miércoles, 19 de enero de 2011

LA FUNCIÓN DEL EDITOR



Todo el mundo tiene una idea de lo que hace un escritor, y no resulta fácil explicar qué hace un editor.

El principal papel del editor consiste, sin prioridades comerciales, en hacerle percibir al autor la distancia que hay entre lo que ha escrito y lo que cree haber escrito.

Un editor no enseña a escribir a nadie, pero sí permite al autor comprender mejor su obra al observarla desde fuera, ayudándole en el largo proceso de transformación que se inicia con un proyecto, o con un primer manuscrito, y que finaliza en un libro.

La opinión del editor ayuda al escritor a comprender el significado de su propia escritura. La mirada externa también le ayudará a contrastar la propia calidad de lo que escribe. Puede que se valore en demasía o que, por el contrario, se minusvalore.

Una editorial crea colecciones, selecciona autores, rastrea talentos, pule los diamantes en bruto, apoya psicológica y profesionalmente a los que comienzan, les ayuda a mejorar su obra, encarga libros, los compone, los titula.

Una editorial no es una imprenta, desarrolla un trabajo creativo e intelectual, imprescindible para que el libro llegue a nacer.

Hay manuscritos que el autor entrega bien escritos y estructurados, lo que facilita las tareas de edición. En ese caso bastará con una somera corrección ortotipográfica, que siempre resulta obligada e imprescindible. Pero en otras muchas ocasiones, el manuscrito presenta deficiencias de estilo, o redundancias, o faltas de tensión en la trama, o incoherencias en sus personajes. La tarea del editor resulta entonces mucho más compleja.

Desde la corrección de estilo hasta propuestas de diversa naturaleza para mejorar el manuscrito, escritor y editor deben trabajar mano a mano hasta conseguir que el libro salga redondo.

A pesar de sus crisis matrimoniales, la pareja editor-autor está condenada a entenderse.


Ideas extraídas de EL LIBRO DE LA ESCRITURA VITAL. Manuel Pimentel.
Editorial Almuzara.

20 comentarios:

Vicsabelle dijo...

Muy intereante explicacion, Maribel. Solo tenìa una idea de lo que implica ser editor, pero es un trabajo mucho mas complejo de lo que parece, como dices. Cada aprendemos mas

Un saludo

Winnie0 dijo...

GRacias ESCRITORA por hacernos ver la función de un personaje tan importante para los que sacáis libros de vuestro interior más profundo. Un besito

TORO SALVAJE dijo...

No sé si será así por mucho tiempo.
Creo que en el futuro veremos vender de forma directa sus libros a los autores vía internet.
Amazon ya vende más libros online que en papel.

Besos.

Maribel dijo...

Hola, Vicsabelle.
A mí también me ha parecido interesante, por eso he dejado aquí unas pinceladas.
Gracias por tu visita.
Un saludo.

Maribel dijo...

Si, Winnie, importante, necesario, querido, odiado... Ése es el editor.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Toro, planteas una línea de debate muy interesante. Esa fórmula sería adecuada para que muchos autores que no consiguen llegar a una editorial pudieran dar a conocer sus obras, pero hay un problema: el consumidor final. Mucho le tiene que cambiar el chip al lector para que acceda a comprar un libro directamente a su autor sin el aval o la garantía que le supone saber que un editor leyó esa obra, colaboró para convertirla en libro y apostó por ella. Y no es que esté justificando la necesidad de la figura del editor, simplemente aseguraría que el que tiene que rascarse el bolsillo no confía en los autores que no tienen más que su trabajo literario para ofrecer. No hay interés en leer lo que escriben autores sin respaldo editorial, no hay más que ver lo menospreciada que está la autoedición. vamos a lo seguro, o lo que se publica bajo una firma o un sello (que a veces es un fiasco pero...). Hace falta mucha madurez lectora para que ocurra lo que propones. Es mi opinión.
Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, me ha gustado esta entrada. Has sabido valorar la labor de una persona de la que puede depender que tus ilusiones cuajen o se vayan directamente al traste. Fíjate que tal como lo describes parece que hay una relación más horizontal entre el escritor y el editor cuando yo siempre había pensado que era totalmente vertical.

Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Yo creo, Maribel, que el editor perfecto sería una mezcla entre Alicia y tú. Quiero decir que tendría entre sus cualidades creer en el escritor y exprimirle como un profesor sabio.

Últimamente, encuentro libros cada vez peor acabados, y no sólo me refiero al estilo, sino también a la ortografía y a erratas de imprenta. Curiosamente, esos libros pertenecen a editoriales que presumen de editar pocos libros.

En cualquier caso, no creo en la autopublicación. Bastante tiene ya uno con escribir para encima ir de hombre anuncio.

Un fuerte abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel, cuando encuentre un editor de esos o un galerista con esa prestancia, generosidad e inteligencia ese día realizo una fiesta de tres días seguidos.

Un auto abrazo.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Así es, Alicia. Creo que la imagen que ilustra esta entrada es muy representativa. Esos dos perfiles, casi juntos, son el editor y el autor, necesarios para conformar el libro, aunque a veces, como en este caso, cada uno mire para un lado. Aún así están condenados a entenderse.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Jajaja, José Antonio, hablaré con Alicia a ver si quiere que montemos una editorial. A mí me gustaría.

Creo que la profesionalidad, la minuciosidad o la pericia se están perdiendo en todos los oficios, y la edición, por desgracia, no se escapa.

Autoedición malo, y a veces que te editen es peor. Lo único bueno es que siempre puedes echarle las culpas a otro.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Sergio, mira a ver si encuentras a dos y la fiesta la hacemos de seis días.

Un abrazo editado.

Lola Mariné dijo...

Pues no sé...sin querer enmendarle la plana a Pimentel, yo diría que el editor no se toma tantas molestias, quizá hace algún tiempo sí, pero ahora, si no le presentas un buen manuscrito...
Besos, guapa.

Maribel dijo...

Está claro, Lola. Las cosas han cambiado.
Un abrazo.

acróbata dijo...

De este tema estoy yo más verde que la lechuga de la ensalada que me he zampado a medio día. Siempre es bueno aprender cosas nuevas, no creo que yo haga uso de uno, pero bueno nunca se sabe.....ojala!!!!

Abrazos Maribel.

Maribel dijo...

acróbata, ¿también estás tú con la operación bikini?, (lo digo por la lechuguita, jajaja).
Nunca se sabe, quizás algún día necesites un editor para lanzar bien lejos tus acrobacias. Si es así que tengas suerte con él.
Un abrazo.

sqa dijo...

Hola Maribel, me pareció muy interesante. No sabía que un editor jugaba un papel tan ... comprometido, en el sentido de comprometerse con la obra.
Y, me encantaría tener un editor que me sacara los colores con los escritos. Los blogueros somos demasiados blandos...
Un abrazo grandote!

Maribel dijo...

Hola, Carlos. Tienes razón, pero lo bueno es saber hasta dónde llega la cortesía, es decir, tampoco creernos todos los halagos de nuestros amables visitantes. Los pies siempre sobre la tierra.
En cuanto al trabajo del editor en verdad es comprometido y muy importante para sacar un buen libro, y sobre todo para abrirle los ojos al autor (esa frase que he puesto en negrita lo dice todo).
Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Interesantes reflexiones, Maribel. Es cierto que los tiempos cambian y el sector editorial también tendrá que evolucionar para no quedarse estancado, pero siempre viene bien conocer los pensamientos de gente que entiende de esto.

Gracias por la entrada. Un abrazo.

Maribel dijo...

Sí, Armando, es interesante, porque por mucho que cambien los tiempos creo que el editor siempre será una figura imprescindible para el autor. Otra cosa es que con los avances sus funciones sean otras.

Un abrazo.