viernes, 28 de octubre de 2011

HALLOBLOGWEEN



MANÍAS

Son manías mías, debo vencer esta obsesión, los muertos muertos están. Es imposible que el antiguo dueño de esta casa siga viviendo en ella, se suicidó hace veinte años. Es imposible que me persiga, que adivine su presencia, que note su gélido aliento sobre mi cuello, que lo sienta a mis espaldas, que intuya su amenaza. No puede ser, tengo que convencerme, él no está detrás de mí. Voy a darme la vuelta. Me estoy dando la vuelta. ¡Aaaaaaaaahhhhhh!

Maribel Romero Soler.

Acepto un año más la invitación de Teresa Cameselle para participar en HALLOBLOGWEEN, e invito a todos los que quieran hacerlo a que sigan estas terroríficas instrucciones.

sábado, 22 de octubre de 2011

SEÑORES LIBREROS, POR FAVOR...


Ya sabemos que es difícil publicar, también sabemos que es casi imposible conseguir una tirada grande, que las editoriales apuestan por tiradas pequeñas para después, si procede, realizar reimpresiones. Conocemos igualmente las complicaciones de la distribución de los libros, que llegan a pocas librerías y, normalmente, de alguna zona geográfica concreta, que suele coincidir con el lugar de residencia del autor. Todo esto lo sabemos, pero que además los libreros, los dueños de las librerías, pongan trabas a un cliente que quiere, pide y solicita comprar un libro... Por favor, un poquito de consideración.
Me comentaba una amiga hace unos días que había acudido a una librería de su población (en la provincia de Alicante) para comprar la novela infantil CHARLI Y LOS CINCO PELIGROS. Le dijeron que no la tenían (esto suele pasar precisamente por lo que he comentado antes, tiradas pequeñas, etc. etc.). Ella insistió en que la quería, que por favor la solicitaran. El librero también insistió (sin molestarse en hacer ningún tipo de averiguación) en que eso era muy difícil porque esa editorial no tenía distribución y no sé cuántas cosas más. Cuando mi amiga me lo dijo, le comenté que por supuesto que había distribución (aprovecho para dejar aquí la lista de distribuidores de Edimáter) y le dije además el nombre del distribuidor al que tenían que dirigirse en este caso concreto.
Mi amiga (a la que agradezco mucho el interés que se está tomando) regresó a la librería, les dio el nombre del distribuidor y repitió que quería el libro. Le dijeron que para uno solo que no pedían, que si patatín que si patatán, que los portes eran caros... En fin, que no les dio la gana de pedirlo, porque hasta donde yo sé, los libros se dejan en las librerías en depósito, los libreros no tienen que desembolsar ni un euro, los no vendidos los devuelven y de los vendidos hacen después la correspondiente liquidación. Ya que pedían uno, tampoco les hubiese importado, bajo estas condiciones, pedir diez, y permitir que el libro estuviera ante el público. Un libro te llega, te llama, te gusta o te invita a que lo compres cuando lo ves, lo tocas o lees su contraportada. Un libro en la librería es un reclamo. ¿Cómo podemos dar a conocer nuestro trabajo si los libreros no piden nuestros libros? Quizá sea un problema de espacio, quizá en algunas librerías no quepa ni un ejemplar más, quizá sea un problema de “yo paso, búscate la vida”, y es eso precisamente lo que hacemos los autores, buscarnos la vida, pero por favor, señores libreros, respétennos.
Por supuesto que no hablo de manera genérica, hay libreros que se dejan la piel por ayudarte, que los tienes siempre de tu lado, que te apoyan y te promocionan, hay libreros que merecen un aplauso, pero esta entrada va dirigida a los que merecen un tirón de orejas. Seguro que a alguno de vosotros os ha pasado alguna vez. ¿Verdad?

