jueves, 26 de noviembre de 2009

DE HOMBRE A HOMBRE

Hoy he visto a Laura después de mucho tiempo. Prácticamente no tenía noticias suyas desde que comenzó a salir contigo. Tú te encargaste de separarla de familia, amigos, trabajo y sobre todo de mí, porque soy hombre y la amé.
Recuerdo aquella tarde que nos encontramos en la puerta del cine. Ella hizo un gesto para saludarme y tú la agarraste del brazo con tanta fuerza que temí se lo arrancaras. Desvié mi mirada, no quería contribuir a su visible humillación. Pero no sólo yo me di cuenta. Otros amigos comentaban cosas. Decían haberla visto por la calle con la cara amoratada y algunos hematomas en los brazos. Ella lo justificaba explicando que tenía un problema en la sangre; llegamos a preocuparnos mucho, incluso pensamos que podía tener cáncer, había perdido bastante peso y su rostro, siempre bello y armonioso, se mostraba triste y enfermizo.
Pero tú la cuidabas con infinito amor. Eso decían sus padres y hermanos, menos mal que te había conocido. Sólo un pequeño inconveniente amenazaba vuestra unión, eras un poco celoso, pero no dejaba de ser una prueba más de tu inmenso cariño. Por eso su familia nos sugirió que nos alejáramos de ella, que os dejáramos vivir vuestra bella historia solos, sobre todo yo, porque la amé. Y les hicimos caso. Queríamos a Laura y de ningún modo pretendíamos perjudicarla. Gran error. No nos dimos cuenta de que olvidándonos de ella te ayudábamos a ti a incrementar tu poder, a convertirte en su dueño y a someterla de esa manera a tus crueles torturas. ¿Te sientes un vencedor?
Te diré algo. Yo he conocido a la Laura alegre, hermosa, llena de amor, con ganas de vivir, de divertirse, de soñar, a la Laura que existía antes de ti, a la que tú nunca llegaste a conocer porque se lo impediste. ¿Qué hiciste de ella? ¿Gozabas viéndola sufrir? ¿Preferías su rostro cubierto de lágrimas a su maravillosa sonrisa? ¿Te sentías con derecho a amarrar esa invisible cadena que habías colocado en su cuello? ¿Pero qué clase de persona eres? ¿Eres acaso un enfermo?
Siempre he tenido a Laura en mi memoria, un trocito de mi corazón le pertenece y hoy, después de tanto tiempo, la he vuelto a ver. Ha sido en el cementerio, su foto destacaba sobre el color negro del mármol, una foto que conozco muy bien porque yo se la hice, fue durante unas vacaciones en la playa. Estaba muy guapa con su pelo suelto sobre los hombros. Junto a la foto, un bonito ramo de rosas rojas lloraba.
Ése es tu triunfo. No sólo has sido capaz de robar la vida a Laura sino de destrozárnosla a todos los que la queríamos. Reza, no sé si Dios te perdonará, pero ninguno de los que la conocimos estamos dispuestos a perdonar.

Maribel Romero.

El 17 de diciembre de 1999, a través de la resolución 54/134, la Asamblea General de la ONU declaró el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961).

