domingo, 2 de enero de 2011

UN AÑO ACABADO EN ONCE


No sé por qué pero el número 11 me da mal rollo. Quizá la memoria, que trabaja sin descanso, lo tenga asociado al 11-S o al 11-M y por tanto, de modo más que justificado, a la desgracia.
En numerología el 11 es un número maestro, representa un espíritu superior, y debido a la presencia repetida del 1 desea imponerse por partida doble; es un número líder al que se le atribuye originalidad y capacidad para luchar por los ideales. Aquellos que no sean capaces de estar a la altura de este número vivirán como un número 2 (1+1), y esto querrá decir que serán pacificadores y diplomáticos pero no triunfadores.
Tenemos por delante todo un año acabado en 11 y, numerología aparte, seguro que habéis puesto en él todas vuestras ilusiones, esperanzas y anhelos. Yo sí los he puesto. En lo literario espero con interés el fallo de dos importantes certámenes de novela previstos para el próximo mes de marzo, en uno de los cuales, al menos, tengo depositada toda mi fe. No descarto iniciar en cualquier momento la segunda parte de Charli. Es algo que no me había planteado cuando escribí Charli y los cinco peligros, pero los lectores infantiles que ya han leído la novela no se conforman con el final, “quieren saber más”, y creo que están en su derecho de exigirlo. Por otra parte confío en que muy pronto EL PESO DE LAS HORAS vea la luz. Como sabéis se trata de la novela finalista del Premio Azorín 2010, y desde que se produjo el fallo de este importante certamen estoy gestionando su posible publicación. Puedo afirmar que ya está muy cerca. Sé que muchos tenéis un enorme interés en leerla, me preguntáis a menudo por ella, y lo entiendo perfectamente. Si yo tuviera un amigo o amiga que hubiese llegado a ser finalista de un premio que ganó en 1994 Gonzalo Torrente Ballester, por el que han pasado escritores de la talla de Luis Racionero, Ángela Becerra o Jon Juaristi, y que en esta última edición ganó Begoña Aranguren porque obtuvo un voto más que la novela finalista, también tendría un enorme interés por conocer ese texto, por saber qué tiene esa novela que la hizo llegar hasta ahí. Y yo espero que muy pronto lo podáis descubrir.
2011. Un año acabado en 11. ¿Sabéis qué os digo? Que a pesar de no gustarme demasiado el número, así quiero vivirlo, como un 11, no como un 2. ¿Y vosotros?

20 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Después de leer la explicación no tengo duda: como un 11.

Que se cumplan todos tus deseos.

Besos.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, los teóricos de los números consideran a los números primos, como lo es el 11, los más importantes de todos, porque son los átomos de la matemática debido a que todos los otros números pueden ser creados multiplicando combinaciones de números primos. En cierto modo son como los elementos químicos. A partir de estos se forman todos los compuestos químicos y a partir de los números primos podemos obtener el resto de los números. El número 11 ocupa el quinto lugar en la lista y el 2011 –que también es primo- ocupa el número 305.

Al margen de las matemáticas, el 2011 yo espero que sea un año especial y que nosotros colaboremos para que así sea. Las instituciones ya han dado algún paso y este año, comenzado en sábado en el calendario gregoriano, será recordado por ser el Año Internacional de los Bosques y el Año Internacional de la Química, según la ONU, el Año Internacional del Alzheimer en España y el Año del Conejo, según el horóscopo chino.

Yo intentaré vivirlo intensamente, esperando que los sueños de todos se hagan realidad y de mientras maquillando la realidad de manera que sea lo mas parecida a un maravilloso sueño.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Así me gusta Toro, con decisión.
Lo mismo te deseo en este año acabado en 11.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias, Alicia, por tu aportación siempre tan técnica y tan interesante.
Ya veo que va a ser un año de buenas causas. Contribuiremos en lo que podamos para que así sea.
Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

Pues no parece que este 11 se presente muy mal para ti, al contrario.
Yo tambien espero ver pronto publicada tu novela.
Besos y feliz 11.

Maribel dijo...

