domingo, 7 de marzo de 2010

ACTIVIDAD DE SENDERISMO CULTURAL "EL NIÑO YUNTERO"




El pasado sábado, 6 de marzo, tuve la oportunidad de vivir una interesante experiencia, la de participar en la actividad de senderismo cultural “El niño Yuntero”.
La senda del poeta (así se le llama a la ruta que recorre los lugares más emblemáticos de la vida y obra de Miguel Hernández) se desarrolla en tres etapas y a lo largo de tres días consecutivos: viernes, sábado y domingo. Tiene un recorrido total de 65 kilómetros, algo más de 20 kilómetros por día, y da comienzo en el lugar de nacimiento del poeta, Orihuela, para finalizar en la ciudad que lo vio morir, Alicante. A lo largo de toda la senda se recorren poblaciones como Redován, Cox, Granja de Rocamora, Callosa de Segura, Albatera, San Isidro, Crevillente y Elche.
La ruta en la que yo participé el sábado forma parte del curso de formación permanente del profesorado que estoy realizando en estos momentos: “La senda del poeta. Un recorrido por la vida de Miguel Hernández”, que tiene por finalidad la de poder llevar a las aulas la figura de uno de nuestros más ilustres poetas a través de una actividad al aire libre de gran contenido cultural, en la que pueden participar alumnos de todas las etapas educativas.
En este caso no hicimos el recorrido completo, nos limitamos a una pequeña parte del primer tramo, concretamente desde la puerta de la casa museo del poeta (donde habíamos quedado a las 9,30 de la mañana), hasta la ciudad de Cox (lugar donde se instalaron Miguel Hernández y Josefina Manresa tras su matrimonio).
El día amaneció bastante gris, amenazando lluvia y con mucho frío, pero no fue óbice para que unas sesenta personas (un grupo de Elche, otro de Orihuela, un tercero de Alicante y otro grupo sorpresa que se desplazó desde Madrid) nos encontráramos a la hora fijada en la plaza de Santo Domingo, frente a la casa museo, dispuestos a participar en una jornada inolvidable plagada de espacios naturales y poesía. La primera visita fue a la Fundación (junto a la casa museo), que en estos momentos acoge una exposición de pinturas de Juliana Javaloy bajo el título EL RAYO QUE NO CESA, obras de técnica mixta en las que se mezclan la imagen y el color con los versos más emblemáticos del poeta. A continuación visitamos su casa, que yo ya conocía pero que hacía muchísimos años que no había vuelto a pisar. Allí, en el patio, bajo la famosa higuera, entre seis personas recitamos Las nanas de la cebolla.
Tras visitar la casa fuimos al Colegio Diocesano Santo Domingo, un monumental edificio de más de 1.500 metros cuadrados donde se suceden diversos estilos pasando por el Gótico, Renacimiento, Barroco y Rococó. Constituye el Monumento Nacional más grande de la Comunidad Valenciana, compuesto por dos claustros, tres patios, un refectorio, tres monumentales portadas y la Iglesia. Fue fundado por el Cardenal Loazes en 1547. Una verdadera maravilla.
A continuación hicimos un recorrido turístico por Orihuela, pasando por el lugar donde se ubicaba el taller de modistillas en el que trabajaba Josefina cuando Miguel la conoció, la casa donde vivió Ramón Sijé, la famosa esquina en la que Miguel Hernández dedicó a su querido amigo la Evocación (que fue leída por otra compañera), así como el lugar donde el poeta fue apresado, tras la denuncia de un vecino del pueblo, para ser conducido después al Seminario de San Miguel, convertido en cárcel en tiempos de guerra. Y hacia allí nos dirigimos: al seminario.
Construido en el siglo XVIII posee una gran fachada principal orientada al Sur. El edificio es una construcción de tres alturas y de planta rectangular. Se encuentra en lo alto de la sierra, por lo que el acceso al seminario se convirtió en el tramo más dificultoso y agotador de toda la ruta, pero muy enriquecedor por la exuberancia de los paisajes. La vista de Orihuela desde las alturas es espectacular. Allí se volvió a recitar poesía.
Después de la subida vino la bajada, más rápida y con menos esfuerzo, dejando atrás el edificio religioso que sin ninguna compasión divina albergó a Miguel desde su detención hasta su traslado a una cárcel en Madrid.
El siguiente punto de destino, de visita obligada, fue el cementerio de Orihuela. Como sabéis, Miguel Hernández no se encuentra enterrado allí (sus restos reposan en el panteón de alicantinos ilustres del cementerio de Alicante), pero sí lo está su querido amigo Ramón Sijé. Rodeando su tumba, en silencio y con profunda emoción, escuchamos recitar la elegía a varios compañeros de Orihuela y Madrid. El momento fue verdaderamente sobrecogedor. Y todavía nos quedaba por vivir otro instante de intensa emoción. Aunque este hecho no consta en las biografías, durante el tiempo que Miguel permaneció encerrado en el seminario, tuvo que presenciar cómo quince de sus compañeros fueron sacados de su encierro para ser fusilados por su defensa a la república y a la libertad. En homenaje a estas quince personas con nombres y apellidos se ha levantado un monolito en el mismo punto del cementerio donde fueron fusilados, mirando a la sierra. Junto al monumento dos compañeros leyeron Los cobardes, un poema de Hernández que yo no conocía y que recomiendo leer. Me impactó, seguramente por el conjunto de las circunstancias.
Abandonamos Orihuela para dirigirnos a Redován, población que vio nacer al padre de Miguel. Allí nos recibió la alcaldesa en el ayuntamiento, y con una buena selección de productos de la tierra para invitarnos a tomar un aperitivo: cocas variadas, saladitos, porciones de pizza casera y bebidas. Tras un breve descanso retomamos la ruta hasta Callosa de Segura y después la continuamos hasta Cox, lugar elegido por Miguel y Josefina para afincarse tras su matrimonio. En Cox comimos, a cargo del ayuntamiento, una espectacular paella acompañada por productos de la huerta. Según nos comentó el concejal de cultura, el consistorio está realizando gestiones para adquirir la casa en la que vivió el matrimonio, que sería dedicada a museo para albergar parte de su obra. En Cox también se encuentra el único monumento en el mundo dedicado a la familia de Miguel Hernández. En él vemos a Miguel y a Josefina, y en los brazos de ella al pequeño Manolillo. A los pies del monumento hubo un nuevo recital de poesía y guitarra.
Puedo decir que ayer disfruté de una jornada de convivencia maravillosa, una singular experiencia que recomiendo a todos aquellos que residan cerca de Orihuela y tengan la oportunidad de vivirla. No se arrepentirán.

