lunes, 26 de abril de 2010

NIÑOS GRANDES



Querida Yolanda:
Sé que todos opinan que nuestro amor es un chiste, un juego de tontos, la burla que el destino tiene reservada a dos seres como nosotros, niños grandes, hombres y mujeres de algún planeta desconocido. Tú ya has cumplido los treinta, yo sólo tengo veintidós, pero no importa. La diferencia de edad no es la encargada de escribir la historia de amor entre dos pobres retrasados, esa historia la escriben los besos, los que nos robamos a escondidas en el patio del Centro Especial, a espaldas de los cuidadores, esos besos que encienden tus mejillas y ponen al galope mi corazón de hombre-niño. Y también la escriben nuestras manos, las que buscan intrépidas algún tesoro bajo la ropa e intentan alcanzar estrellas para crear un universo propio.
Nadie nos entiende, dicen que no hablamos bien, sin embargo utilizamos un lenguaje de sonrisas que desciframos sin dificultad. Qué importan las palabras cuando nunca fueron suficientes para arreglar el mundo. Prefiero tu boca, perfilada de manera nerviosa y con un lápiz demasiado rojo, boca de muñeca feliz, de las que se dejan maquillar con gesto amable y muestran después los dientes de colores.
Me gusta verte pasear por el patio como un torbellino de risas, con esas faldas estampadas que nunca combinan con las blusas. A nadie le preocupa cómo vista una tonta. Me gusta regalarte flores de cartulina: rojas, azules, amarillas, violetas… Las recorto con mucho cuidado para que no te pinches y te las entrego a escondidas a cambio de besos.
Qué diferente es nuestro mundo siendo el mismo que el del resto de los mortales. Mientras algunas personas oyen gritos, nosotros escuchamos música, una música imaginaria que nos invita a bailar agarrados por la cintura y con las frentes unidas como siameses enamorados. No sabemos de tecnología, sin embargo sentimos descargas eléctricas si nos rozamos la piel. Jamás escribiremos poemas, pero dibujamos corazones con el dedo índice sobre la tierra mojada, sobre el polvo que se posa por encima de los muebles o sobre el plato con azúcar en el que rebozamos las fresas. Nunca conduciremos un coche, pero jamás nos equivocaremos de camino. Quizás en ningún momento viajaremos en avión, pero nos deleitaremos cada tarde observando el vuelo de las aves migratorias. No nos preocupará la declaración de la renta, pero temblaremos como hojas movidas por el viento el día que uno busque al otro y no lo encuentre.
Querida Yolanda, desde que tocaste a las puertas de mi corazón soy todavía más feliz, he aprendido a soñar, a ponerme colonia en el cuello y sobre la ropa, a elegir cuidadosamente mis zapatos y a cogerle prestada alguna camiseta a mis hermanos mayores. He aprendido a mirar por la ventana y a ver en cada nuevo día una ilusión, y sobre todo he aprendido que nuestro amor no es un chiste, a pesar de que se haya convertido en el chascarrillo de todas las reuniones familiares. Nuestro amor es intenso como una lluvia de abril y profundo como el océano. Y yo, que ya no podría vivir sin tus besos prohibidos ni el calor de tus manos, sólo quiero que lo sepas. Con cariño.
Abel

Maribel Romero Soler.
Finalista del VI Concurso de Cartas de Amor convocado por la Biblioteca de Alcaudete (Jaén).

La noticia la he recibido esta tarde a través de un atento e-mail. Supe de este concurso por Felisa Moreno Ortega, nuestra soñadora de palabras, y aunque el amor no es mi fuerte me animé a participar con esta carta, que será incluida en el libro recopilatorio del certamen.

22 comentarios:

Winnie0 dijo...

Yo contigo alucino. Cómo no ser finalista con semejante carta de "AMOR"...El amor más puro, el que no sabe de tecnicismos....Gracias Maribel...nuevamente me haces acabar un relato tuyo con sonrisa en los labios. Besos

Susana dijo...

Mil felicidades, Maribel.

Esta carta rezuma ternura.

Un besote.

Jasonia dijo...

Un relato pleno de ternura.
Mi enhorabuena!

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Te felicito.
Es una carta muy emotiva.

Besos.

Felisa Moreno dijo...