lunes, 17 de octubre de 2011

EL SECRETO DE TWITTER


¿Alguien me puede explicar cuál es el secreto de Twitter?
Ayer por la tarde decidí registrarme, porque desde que inauguré mi primer blog (y después vinieron otros), es a través de ellos como realizo mi única actividad de ¿relación, comunicación, información, exhibición?, no lo sé exactamente, en el mundo virtual. Y pensé que quizá tenía que avanzar con los nuevos tiempos y con las nuevas tecnologías.
Facebook sigue sin convencerme (y quién sabe si al final picaré), pero esto del twitter (que tampoco tenía ni idea de lo que era, ni la tengo todavía) me parecía menos comprometido: mensajes cortos (máximo de 140 caracteres) que, salvo que los mandes a alguien ex profeso, no se dirigen a nadie, que se van renovando constantemente, y que por ello ofrecen mucha información de mucha gente y muy fresca.
¿Serán estos los secretos de twitter? ¿La inmediatez y la brevedad?
Yo estoy investigando desde ayer y debo ser muy torpe porque todavía no le encuentro la gracia. Twitter me parece un gran escaparate de publicidad, en el que cada uno vamos dejando “nuestros anuncios”, anuncios que, además, solo pueden leer nuestros seguidores, o sea, los amigos que ya nos conocen y que por tanto también conocen por otros medios la información que twiteamos (¿se dice así?). Entonces ¿qué sentido tiene? ¿No ocurrirá con esta publicidad como con la que recibimos en nuestros buzones? ¿Que no hacemos ni caso?
Sinceramente no sé lo que nos puede aportar este medio. A nivel comercial surgió hace tiempo la frase de que “si una empresa no tiene página web no existe”. A nivel personal parece ser que “hay que estar ahí”, y detrás de esta frase tan simple se esconde la necesidad de estar presente en todas las redes sociales, en todos los inventos virtuales, porque si no, no existes.
En resumen, amigos, que estoy en Twitter (por si me queréis seguir), y que espero poder encontrarle ese atractivo que todavía no le he visto por ningún lado. Allí dejaré mis mensajitos de 140 caracteres para aquéllos que los quieran leer. Al menos, brevedad e inmediatez.