martes, 24 de noviembre de 2009

NUESTRA PROPIA SANGRE. Mariano Sánchez Soler

Acabo de leer Nuestra propia sangre, la obra con la que mi admirado Mariano Sánchez Soler, escritor, periodista de investigación, profesor de universidad y director de Mayo Negro en Alicante, obtuvo el pasado verano el XII Premio Francisco García Pavón de Narrativa. La novela, publicada por la editorial Rey Lear, narra la historia de un parricidio basado en hechos reales, que si bien el autor no desvela, es fácilmente identificable por los datos aportados. Se trata de un suceso que en los años ochenta conmocionó a todo el país, y especialmente a la sociedad catalana, cuando una madre confabulada con sus hijos, consiguió quitar de en medio al cabeza de familia, un pequeño constructor que había conseguido amasar algo de dinero.
A través de diferentes voces narrativas el autor nos introduce, en primera instancia, en un auténtico infierno, el que viven la madre y los hijos de la familia Sendra sometidos a los malos tratos del esposo y padre respectivamente. El acoso, las humillaciones, las vejaciones, los gritos, los golpes... son escalofriantes, se trata de la tortura llevada al extremo, es inimaginable que el mal trato en el seno de la familia pueda llegar tan lejos. El autor consigue, revelando estos datos, sumergir al lector en una auténtica revolución moral, una confrontación entre los principios que rigen la buena conducta y las necesidades imperantes en un momento dado, porque, tras descubrir la brutalidad a la que eran sometidos los miembros de la familia por parte del padre, uno se pregunta sin ningún tipo de remordimiento por qué no lo matarían antes. Es una muerte absolutamente justificada hasta que descubres algunas sorpresas. Mariano dosifica muy bien la información, y una vez que se ha metido al lector en el bolsillo y lo ha solidarizado con una familia cruelmente maltratada, introduce nuevos datos que te hacen cambiar la visión de las cosas. Una conducta algo casquivana por parte de la esposa, determinados negocios que ésta inicia a espaldas de la familia y que la conducen a un serio endeudamiento, dos pólizas de seguro que su esposo tenía contratadas y que, en caso de muerte, la convierten, junto con sus hijos, en beneficiaria de una importante suma de dinero; todos estos datos llevan a pensar en una verdadera conspiración familiar para eliminar al cabeza de familia y solucionar de ese modo los problemas económicos. Estas sospechas cobran fuerza cuando, tras el asesinato, la esposa inventa una coartada. No es el comportamiento normal de una mujer rota que mata a su marido porque no puede más y teme por su propia vida y la de sus hijos; lo normal en este caso hubiese sido entregarse a la policía de inmediato, no alimentar una mentira hasta que las propias autoridades tienen que descubrir la verdad. La novela da tal giro que por un momento el lector llega a olvidar el infierno de los primeros capítulos para centrar la mirada en la esposa como asesina, lo que considero que no deja de ser una buena estrategia por parte del autor para provocarnos sentimientos encontrados.
Toda la historia invita a la reflexión, invita al descubrimiento de la verdad, y te hace posicionarte y observar los hechos desde distintos planos: el de víctima, el de verdugo, el de juez, el de testigo... Así es la estructura de la obra, un conjunto de testimonios, una amalgama de voces narrativas que te sumerge en las vivencias de cada personaje y que invita al lector a sacar sus propias conclusiones.
A mí me ha impactado, principalmente en los primeros capítulos, en los que las descripciones de los malos tratos ponen los pelos de punta, y más tarde con la aportación de nuevos datos, insospechados, que te dejan fuera de juego y provocan un giro en tus emociones. Una cosa sí me ha quedado clara: las verdaderas víctimas de esta historia fueron los hijos, difícilmente podrán ser alguna vez personas normales.
Novela muy recomendable para los amantes del género negro y sobre todo para aquellos que quieran conocer de manera clara y precisa el infierno que viven muchas familias con un maltratador en casa.

jueves, 19 de noviembre de 2009

EL PINTALABIOS: UN PROYECTO COLECTIVO


Hace poco os hablaba de un proyecto colectivo que me tenía muy ilusionada y que ocupaba buena parte de mi tiempo. Pues bien, os puedo decir que ese proyecto, esa idea que surgió hace meses entre un grupo de amigas y compañeras de letras, está a punto de convertirse en una realidad.
El libro, a día de hoy, se encuentra en proceso de imprenta, y si todo transcurre según lo previsto, lo tendremos en nuestro poder, y estará a la venta, en la primera o segunda semana de diciembre.

Como decimos en el prólogo:

“Un grupo de escritoras se reúnen para tomar café y preparar proyectos. La idea surge casi sin buscarla. Es primavera y todo ha comenzado a tomar color, como los labios. Piensan en la cantidad de historias que quedarán para siempre sin contar, y deciden rescatar algunas. Son historias divertidas, profundas, evocadoras, a veces extrañas... Historias recogidas en catorce relatos que giran en torno a un nexo común: el pintalabios.”

