martes, 31 de marzo de 2009

RESULTADOS DE LA ENCUESTA Y ALGUNAS COSAS MÁS

¿En qué ciudad te gustaría vivir? Cuando incluí esta encuesta en el blog acabábamos de estrenar el año 2009. Hoy, a su cierre, me doy cuenta de que ya hemos consumido tres meses, la cuarta parte de la tarta.
Pero a lo que vamos. Estos son los resultados de la encuesta: Madrid ha sido la ciudad elegida por los votantes en primer lugar, seguida de París, a continuación Nueva York, después Londres, y por último, con igualdad de votos, las ciudades de Tokio y Roma.
Madrid es la capital de España, de la Comunidad de Madrid, y de la provincia homónima. Es la ciudad más grande y poblada del país y la tercera área urbana más poblada de la Unión Europea. En ella se concentran en gran medida la vida política, social y cultural de la nación. Su territorio alberga las sedes del Gobierno, Cortes Generales, Ministerios e instituciones varias, y es también en Madrid donde se encuentra la residencia oficial de los reyes de España. ¡Felicidades, Madrid!
Y una vez cerrada la encuesta, abriré otra que nos llevará al verano (ya veréis como pasa volando), mitad de la tarta. ¿Qué aprecias más en un escritor? Ya podéis votar.

En otro orden de cosas quería informaros de que la revista Visión Femenina tiene nuevos contenidos. Mi colaboración la podéis encontrar en cartas de amor y en la sección de cultura. ¡Ah! Y hay un concurso abierto con estupendos premios. ¿De qué estáis hartos o hartas? ¿De qué estáis hasta el moño? Contadlo a la revista y podréis conseguir uno de esos premios reservados para vosotros.

Y por último os cuento que comienza ya mi labor de lectura, valoración y selección de relatos para el certamen literario del que soy miembro del jurado. Es un trabajo minucioso que lleva su tiempo, por ello mi actividad bloguera se va a ver un poco reducida. Os pido disculpas si no puedo seguir y comentar vuestros blogs con la asiduidad con que lo venía haciendo, pero ya me resulta imposible llegar a todo (será la edad).

Feliz abril que ya comienza.

viernes, 27 de marzo de 2009

CUENTOS PARA SONREÍR

Ya tengo en mi poder CUENTOS PARA SONREÍR, el volumen editado por Hipálage con todos los microrrelatos seleccionados más los dos ganadores del I Premio Algazara de Microrrelatos.
Se trata de un libro que reúne un conjunto de voces alegres, de cuentos blancos, optimistas, vitales y entusiastas. Las propias bases de participación exigían estos requisitos para los trabajos presentados, reservándose el derecho de no admitir textos que incluyeran asesinatos, violencia, desesperación, maltratos, suicidios o cualquier otra situación escabrosa que hiciera que la lectura del microrrelato no fuera agradable. La idea central fue en todo momento la creación de un libro para todos los públicos, ameno, de fácil lectura y que sirviera para arrancar, al menos, una sonrisa.
De un total de 989 textos recibidos, el premio fue otorgado ex aequo a dos de los trabajos, procediendo a la selección de otros 270 textos para componer el libro. Este conjunto de microrrelatos ha dado lugar a la antología que ahora tengo en mis manos, un libro de 283 páginas, cuidado y de agradable lectura.
Tengo que confesar que he leído al azar algunos cuentos, que es, por otra parte, como se suelen leer este tipo de libros, por orden de apertura, porque guste más o menos un título o por lo corto o lo largo que sea el microrrelato en cuestión y la prisa que uno tenga, pero, en cualquier caso, creo que es una obra muy acertada, que puede llegar a mucho público, y que, por supuesto, yo pienso devorar.
En este trabajo se incluye un microrrelato mío y me complace comprobar que otros nombres conocidos también forman parte de la misma obra.
Cuentos para sonreír no tiene grandes pretensiones, no incluye textos que remuevan cimientos ni desordenen conciencias, pero sí que, al menos, nos arranquen un gesto amable.

Os dejo con mi microrrelato.

ABANDONO

Dice que ya no le gusto y se queda tan tranquila. Se lo he oído comentar a sus amigas, me quiere cambiar por otro. La muy desagradecida ya no recuerda la cantidad de veces que dibujé en su rostro una sonrisa brillante, que fui capaz de transformar su mal gesto por un semblante feliz. Siempre contaba conmigo, incluso para ir al baño, y por supuesto yo la seguía, como el más fiel de los perros, como el mejor de los amigos. Sin embargo ahora me abandona, no quiere saber de mí, no le preocupa pensar que me puedo encontrar perdido, tirado en la calle, escondido en cualquier rincón. Y yo no sé si podré vivir sin ella. Después de haber rozado tantas veces sus labios hoy me siento huérfano, frío sin su calor, triste sin el contacto de sus dedos. Y lo peor de todo es que creo que no hay solución. Es lo que tiene ser un pintalabios pasado de moda.