Por último, antes de acabar este post, quiero dirigirme a los amigos madrileños y decirles que el próximo día 26 de marzo van a tener en su ciudad un evento que yo no me perdería por nada del mundo. El grupo que se desplazó desde Madrid nos contó esta iniciativa y nos invitó a participar en ella. Se trata de la Marcha de Max Estrella, una peregrinación bohemia por el Madrid valleinclanesco en recuerdo de la última noche de Max Estrella, protagonista de Luces de Bohemia (Valle-Inclán). El recorrido partirá a las 18:00 horas del Pretil de los Consejos (frente a Casa Ciriaco), para finalizar en la sala de columnas del CBA a las 22:30. Según nos comentaron nuestros amigos madrileños, la marcha recorre lugares emblemáticos de la capital, edificios en los que acontecieron hechos y circunstancias que han servido para escribir la historia de este país. También nos dijeron que la marcha finaliza con una representación de teatro golfo en el Círculo de Bellas Artes, y que no dejará de tener su parte seria: este año, con motivo del centenario, estará presente la figura de Miguel Hernández.
Si yo estuviera en Madrid no me lo perdería. Supongo que a través del Círculo de Bellas Artes podréis conseguir toda la información. Eso sí, si alguno de vosotros se decide a participar en la marcha, por favor que me lo cuente.

15 comentarios:

Alicia dijo...

