lunes, 21 de mayo de 2012

DESCUBRIENDO OBRAS Y AUTORES: LA CITA, JUSTINE LÉVY

LA CITA es una novela corta (135 páginas), narrada en primera persona por una muchacha de 18 años que, por la intensidad y lo muy personal de lo narrado, he pensado que podría tener tintes autobiográficos. No conocía nada sobre su autora, Justine Lévy, pero he investigado un poco y ahora puedo afirmar que efectivamente la obra es autobiográfica. Se trata de la primera novela de esta autora francesa. Con la segunda, mucho más reciente, titulada Y la vida sigue, cosechó un enorme éxito en su país.
LA CITA es una novela intimista, profunda y dramática en la que la protagonista, Louise, hace un recorrido por su corta existencia recordando determinadas vivencias junto a su madre. La madre, Alice, es una modelo bellísima, una mujer totalmente excéntrica, loca, díscola, que comete todos los excesos. Desde el momento en que es abandonada por su marido (y padre de Louise) pierde por completo el norte. Comienza a relacionarse indistintamente con mujeres y con hombres, coquetea con la droga, es cleptómana, pasa por la cárcel... Y a todo esto con una hija pequeña a la que supuestamente adora pero desatiende por completo: se le olvida ir a recogerla al colegio en infinidad de ocasiones, la deja sola mientras se va de compras con su amante, tiene sexo con su compañera sentimental delante de ella, se la llevan al cine a ver películas X... Es una historia típica de inversión de roles (cuando la madre es una locatis parece ser que es la hija la sensata, la que toma las riendas de las situaciones y asume el verdadero papel que correspondería a su progenitora).
Toda la historia es una evocación. Louise ha quedado con su madre, a la que hace un año que no ve, en una cafetería. Mientras la espera va recordando diferentes episodios de su vida, todos de cuando era muy pequeña y especialmente dramáticos, momentos en los que sufrió y que sin duda la han marcado. Como la madre tarda en llegar ella sigue recordando, y así transcurre la novela, hasta que al final la madre nunca acude a la cita. Toda la obra es una declaración de amor-odio, y a pesar de los reproches, rezuma fascinación de la hija hacia la madre.
Creo que la protagonista lo deja claro con esta manifestación, casi al final de la novela:
“...Y yo... yo... a pesar de todo lo que me ha dicho la gente, a pesar de todo lo que me han contado y que ya no recuerdo, a pesar de nuestras citas imposibles, a pesar de esta cita de hoy mismo, por lo demás semejante a tantas otras a las que tampoco te presentaste, a pesar de todo, a pesar de ti, ante todos y contra todos, a pesar de la droga y la locura, de la desesperación y la cárcel, a pesar de tu egoísmo, de tu espantoso egoísmo que es también pecado contra ti misma, a pesar de tu desfachatez, a pesar de tu indiferencia, ahora que todo ha terminado y que hemos pasado la página, ahora que ya no comparto nada contigo, sino tal vez sólo algunos recuerdos disfrazados de ternura y calidez, me gustaría que sepas, mamá, que te he querido a morir...”.
LA CITA. Una novela hermosa, que se lee muy rápidamente y te toca la fibra.

12 comentarios:

Winnie0 dijo...

TOmo buena nota Maribel porque no había oído nada de ella y parece muy entretenida. Un besote

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, pues por lo que cuentas parece que es un libro que a la autora la pueda haber valido para poner orden a su vida. Vamos, como una especie de balance que pudiera servirla para dar un giro a su vida tras esa reflexión de lo que ha sido la misma pero sin acumular rencor ni odio por lo que ha habido de malas experiencias en ella.

Un abrazo.

Maribel dijo...

La novela no es nueva, Winnie, ya tiene años. La encontrarás en la biblioteca, que es donde yo encuentro estos descubrimientos.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Esa fue mi impresión, Alicia, la de que la autora había hecho terapia, ofreciendo además unas vivencias que no son comunes, y por tanto enganchan.
Un abrazo.

moderato_Dos_josef dijo...

Parece muy interesante. Si yo tuviera una madre así estaría traumatizado jajaja.
En cuanto a la escritora, de de ser genial; tan joven.

Un abrazo.

JODIDOS (la minina y el sietemesino) dijo...

Apuntada está.
A propósito, tengo pendiente la lectura de Perro Guardián.
Con tu permiso, me hago "seguidor" de tu blog, Maribel.

Un abrazo.

Ingrid (Vicsabelle) dijo...

He leido a Justine y te digo que me dejó con una sentir muy raro y mas al saber que fue real. Ahora habla de Carla Bruni, será verdad? Je, je, je....
Saludos

Maribel dijo...

josef, opino que la escritora está, o estuvo, traumatizada precisamente por eso. La novela es de 1996, osea, que Justine ya tiene 15 años más.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Bienvenido, David. Encantada de verte por aquí.
Como decía en otro comentario, podrás encontrar esta novela en tu biblioteca habitual. Ya tiene unos cuantos años.
Con respecto a Perro guardián, lo único que conseguirás es que te lleve de nuevo a la primera adolescencia, es una novelita simple, pero te agradezco el interés por ella.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Ingrid, a mí me ocurrió algo parecido. Cuando perteneces a una familia "normal", todas esas excentricidades que narra la autora te superan. Te deja una sensación agridulce.
También estuve indagando sobre ese tema. Parece ser que Carla Bruni le robó el marido a esta escritora, según sus propias palabras. Una movida que la llevó a escribir su segunda novela con gran éxito. El morbo tiene el éxito asegurado.
Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

A las madres se les perdona casi cualquier cosa, Maribel. Y digo casi porque a lo mejor no se les perdona nada, sólo se convive con lo que no tiene remedio.
Con la mía me río mucho porque las lágrimas son todas de ella. Siempre fui un viva la virgen.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Pero ahora que has sentado la cabeza, Jose, seguro que tu madre está encantada contigo. Digo más, lo habrá estado siempre, porque ellas sí que nos lo perdonan todo.
Un abrazo.