Maribel Romero Soler.

lunes, 23 de marzo de 2009

FIN DE SEMANA EN SEGOVIA








El pasado sábado, 21 de marzo, se celebró en la sede de la Asociación Cultural Canónigos, en La Granja de San Ildefonso (Segovia), la entrega de premios correspondiente al XXVI Concurso de Cuentos "Los Cuentos de La Granja", en el que fui distinguida, entre un total de 550 cuentos recibidos, con el PRIMER ACCÉSIT NACIONAL (o segundo premio, como queráis llamarlo).

Este evento me ha trasladado durante el fin de semana a Segovia, ciudad que no conocía y que me ha sorprendido gratamente. El alojamiento -obsequio del Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso- tuvo lugar en el Parador de Segovia, un establecimiento magnífico en un enclave de lujo, con excelentes vistas al Acueducto, la Catedral y el Alcázar.

La gala de entrega de premios fue muy entrañable, un acto literario breve, con asistencia de premiados, muchos de los finalistas y un buen número de público.

Siempre que acudo a un evento de estas características no puedo evitar que me invadan los nervios. Cada institución tiene su forma de organizar la gala y el "cómo transcurrirá todo" o el "saber qué esperan de ti", son incógnitas que solo se resuelven una vez que estás allí. En este caso tengo que decir que en el escenario del pequeño teatro o mini-cine donde se celebró el acto, se encontraban el presidente de la Asociación, Javier García, el Alcalde del Real Sitio de San Ildefondo, el responsable de Cultura de la Diputación de Segovia y la responsable de la Obra Social de Caja Segovia, todos ellos dispuestos a entregar los galardones. Curiosamente, después de la breve presentación por parte del presidente y de una introducción-análisis sobre todos los cuentos seleccionados a cargo de un miembro de la Asociación, comenzaron a llamar a los galardonados en orden inverso a como suele ser lo habitual. Es decir, llamaron en primer lugar al primer premio, por tanto os podéis imaginar que la segunda en subir fui yo. Felicitaciones, entrega de diploma y premio, un lote de diez libros que contienen la selección de "Los Cuentos de La Granja 2008" y un micrófono esperándome para decir al público unas palabras. Glups. No sé ni lo que dije. No tengo testimonio fotográfico precisamente de ese momento porque si a mí me temblaba la voz, al señor fotógrafo (o sea, mi marido) le debía temblar el pulso porque salieron todas las fotos movidas; aunque me quedé mucho más tranquila cuando volví a mi butaca y le pregunté "¿qué he dicho?", y él me contestó "ni idea, pero muy bien". Después de la gala hubo un vino de honor, bueno, más que un vino hubo casi una cena, con productos típicos españoles, embutidos, quesos, tortillas... Pasamos un buen rato charlando y después despedida, agradecimientos y más besos y abrazos.

El domingo aprovechamos para conocer La Granja de San Ildefonso, y más concretamente el Palacio Real donde los reyes, desde Felipe V hasta Alfonso XIII, pasaban los veranos, así como los jardines que los circundan. Solo hay una palabra para definir aquello: impresionante. Me encantó todo. La Granja es un lugar precioso, me recordó mucho a poblaciones europeas de corte medieval, como las ciudades belgas de Brujas o Gante.
Ha sido un fin de semana inolvidable y desde aquí agradezco de nuevo a la Asociación Cultural Canónigos y a todos sus colaboradores el que me hayan brindado la oportunidad de conocerles y de conocer su bellísimo entorno.

Y colorín colorado...

martes, 17 de marzo de 2009

CANSANCIO. OLIVERIO GIRONDO

Hace un tiempo -no mucho- un visitante me dejó como comentario en una de las entradas del blog este poema de Oliverio Girondo, poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1891 y fallecido en 1967.
Hoy me apetece colgarlo aquí, porque se trata de un cansancio que todos hemos experimentado alguna vez, pero que, al menos yo, me siento incapaz de expresar de manera tan extraordinaria.

CANSANCIO

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.

