de un barro, como decía León Felipe, de un “barro mal cocido”.

No vamos a deprimirnos. Juntos, revueltos o solitarios buscaremos ser mejores en lo que hacemos.

Abrazos sencillos y cariñosos.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Alejandro, todo lo que dices se resume en una sola palabra: honestidad.
Es cierto que a través de la red todos somos maravillosos, buenísimas personas y los mejores amigos. Se establecen relaciones engañosas.
A mí también me resultan incómodos los elogios, tanto recibirlos como darlos, merecidamente o no. Intento ser honesta y manifestarme con sinceridad, y sobre todo andarme con cautela, recordando siempre que Internet es una herramienta, no una parte de nuestra vida.
Cuando tengas ocasión de leer a Sergio te gustará.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Sergio, muy inteligente. No añado más a tu impecable intervención para no estropearla. Me quedo con esa búsqueda final: la de ser mejores en los que hacemos.
Si algo tengo claro es que todos somos aprendices.

Otro abrazo sencillo y cariñoso.

Arlette dijo...

Mucho ánimo Maribel, no se me ocurre otra cosa porque estoy de acuerdo en cada palabra escrita.

Arlette.

Maribel dijo...

Gracias, Arlette. El ánimo y la ilusión no nos pueden faltar.

Un beso.