Pues sí, de este modo surgió el proyecto. Planeamos la posibilidad de crear un libro de relatos a partir de cero, nada de recopilar en una antología diferentes textos de cada una, sino adquirir el compromiso de escribir relatos nuevos, que tuvieran un nexo de unión, una seña de identidad, un símbolo que los identificara, y, puesto que todas éramos mujeres, pensamos que ese símbolo debía ser femenino. Alguien dijo “por ejemplo un pintalabios”. Y esa fue la palabra mágica. ¿Pintalabios? Oye, me gusta, es buena idea... Con el tiempo maduramos la posibilidad de crear el libro y a finales del verano nos pusimos manos a la obra. Son relatos muy diferentes, que abordan temas diversos, pero en todos ellos aparece un pintalabios. Es sorprendente lo que puede dar de sí ese pequeño artefacto que las mujeres llevamos en el bolso y cómo cada escritora ha sabido darle un protagonismo dentro de su particular historia. Debo confesar que estamos muy satisfechas con el resultado. Hemos trabajado duro, escribiendo, corrigiendo, montando el libro... pero dentro de poco vamos a ver el fruto de todo ese trabajo.

Nuestra idea fue que la obra saliera para la campaña de Navidad. Es un momento genial para lanzar un libro, y un regalo exquisito para amigas, novias, esposas, madres, hermanas, hijas, compañeras, vecinas, etc., sin que los caballeros que lo regalen pierdan la oportunidad de leerlo, ya que no es un libro para mujeres, sino un libro escrito por mujeres, a través del cual invitamos a todos los hombres a adentrarse en el universo femenino. Nos pusimos en contacto con VISIÓN LIBROS y el proceso hasta ahora ha sido rápido (maquetación, corrección de galeradas, diseño de portada...). Esperamos que todo siga igual y que pronto podamos disponer de nuestro PINTALABIOS.

Las autoras participantes son: Rafaela Lillo, Manuela Maciá, Paqui Pérez Gallego, Maribel Romero Soler, Teresa Rubira Lorén, M.ª Ángeles Salas Moneo y M.ª Mercedes Tormo Muñoz.

Siete escritoras y catorce relatos. Ya os contaré más.

viernes, 13 de noviembre de 2009

TABLÓN DE ANUNCIOS

Le debo a mi amigo José Ignacio Señán ser conocedora de esta noticia, ya que fue él quien me la comunicó. He resultado finalista, en la categoría de relato hiperbreve, de la XIV edición del concurso “TODOS SOMOS DIFERENTES”, convocado por la Asamblea Juvenil de Derechos Civiles, en colaboración con la FUNDACIÓN DE DERECHOS CIVILES y el Instituto de la Juventud INJUVE. El concurso, de carácter internacional, se convoca en las modalidades de cuento, relato hiperbreve y fotografía.
A través de la página web de Premios Literarios (que es la que suelo consultar para ver los fallos de los certámenes) tuve constancia de los ganadores de esta edición (por cierto, felicito a Juana Cortés, de Memorias de un ahogado, por su tercer premio en cuento y la selección de otro más como finalista), pero no se me ocurrió buscar a través de otros medios el listado de seleccionados.
Esta lista se puede mirar en la página de CIVILIA (a ver si alguien más se lleva una sorpresa), y lo más interesante es que todos los trabajos seleccionados en las diferentes categorías formarán parte del volumen correspondiente a la XIV edición del certamen, un libro que, según me han comentado, es muy chulo.
Felicito también a José Ignacio Señán por su selección, en este caso, en la modalidad de fotografía. Y de nuevo gracias, amigo.