Oliverio Girondo.

viernes, 13 de marzo de 2009

FORMAS INCONGRUENTES

—Buenas tardes, quería una colección de formas incongruentes.
—¿Formas incongruentes? ¿Es usted pintor?
—Sí, ¿llevo alguna mancha?
—No, no es eso, es por los ojos.
—¿Los ojos, dice?
—Sí, los de los pintores son distintos, miran de otro modo. A ver, déjeme que busque… No encuentro. ¿No le vendría bien aceite de trementina?
—Tengo.
—¿Quizás aceite de linaza, barnices, pinceles?
—También tengo, sólo me faltan las formas.
—Pues me temo que no voy a poder ayudarle. ¿Qué me dice de un par de manzanas?, le podrían venir bien para un bodegón.
—Ni hablar.
—¿Y unas perdices muertas? Siempre podría pintar un cuadro de caza.
—De ningún modo, me recordarían el que colgaba de la pared del comedor en casa de mis abuelos.
—Qué curioso, en casa de los míos también había uno.
—Sería el mismo, estaba en casa de todos los abuelos.
—Es posible. Pues mire, va a tener suerte, me quedan unas cuantas olas. ¿Quizás una marina?
—No señor, no me sirve.
—Verá, ésta es una tienda de pueblo ¿comprende? Aquí la gente es sencilla, cuando mira una manzana ve una manzana, si mira el mar ve el mar, si mira una perdiz ve una perdiz y si mira formas incongruentes ve formas incongruentes, la gente rechaza lo que no es capaz de entender, por eso es un producto que traigo poco.
—¿Me está insinuando que me cambie de pueblo?
—Bueno, siempre puede usted aceptar las manzanas, las perdices o las olas.
—Eso iría en contra de mis principios.
—Pero seguiría usted viviendo aquí y posiblemente llegaría a ser admirado.
—No me interesa, si no es capaz de conseguirme las formas incongruentes las crearé yo mismo, tengo muchas en la cabeza.
—Si quiere usted correr ese riesgo…
—Pues claro que quiero, ¿qué sentido tiene la vida si no asumimos riesgos?
—No le puedo decir, yo nunca asumí ninguno, pero tengo esta tienda, una casa en el campo y el coche que ve aparcado en la puerta.
—Esas son cosas que yo no necesito para vivir.
—Está bien, pues vaya, vaya a crear formas incongruentes.
—Eso pienso hacer, adiós, buenas tardes.
—Adiós, amigo pintor. Y que la suerte le acompañe.
...

Maribel Romero Soler.

martes, 10 de marzo de 2009

VISIÓN FEMENINA

Os invito a visitar la nueva revista virtual www.visionfemenina.es, en la que colaboraré semanalmente con textos, artículos y entrevistas. Se trata de una revista hecha por mujeres y para mujeres (lo que no significa que no pueda interesar a los hombres, al menos en algunas de sus secciones).
Mi colaboración esta semana la podéis encontrar en la sección CARTAS DE AMOR, y en la sección de CULTURA, donde podréis leer una interesante entrevista a la escritora Juana Cortés Amunárriz que de verdad os recomiendo, no por mis preguntas, sino por sus respuestas, de un gran valor para cualquier lector, pero principalmente para todo aquel que escribe y que sueña con poder publicar sus obras y convertir su pasión en una forma de vida.
Como veréis la revista prácticamente acaba de nacer, pero confío en que crezca de manera saludable y sea capaz de aportar su granito de arena a la cultura en general y al universo femenino en particular. Gracias.

domingo, 8 de marzo de 2009

LOS LIBROS QUE NO HE LEÍDO

Tengo una relación tormentosa con la lectura, me persiguen los libros que no he leído.
Leí mucho durante mi infancia, también en mi adolescencia. Durante un tiempo, por determinadas circunstancias, todos los libros que caían en mis manos eran de Derecho, pero una vez que retomé el hábito de sumergirme en literatura, se puede decir que acabo un libro y comienzo otro, sin embargo ¿cuántos libros no he leído?
Esta semana estuve en El Corte Inglés (sin ánimo de hacer publicidad) para encargar el libro de mi amiga Juana Cortés, MEMORIAS DE UN AHOGADO. También aproveché para comprar dos libros para regalar (hoy he tenido dos cumples), y por supuesto para pasearme por la sección de librería y echar un vistazo a lo nuevo y a lo antiguo. Y vuelvo a mi angustia, ¿cuántos libros no he leído? La gran mayoría de títulos que reposaban en sus estanterías jamás pasaron por mis manos y no sé lo que me he podido perder, tampoco sé por qué elegí otros y no esos. Es fácil que en una reunión de amigos surja el tema de la lectura y alguien comente el último libro que leyó (hoy ha ocurrido) y resulta que precisamente ese libro tú no lo has leído, y claro, como además escribes, parece que tienes la obligación de leerte hasta las etiquetas de los champús. Es decir, que si no conoces determinada obra tu credibilidad como escritor anda en la cuerda floja. Pero por encima de opiniones ajenas sobre la materia, que me preocupan lo justo, lo que de verdad me angustia es pensar qué me he podido perder. Y llegados a este punto es cuando lanzo la pregunta. ¿Cuáles son los libros imprescindibles?

miércoles, 4 de marzo de 2009

¿DÓNDE SE ESCONDE LA INSPIRACIÓN?

