martes, 29 de septiembre de 2009

MI EXPERIENCIA COMO JURADO (II)

Siguiendo con el tema, y tal y como os comentaba en la anterior entrada, no es de extrañar que un jurado acabe leyéndose, entre las dos fases del concurso, un número de relatos que oscila entre 90 y 100, lo cual tampoco está nada mal.
Antes de comenzar a hablar propiamente de la valoración, y para satisfacer alguna curiosidad, os diré que los miembros del jurado de un certamen literario suelen ser en la mayoría de los casos escritores o personas vinculadas a la literatura (periodistas, profesores, correctores...), también se recurre a gente con formación lectora, a premiados de anteriores ediciones del mismo certamen o gente con experiencia en concursos. Lo normal es que los miembros del jurado se den a conocer antes de producirse el fallo.
¿Cómo se realiza la valoración? En la primera etapa comenzamos por descartar los trabajos que no cumplen las bases. En realidad es un porcentaje muy bajo si lo comparamos con el total de obras recibidas pero alguno hay. Apuntaré que los relatos rechazados quizás sean magníficos pero ni siquiera son leídos.
Una vez cumplidos los aspectos formales ¿qué tratamos de encontrar en un texto? Una buena historia, que esté bien contada y que esté bien escrita. Si prestáis atención a estos tres puntos os daréis cuenta de que son bien distintos y a la vez muy complementarios.
Como no tenemos memoria de elefante para guardar los cuarenta o cincuenta textos diferentes que nos corresponden en primera instancia os diré cuál es mi técnica de trabajo. Leo detenidamente un original y me produce una impresión (como os pasa a todos los que leéis cualquier relato), pero además yo estoy valorando para un concurso, por tanto esa impresión está basada en una serie de aspectos que después explicaré. Anoto en un folio el título del texto leído y a continuación unos breves apuntes que en un momento dado me sirven para recordar el relato. Apuntes del tipo: “Tema original”, “demasiadas faltas de ortografía”, “bien enfocado y mal resuelto”, “muy malo”, “magnífico, es un gran relato” (Son simples ejemplos, no tienen por qué corresponder a la realidad). Y por último doy una valoración numérica. De este modo es fácil descartar unos y seleccionar otros. Si tengo que seleccionar un total de ocho textos y hay doce empatados en puntuación releo y decido.

Aspectos a tener en cuenta.-
Faltas de ortografía.- Todos las cometemos, es inevitable, pero hay que cuidar este aspecto. Las más perdonadas son las tildes, tanto las ausentes como las presentes indebidas, también se puede perdonar una coma mal puesta o un punto y aparte que se quedó en punto y seguido. Lógicamente hablo de perdonar cuando la historia vale la pena en otros aspectos, tiene un buen tema, está bien tratado, bien escrito y transmite.
Como sabemos, después de los signos de interrogación o de exclamación no se usa el punto (ya está implícito en el propio signo), sin embargo algunos escritores lo siguen usando, esto no es suficiente para descartar un relato si tiene otros ingredientes que lo hacen muy atractivo. Pero no os relajéis. Hablo de la primera fase de valoración, en la segunda hay mucha calidad y por tanto este error puede ser un motivo suficiente para ser desbancado por otro texto más correcto. Otras faltas de ortografía son sencillamente imperdonables, no se puede esperar un buen texto de quien escribe como un párvulo. Mi consejo es revisar muy bien los textos antes de enviarlos a concursar, nunca enviéis un relato recién escrito, esperad unos días y volved a leer. Y por supuesto mucho uso de diccionario, que para eso están.

Originalidad.- Pues es importante, no vamos a negarlo. Originalidad en el tema escogido, en el enfoque, en la estructura, en el inicio del relato, en el impacto final. Hoy en día está casi todo dicho y casi todo escrito y debemos intentar sorprender. Os puedo decir, a modo de curiosidad, que el amor sigue siendo un tema muy recurrente en la literatura, desde cualquier perspectiva, pero sigue estando muy presente en los textos de los participantes. También os diré que es fácil identificar un texto que ha sido presentado previamente sin éxito a otro concurso temático. Me explico. Todos reutilizamos nuestros textos, y cuando no son premiados en un certamen los presentamos a otro distinto. Hasta ahí es una práctica habitual. Lo que ocurre es que si ese texto lo habíamos escrito para un concurso sobre “el vino”, “la igualdad de género”, “el mar” o “la inmigración” y después lo presentamos a un concurso de tema libre se nota. Si en un paquete de cincuenta relatos encontramos cinco o seis que hablan de la reproducción de las ranas en las charcas, pues, qué queréis que os diga, el tema puede ser original en principio, pero deja de serlo muy pronto. Sé que esta práctica es totalmente lícita y que cada autor es dueño de presentar su obra a los concursos que desee (en tema libre se admite todo), pero mi consejo es que los relatos que se vayan a reutilizar (principalmente los muy temáticos) sean a su vez reciclados, transformados de algún modo, para que no dejen una constancia expresa de que ya vienen rebotados de otro concurso y que por tanto no pasaron la criba de otro jurado.
La originalidad es un aspecto más, ni es el único ni el más importante, pero conviene tenerla en cuenta.