Pero no ha sido ésta la única noticia que me ha llegado en los últimos días. El pasado lunes recibí una llamada telefónica de la editorial La fragua del trovador, de Zaragoza, para comunicarme que un cuento mío había sido seleccionado en su QUINTO CONCURSO NAVIDEÑO, que en esta ocasión se convocaba en el género de cuento corto y modalidad infantil-juvenil, con tema libre, y que por tanto formará parte del libro MIRADAS DE NAVIDAD 5.
Este proyecto es muy especial porque los libros MIRADAS DE NAVIDAD, en ésta y en las anteriores ediciones, siempre han tenido carácter benéfico, y los ingresos obtenidos por su venta van destinados a diferentes entidades. En esta ocasión el beneficiario será el Colegio Público de Educación Especial Rincón de Goya, de Zaragoza. Sólo por poder contribuir a esta causa me siento satisfecha, pero es que además los libros MIRADAS DE NAVIDAD son preciosos, parecen paquetes de regalo y van acompañados de una bonita felicitación. Pronto recibiré mi ejemplar.

Pero aún no he acabado. Si en el libro correspondiente a la XIV edición del certamen “TODOS SOMOS DIFERENTES”, voy a coincidir con Juana Cortés y con José Ignacio Señán, en éste, el de MIRADAS DE NAVIDAD 5, también voy a tener la suerte de coincidir con otra amiga. Se trata de Marien Garrido, LadyPetera, que una vez más resulta seleccionada en un concurso y a la que felicito de corazón. Y es que en el fondo somos una pequeña gran familia.

Desde aquí doy las gracias a las entidades convocantes.

domingo, 8 de noviembre de 2009

YO NO SOY DE FACEBOOK

En cuestión de unos meses he recibido invitaciones de distintos amigos para registrarme en Facebook. Son amigos de mi confianza, a los que admiro y respeto, y con los que mantengo contacto a través de otros medios, sean virtuales o no, sin embargo no acepté la invitación, o dicho de modo más suave decidí no registrarme. ¿Por qué? Sencillamente porque creo que quiero negarme a más adicción al ordenador. Tengo cinco cuentas de correo electrónico que abro a diario, tengo un blog que trato de actualizar con frecuencia en cuanto a sus contenidos, y que reviso varias veces cada día para atender los posibles comentarios y mantenerlo vivo. Visito con mucho gusto a mis amigos blogueros, participo en sus entradas, las comento, y estoy siempre pendiente de sus contestaciones; soy miembro de varios foros y de un grupo literario con el que mayoritariamente me comunico a través de una cuenta de correo, y además de todo esto, escribo. Es decir, más ordenador. ¿Qué tiempo me queda para Facebook?

Alguien me dijo en una ocasión que “hay que tener presencia en Facebook”, me lo dijo como una sentencia, del mismo modo que se ha llegado a decir que una empresa que no tiene página web no existe. ¿Pero qué necesidad hay de exhibirse? ¿A quién nos mostramos?

Recientemente recibí un e-mail advirtiendo de los peligros de Facebook y de otras redes sociales y la verdad es que es como para ponerse en guardia. Sé que a este tipo de envíos no les solemos prestar demasiada atención y que, desde la buena fe, no creemos que nadie sea capaz de utilizar la información obtenida a través de nuestros perfiles, fotos o comentarios para hacernos daño, sin embargo, eso de que “todo el mundo es bueno” no deja de ser una entelequia. Se ha demostrado que algunos secuestradores utilizaron estos medios como fuentes de información para llevar a cabo sus actos delictivos. La fórmula es que entran en la red y ven los rostros, las casas, los coches, las fotos de los viajes... y se hacen una idea del nivel social y económico de los que ahí aparecen. Un verdadero peligro.

Pero vamos a centrarnos en problemas menos graves. Os copio parte del e-mail que recibí y que creo os interesará:

“Lo que muchos usuarios no saben es que de acuerdo a las condiciones del contrato que virtualmente asumen al hacer clic en el cuadro “acepto”, los usuarios le otorgan a Facebook la propiedad exclusiva y perpetua de toda la información e imágenes que publican”. “Automáticamente autorizan a Facebook el uso perpetuo y transferible, junto con los derechos de distribución o despliegue público de todo lo que cuelgan en su página web”.

