jueves, 17 de septiembre de 2009

OPERACIÓN REVISIÓN


Qué duro es el trabajo de revisión y corrección de una novela. Por fin me he decidido a revisar y pulir la última novela que escribí. La terminé hace aproximadamente unos cuatro meses y me hice el firme propósito de corregirla durante el verano, pero es ahora que estamos a punto de despedirlo, cuando me he animado a la difícil y siempre ingrata tarea de la corrección. ¿Por qué ingrata? Porque además de la dedicación casi en exclusiva (mientras corrijo no escribo nada nuevo), de la pérdida de objetividad que constantemente sufrimos con nuestra propia obra, de compaginar esta tarea con otras muchas y de robarle horas al sueño, a los amigos e incluso a la familia, no sabemos qué vamos a hacer con ella, es decir, con la novela. Bueno, en este caso yo sí sé que voy a hacer con ella, al menos de momento. Hace tiempo que no concurso bajo este género y en esta ocasión voy a concursar. Tengo seleccionado el certamen, el plazo de presentación finaliza el 30 de noviembre (espero que me dé tiempo) y hay un premio sustancioso. Voy a probar. Al fin y al cabo toda obra terminada entra en la sección “que la suerte te acompañe”, y esta sección abarca tanto concursos como agencias o editoriales.
Me permitiréis que de momento no dé ni el título, sí os digo que es una novela narrada en primera persona, que escribirla me supuso un trabajo de mucho desgaste, es la obra que más me ha costado crear y por lo que veo sigue costándome (la revisión me lleva de cabeza). Es una obra de cierta introspección, en la que trato de desdramatizar un drama utilizando un humor sutil, sin estridencias, por tanto no hay enigma que desentrañar y mantener la tensión narrativa me llevó un gran esfuerzo. Os diré que después de cinco días he dado por bueno el primer capítulo. Anoche estaba a punto de claudicar pero un golpe de ratón apartó los malos pensamientos de mi cabeza. Me fui a páginas centrales y comencé a leer y me di cuenta de que la novela fluía muy bien, con mucha naturalidad, es decir, me gustó. El problema estaba en el principio y los principios son muy importantes. Había expresiones que no me gustaban, construcciones pobres, reflexiones mal volcadas sobre el papel. Supongo que os habrá ocurrido alguna vez que al releer algunas de vuestras obras encontráis algo que no os convence demasiado pero lo dejáis, tampoco es tan importante, ¿verdad? Os aseguro que es muy importante y que del mismo modo que vosotros lo veis también lo ve el lector. Con esta novela me he hecho el firme propósito de que no quede ningún “algo” que no me convenza, me tiene que convencer al cien por cien porque, como decía, voy a concursar con ella y quiero presentar una obra en condiciones. Me temo que me va a llevar mucho tiempo su revisión, casi más que escribirla, pero valdrá la pena si, como mínimo, quedo satisfecha.

¿Os pasa algo parecido con la revisión de textos? ¿Tardáis más en revisar que en escribir la obra? Me gustaría conocer vuestras opiniones.

30 comentarios:

Winnie0 dijo...

Yo te animo muchísimo en esa labor ...que acabará con algo grato...y ¡podremos saber el titulo y algun día leer tu novela!. Jo...cómo suena eso Maribel...Voy a intentar ya leerme el legado de Blanca Miosi...tengo que sacar tiempo de lectura en medio del trabajo y del estudio...Besotes enormes y a por ¡esa corrección!

Jose Ignacio dijo...

Hola Maribel, soy José Ignacio Señán. La verdad es que no he acabado ninguna novela todavía y te diré que para escribir relatos y cuentos utilizo una metodología un poco particular ya que escribo a mano, dejo reposar lo escrito un par de días, lo paso después al ordenador corrigiendo por primera vez y después de reposar otros dos o tres días entro de lleno a la corrección final.
Me parece importantísima la labor de corrección, aunque creo que cuando das un texto por terminado conviene no retocarlo más porque se puede caer en la exageración y la reiteración . Muchas veces, según creo, en la sencillez de la estructura es en la que se puede encontrar la calidad de un texto.
Bueno después de este rollo te diré que leo con asiduidad tu blog aunque no me anime a participar demasiado.
Me encantan como siempre los relatos que publicas.
Un beso.

Maribel dijo...

Gracias, Winnie, espero que así sea, que la puedas llegar a leer.
El título lo quiero preservar un poco por dos razones: la primera es que la novela no la tengo registrada (hasta que no acabe la corrección no lo haré), y la segunda es porque, como decía en la entrada, la voy a presentar a un concurso y cuanto más inédita la tenga mejor, incluso su título.
En cuanto pueda lo diré.
Besos.