De las varias acepciones de la palabra “inspiración” que aparecen recogidas en el diccionario de la Real Academia Española me quedo con ésta: “efecto de sentir el escritor, el orador o el artista el singular y eficaz estímulo que le hace producir espontáneamente y como sin esfuerzo”.
De las que contiene el diccionario de uso del español de doña María Moliner elijo esta otra: “cualidad que da valor artístico a una obra”.
Inspiración, ¿pero existe? Algunos artistas opinan que sí mientras otros piensan justo lo contrario. Para los primeros, la inspiración es un elemento necesario del proceso de creación, sin ella no hay obra, para los segundos la inspiración no es más que trabajo, no hay nada que no pueda llevarse a cabo con esfuerzo y tesón. Traslademos la inspiración a las letras. ¿Qué impulsa a un escritor a crear determinada obra? Son muchos los que creen que para escribir sólo se necesita tener algo que contar, que basta con sentarse delante del folio en blanco y dejar volar la imaginación. Pero ¿qué ocurre cuando la imaginación se niega a volar? A todos nos ha pasado alguna vez. Incluso los defensores del trabajo, y por tanto detractores de la inspiración, han tenido sus momentos de sequía, lagunas mentales que les ha resultado imposible cubrir con ideas brillantes, o sencillamente con ideas. ¿Les falló el trabajo?
En mi opinión la inspiración existe y es necesaria, pero no siempre aparece de repente como una luz espectral, debemos buscarla, y en verdad no es difícil. A veces la encontramos en el lugar de trabajo, dentro del ascensor, en una mañana de domingo, cruzando un semáforo en verde, cruzándolo en rojo, en el cine o en el último libro que hemos leído. La inspiración en este caso va unida a un sano ejercicio de observación, es muy raro que aquél que sabe observar no consiga ver algo más de lo que en realidad ve. Y después viene el trabajo, dar forma a las ideas, a veces de manera espontánea y sin esfuerzo (lo que nos acercaría al concepto de inspiración del diccionario de la RAE); y otras con grandes dificultades pero con resultados excelentes (lo que nos acercaría más al María Moliner). En cualquier caso, y lo llamemos como lo llamemos, necesitamos ese estímulo que nos impulsa a sentarnos ante el ordenador y sumergirnos en vidas, mundos e historias que no nos pertenecen, y que sin embargo llegamos a hacer nuestros.
¿Dónde se esconde tu inspiración?

domingo, 1 de marzo de 2009

A VISTA DE PÁJARO


Me contaron del éxito de tus expediciones y no sabes cuánto me alegré. Desde muy pequeño mostraste una firme claridad de ideas. Recuerdo que a los cinco años ya te subiste a la mesa de la profesora de religión, y acabó levantándote el castigo cuando le explicaste que querías tocar el cielo. Después fueron las cabinas telefónicas, alguna farola, el techo de un autobús de dos pisos, incluso el campanario de la iglesia. Todos te consideraron un loco, un pirado que quería estar por encima de los hombres, caprichoso y rebelde. Todos menos yo, que siempre supe verte las alas. Cuando alcanzaste tu primera cima, una pequeña montaña de apenas seiscientos metros, me invitaste a salir. Teníamos dieciséis años. Estrené ropa y zapatos de tacón y por primera vez maquillé mis mejillas y puse color a mis párpados apagados pero no te diste cuenta, sólo cuando al llegar al campo me reprochaste que llevara tacones para pisar la hierba. Entonces me pediste que cerrara los ojos, “son más azules por fuera que por dentro”, comentaste burlón. Te obedecí ruborizada, y los cerré con tanta fuerza que me temblaron las pestañas, esperaba un beso, con los labios entreabiertos y el corazón al galope, pero en su lugar me cogiste de la mano y me guiaste unos pasos hacia delante. “Ábrelos ahora”, susurraste de pronto. El sol, como una bola de fuego, se escondía despacio tras la montaña en el único momento del día que nos permite mirarlo de frente y dibujaba, anaranjados, los contornos de los árboles como un pintor impresionista. Entonces comprendí que eras libre, que tu horizonte era diferente a la fina línea que todos vemos y me aparté.
No tardaste en marcharte del pueblo, fiel a tu sueño, y yo te seguí en la distancia, sin que lo supieras. Me contaron que cruzaste el océano para recorrer Chile y Argentina, siempre a vista de pájaro, que estuviste por Europa, y que finalmente, con poco más de veinte años, llegaste al Himalaya. Tú, el niño pequeño que trepaba ilusionado por todos los muebles de la casa, el chaval solitario que perdía las horas tumbado sobre la hierba observando la puesta de sol, has coronado la cima del Everest, y aunque ya no puedas venir a contármelo sé que has sido, en la Tierra, el hombre más feliz de las nubes.
...
Maribel Romero Soler.