jueves, 3 de junio de 2010

JUEGOS DE NIÑOS


La cena se enfriaba en la mesa pero no importaba, era de plastilina. Jugábamos a papás y mamás. Mi hermano gritaba como un loco y daba patadas en las puertas, y yo, con las manos cubriéndome el rostro, hacía como que lloraba. Me aburría.
—¿Por qué no jugamos a médicos y enfermeras? —propuse entonces.
Me miró con ojos de fuego. “Puta”, masculló. Después se fue a la cocina y cogió un cuchillo.

Maribel Romero Soler.

28 comentarios:

Maribel dijo...

Hacía mucho tiempo que no participaba en el concurso "Relatos en Cadena" de la Ser, pero se me ocurrió hacerlo la pasada semana con la frase de inicio "La cena se enfriaba en la mesa".
No ha habido suerte pero aquí os dejo el micro, y mientras sigo dándole caña a las opos.

Winnie0 dijo...

¡Qué siete lineas tan impactantes!! Me ha resultado muy duro....Me gustó. besos

Margarita dijo...

Es un micro muy duro. Los niños suelen imitar el comportamiento de los mayores en sus juegos... Impactante en tan pocas palabras.

Ah, una vez también envié un micro a ese concurso, con la misma suerte. Igual habría que seguir probando suerte :).

Un abrazo,

Margarita

No Comments dijo...

Algo duro sí.
Yo sigo mandando pero la suerte (o mis limitaciones) me impiden tener algún resultado positivo.

Un saludo indio

TORO SALVAJE dijo...

No hay nada como el cariño de la familia.
Sólo faltó que ocurriera en nochebuena.

Besos.

Maribel dijo...

Winnie, es duro comprobar que los padres no siempre son el mejor modelo para los hijos.

Hola, Margarita, tú lo has dicho, hay que dar mejor ejemplo.

Hola indio, yo no creo que lo intente más, antes me gustaba este juego pero ahora me he dado cuenta de que la frase obligatoria me corta el rollo.

Toro, fue en Nochebuena. Mecachis, es que se me olvidó el villancico, jeje.

Abrazos.

Alicia Uriarte dijo...

Maribel, me he quedado fría, como la cena de tu relato. Corto pero sustancioso.
Tienes razón, para educar a un niño hace falta toda la tribu y fundamentalmente los padres. Pienso que los que no dan la talla son una minoría. Desgraciadamente de las consecuencias de estos casos muchas veces nos hacemos eco todos por la prensa o la televisión.
Besos.

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Maribel,

Tú sabes tan bien como yo que los niños son unas esponjas. Lo que mola de este micro es que cuentas la historia de los padres a través de los juegos de los niños.
Me recuerdas una de mis pelis de terror favoritas: "¿Quién puede matar a un niño?". La crueldad de un niño acaba donde empieza la del mundo.
Un abrazote y que sueñes con los angelitos.

Microrrelatos dijo...

Muy duro, real y cruel. Un saludo Maribel.

Gotzon dijo...

pues se te da muy bien para cortarte el rollo... aún no he leido el ganador, voy a ver...

Felisa Moreno dijo...

Un corto tan duro como efectivo, lo de ser seleccionada en Relatos en Cadena, yo lo dejé por imposible hace tiempo, creo que es cuestión de suerte, más que de calidad.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Alicia, afortunadamente son una minoría aunque habría que observar por un agujerito a alguna familia de las "aparentemente normales".

Así es, José Antonio, el juego de los niños es en realidad el reflejo que despide el espejo de los padres. Menuda familia.

Maribel dijo...

Hola, Óscar, me alegra mucho verte por aquí.

Gotzon, siempre me gustó el reto pero ya no me atrae tanto tener que comenzar con frases que, en ocasiones, invitan muy poco.

Felisa, has dado en el clavo, yo también lo dejé hace tiempo por imposible, creo que en este tipo de concursos semanales es muy complicado valorar con objetividad, incluso, siempre he sospechado que muchos micros no los leen.

Abrazos.

Teresa Cameselle. dijo...

Un micro perfecto. No se puede contar más, y más duro, en menos palabras.

Víctor dijo...

Muy duro, Maribel, pero muy bueno. Aprendemos por imitación, a escribir y a comportarnos. O sea que hay que ir con cuidado con dar malos ejemplos a los pequeños. Buen relato, pero complicado el concurso de la SER.

Un saludo.

Maribel dijo...

Hola, Teresa. Gracias por tu comentario.

Hola, Víctor. Tienes razón, debemos ser buenos ejemplos y fijarnos en buenos ejemplos.

Abrazos.

Lola Mariné dijo...

Yo tambien participé en esta misma semana, sin suerte, jeje. Claro que leyendo tu relato, no me extraña...es mucho más original que el mio.
A mi lo de los micros no se me da bien, por eso lo intento, a ver si aprendo.
Buen finde.

Maribel dijo...

Pues a seguir intentándolo, Lola, que no deja de ser un buen ejercicio literario. Seguro que al final los bordas.
Feliz finde.

Alejandro Laurenza dijo...

Impactante, Maribel. Para quedarse pensando.

Un abrazo,
Alejandro.

MiánRos dijo...

Impresionante. Admiro tu facilidad para decir tanto en tan poco, y dejarnos dándole a la "perola". Enhorabuena.

Besos,
Mián Ros

Maribel dijo...

Así es, Alejandro, para que pensemos un poco.

Hola, Mián Ros. Como le decía a Alejandro es bueno que le demos a la "perolilla".

Gracias a ambos.
Abrazos.

sergio astorga dijo...

Yo he visto más de esto que de lo otro. El ejemplo sigue siendo la mejor manera de aprender. Uno siempre imita, después recrea y esto a veces, pocas, casi nunca.

Un abrazo juguetón.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Sergio, el ejemplo puede ser tan formativo como destructivo. Si tienes ocasión te invito a leer el nuevo post, tiene que ver con el tema.
Un abrazo ejemplar.

Mari Carmen Azcona dijo...

Es una pena ver como los niños pierden la mirada de la inocencia y se adentran en el mundo de los adultos, cada vez a edad más temprana. Un mundo que no están preparados para comprender.

Buen micro Maribel.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Mari Carmen, sobre todo cuando ese mundo de los adultos no es el más idóneo.
Un abrazo.

sergio astorga dijo...

No se porque no apareció este micro-comentario en relación al micro, aquí te lo dejo.

Maribel, estas con punch. Ganas por Nocaut.

Marien dijo...

Efectivo e inesperado. Estupendo micro, si no lo han elegido es porque no les ha dado tiempo a saborearlo, como era de plastilina...
Besos

siempreconhistorias dijo...

¡Ay!, Maribel, que hacía tiempo que no venía y me pongo a leer pensando en niños tiernos y me encuentro con este jarro de agua fría. Muy bueno. Pero... qué duro.
Un besito de señora agobiadísima.