Maribel dijo...

¡Hola José Ignacio! Qué alegría saber de ti.
Yo escribo a mano la poesía. Comencé escribiendo poesía y la escribía a mano, con mil tachones, y gastando mucho papel pero a mano, y quizás por ello no puedo escribirla de otro modo, será una reminiscencia del pasado. Pero para la prosa, relatos, novelas... ¡Bendito ordenador! Yo modifico mucho sobre la marcha y las herramientas del word son milagrosas para mí.
Coincido contigo en que la sencillez dota a un texto de mucha más belleza, y es difícil lograrla, hay que esmerarse en ser sencillo, conciso y claro, en transmitir con las menos palabras posibles, y de manera que se entienda, tu idea, reflexión, etc.
No creas que mis correcciones sirven para adornar excesivamente los textos, de hecho no me gusta ese estilo, al contrario, yo paso muuuuuucho la tijera, precisamente lo que más hago es quitar texto superfluo y modificar construcciones que no me gustan.
Pero tienes razón, en un momento dado hay que dar la obra por concluida porque si no no tendría fin.
Gracias por dar tu punto de vista, me ha gustado mucho tu participación.
Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Hola, Maribel, qué curioso: ¡ahora mismo yo estoy corrigiendo mi último manuscrito! (Con este llevo cuatro "novelas"). Cuando termine de corregir pensaba hacer una entrada también en mi blog, porque, como a tí, la corrección me trae de cabeza. Aunque creo que yo no soy tan exigente como tú, por lo que veo, y así me va,je,je.. Bueno, he dejado reposar un mes desde que la escribí y hay partes que no me convencían por lo que estoy pasando algunas partes de presente a pasado, lo cual, es un coñazo.. Tampoco quiero pensar que es una caca de la vaca, porque, uno no puede ser todo lo objetivo que quisiera, y también influye mucho el estado de ánimo, y por supuesto, que aunque haya cosas que tengas olvidadas, en líneas generales conoces el final y lo que va a ocurrir, por lo que, a tí, como lectora de tu propia obra no puede mantenerte en la misma tensión que para alguien que la lee por primera vez, vamos eso es lo que pienso. Pero en líneas generales, esta vez me estoy tomando en serio la correción. Eso sí, durante la redacción del texto yo ya corregía cada día al empezar a escribir. No sé, es un tema que me resulta muy duro. Mucho más que escribir.
Ánimo.

Armando Rodera dijo...

Veo que ya te has lanzado de lleno, Maribel. Te entiendo perfectamente, no creas que no.

Yo mi última novela la escribí más o menos en ocho meses, durante el año pasado. Y las correcciones me han llevado prácticamente cuatro meses, casi a tiempo completo.

A mí también me ha pasado eso que comentas. Te dices, bueno, tampoco está tan mal. Pero luego recuerdas que hay miles de manuscritos compitiendo con el tuyo (sea en agencias, editoriales o concursos), y que el tuyo debe estar perfecto, para que alguien le tenga en cuenta. Y sobre todo, el principio es fundamental: tiene que estar bien escrito, no cometer errores, enganchar al posible lector, etc...

Un trabajo difícil y complicado. Y por lo que cuentas, tu novela debe ser bastante compleja. Espero que lo consigas y obtengas un resultado digno del trabajo que vas a volvar en ello.

Suerte en el concurso!!! Saludos.

Proyecto de Escritora dijo...

Pienso que si no tardamos mas (pero que mucho más) en revisar la obra que en escribirla, algo anda mal. A veces tienen que pasar años para poder hacerlo, o hacerla cada año que pase para mejorarla, sobretodo cuando estamos empezando a escribir y buscar nuestro estilo.
No te desanimes y sigue con ello, está muy bien imponerse una rutina porque corregir cuesta, en realidad no es a lo que nos gusta dedicarnos.
Besos!!

Marien dijo...

Hola Maribel,
Una novela¡¡ Me da vértigo, pensarlo. Yo no he pasado de tres páginas de relato, breve claro. Con los casi 6 meses que llevo garabateando son palabras mayores. Te contaré que con los relatos actuo así: los vomito de golpe, conforme me vienen a la mente o al higado. A los dos días más o menos, le hago una corrección, a la semana otra, y cuando se me ocurre otra. Sin prisa, claro que no es una novela. Imagino la pereza que debe dar, pero también la satisfacción del trabajo realizado y mejorado.
Qué tengas suerte en tu proyecto y ya nos contarás. Novela, dios que miedo me da la palabra¡¡¡¡¡¡¡
Animo con la corrección.
Besos de vertigo

Alicia dijo...

Maribel yo sólo te puedo animar.