Yo no puedo asegurar que esto sea cierto, pero sí estoy segura de que muchos de los usuarios que en cualquier tipo de servicio a través de la red acaban pinchando un recuadro donde pone “acepto”, no han leído las condiciones del servicio. A mí me ha ocurrido más de una vez. Para abrir una cuenta de correo, para registrarme en un foro, descargar un programa informático o incluso enviar un microrrelato a un concurso. Siempre hay unas condiciones generales que cuando las despliegas para leerlas resultan una verdadera pesadilla, farragosas, letra pequeña, demasiados artículos... Acabas pinchando en “acepto” porque sí, porque piensas que no será tan grave.

Creo que merece la pena reflexionar sobre esto, principalmente reflexionar sobre el tipo de relaciones sociales que deseamos o que priman en nuestras vidas. En el mundo virtual ofrecemos la mejor cara, repartimos una cantidad de abrazos, besos y achuchones que nunca daríamos en persona a nuestros amigos de siempre. Nos pasamos media vida delante del ordenador (es lo primero que conectamos al llegar a casa), y creo de manera sincera que mayormente es bueno. Nos sirve para disfrutar, para conocer a gente maravillosa con la que nunca nos hubiésemos tropezado en una cafetería o en cualquier esquina, personas con nuestras mismas inquietudes, nuestros mismos gustos; hombros amigos donde apoyar la cabeza, experiencias en las que nos sentimos identificados, vivencias que bien podríamos haber narrado nosotros mismos. El grado de empatía es enorme, pero ¿qué estamos perdiendo?, ¿qué dejamos de lado? ¿Quizá más relación familiar?, ¿más encuentros con los amigos de carne y hueso a los que podemos tocar y oler?, ¿más tiempo para nosotros mismos?

Ahí lo dejo. Es un tema que me apetecía tratar. Por mi parte puedo deciros que me siento orgullosa de mis amigos virtuales, he tenido la suerte de conocer a gente magnífica que de otro modo nunca hubiera conocido, me aportan mucho y aprendo con ellos, disfruto y los necesito, pero también me va apeteciendo salir un rato en bicicleta, reunirme con mis compañeros del grupo literario, tomar un chocolate con churros con mi madre, disfrutar más de mi familia, escribir, leer. Y creo que tener tiempo para la vida real implica sacrificar algo de la vida virtual. ¿Para qué más adicción, más obligaciones, más ordenador, si tal y como están las cosas me siento satisfecha?

Lo dicho, yo no soy de Facebook. ¿Y tú?

jueves, 5 de noviembre de 2009

GRACIAS, SERGIO ASTORGA

Sergio Astorga es un artista con todas las letras. Muchos ya lo conocéis; y a los que no, os invito a visitar sin más demora su incomparable espacio Antojos, plagado de buena literatura y buena pintura.
Siguiendo una tradición festiva mexicana, asociada al mes de noviembre y a la fiesta de los muertos, Sergio me ha regalado una calaverita visual, que como os podéis imaginar, es la que luzco orgullosa en la cabecera de este blog. Preciosa ¿verdad? Cuánto más la miro más me gusta y menos creo merecerla porque es un trabajazo. Parece bordado, diría mi madre. La calaverita visual viene acompañada, además, de unos hermosos versos que también transcribo, y ya de paso, me permito buscar y traer la calaverita que me dedicó el año pasado, prueba irrefutable de que, no sólo nosotros estamos vivos, sino de que nuestra amistad sigue viva. Muchísimas gracias, Sergio.

Para Maribel Romero

Es mas turquesa en febrero
la mar entre los moluscos.
Los litorales marinos
se tiñen de pescadores,
y las naves serpentinas
abren el surco de sal
para mojar al Romero.

Antiguas leyes de espuma
saben que el búho de mar
andaba enredado en algas
antes de poder volar.

