miércoles, 21 de julio de 2010

SIMPOSIO


—Hace ya tiempo que aquí nadie cree en los milagros —dijo Dios dirigiéndose a la corte celestial—, el mundo está perdiendo la fe, tenemos que hacer algo.
—¿Y por qué no les mandamos un terremoto para que espabilen? —preguntó un ángel rubio con pecas.
—¿Otro? Ya llevamos veinte este año y lo único que hemos conseguido es que el cielo se nos llene de almas, casi no cabemos.
Un angelito negro con las alas sucias levantó la mano.
—Perdone, señor Dios, es que los manda usted siempre al sitio equivocado. ¿Por qué no se jubila?

Maribel Romero Soler.

20 comentarios:

Winnie0 dijo...

Absolutamente maravilloso Maribel. No diré más. Gracias. Besitos

santiago tena dijo...

un nuevo obama, casi, u obama-machín, ya puestos

Víctor dijo...

El final me dejó un poco trastocado, pero la simplicidad del relato y de la conversación es magnífica, Maribel. Y la ironía ni te cuento... Si Dios castiga mandando terremotos, se equivoca siempre de país. Habría que apuntarle a repasos estivales de geografía, quizás.

Abrazos.

B. Miosi dijo...

Una manera muy fina de llamar la atención al Dios Hacedor, Maribel. Es muy cierto que los terremotos van a parar a los lugares equivocados, ¿o será que cuando ocurren en sitios menos pobres causan menos impacto mediático?
El último terremoto que ocurrió en Chile fue más fuerte que el de Haití, tanto, que el eje terrestre se movió varios grados, (creo que es la causa del cambio de clima) sin embargo, se sigue hablando de Haití, porque Chile ya se recuperó.
Igualmente, cuando ocurrió el terremoto en San Francisco hace un par de años o los constantes huracanes de USA.
Creo que Dios no se equivocó de lugar. Se equivocó de personas.

Un beso, amiga, tus cuentos siempre hacen reflexionar.
Blanca

B. Miosi dijo...

Una manera muy fina de llamar la atención al Dios Hacedor, Maribel. Es muy cierto que los terremotos van a parar a los lugares equivocados, ¿o será que cuando ocurren en sitios menos pobres causan menos impacto mediático?
El último terremoto que ocurrió en Chile fue más fuerte que el de Haití, tanto, que el eje terrestre se movió varios grados, (creo que es la causa del cambio de clima) sin embargo, se sigue hablando de Haití, porque Chile ya se recuperó.
Igualmente, cuando ocurrió el terremoto en San Francisco hace un par de años o los constantes huracanes de USA.
Creo que Dios no se equivocó de lugar. Se equivocó de personas.

Un beso, amiga, tus cuentos siempre hacen reflexionar.
Blanca

MiánRos dijo...

Si hubiera un Dios, efectivamente es reincidente.
Irónico micro, Maribel. Te felicito.
Besos,
Mián Ros

TORO SALVAJE dijo...

Quizás si.
Quizás hace falta un nuevo timonel visto lo visto.

Besos.

Miguel Monte Real dijo...

Bueno, bueno... micro. Yo creo que si Dios existiera no podría ser otra cosa que Amor. ¿Jubilamos el amor? Joer... eso no, por favor. ¿Jubilamos el angelito de sucias y negras alas? Yo hasta le quitaría la pensión, fíjate. Y le condenaría a una ducha.

Un saludo.

sergio astorga dijo...

Maribel, como especialista en Ángeles desorientados puedo afirmarte que la edad de jubilación se modificó vaticanamente a 20 años mas, así que esta cercana tan ansiada fecha, se especula que el sucesor es de orientación centro izquierda, pero hay una rebelión de blancos que quieren perpetuidad en el poder. Así es en el cielo como en la tierra.

Abrazo expectante.
Sergio Astorga

No Comments dijo...

Al margen de que no creo en Dioses castigadores ni bondadosos, me parece un micro genial.
Sutilmente irónico y con las palabras perfectamente elegidas. Lo del angelito negro con las alas sucias se sale...