Mi relato más largo ha sido de ocho folios y está claro que lo corregiré y lo reciclaré pués no gané en el concurso dónde participé con él.

Para mi corregir mis pequeños trabajos es sofisticarlos porque soy muy simple. Complicar las estructuras y el vocabulario así que cuando leo que vosotros simplificaís a veces lo vuestro me animo ¿Igual todavía tengo futuro en este mundo? ja,ja,ja.

Maribel, sabes que somos y estamos muchos pendientes y espectantes de que todo te vaya sobre ruedas con la novela.

Al menos creo que el sentimiento de los que andamos por aquí es que nos sentimos felices de ser parte de un capítulo del libro de tu vida.
Besarkadatxu bat

Maribel dijo...

Jajaja, me hace gracia, Deusvolt, porque somos varios los que andamos en estos momentos en proceso de corrección. Debe ser que la llegada del otoño nos pone las pilas.
Yo también corrijo conforme escribo. Además siempre releo el último capítulo antes de comenzar el siguiente y modifico algo, pero es una corrección en bruto, por llamarlo de algún modo, el verdadero pulido lo hago al final. Además, después de dejar la obra un tiempo en reposo (que es estrictamene necesario), los defectos parece que se multiplican y cuando la lees de nuevo te dan ganas de olvidarte de la novela y dedicarte a otra cosa, porque ya intuyes que tienes un montón de trabajo por delante.
Ya nos informarás cuando corrijas la tuya y nos contarás un poco.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Me he lanzado de lleno, Armando, ya lo creo. Como tú estás en el mismo proceso sé que lo entiendes. Debemos ser muy exigentes con nuestro trabajo, justo por lo que has comentado: hay muchos manuscritos por ahí circulando y no podemos dejar pasar esa "cosilla" que no nos convence del todo pero ¿quién se va a dar cuenta? El trabajo es duro, mucho más que escribirla, pero es muy necesario.
No creo que tenga muchas posibilidades en concurso, pero más o menos serán las mismas que de encontrar editorial, así que empezaré por el concurso, después ya veremos.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Elena, lo que comentas me ocurrió concretamente con mi primera novela, no sé el número de veces que la he corregido y creo que ya paso de leerla más porque si lo hago le vuelvo a retocar algo. Es una consecuencia de nuestra evolución como escritores, pero al mismo tiempo es una verdadera paliza, las obras nunca tienen fin. Ahora está en una editorial y me "prometieron" que durante este mes o a lo largo de octubre me dirían algo sobre su posible publicación. Si hay novedades ya contaré.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Jajaja, Marien, no tardarás en escribir una. Después de esos relatos que tan bien vomitas te apetecerá ir un poco más allá. Es un proceso lógico, creo que nadie empezó escribiendo una novela, pero tras muchos relatos, un día se planteó hacerlo. Sin prisas ni premeditación. Un día te dices: voy a comenzar una novela, y lo haces.
Ahora hay una ocasión muy buena (aunque para la siguiente edición, ya no nos va a dar tiempo). Como eres de Derecho, la página de abogados.es convoca, junto con editorial Planeta, un concurso de novela sobre abogados. Mírate las bases, quizás sea el trampolín que necesites para iniciar algo.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias, Alicia, por tus ánimos. Esto es un largo camino para todos y tú lo estás recorriendo muy bien. Aprendemos escribiendo, ese es el verdadero misterio.

Estás hecha una poeta, ese último párrafo me ha encantado: "Al menos creo que el sentimiento de los que andamos por aquí es que nos sentimos felices de ser parte de un capítulo del libro de tu vida".

Mil gracias, de corazón.

Besos.

Lola Mariné dijo...

Yo creo que sí se tarda más y encima es menos gratificante. Además está el problema de la objetividad: es dificl buscarle defectos a un "hijo tuyo", a veces, aun con tu mejor voluntad, no eres capaz de verlos.
Animo, Maribel, es duro, pero al final se consigue.

Anónimo dijo...

Al parecer hoy si podré después de varios intentos dejarte mi comentario.
Me sumo a lo dicho y te deseo toda la suerte del mundo con tu novela.
En mi corta experiencia confieso que trato de corregir sobre la marcha, claro, tampoco he escrito textos muy extensos; me inclino más hacia la poesía, aunque la narrativa me gusta muchísimo.

Besos y feliz día.
Martha Jacqueline
Bye

Maribel dijo...

Lola, precisamente acabo de corregir un capítulo más. Me estoy dando cuenta de que ahora ya avanzo a buen ritmo. En el capítulo que más atasqué fue en el primero, es un capítulo super importante que puede tirar la novela por tierra si no está bien diseñado (entre otras cosas porque nadie leería el resto).
La verdad es que ya estoy más animada con la corrección.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola Martha, me alegro de que estés por aquí. Los poetas sois grandes prosistas, porque utilizáis siempre un lenguaje exquisito.
En relatos cortos yo también corrijo sobre la marcha, después dejo reposar el texto y al cabo de unos días lo vuelvo a leer (siempre retoco algo).