Maribel, me encanta el itinerario que has descrito. ¡Eso si que ha sido una actividad de formación en toda regla!
Te diré que estoy a la espectativa de que organicen por aquí algo en homenaje a Miguel Hernández para poder participar, pero nada de nada.

Madrid también nos pilla lejos.

Este jueves vamos a estar con Toti Fernández de Leza, Espido Freire y otras coescritoras del libro "Historias del ocho de marzo". Al menos algo pillremos.

Un abrazo

Winnie0 dijo...

Maribel me encanta en lo que has participado....¡qué bonito tuvo que ser! Tomo nota de lo que dices de Max Estrella y el Circulo...a ver si me entero. Besos y gracias por una crónica tan bonita

Marien dijo...

Maribel, que estupenda entrada has hecho sobre el recorrido cultural, gastronomico y esencial en la vida de MHernández, todos los lugares importantes en su obra y en su vida. Felicito a las personas que han tenido tan buena inicitativa. Ha sido un lujo leer tu experiencia de senderismo cultural. Lo de Madrid debe ser estupendo, lo recuerdo como lectura de COU. Estas iniciativas me fascinan.
Besos

Maribel dijo...

Alicia, Winnie y Marien, felicidades a las tres en el Día Internacional de la Mujer.

La verdad es que la experiencia del sábado fue de las mejores de mi vida como actividad de tiempo libre, un auténtico disfrute. La marcha de Madrid también tiene que ser de un gran interés cultural, a mí me pusieron los dientes largos contando el recorrido por el Madrid de los Austrias, etc. etc.
Ojalá se organizaran más actividades de este tipo (yo no me perdería ninguna).

Abrazos a las tres.

Miguel Monte Real dijo...

¡Qué gozada tener tiempo para actividades culturales como la que nos explicas! "Enverdilla", palabro andalú que sustituye a envidieja, o sana envidia, mientras disfrutaba de tu crónica. ¡Un saludo!

Maribel dijo...

Bueno, Miguel, fue un sábado, por eso pude hacerlo, pero mi tiempo también es escaso.
Tú, que si no me equivoco estás en la capital del reino, podrías apuntarte a la de Max Estrella, y después la "enverdilla" me la das a mí.
Un abrazo.

Jose Ignacio dijo...

Maribel. Gracias por la entrada y por la información sobre la actividad aquí en Madrid.
Intentaré informarme a ver si puedo ir.
Un abrazo y felicidades a todas por el Día Internacional de la Mujer.
Un abrazo

Maribel dijo...

José Ignacio, gracias a ti por tu felicitación. Si te decides a hacer la marcha ya nos contarás.
Un abrazo.

Halatriste dijo...

Ozú, si tuviese tiempo y no estuviese tan lejos, me apuntaba pero en fin...Se ve que lo has disfrutrado.
Me ha encantado todo el itinerario,. las rutas, los personajes, los edificios... las pizzas...jajaja.(broma)
Me alegro
Un abrazo

Maribel dijo...

Huy, Halatriste, pues las pizzas estaban de muerte, de esas caseritas, cuadradas en vez de redondas, por porciones... jajaja.
La verdad es que sí que disfruté mucho, fue un día completo.
Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Que buena idea tuvo quien pensó en ese itinerario.
Debe ser impresionante.
Yo descubrí a Miguerl Hernández a través de Serrat y me emocionó desde el primer poema.

Besos.

Lola Mariné dijo...

Maribel, debió de ser un dia maravilloso y emocionante.
Yo no puedo recitar ni cantar las nanas de la cebolla sin que se me salten las lágrimas.
Un beso, guapa.

Maribel dijo...

Hola, Toro. Los organizadores son gente que vive con pasión a Miguel Hernández, que resulta lo más recomendable para estos casos.
Estoy contigo. Serrat siempre ha sido un excelente transmisor del mensaje del poeta.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Sí que lo fue, Lola. Yo tuve que recitar la tercera y cuarta estrofa: "Una mujer morena resuelta en luna...". Fue todo estupendo.
Besos.

Anónimo dijo...

Me ha interesado mucho esta entrada. Gracias.