lunes, 6 de septiembre de 2010

VÍA DE LA PLATA. MORILLE

Morille es un pueblo de la provincia de Salamanca, y cuando digo pueblo quiero decir exactamente pueblo. Calles sin asfaltar, perros que pasean por ellas en libertad, sin correas ni collares, vecinos que encalan afanosamente las fachadas de sus casas, mucho campo y mucha ganadería, principalmente bovina y caballar. Morille es por tanto un pequeño pueblo, pero alberga un tesoro: el alojamiento rural Vía de la Plata.
En la parte alta de este tradicional municipio salmantino se encuentra un caserón que ha sido construido respetando las formas y costumbres de la zona pero que en su interior reúne once habitaciones tipo dúplex con todo lujo de comodidades. Todas ellas tienen salida a terraza y a un jardín interior en proceso de expansión, con unas vistas formidables al campo charro.
¿Qué podemos encontrar en Morille y concretamente en Vía de la Plata? En primer lugar un trato exquisito por parte de Antonio y María José, los dueños, una pareja que ha hecho de este alojamiento rural su proyecto de vida. Como nos decía la propia María José: “esto no es un proyecto de negocio, esto es un proyecto de vida”. Y hay que tener un par para planteárselo y llevarlo a cabo. Desconozco qué han dejado atrás y tampoco es un asunto que me interese, pero cuando se toman decisiones importantes siempre hay renuncias, y con toda seguridad esta pareja, en algún momento, hizo borrón y cuenta nueva para apostar por otro futuro. Y merecen tener éxito.
¿Qué más podemos encontrar? Una gastronomía de fábula. Platos típicos de la zona pero con detalles de alta cocina. Todos ellos salidos de las manos y de los fogones de Antonio, y servidos por María José. Un placer para el paladar. Y no os digo nada de los desayunos: tostadas de pan de pueblo (me río yo de panishop), dulces típicos, zumo de naranjas recién exprimidas...
Pero aquí no acaba la cosa. Morille también ofrece absoluta tranquilidad, un enorme silencio, solo roto por el relincho de algún caballo, el sonido de un cencerro o el canto de las aves, y una imagen impresionante de la bóveda celeste en las bellas noches que escapan de la contaminación lumínica. Imposible contar todas las estrellas. Y muy posible ver alguna fugaz, de las que necesitamos de vez en cuando para pedir un deseo.
En los alrededores de Vía de la Plata se pueden hacer rutas en bicicleta (por gentileza del alojamiento, las bicis son gratuitas) y adentrarse por estrechos caminos pedregosos entre innumerables fincas de toros (que todo hay que decirlo, imponen bastante).
Morille es un pueblo para el disfrute de la naturaleza, con la ventaja de que su particular ubicación lo convierte en centro de operaciones para realizar distintas visitas. A tan solo 18 kilómetros se encuentra Salamanca, donde el viajero puede disfrutar de la ciudad universitaria por excelencia, combinando el ambiente de la urbe con la tranquilidad del retiro en el pueblo. En hora y media nos podemos adentrar en Portugal, visitando lugares tan pintorescos como el Parque Natural de Arribes del Duero, o disfrutando de un crucero ambiental por aguas internacionales desde la Estación Biológica Internacional de Miranda do Douro, con España a un lado y Portugal al otro, una excursión imprescindible. Y también tenemos relativamente cerca la ciudad amurallada de Ávila, cuna de Santa Teresa de Jesús, un gran descubrimiento.
A todos los amantes de la naturaleza y del turismo rural os recomiendo este viaje y por supuesto este alojamiento.

Vía de la Plata.
No apto para los muy urbanos.

La estancia ha sido por gentileza del Congreso Geriátrico de Valladolid, patrocinador del concurso de relato breve “Envejecer Vale”.

17 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Ahora mismo me iba una semana.
Que envidia.

Besos.

Winnie0 dijo...

Yo también me iba ya mismito. Qué buena pinta tiene ese plan de excursión Maribel. Tomo buena nota...además quería volver a pisar Portugal otra vez en poco tiempo. Un beso

Víctor dijo...

Un detalle, Maribel, explicarnos el capítulo pendiente del último post. Hace apenas un mes estuve en Salamanca y en Miranda de Douro (precioso el casco antiguo y el paso del río) y me encantaron. Por lo que se ve, fue buen premio.

Un saludo.

Galeote dijo...

