martes, 2 de noviembre de 2010

ENCANTAMIENTO


El muchacho, que en realidad era un perro al que una bruja malvada había transformado en príncipe, miró fascinado a la hermosa princesa y dijo: ¡guau!

26 comentarios:

Winnie0 dijo...

ja ja Me ha encantado Maribel...¡qué arte tienes en microrelatos!! Un beso y feliz martes

No Comments dijo...

jajaja Me sacaste unas carcajadas con este micro. Me gustó claro.

Un saludo indio

Víctor dijo...

No me acabó de gustar, porque tiene demasiado de broma fácil. Pero aun así, me gusta que pruebes cosas así de cortitas, que esperimentes...

Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Hasta los encantamientos son de mala calidad hoy en día...

Besos.

Maribel dijo...

Feliz martes, Winnie, o lo que queda de él.

Me alegro, indio, es bueno reír.

Abrazos.

Maribel dijo...

¿De broma fácil, Víctor? Nada de broma, el príncipe lo dijo muy en serio, jeje.

Ya lo creo, Toro, a la mínima de cambio sale el verdadero yo.

Abrazos.

MiánRos dijo...

Ja ja, bueno, tiene su encanto... Ejem... Guau.

Un fuerte abrazo Maribel,
Mián Ros

Jose Ignacio dijo...

¿La princesa era de verdad, o no?
La buena literatura hace que te plantees preguntas.
Un beso.
José Ignacio

Susana dijo...

Jeje... seguro que el pobre príncipe encantado se pensó mucho lo que decirle a la princesa.

Muy divertido, Maribel.

Alicia Uriarte dijo...

El muchacho quedó totalmente paralizado ante tal belleza. Justo en el instante en que reaccionó y se decidió a sacarla a bailar, sonaron las doce campanadas. La princesa desapareció rauda y veloz. Una verdadera pena, ya que esta no tenía ni padre, ni madre, ni perro que le ladre.
Maribel, perdona. No he podido vencer la tentación de continuar.
Me gusta que de vez en cuando rompamos la monotonía.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Yo creo que sí, Mián. Guau, guau.

Gracias, José Ignacio, por tu complicidad. La princesa creo que era de trapo.

Abrazos.

Maribel dijo...

Susana, creo que estuvo varios días pensando pero al final le salió el pedigrí.

Alicia, perro que le ladre sí tenía pero es que ella nunca lo supo. Me encanta que continúes la historia. Es divertido.

Abrazos.

Sergio G.Ros dijo...

Ja,ja...me ha gustado un montón. Genial, como siempre. Un beso, Maribel.

sergio astorga dijo...

Maribel, esplendido, la onomatopeya siempre traiciona.

Miaubrazo.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Sergio G., tu risa suena a música.

Sergio Astorga, guau, miau, miau, guau. Y para terminar pío. Me entiendes ¿no?

Abrazos a los Sergios.

Pablo Gonz dijo...

¡Qué rico! Me encuentro con este micro que juega con los ladridos en el mismo sentido que uno que publiqué en mi libro "La saliva del tigre".
Un cordial saludo,
PABLO GONZ

Maribel dijo...

¡Qué coincidencia, Pablo! Me gustaría leer el tuyo.
Un saludo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Me encanta esa traslación de papeles, y es que los humanos tenemos mucho de perros y los perros mucho de humanos.
Me extraña que no te lo hayan premiado por ahí.

Un abrazo.

Maribel dijo...

José Antonio, ¿habrá mejor premio que tu comentario?

Un abrazo, compañero.

MAR SOLANA dijo...

Mientras el hechizo no se deshaga, jejeje, todo irá como la seda del vestido de la princesa.

Un saludo.

Maribel dijo...

Eso espero, Mar, porque como se deshaga nos va a tocar darle un hueso al príncipe, jeje.
Gracias por venir.
Un beso.

Martikka dijo...

¡Wow! ¡Estupendo micro!

Abrazos

José Antonio López Rastoll dijo...

Jo, Maribel, vas a sacarme los colores. Pero... qué narices, también es bueno emocionarse de vez en cuando. Que se note que estamos vivos.

Maribel dijo...

Gracias, Martikka.

Jeje, José Antonio. Sobre todo que se note que estamos vivos porque entonces lo estaremos.

Abrazos.

Carlos Pérez dijo...

Vaya, es el segundo microrrelato tuyo que leo y he de decir que hacía tiempo que no leía dos microrrelatos seguidos tan buenos. Me encantan. Mucha originalidad e ingenio. Felicidades

Maribel dijo...

Gracias, Carlos. Bienvenido.
Saludos.