Capacidad para transmitir el mensaje.- Muy importante. Hay relatos perfectamente escritos que no nos dicen nada, no nos sacuden por dentro, no nos hacen vibrar, transmiten las mismas emociones que un parte meteorológico, bueno, bien pensado el parte meteorológico puede transmitirnos más porque si nos augura lluvia para el fin de semana que pensábamos pasar en la playa nos puede poner de muy mal humor. No sólo hay que contar, hay que transmitir, hay que provocar un sentimiento en el lector. Hay otros relatos peor escritos, sin un léxico tan despampanante ni un tema tan exótico, a los que les faltan dos tildes y les sobran tres comas, que no nos dejan indiferentes.
Y llegados a este punto hablaré del famoso “factor X”. No sé en qué programa nació el famoso “factor X”, creo que en alguno de esos cazatalentos que tan de moda están. Pues bien, quizás sea una buena forma de explicar esa capacidad de transmitir de la que os hablaba. Hay relatos con “factor X”, no están mejor escritos que otros pero son capaces de convulsionarte, de provocarte una emoción y eso es un mérito de su autor y una capacidad, que como todas, se puede lograr a base de ejercicio.

Bueno, amigos, como veo que la entrada me queda demasiado larga, voy a acabarla aquí. Me obligaré a concluir el tema en una tercera entrega. Os hablaré de la segunda fase de selección, de mis impresiones personales y de algunas curiosidades. Hasta entonces si así os apetece.

26 comentarios:

Alicia dijo...

Esto es super interesante. Ya llevamos camino del Master para preparar concursos.
De todas formas creo que la parte que más espectativas me crea es la última. Espero que la alargues tanto cómo esta.
Te deseo que, mientras tanto, las correcciones lleven buen camino.
Besarkadatxu bat

Winnie0 dijo...

Me encantan estas lecciones de escritura..gracias Maribel. Te explicas perfecto y me muero de ganas por la entrega final y cómo descartas tú. Besos

Felisa Moreno dijo...

Gracias Maribel por compartir tu experiencia como jurado, me he leído las dos entradas de un tiró. Creo que nos puede ser de gran utilidad a los que nos solemos presentar a concursos.

Y gracias también por tus felicitaciones.

Un beso

Lola Mariné dijo...

De larga, nada, es tan interesante que se hace corta, jeje.
Es bueno ver un concurso desde el punto de vista de un jurado.
Me quedo con esto: una buena historia, bien contada y bien escrita.
Besos, guapa.

Deusvolt dijo...

A mí me ha parecido la mar de interesante, también. Además, considero una oportunidad única conocer cómo trabaja el jurado desde dentro, los aspectos importantes, las cosas en las que más se fija.. ah, ¡yo tengo una pregunta! Ya sé que lo explicaste en la anterior entrada, pero algo que no dejo de preguntarme es por qué se exige mandar los manuscritos a una cara, porque es más cómodo, y menos pesado y voluminoso mandar a doble cara, sobre todo los manuscritos de 300 o 400 caras y, teniendo en cuenta que los piden, normalmente, a doble espacio.... je,je.. es una curiosidad.
Por último, yo me quedo sobretodo con lo de "factor X", ja,ja... ¡Es verdad! Hay autores que, sin explicación aparente, te dejan enganchado y te remueven las entrañas, ¡la leche!
Una entrada estupenda Maribel, muchas gracias.

LETRAWEB dijo...

Podría parecer sencillo, pero indudablemente no lo es. Es arduo el trabajo del jurado, porque en un período de tiempo establecido no debe ser fácil realizar tantas lecturas y encima aportar una valoración.
Gracias por la experiencia que nos compartes.

Te deseo un feliz día y suerte en tu trabajo con la novela.

Besos
Bye bye

Maribel dijo...