Si Maribel, Morille es un pueblo precioso. Yo tuve la oportunidad de estar allí este verano y también en Semana Santa.
Situado en el campo charro, tiene un paraje precioso de toros, de cigüeñas e incluso hay abundantes charcas donde cantan las ranas al anochecer. Ademas en Julio en el mismo campo y a las orillas del afluente Zurguén se celebra la fiesta de los poetas "Pan" y hay una exposicion de figuras abstractas que merece la pena ver. También un cementerio del arte, donde los más grandes artistas entierran sus obras. En semana Santa hay una procesion llamada "del silencio" iluminada con farolillos. Allí, hice amistad con algunos poetas que eran la mayoria portugueses y si puedo el siguiente verano volveré. Saludos y un beso desde Bilbao, Juan Antonio.

Maribel dijo...

No me extraña, toro, tú estarías a tus anchas, jeje.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Pues ya sabes, Winnie, un lugar más para visitar, viajera.
Besos.

Maribel dijo...

¡Qué coincidencia, Víctor!
La verdad es que el premio no ha estado mal, lo he disfrutado mucho.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola, Galeote. Muchas gracias por tu aportación sobre Morille y por enriquecer aún más, si cabe, el atractivo de este pequeño pueblo. Creo que tendré que volver en otras fechas para disfrutar lo que me quedó pendiente.
Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Conozco Salamanca capital de un café rápido. Algún día habrá que poner remedio a lo de conocer el entorno. El lugar que nos muestras parece una estupenda opción.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Alicia, yo también conocía Salamanca de pasada pero ha sido un placer descubrirla en este viaje. Desde el turismo rural, sin duda, la que planteo es una buena opción.
Un abrazo.

RAFAEL ORIHUEL dijo...

Hola, Maribel Romero.
El servicio de Alertas Google, que ingenuamente activé cuando salió DE LA DURACION DEL AMOR, por si alguna de las publicaciones al que lo envié tenía a bien hacer una reseña, me remite a una entrada de tu blog. ¡Vaya, un lector a quien no conozco!, me dije, cuando pinché en el enlace. Para alguien acostumbrado a vivir en las catacumbas y no salir de la literatura de concurso eso es una alegría. Así que espero que la lectura de mis relatos te esté siendo grata, y si quieres comentarme algo, sea positivo, negativo o todo lo contrario, estaré encantado. Animo con tu actividad literaria, colega, y enhorabuena por ese premio que te ha permitido conocer ese lugar que cuentas.

Por cierto, yo también tengo un blog, bastante reciente, pero poco a poco le voy poniendo cosas:
www.rafaelorihuel.blogspot.com

Un saludo desde Tarragona.

Rafael Orihuel Iranzo.

Maribel dijo...

¡Vaya qué sorpresa, Rafael, que el autor del libro que estoy leyendo en estos momentos me deje un mensaje!
Pues ya ves, me gusta descubrir. En este caso, además, hay una razón que justifica que tu libro esté en mis manos. Yo nunca he participado en concursos de libros de cuentos pero en esta ocasión me he presentado al Caja España con una recopilación de mi humilde material. Cuando uno o una se presenta a un certamen de estas características se pregunta: "¿qué tipo de cuentos son los que ganan un concurso así?". Y no hay mejor manera de descubrirlo que buscando al ganador de la última edición y leyendo su obra. Entonces te das cuenta de que los cuentos que ganan un certamen de este nivel son los que tienen calidad a raudales y están muy bien escritos. De momento me está gustando mucho tu libro, aún no lo he acabado pero ya puedo felicitarte por tu trabajo.
Muchas gracias por dejar tu huella en este blog. Pasaré a visitar el tuyo.
Un saludo desde Elche.

sergio astorga dijo...

Maribel, iría, no tengas dudas.

Premio bien ganado y disfrutado.

Abrazo rural.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Sergio, tú y tus pinceles disfrutaríais mucho de aquel entorno (¿te imaginas los toritos que ibas a pintar?).

Un abrazo fugaz

MiánRos dijo...

Me animo junto con el resto; desde luego parece que se respira tranquilidad.

Un abrazo, Maribel.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Me animo junto con el resto; desde luego parece que se respira tranquilidad.

Un abrazo, Maribel.
Mián Ros

Maribel dijo...

Mián, al menos no escucharías la hormigonera, jajaja. Seguro que podrías escribir tranquilo.

Un abrazo.