¿Cómo que no sabes de amor? Es una carta preciosa, no sé como será la ganadara, pero esta se merece el premio sin duda. Enhorabuena!!!! Una vez más compartiremos libro, mi carta también ha sido seleccionada como finalista, Un abrazo.

Maribel dijo...

Winnie, Susana, Jasonia, Toro y Felisa, la verdad es que ya me daba apuro volver a poner una noticia de "otra vez finalista", pero me gusta contaros lo que pasa.
La carta es muy tierna y además está basada en un caso real.
Felisa, felicidades para ti también, me alegra saber que compartiremos un nuevo libro. Ya van unos cuantos ¿no?
Abrazos para todos.

Marien dijo...

Hola Maribel,
Preciosa y tierna carta, no digas que el amor no es lo tuyo, a las pruebas me remito. Felicidades por tu grandísima racha porque ser finalista es todo un orgullo y tus méritos lo demuestran. Sigue dando estas noticias estupendas.
Besos

sergio astorga dijo...

Maribel, todo Ocurrió en febrero, marzo, abril, mayo.
Fantástico.

Abrazo de niño grande.
Sergio Astorga

Alicia dijo...

Maribel, esta foto de Yolanda y Abel, no merecían menos que un buen marco. Así lo es el de un libro. Es por lo que me alegro infinito que sea recogido en una antología de cartas de amor.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Marien, sí que llevo una buena racha, ya veremos hacia dónde me conduce.

Sergio, y que siga ocurriendo, que no falten los estímulos para continuar en la lucha.

Alicia, es una foto que tú y los nevados ya conocíais, y que ha terminado dándome esta satisfacción.

Gracias y abrazos para todos.

Alejandro Laurenza dijo...

Sin palabras, Maribel. La profundidad es tu fuerte, y a partir de ahí puede venir el amor o lo que fuera, con la certidumbre de no quedarse en lo banal.

Un abrazo,
Alejandro.

Rafa dijo...

Muy bella historia.
Me ha arañado por dentro, y eso es lo que muchas han de hacer las historias. Conmoover y de paso remover las conciencias.

Un abrazote

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Maribel,


"No sabemos de tecnología, sin embargo sentimos descargas eléctricas si nos rozamos la piel".

Este es el misterio y el valor del ser humano.
¿Sabes? En mi barrio existen dos deficientes que son pareja y tienen un hijo. A él no le dejan dormir con ella porque ya sabes por lo que les da y se ha fabricado una chabolita de cartones en un descampado que hay detrás de mi casa.
Por cierto, una carta de amor muy hermosa.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias, Alejandro, eres muy amable.

Rafa, yo también opino que es necesario que nos remuevan la conciencia de vez en cuando, con un relato, con un gesto o con lo que haga falta.

José Antonio, jopé, me da pena el chico de la chabolita. ¿Y no sería más fácil hacerle a él la vasectomía o a ella la ligadura de trompas y dejarlos amarse? Ya ves lo que al final somos, puro sexo.

Abrazos.

Aster Navas dijo...

Enhorabuena, Maribel.

José Antonio López Rastoll dijo...

Es una excelente idea la tuya, pero las cosas no son tan fáciles y hay algo más que los separa. Un amor prohibido...
Una gran historia para un cuento, ¿verdad?
Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias, Aster :)

Sí, José Antonio, supongo que las cosas del amor no siempre son fáciles.

Abrazos.

Mari Carmen Azcona dijo...

“El amor no es lo tuyo...”
Maribel, cuando se es una gran escritora, como lo eres tú, cualquier tema que se toque se convierte en obra de arte.

Enhorabuena, te lo mereces.

Besos y abrazos.

siempreconhistorias dijo...

¿Que el amor no es tu fuerte?
Ay, Maribel, qué cosas tienes. La carta está llena de amor.
Un beso admirado,

Maribel dijo...

Mari Carmen e Izaskun, es que vosotras sois muy buena gente.
Besos a ambas.

Manuela Maciá & Rafaela Lillo dijo...

Maribel, tu carta es deliciosa, llena de ternura y por supuesto de amor. Y por favor retira eso de que no sabes de amor.
Felicidades, un abrazo, Manuela

Maribel dijo...

Gracias, Manuela. La verdad es que el amor es un tema que me cuesta mucho tratar sin caer en tópicos.
Un abrazo.