Lola, el año no ha hecho más que empezar y tenemos todas las ilusiones a tope, quizás a lo largo de los meses se vayan desinflando, pero lo que toca ahora es ser optimista.
Un abrazo.

Víctor dijo...

¿Y con todos esos proyectos dices que el 11 te da mal rollo? Esa va a ser la nota que se merezca el próximo año: un 11.

Un abrazo, Maribel, y a seguir así.

sqa dijo...

Todo llega, no? los 15 minutos de fama o el año 11. Espero de verdad que éste lo sea para ti y tus proyectos. Feliz año nuevo

Winnie0 dijo...

A ti el 11 se te va a dar de lujo Maribel=escritora.....te lo has ganado. Un beso enorme

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Maribel,

A mí la entrada del nuevo año me ha dejado indiferente, pero tiene una explicación lógica: por mi profesión los años empiezan después del verano.
Me alegro, no obstante, que encares tus proyectos con ilusión. Difiero en un solo punto: los perdedores siempre me han parecido unos personajes muy literarios.


Un abrazo y Feliz 2011.

Emilio Porta dijo...

"En numerología el 11 es un número maestro, representa un espíritu superior, y debido a la presencia repetida del 1 desea imponerse por partida doble; es un número líder al que se le atribuye originalidad y capacidad para luchar por los ideales"

Los años, además, son mejores o peores en comparación con los anteriores. Salvo por el premio Blas de Otero, este pasado año 2010 no ha sido un año demasíado bueno para mí. Por eso tengo esperanza en el 2011. Otra cosa son los días. Si, fue terrible lo del 11-S y lo del 11-M...pero también son días de recuerdo para la esperanza de que todo cambie y, días de superación...y, además, quiero creer que los días son menos importantes que los años. Yo confío en este once. Lo he empezado con gripe - no se puede empezar peor - pero eso implica que hay que luchar. Y lo haremos. Tengo un importante proyecto literario colectivo en ciernes...del que ya os comentaré más en el momento en que vaya a salir, ya pronto. Y muchas ilusiones, como tú, en este periodo. Sí, yo también estoy deseando que salga tu novela finalista del Azorin( y, seguro que, de no mediar otros temas, merecida ganadora)...el título promete mucho. Y tú escribes muy bien, Maribel. Extraordinariamente bien, así que...esa si que en cuánto esté, no me la pierdo.
Besos.

Maribel dijo...

Pues, Víctor, la cuestión es que el numerito no me gusta, pero aún así espero mucho del 11.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola, Carlos. Dicen que todo llega si uno sencillamente sabe esperar.
Vivimos en constante espera, ya veremos si el año acabado en 11 nos trae algo bueno.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola, José, estoy contigo, los perdedores son unos personajes muy literarios, pero para escribir sobre ellos, no me apetece demasiado interpretar el papel.
Feliz 2011 también para ti.

Maribel dijo...

Ojalá sea algo premonitorio lo tuyo, Winnie, jeje.
Besos.

Maribel dijo...

Emilio, cuídate esa gripe. Creo que estamos obligados a confiar en lo bueno que nos depare cada año porque lo malo llega sin ser llamado. No hay año redondo, no hay año perfecto, pero sí que este 2011 puede ser tu año. Así te lo deseo.
Un abrazo.

Neogeminis dijo...

Curiosa manera de interpretar lo que nos puede deparar el año. supongo que el mía será más tirando a dos! jejjeej...pero quién lo puede asegurar???
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola, Neogeminis. Aunque el once se presenta como muy interesante, yo ya me conformaría con un año tirando a dos (mientras no sea un cero ¿verdad?).
Espero que sea un buen año para todos, con más paz y menos crisis.
Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel, once que te quiero once, que parece que tendrás muchos nones para los preguntones. Espero con ansia tu novela.

Yo espero que el once me sea benigno como el agua dulce.

Abrazo primo.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Te quedó muy Lorquiano el comentario, Sergio.
Éste será tu 11, lo he visto en mi bola de cristal.
Sigamos a la espera.

Abrazo de Reyes.