El faro en el astillero
ya lo tienen ensendido
y las palabras ocurren
como peses coloridos.

Ay...
!Cuanto azul en tu pañuelo!
Sergio Astorga


Calaverita 2008
Para Maribel


Soñaba con los azules
como si fueran recuerdos
y era el mar envuelto en tules
el que lloraba de celos.

De noche fue consentida
de las hojas de abedules.
De manzana su bebida
y como almohada, las nubes.

Dicen que fue por febrero
cuando le cambio la vida,
un encanto marinero
aceleró la partida.

Por las noches ella prosa
con la sonrisa a babor
y en la ola ella retoza,
tiene derecho de autor.

Vuelen gaviotas al puerto
y digan que Maribel
es la que ofrece el concierto
con notas de cascabel.
Sergio Astorga

Las calaveritas son versos octosilábicos festivos, que ironizan o exaltan una cualidad, no son macabras y no son ofensivas, si criticas.
Más información aquí.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

ANTOLOGÍA III PREMIO OROLA


Ando muy liada últimamente con un proyecto colectivo que ya va tomando forma. Se trata de un libro de relatos en el que hemos participado siete amigas, siete compañeras de letras con diferentes estilos y diferentes visiones literarias, pero con una ilusión común. Los relatos son tan distintos como nosotras pero todos ellos giran en torno a un mismo símbolo que ya comentaré. Es algo muy especial a lo que me estoy dedicando (como coordinadora del proyecto) en cuerpo y alma, pero que nos va a dar la satisfacción de poder ver la obra en el mercado para la próxima Navidad. Ya hablaré de ello en las siguientes entradas.

Esta dedicación casi exclusiva me ha llevado a pasar por alto alguna noticia que merece ser destacada. Y eso es lo que hago en este momento al presentaros la Antología del III Concurso de Vivencias Premio Orola 2009.

“Pero, ¿qué es un vivencia?”, preguntaba alguien.
“No queremos hacer una definición excesivamente cerrada para dejar espacio a la creatividad. ¿Hay algún concepto, experiencia vital, sentimiento, etc., que le mueva a meditar, pensar y sintetizar? Esta reflexión breve y poética será una vivencia”, contesta la editorial organizadora del premio.

Pues bien, bajo este concepto de vivencia, la editorial OROLA recibió, de enero a marzo de 2009, la cantidad de 2.045 originales procedentes de todo el mundo, y entre ellos procedió a elegir a los tres ganadores y a seleccionar 150 textos que son los que forman parte de la antología.

Una vivencia mía está incluida en el libro. Se trata de LA CASA ABANDONADA. Curiosamente, una segunda vivencia que también presenté, EL ÁRBOL, no fue seleccionada en OROLA pero sí lo fue posteriormente en el II Premio Algazara de Microrrelatos convocado por Editorial Hipálage, y ya forma parte de otra antología: MÁS CUENTOS PARA SONREÍR.

El pasado 28 de octubre se celebró en Madrid, en la Biblioteca del Centro Cultural "El Águila", una gran fiesta de entrega de premios y de presentación del libro, con reparto de ejemplares a todos los seleccionados. Recibí la correspondiente invitación y por supuesto que me hubiese encantado acompañar a los demás autores y a los miembros de la organización en este bonito acto, pero no está la economía últimamente como para desplazarse a Madrid un miércoles por la noche (lo que implica pernoctar) para recoger un libro. Me consta que fue una gran fiesta y aquí tenéis las fotos y el reportaje. Se entregaron los premios, se leyeron los florilegios (extractos de cada vivencia seleccionada, éste incluye el de la mía, punto 4), fue un excelente encuentro de convivencia entre escritores, y todo acabó con buena tertulia y buen vino.

Felicito a OROLA por organizar así de bien las cosas y, humildemente, espero recibir el libro que me corresponde en mi casa. Ojalá los tiempos cambien y la suerte ponga en mi camino otra oportunidad para poder asistir a un evento de estas características.