Besos y gracias por venir.

Alejandro Laurenza dijo...

Maribel,

Si bien aún no me tocó corregir una novela (de hecho estoy escribiendo la primera), me imagino perfectamente de lo que hablás. Entiendo que el desafío es conseguir leerla como si la hubiera escrito otra persona.

Te deseo ánimo en la tarea!

Un saludo,
Alejandro.

Maribel dijo...

Así es, Alejandro, se trata de leerla como si fuera obra ajena y es difícil, ya lo comprobarás.

Gracias por tus ánimos.

Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel, me encantaría poder expresar mi experiencia de hundirme en una obra de largo aliento. Todavía no me atrevo. Algún día será, cuando las palabras no me dejen salir de mi mismo.
La corrección, la enmienda, la revaloración, la frialdad para cortar sin pensar que el sangrado del texto lo deja agonizante es una tarea ardua y muchas veces estéril. No he escrito textos muy grandes mas si intensos y puedo intuir el infierno en el que se encuentran los que están en este trance.

Animo y mucha “entendedera” para todos.
Un abrazo sin tache.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Gracias, Sergio, por esos ánimos.
La cuestión es que a mí pasar la tijera me resulta muy gratificante. Cuando atasco en una frase, una expresión, una idea... le doy mil vueltas y no consigo que mejore, entonces la suprimo y voilà, el texto no sufre nada, al contrario, es como haberle extirpado un tumor.

Estoy segura de que la riqueza de tu vida te daría argumento para escribir una buena novela, y no me refiero a que cuentes sobre ti sino a que transmitas lo que sabes.

Un abrazo tijera en mano (no corto cuellos).

B. Miosi dijo...

Te comprendo perfectamente, Maribel, ahora mismo estoy releyendo y corrigiendo una resulta que ¡no me convence! y hace unos meses creí que era lo mejor que había escrito.

Tienes razón al decir que no se debe dejar la novela mientras tenga "algo" que no convenza. Si eso ocurre con nosotros, imagínate con una editorial.

Besos!
Blanca

Maribel dijo...

Ay, Blanca, es que tú tienes una dificultad añadida: que te has puesto el listón muy alto.

Son las consecuencias de escribir tan bien. Deja un poco en reposo ese texto y seguro que dentro de unos días lo verás con distintos ojos.

Yo voy ahora a ponerme manos a la obra con otro capítulo más.

Besos.

siempreconhistorias dijo...

Puuuuuuuuuf. BuenoMaribel,como yo todavía no me he visto en esa tesiturade corrección (y dudo que me vea) mejor no opino,pero:
-me alegro requetemucho de que esté terminada y de que la lances a concursar,
-lo que nos cuentas,conociendo tu humor fino,tiene muy buena pinta,
-he corregido cosas de algunos amigos y me resulta una tortura,
-animo y besos.

Mari Carmen dijo...

Bueno, Maribel:
Yo como Alicia sólo puedo darte ánimos.
Confío en ti, porque aprendo cada día de ti. Sé que eres tenaz, además de buena escritora, con semejantes cualidades...nada puede ir mal.
De todas las maneras...tengo la dirección de una sastrecilla, que si quieres...ja, ja, ja
Un abrazo.

Maribel dijo...

Tú lo has dicho, Izaskun, una tortura. Pero mira, voy como los enfermos, progreso adecuadamente, jajaja. Ha llegado un momento en que me encuentro cómoda con la corrección, ya no veo tantos fallos.
Gracias por tus ánimos.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias, Mari Carmen, por tu confianza en mí. Intento arreglármelas sola pero oye, quizás te pida el teléfono de la sastrecilla, jajaja... Nunca viene mal una frase, un párrafo o un capítulo a medida, jajaja.

Un abrazo.

Fatima dijo...

¡Ups! desde el verano llevo retrasos en tus post ;-).
La corrección para mí es lo más pesado... poco a poco se transforma en una extraña obsesión en la que "todo" puede ser corregido. Pero es una labor gratificante en la que se aprende mucho (yo creo que quizá sea el proceso en el que más se aprende).

Un abrazote

Maribel dijo...

...poco a poco se transforma en una extraña obsesión en la que "todo" puede ser corregido...

Qué razón tienes, Fátima, llega un momento en que no encuentras nada bien, por eso esta vez me lo estoy tomando con calma y corrijo un capítulo por día, creo que es lo ideal para tener la mente clara y despejada.

Un abrazo.