lunes, 7 de marzo de 2011

SEVEN


Voy a hacer un pequeño intermedio literario para presentaros a Seven, el nuevo miembro de la familia. Lo recogimos el día 22 de diciembre de una Protectora de Animales. No sabemos nada de su vida anterior, si fue abandonado, maltratado o sencillamente se extravió. En la protectora, rodeado de otros canes, nos miraba con ojos tristes a través de los barrotes de su celda. No ladraba, no se mostraba alterado, ni agresivo, ni siquiera gemía para darnos lástima. Y quizá por ese comportamiento ejemplar, o por esa incomprensible razón que la razón no entiende, decidimos que Seven era nuestro perro. Lo adoptamos, lo trajimos a casa desparasitado, asustado y enfermo. Con él he comprendido el verdadero significado de la “tos de perro”. Así llegó, con la tos de las perreras, una de las enfermedades más predominantes en los canes que no afecta, sin embargo, a las personas. Después de diez días de tratamiento a base de antibióticos, Seven mejoró bastante. A los quince días ya era un animal sano, con ganas de jugar (solo tiene un año), de comerse los botones de alguna chaqueta dejada tranquilamente sobre la cama, mordisquear las zapatillas de estar por casa de cualquier miembro de la familia, o perseguir a los gatos que también rondan por aquí.


Hoy es un perro feliz, alegre, cariñoso, entregado. Un animal que nos da mucho amor, nos transmite paz, tranquilidad, ternura... Sin duda saca lo mejor que llevamos dentro.
Estamos encantados de haberlo adoptado y de tenerlo con nosotros. Es, sin ninguna duda, de lo mejor que nos ha pasado últimamente.
Para terminar añado que Seven es el nombre que mis hijos eligieron para él como pequeño homenaje a mi novela, ya que así se llama el perro de Charli (y los cinco peligros). Su vida anterior y su nombre anterior ya es historia. Una historia para olvidar. Él ya la ha olvidado.

21 comentarios:

José Antonio López Rastoll dijo...

Un perro da más cariño del que recibe, lo cual no se puede decir de todas las personas.
Debe ser un poco engorro, pero se os ve muy contentos.

Un abrazo.

Winnie0 dijo...

Maribel me encanta la noticia. Qué lindo! Un beso

Proyecto de Escritora dijo...

que cosa mas mona :) y me gusta mucho su historia, que haya conseguido un hogar donde le van a querer mucho. Ojalá pasara con todos los perros.
Y encima tiene nombre literario, jeje.

Besos!

Maribel dijo...

Estamos muy contentos, Jose, y si en algún momento supone un engorro, ni lo notamos.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Sabía que te gustaría, Winnie.

Un beso.

Maribel dijo...

Hola, Elena. Es cierto, ojalá todos los perros de las protectoras encontraran un hogar. Dan tanto amor y se muestran tan agradecidos...

Un abrazo.

Susana dijo...

Qué lindo es y qué bien habéis hecho adoptándolo, Maribel. No os váis a arrepentir nunca. Yo tengo dos perras y hace seis meses adoptamos a una gatita ya adulta. Doy fe de que no hay nada como el amor animal.

Un besito

TORO SALVAJE dijo...

Es precioso.
Ha tenido mucha suerte y creo que vosotros también.

Besos.

Manuel dijo...

Date por impuesta una MEDALLA, así en mayúsculas, no te arrepentiras de haberlo recogido. Por una de las fotos puede tener bastante de schnauzer, los llamados perros con cerebro humano.
No encontrarás mirada de lealtad mayor en ningún otro ser viviente.
Un beso

Srta Gómez. dijo...

Muy bueno!Un schnauzer es una de las mejores mascotas que puede haber.Como alguien menciono,un perro da más cariño del que recibe,son animales maravillosos.Suerte.

sergio astorga dijo...

Maribel, ya me decía que Seven es el alter ego del que ya sabes, y que también pasó sus cinco peligros favorablemente.
Un proyección o coincidencia, o como le quieres llamar, llena de amor.

Un abrazo gua gua.
Sergio Astorga

Winnie0 dijo...

Maribel si puedes pasate por mi blog hoy...hay algo que te hará sonreir..Un besote

Maribel dijo...

Susana, sé que no nos arrepentiremos, cada día que pasa estamos más contentos con él, además, el hecho en sí de la adopción fue una decisión de familia muy bonita.

Toro, ocurrió el 22 de diciembre, creo que a todos nos tocó la lotería, jeje.

Abrazos.

Maribel dijo...

Manuel, llevo la cita de Will Rogers, leída en tu blog, grabada como a fuego. Es preciosa.
Mi hermano también me comentó que parecía un schnauzer pero es un cruce de Teckel de pelo duro, en cualquier caso es un perro buenísimo.

Hola, Srta Gómez, bienvenida. Como le decía a Manuel, no es schnauzer, pero lo que menos importa es la raza. Antes ya tuve perro y vivió conmigo 14 años, o sea que conozco bien el amor que nos dan los animales. Es maravilloso.

Abrazos.

Maribel dijo...

Sergio, no había pensado en los cinco peligros, jeje, pero seguro que este Seven, el de carne y hueso, los tuvo que pasar en su desconocida vida. Y los superó con éxito.

Winnie, me ha hecho sonreír y me ha emocionado. Gracias.

Abrazos.

Medea dijo...

¡¡ENHORABUENA Maribel!! si ya sabes lo que es tener perro ¿qué te voy a contar yo? que recibirás de él multiplicado por infinito todo lo bueno que puedas darle porque lo malo...son incapaces de devolverlo. Ha tenido mucha suerte Seven y os sentiréis afortunados vosotros por haberle hecho formar parte de vuestras vidas. Un beso.
P.D.¿es casualidad que subieras esta entrada el día "seven" de marzo? jeje.

Maribel dijo...

Gracias, Medea, por tus palabras.
¡Pues sí que es casualidad!, no fue algo premeditado, desde luego, jeje, qué curioso.
Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Se le ve un poco pícaro a Seven. Las fotos son preciosas. Se le ve mirada feliz. O es lo que quiero adivinar sin posible error a equivocarme.
Yo tras saber la historia de Mozart con un estornino que tuvo como mascota, ya puedo contar alegremente que el cobaya que le trajeron los Reyes a mi pequeñuelo de 20 añazos-con la intención de que superase su trauma de ausencia de mascota- nos tiene cautivados a todos, ja,ja,ja.

Buena noticia lo de que se ha adaptado perfectamente a vuestro hogar. No tiene ni idea de la suerte que ha tenido. O sí.

Un abrazo

Maribel dijo...

Alicia, yo creo que sí sabe la suerte que ha tenido, por eso nos demuestra constantemente tanta gratitud.

Ya me imagino cómo estaréis con el cobaya. Tienes que presentarlo en sociedad.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

........son capaces de sacar lo mejor que hay en cada uno de nosotros y,...........¡¡gratis!!, bueno, algunas caricias si que piden y comida, toda la que le quieras dar. Soy amigo de Alejandro y navegando por sus blogs he encontrado esta bonita historia. Enhorabuena por la adopción. ¡¡Ah, me olvidaba!!, yo tengo dos.

Maribel dijo...

Gracias, anónimo, la verdad es que Seven nos hace muy felices (aunque sí que pide comida, ya lo creo, jeje).
Un saludo.