Un saludo indio

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, siguiendo a tu sutil ironía, yo continúo con el humor.

He imaginado la misma situación con dos angelitos de la corte celestial, situados en una esquina, ambos de color azul.
Tras oír las palabras de Dios el ángel azul claro le pregunta, en bajo tono, al ángel azul oscuro:
-¿Y tú por qué te ríes?
A lo que el otro, casi sin poder contener la risa, contesta:
-Por la gracia de Dios, ja,ja,ja, me río por la gracia de Dios.

Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Maribel,


Yo creo que los milagros existen.
A mi cartero, que tiene muy malas pulgas y está peleado con medio barrio, lo tenía atragantado.
Un buen día, cansado de tanta guerra fría, decidí soltarle una broma en los morros.
Desde entonces, me sube el correo a casa.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Quien dice un terremoto dice cualquier otra cosa. No creo que sea insano desear la jubilación de alguien que ha trabajado durante mucho tiempo. Es, en realidad, por el bien comun, el desgaste merma calidad. Sin embargo la sucesión no es fácil, el opositor no resultó estar a la altura (http://ocurrienfebrero.blogspot.com/2009/05/el-opositor.html).
Amigos, gracias a todos por los comentarios.
Alicia, buena continuación, muy ocurrente, jajaja.
Abrazos.

Mari Carmen Azcona dijo...

¡Por fin alguien escuchó las maracas de Machín y ha pintado angelitos negros! Gracias, empiezo a creer en los milagros. Jubilación de Dios, angelitos negros...No sé si nos irá mejor, pero estoy segura de que no será peor.

Felicidades por tu ironía Maribel siempre tan elegante.

Besos y abrazos.

Maribel dijo...

Gracias, Mari Carmen. Yo también pienso que no nos irá peor, es bueno cambiar.
Un abrazo.

siempreconhistorias dijo...

¡Apoyo la moción!
Siempre maravilloso venir a verte, Maribel.
Un beso,

Lola Mariné dijo...

jeje, muy bueno.
Estaría bien que dios se jubilara, pero ¿y si ponen a otro peor, como los Papas...?
Feliz domingo.

Maribel dijo...

¡Hola, Izaskun! ¿Cómo va todo? ¿Qué tal tu librería de mujeres? Ya me paso a verte. Un besazo.

Ay, Lola, todo cambio conlleva riesgos...

Besos.

Juan Antonio Galisteo Luque dijo...

Excelente relato Maribel, corto, conciso y lleno de crudeza e ironía, aunque pienso y es solo mi opinión (por lo que he leido en un comentario de este blog) que la Naturaleza, no es culpable de sus embites naturales, ni siquiera ese Dios o Dioses, que desde que la Tierra es Tierra, los seres humanos, desde las más antiguas civilizaciones, hemos necesitado y nos hemos apoyado por nuestro propio temor y por tener que creer en algo. Todavía hoy, creo que las personas nos aferramos a ello y no hemos evolucionado tanto. Y los terremotos, que son accidentes naturales, nadie lo puede evitar, como tambien la enfermedad y múltiples cuestiones propias de la vida misma. Creo que el ser humano, que es débil, debiera de preocuparse más, del propio entendimiento con su semejante, ser menos egoísta y tratar de enlazar y de unir tanta diferencia legitimada, que con el cuento de las ideologías y de los intereses, nos separan socialmente a unos y a otros, para un sinvivir en este corto intervalo de tiempo que es nuestra vida. El angelito negro, también me ha gustado, porque ironiza a la maldad bien consentida. En el cielo no lo sé, pero aquí bastante más cerca, viven muchos angelitos con el alma bien negra.
Desde aquí, pido permiso para acceder a tu blog, Maribel. Un saludo literario. Juan Antonio.

Maribel dijo...

Hola, Juan Antonio. Bienvenido al blog y muchas gracias por tu interesante aportación.
Será un placer volver a verte por aquí.
Un saludo.