Alicia, una cosa es el Master para preparar concursos y otra el de ganarlos, jajaja, que si yo lo tuviera los ganaría todos. Esto es más difícil de lo que parece, conocemos la teoría pero...
A ver si es verdad que la tercera parte es la que cumple con tus expectativas.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Winnie, me alegro de que disfrutes estas "pequeñas lecciones". Gracias a ti, siempre.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Felisa, te mereces un premio sólo por leerte las dos entradas de un tirón, jajaja, que son un poco largas. Bueno, creo que tú ya sabes mucho de esto pero si te he aportado algo nuevo desde el otro lado me alegro. Un abrazo.

Maribel dijo...

Lola, me tranquilizas, no quería contaros un rollo.
Te quedas con un buen resumen: una buena historia, bien contada y bien escrita. Seguro que como la que llevas ahora entre manos ¿verdad?
Un abrazo.

Marien dijo...

Muy interesante y entretenida tu segunda parte sobre la experiencia de ser jurado en los certámenes literarios. Estoy deseando de que pongan la tercera entrega, no sabía como funcionaban y todas las dudas las tengo casi resueltas, esperaré por si me queda alguna colgando cuando acabes de contarnoslo. Por cierto he dejado de poner el punto después de la interrogación...
Besos

Maribel dijo...

Gracias, Deusvolt. Verás, las veces que he participado como jurado ha sido en certámenes que admitían el envío por e-mail, por tanto el ahorro de papel a una cara, doble cara, un espacio o dos era absoluto.
Las bases normalmente vienen impuestas por la organización, no por el jurado, y te puedo dar mi versión y mi opinión de por qué se piden los trabajos en un determinado formato, que no sé si será lo cierto, pues no conozco norma escrita que así lo corrobore.
Es simplemente por comodidad, en este caso no del participante sino de las personas que seleccionan las obras. Es casi una cuestión psicológica, no es lo mismo pasar una página escrita por una cara, que pasar una página escrita por las dos, la sensación en el primer caso es de que vas mucho más rápido y, aunque te parezca absurdo, las sensaciones cuentan. Es la misma razón por la que se pide doble espacio, es muchísimo más cómoda la lectura que a espacio sencillo.
Nos pasa, por ejemplo, con una novela que tiene la letra grande y otra que la tiene pequeña. La comodidad de la letra grande nos animará a leer una obra de 600 páginas antes que otra de 300 con letra pequeña, cuando en realidad, el volumen real del texto es el mismo. Cualquier argucia que sirva para "engañar" al jurado, para tenerlo fresco y con buen ánimo valdrá la pena.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Gracias, Martha. No, no es fácil, precisamente por lo que comentas: hay que cumplir unos plazos e intentar llevar a cabo una valoración justa. Pero mira, a veces, salen textos bellísimos y después, cuando descubres quién era el autor, te llevas gratas sorpresas y entonces vale la pena todo el trabajo.

La novela va genial, ya he concluido una parte importante y estoy satisfecha, pero aún queda trabajo.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Marien, me alegro de que te sean útiles las explicaciones, supuse que sería un tema interesante, puesto que yo también concurso y cuando no conocía "la otra cara de los certámenes" también me asaltaban dudas e inquietudes.
A ver si con la tercera parte rematamos.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Deusvolt, me lié con las páginas, caras y folios. Creo que me habrás entendido. Quería decir que no es lo mismo pasar un folio con las dos caras escritas (en realidad cada cara es una página), que con una sola cara escrita, la sensación de lectura con menos texto por folio es más ágil y más rápida. Vaya cacao me he hecho.

B. Miosi dijo...

¡Maribel! no pienses que las entradas son largas, se hacen cortas, por lo interesantes que son. Me ha llamado mucho la atención especialmente saber que algunas obras son desechadas sin haberlas leído por no cumplir las bases, y pensar que veces no se presta suficiente atención a este punto tan importante.

El factor x, ¿se capta de inmediato? me imagino que te refieres a las obras que enganchan de entrada, o a las que cuyo tema es tan original que se escogen de una.

Espero tu próxima entrada con impaciencia.

Besos y muchas gracias por compartir tu experiencia.

Blanca

Maribel dijo...

Así es, Blanca, hay que prestar mucha atención a las bases y presentar las obras bajo el formato exigido. Es injusto que tenga alguna opción un relato incumplidor.

El "factor X" se capta de inmediato, te lo aseguro, no requiere ningún esfuerzo, lo percibes desde la primera línea y es muy satisfactorio, y no necesariamente por el tema, es por la propia literatura empleada.

Hasta la tercera entrega.

Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Gracias Maribel por tu respuesta.
Creo que tienes razón en la comodidad de la lectura, bien pensado.
Un abrazo y reitero que me ha parecido genial la entrada.

Maribel dijo...

Gracias a ti, Deusvolt. Espero que hayas leído las dos respuestas porque me hice un buen lío, jajaja.
Un abrazo.

Marien dijo...

Felicidades a ti también por la selección de tu microrrelato en el Premio Algazara. A mi me ha hecho mucha ilusión, participé el último día por casualidad, me daba mucho miedo, qué tontería si no tenía nada que perder y como lo había escrito hacía dos noches cuando volví del cine cerré los ojos y p´alante como los de Alicante, jeje.
Yo me apunté a un curso de escritura creativa en febrero y para mi ha sido genial. Recibí el mail ayer y no sabía si compartirlo,la timidez me puede, y hoy pensé que yo me alegraría por los demás, y ahí está. Cuando leo tu comentario y me dices que tu también estás seleccionada, no podía creerme ese honor, me he puesto más contenta todavía.
No conozco a Felisa Moreno pero visitaré su blog por tu recomendación, me encantará conocerla. Escribí otro micro en Agosto para el concurso de abogados pero no llegué a mandarlo, no me atreví.
De nuevo te digo que me encanta compartir libro contigo, que suerte.
Espero la próxima entrada de tus experiencias como jurado.
Besos

siempreconhistorias dijo...

Querida Maribel,de tu relato experiencial saco dos conclusiones:
1. Ser jurado está mal pagado.
2. No pienso presentarme a premios literarios.
Por lo demás una información pertinente y atinada, bien contada e interesante. Y muchos besos.

sergio astorga dijo...

Maribel, el factor X que al final es el más subjetivo, dependerá de la sensibilidad del que lee, si el que lee quiere teorías o tendencias “contemporáneas” descartará a la primera un texto que no se adecue a sus teorías. Si el lector (jurado) mira el texto sin exigirle cartabones, su decisión no sólo será concienzuda, también gustosa.
Un lector culto como jurado simplifica en mucho las frustraciones de los participantes.
En cuanto al que escribe, esta por demás decir que tiene que entregar lo mejor de entre sus capacidades, si son muchas o pocas el factor X las allana.

Un abrazo factor C.
Sergio Astorga

*espero la tercera parte, igualmente con mucho interés.

Maribel dijo...

Gracias, Marien, para mí también es un honor compartir libro contigo, con Felisa y con tantos otros que plasman sus ilusiones en lo que escriben. ¿Cómo no ibas a contarlo? Claro que sí, todo el mundo que te conoce se alegrará de tus éxitos. A mí me ha cogido con las entradas de mi experiencia como jurado y no he querido meter otro tema por en medio, si no seguramente también lo habría contado. Y de miedo nada. Hay que intentarlo y por supuesto tomárselo con cierta filosofía. Si nos seleccionan bien y si no también, al fin y al cabo, en todo jurado hay un componente subjetivo muy importante. Sigue adelante y participa con abogados.es, puedes hacerlo cada mes y es un ejercicio literario muy bueno. Te diré que yo sí participé en septiembre y no me han seleccionado y no pasa nada. En la anterior edición me seleccionaron seis veces y participé en los doce meses. ¿Te animas?
Un abrazo.

Maribel dijo...

Jajajaja, Izaskun, buenas conclusiones. Te diré:
1. Fíjate si está mal pagado que mi colaboración en el certamen es totalmente desinteresada.
2. Yo estoy a punto. Todavía tengo algunos trabajos por ahí pendientes de fallo pero cada vez concurso menos y llegará el día en que no concurse nada.
Besitos.

Maribel dijo...

Sergio, pues sí, tienes razón, el factor X seguramente es el más subjetivo, aunque me queda la tranquilidad de que suele ser percibido por diferentes jurados que en ningún momento de las deliberaciones se comunican entre ellos. Algo más aparte de sensibilidad lectora debe haber para "encontrar el factor X".
Pero bueno, la subjetividad está presente siempre, incluso en el contenido de esta entrada de mi experiencia como jurado, quizás otro jurado no estaría nada de acuerdo con mis humildes explicaciones.
La cuestión es que entre un buen número de relatos tiene que ganar uno y en ese ejercicio de discriminación se quedan muchos relatos muy buenos en el camino, e incluso, a veces, ni siquiera gana el mejor.
Un abrazo casi de tercera parte.

Arwen Anne dijo...

Te dejo algo en mi blog, espero que te guste, y feliz fin de semana

besos

pd: interesante entrada, gracias