“...Al ser relatos cortos podía leer uno y dejarlo sin que nada me quedara por saber, cosa que no ocurre con las novelas. Es como tener un delicioso plato de dulces y comértelos poco a poco, siempre dejando algo para otro día. Así es como yo actué con respecto a este libro de veinticuatro relatos, leía uno o dos y lo dejaba. Me gustaba verlo sobre mi mesa del salón, sentir la seguridad de que él siempre estaba ahí dispuesto a darme un placentero rato de lectura...”.
Me gustó la comparación del libro de relatos con el plato de dulces. Es cierto que a algunos lectores les aburren los relatos porque no soportan leer demasiadas historias seguidas del mismo autor (de igual modo les empacharía comerse el plato entero de dulces de una vez). Es una buena técnica la de degustarlos poco a poco. En cierto modo yo también la sigo. Hay libros de relatos que he tardado meses en leerlos, y no porque no me gustaran, sino porque entre relato y relato intercalaba otras lecturas. En cualquier caso creo que este género, el breve, como ocurre con la poesía, es un género de minorías, y como tal hay que aceptarlo.
Comienzo a recibir las primeras opiniones de lectores de LOS MESES CUENTAN. Algunas, las de las personas más cercanas, me llegan de viva voz. Me dicen que les ha gustado mucho, que se han reído, que han sentido angustia, miedo... y que han podido disfrutar de cada historia. Incluso se atreven a aventurar que “este libro va a gustar mucho a la gente”.

Otras opiniones me llegan por escrito, como es el caso de las que siguen, y aunque sé que vienen desde el cariño, no por ello son menos importantes para mí:
Alicia Uriarte, del Foro Literario LA NIEVE: “...Decirte que escribes bien sería muy fácil y no voy a caer en esa tentación. A mi manera de ver creo que describes tanto mejor o igual a como escribes. Hay frases utilizadas que cautivan por sí solas pues entrañan en sí mismas una pequeña historia que continuar o adivinar. Hay descripciones de instantes o sensaciones verdaderamente mágicos y bellos. Es un trabajo que se percibe muy elaborado y en el que cada palabra cuenta. El conjunto del libro engancha y cada mes tiene mucho, pero que mucho, para contar... De veras que me ha parecido de una calidad y nivel literario excelente, por no olvidar lo humano. Es un libro muy próximo pues las situaciones son muy creíbles y muy de carne y hueso...”. Más aquí.
Estuardo Vallejo, editor de editorial LIBRESA: “...los cuentos son espléndidos... Me encantan varias cosas: el gran manejo de diferentes voces narrativas; la capacidad de dar giros inesperados a las historias, que sorprenden gratamente al lector; la caracterización tan lograda de personajes sin necesidad de describirlos extensamente... Es sorprendente la variedad de temas, el manejo de estilos diferentes (incluidos humor y fantasía)... Me gustó mucho, lo devoré, reí, sentí miedo, rabia, a ratos ganas de llorar. Disfruté su lectura...”.
Gracias amigos.
14 comentarios:
Maribel, la verdad es que a mí no me resultó pesado la lectura continuada de los relatos. Pudiera ser que la combinación de la diversidad de los temas y la variedad de los estilos conviertan el proceso de lectura en ágil y fluido. Con todo, me ha encantado la teoría de Manuela Maciá.
Te deseo que este libro, así como el resto de los publicados, vuele pronto solo por las librerías a modo de esas hojas de la portada agitadas por el viento.
Un abrazo.
No veo el momento de poder echarle el ojo encima a tu maravilloso libro dedicado Un beso
Alicia, yo suelo leer los libros de relatos del tirón, aunque, como decía en la entrada, en alguna ocasión he utilizado la técnica del "poco a poco". Lo del plato de dulces les viene muy bien a los "no lectores de relatos", para que vayan cogiendo afición. A los que sí les gustan no tienen problema.
Los meses cuentan, además, es un libro que engancha, segun me ha dicho más de un lector. Y son 12 relatos, llevaderos y sorprendentes (tengo que hacer un poco de publi).
Un abrazo.
Tranquila, Winnie, ya le llegará el momento. Las fiestas navideñas, en contra de lo que pueda parecer, dejan poco tiempo para la lectura.
Un abrazo.
Este es un libro para degustarlo, pues al tratarse de cuentos, no se pierde el hilo. ¡Magnífico Maribel! Espero poder leerlo en Amazon ¿Podrías?
Besos!
Blanca
Pues es un tema que tendré que ver, Blanca. En principio tengo pactado con la editorial la edición en papel y e-book, por tanto no sé si yo podré hacer algo en Amazón, pero me gustaría.
Besos.
A mi padre le presté el libro el otro día, y me comentó que eran relatos un poco bestias pero muy bien escritos y que se entienden.
Él sí que es bestia: se lo leyó en una tarde.
Un abrazo.
Me alegra mucho que las críticas sean tan positivas, yo aún no he leído el libro, pero sé que me gustará, siempre me gusta lo que escribes.
Un abrazo.
Mi agradecimiento a tu padre, Jose. Si se lo leyó en una tarde será porque, a pesar de la bestialidad, el libro lo atrapó.
Un abrazo.
Gracias, Felisa, especialmente gracias por tu confianza en mí.
Un abrazo.
Maribel, me alegro de que el libro esté gustando. No me extraña que sea así porque sé que el relato se te da maravillosamente,nos has dejado algunas muestras en el blog.
A mi tambien me gustan los relatos de a poquito, tengo varios libros de este tipo y los voy cogiendo y dejando y siempre me queda algo por degustar.
Con los dulces no me pasa lo mismo. Si tengo una tableta de chocolate me la zampo entera, jajaja.
Besos
Gracias, Lola.
Muy mal lo del chocolate, jajaja... Ya sabes, un poquito de chocolate, un relatito. ¡La tableta entera, no, por Dios!
Un abrazo.
Maribel, yo sigo con la mudanza, tal vez hasta de piel, por eso todavía no lo leo, pero el que persevera alcanza y espero pronto tenerlo.
Comentarios gozosos.
Abrazo de pre-lectura.
Sergio Astorga
Lo tendrás, Sergio, lo tendrás.
Ánimo con la mudanza. La nueva piel termina acostumbrándose al cuerpo. O viceversa.
Un abrazo de domingo.
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