jueves, 13 de octubre de 2011

DOÑA CONCHA


Tú no sabes lo que es un teatro. Ah, muchacha, eso es el cielo, el cielo lleno de estrellas, conque imagínate, yo que los piso desde los once años me siento un ángel, hasta creo que sería capaz de volar, ¿qué digo?, de hecho ya vuelo, sobre los escenarios, sobre el público; te lo digo en serio, muchacha, te juro que se me elevan los pies. Ábreme ese baúl, haz el favor, y me sacas un juego de sábanas. Ese, saca ese, el de las florecillas azules, que me encanta. Está bordado a mano, y por las monjas, no te lo pierdas, una verdadera filigrana, y el encaje es de bolillos, ¿eh?, confeccionado en Almagro especialmente para mí. Si es que me quiere toda España. ¿Tú de dónde eres? ¿Andaluza? Qué gracia tenéis los andaluces, caray, ya me gustaría a mí tener vuestro salero. Te lo digo en serio, muchacha, yo soy más seca que un corcho; un suro, como dirían los de mi tierra, y tengo una mala leche que ni te cuento. No, no te rías. Soy artista, pero con mala leche, aunque ¿sabes lo que me dijo una vez el maestro Penella que en gloria esté? Que tengo porte de reina, y quizá sea eso, porque todavía no he visto a ninguna reina contar chistes. Cuando termines de limpiar el aparador me preparas la cama, ¿de acuerdo?, que me voy a acostar un rato... Ojos veeerdes, verdes cooomo la albahaaaca...
¿Cómo me notas la voz? Me ha dicho el médico que necesito reposo y que debería estar varios días sin hablar. Ja, yo sin hablar, ¿te imaginas?, a mí que no me callan ni debajo del agua... Desde los once años está boca mía no se ha cerrado; sí, hija, sí, ya lo creo, desde que debuté en el Teatro Segueros de mi Valencia querida, todavía me acuerdo como si fuera ayer. Cobraba un duro por actuación y el teatro se llenaba. ¿Y ese baúl? Ah, ese es el de mis trajes. Después me los sacas y los cuelgas en perchas, para que no se arruguen, que son mis herramientas de trabajo. Esas y mi voz, claro... Eres mi via y mi muerteeee, te lo juro compañero, no debía de quererte, no debía de quererte, y sin embargo te quieeeroooo... ooooo... lalalalala...
Pues yo no me la noto tan mal, ¿tú qué dices?, yo creo que todavía afino como un ruiseñor. Después me preparas una infusión de orégano y arreglado, es lo mejor para la garganta, y no todos esos potingues que me quieren recetar los médicos... Do re mi, do re mi... Pues no me queda a mí guerra que dar.
Yo estudié canto ¿sabes?, con el maestro Laguna. Mi familia siempre fue humilde pero supieron ver un talento en mí y gastaron lo que no tenían para que aprendiera. A los ocho años ya cantaba como una diosa. Era una pequeñaja pero con una voz muy grande. Y gracias a Dios la conservo. Pero lo más grande que me pudo pasar en la vida, mucho más grande que mi voz, fue ir a Nueva York. Y te hablo del año 1922, muchacha, ahí es nada, seguro que no había nacido ni tu madre. Me contrató don Manuel Penella Moreno, valenciano como yo, uno de los más importantes compositores que ha dado este país, y me hice famosa cantando El florero en un entreacto de la ópera El gato Montés. Tenía a los americanos rendidos a mis pies. ¡The flower’s boy, The flower’s boy!, coreaban desde sus butacas para pedirme la canción. Todo un éxito. Fíjate cómo sería la cosa que me quedé cinco años en los Estados Unidos, cantando El florero en Broadway, aunque después también introduje en mi repertorio algunos temas en inglés. Sí, hija, yo siempre he sido muy espabilada, y te aseguro que al año de llegar a Nueva York ya hablaba el idioma como un papagayo. Todavía recuerdo con gran cariño el Winter Garden, donde permanecí ni más ni menos que un año entero con mi espectáculo. Ay, muchacha, tú no sabes lo que es un teatro. Un teatro es la gloria.
Y te hablo de mucho antes de la guerra, cuando las mujeres no servíamos para nada, solo para tener hijos y atender a los maridos. ¿Sabes? En ese aspecto me considero una revolucionaria, un símbolo. Cada vez que he actuado fuera de mi país he sentido que llevaba a Valencia conmigo, y no solo a Valencia, también a España, y a todas las mujeres españolas. Encima del escenario estaba la artista pero al mismo tiempo estaba la mujer. Una mujer que era capaz de erizar la piel de todo un público entregado, capaz de aportar su arte y de transmitir, al mismo tiempo, la cultura de su tierra. Y te digo yo a ti que antes, en aquellos tiempos, las artistas teníamos fama de pelanduscas, y más que arte parecía que repartíamos jarana, pero jamás me importó, yo siempre he sabido quien soy. ¡Cuidado con ese traje! Sácalo con mucho esmero, que lleva el mantón de seda cogido con un broche, no me lo vayas a estropear.
Pero después volví a España, en el 1927, y debuté en el Teatro Romea de Madrid, y con mi propia compañía ¿eh?, como una gran empresaria. Aún recuerdo el éxito de mi espectáculo, al estilo de los de Broadway, imagínate, algo que por aquí no se conocía. Qué tiempos, hija, qué tiempos. ¡Ah! Y también fue en ese año cuando interpreté mi primera película, El negro que tenía el alma blanca, de la mano de Benito Perojo. Ese es otro mundo, muchacha, el del cine, tan apasionante como el teatro; aunque si te digo la verdad prefiero el segundo. Me gusta el público, me gusta el calor de la gente y me gustan los aplausos... Él vino en un barcooooo, de nombre extranjerooooo... Cuando hayas vaciado los baúles los limpias por dentro y les pones bolitas de alcanfor, que aún les quedan muchos viajes por hacer.
Y después vino la guerra. No quiero ni acordarme de aquellos años. Dolor, hambre, miseria. Poco espacio para la cultura y el arte, solo para el rencor, la venganza y las armas. Pero todo acabó y yo seguí en pie. Cambié mi espectáculo. Dejé el music-hall y comencé a interpretar copla, creando un estilo propio, una verdadera escuela. ¿Y sabes quiénes fueron los culpables? El poeta Rafael de León, Quintero y Quiroga. A ellos les debo todo el éxito de esta segunda etapa de mi carrera. Acércame esa cajita, muchacha, la que hay encima de la mesa.
Mira estas fotos. ¿A que estoy guapa? Una morenaza que quitaba el sentido, te lo digo yo. Mírame aquí con mi cigarrito y los hombros desnudos. ¿Qué te parece? Yo siempre he sido una moderna, con la cabeza en su sitio, pero adelantada a mi tiempo. Y creo que con mi actitud también les he hecho un favor a las mujeres de mi generación. Hay que ser valiente en esta vida, caray. Pero algo tengo muy claro, el día que se me quiebre la voz lo mando todo al cuerno, yo no voy a ser de las que se muera sobre las tablas, yo me moriré en mi cama y arropada por toda mi familia, pero hasta que eso llegue, muchacha, a cantar se ha dicho.
¿Ya has acabado? Está bien, darling, no necesito nada más, puedes irte, que yo voy a acostarme un ratito, pero anda, déjame la taza de orégano en la cocina tapada con un platito, y antes de salir me guardas las fotos y me bajas la persiana, que no soporto la luz del mediodía. Ya sabes, manías de artista.

Maribel Romero Soler.

El Certamen de Narrativa Breve MUJERES EN EL ARTE, convocado por el ayuntamiento de Valencia, Concejalía de Bienestar Social e Integración, Sección de la Mujer, ha celebrado su décima edición. El objetivo principal de este concurso es dar a conocer las distintas manifestaciones artísticas de las mujeres y su presencia en ellas, así como la aportación que han hecho y hacen al arte a pesar de, en ocasiones, estar ocultas detrás de hombres famosos y haber sido poco valoradas.

Con los quince mejores relatos presentados al certamen (tres de ellos premiados económicamente), el ayuntamiento de Valencia ha editado la siguiente públicación, en la se incluye DOÑA CONCHA.


Felicito desde aquí a los ganadores y al resto de los seleccionados.

sábado, 8 de octubre de 2011

PARADOJA


Eligieron una sombra para amarse, pero resultó ser la de la conciencia y cada uno se fue por su lado. Ella durmió con su marido. Él solo.

Maribel Romero Soler.

lunes, 3 de octubre de 2011

"PERRO GUARDIÁN" YA TIENE PORTADA


¡Y me encanta! ¿Qué os parece? Es un paso más para que la novela pueda llegar pronto a las librerías. Todavía no sé exactamente cuándo se producirá esto, pero los trámites van rápidos y confío en que no se demore más de un mes. En cualquier caso os tendré informados (podéis ver el book trailer en el lateral derecho de este blog).

PERRO GUARDIÁN es una novela juvenil que puede gustar a los adultos pero es, ante todo, una novela juvenil. Resulta difícil clasificar a qué tipo de público va dirigida una obra de estas características porque los chicos y chicas cambian mucho con la edad y van adquiriendo una madurez distinta en cada año de su vida. No lee lo mismo un niño de 10 años que otro de 12, y a éste último le viene grande lo que leen los de 14 ó 15. También depende del hábito lector de cada adolescente. Creo que en esto se llevan la palma las chicas, son más lectoras por norma general, y muy capaces de meterse entre pecho y espalda cualquier libro por extenso que sea.

Yo creo que esta obra es perfectamente adecuada para chicos y chicas de 1º y 2º de la ESO, también para los más lectores de 6º de primaria, y quizá para más mayores. Tendré que invitar a jóvenes de diferentes edades a que la lean y me den su opinión.

Si una vez aclarado esto a alguien le interesa saber algo más sobre PERRO GUARDIÁN, le invito a leer la sinopsis en el blog QUEDAMOS EN MI NUBE.

Feliz semana a todos.