viernes, 11 de septiembre de 2009

LIBRO ELECTRÓNICO: ¿REVOLUCIÓN O CONTINUIDAD?

El último boletín informativo que recibí de CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) recoge bajo este título la opinión de cuatro personas vinculadas al mundo de la literatura, cuatro puntos de vista expertos que se plantean cómo será acogido el libro electrónico en el mercado y cuál será realmente su espacio.
Entre estas opiniones me ha llamado poderosamente la atención la de Ángela Vallvey, escritora, finalista de la última edición del Premio Planeta por su obra Muerte entre poetas, y me ha llamado poderosamente la atención porque su reflexión va más allá del libro electrónico, ahondando en la pérdida de calidad que conlleva la masificación. Hace incluso referencia a los blogs. ¿Será cierto que con nuestras aportaciones blogueras podemos contribuir a una mala literatura o a una información inadecuada? ¿Estamos mermando la calidad de la obra escrita? No es broma, a mí me ha dado que pensar y creo que lo mejor es leer el artículo de la propia Vallvey. Cada uno que saque sus conclusiones.

“Hace poco, un periódico serio y reputado —con corresponsales y profesionales adecuadamente formados y pagados— era capaz de derrocar a un gobierno.
Ahora, la información se obtiene a menudo a través de medios digitales, con trabajadores muy mal remunerados y/o formados, o blogs arbitrarios. La información está siendo sustituida por la simple opinión interesada, cuando no por el malediciente rumor.
Las películas que la gente “se baja” de Internet carecen de calidad: unas imágenes borrosas, a veces grabadas en la misma sala de cine por un tipo con tos de tísico.
Los “piratas” renuncian a la excelencia por la gratuidad, vía sucedáneos. Se “bajan” miles de obras que ni en toda una vida podrían visionar. Es la acumulación de la nada. Con el soporte e-book podría ocurrir algo semejante a lo que pasa con la música: un libro es fácil de piratear. Sin los profesionales de la edición, la devaluación del libro puede ser espeluznante. Podemos pasar del libro como instrumento transmisor de cultura e ideas, a recipiente de basura industrial. Además, ¿cuánto vale lo que no cuesta nada? ¿Quién empleará su vida en producir obras sin precio ni valor...?

Ángela Vallvey. Escritora.
Fuente: Boletín informativo nº 68 de CEDRO.

30 comentarios:

Winnie0 dijo...

Sería una lástima....Unlibro es un tesoro Maribel. A mi me gusta tocarlos, sentirlos, el pasar de las hojas....Soy una clásica..Besos

Alicia dijo...

Es un tema que me resulta "incomodo" ya que yo sería, segun algunos, una de las personas que originan mala literatura.

Sin embargo a raiz de la actividad bloguera leo más que nunca, escribo más que nunca, he recuperado la forma y el modo de escribir en mi lengua materna, siento la litratura más que nunca, me he emocionado con lecturas más que nunca, voy a presntaciones de libros, he conocido a escritores que jamás hubiera conocido y a lectores que tampoco...

Si amar a la literatura se consigue via impresa y también via digital ¿Por qué no pueden convivir ambos medios? ¿Quién tiene miedo y a qué?

Un compañero nuestro nos regaló una frase esta semana pasada que creo que va que ni pintada en este momento "NADA EXCLUYE A NADA".
Acaso habrá que canalizar que cobren los que escriben en Internet cada vez que se descarguen archivos de sus libros en los e-book.
Un abrazo

Marien dijo...

No podemos negarnos a la evidencia de la tecnología, a muchas personas le resulta más cómodo un ordenador que un libro y a otros nos gusta el olor del papel impreso. ¿Acaso no son posibles las dos opciones?. Cada formato para cada tipo de lector. En el fondo lo importante es la literatura, las letras, la comunicación, da igual el medio. Yo siempre me quedaré con el placer de tener un libro entre las manos, pero es mi opción.
Muy buen post, nos pones al día de lo que ronda el mundo literario en todos los sentidos.
Me encanta pasar a leerte.
Besos

Maribel dijo...

Winnie, en ese sentido yo también soy una clásica. ¿Cómo podemos dejar unos pétalos de rosa dentro de un e-book? Espero que nunca, ni dentro de muchos años, desaparezcan.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Alicia ¿por qué incómodo? Bajo esa regla de tres yo también sería otra de las personas que originan mala literatura, y posiblemente lo sean todas aquéllas que usando una herramienta tan poderosa como es Internet abren un blog y se expresan en él libremente.

Es un tema un poco complejo para tratarlo así a la ligera pero es posible que todo lo que antes pertenecía a las élites y parecía estar vetado al resto, hoy ha pasado a "todos los públicos" (afortunadamente) pero a costa de una merma de calidad, ya sea en el deporte, en el arte, la literatura o la educación.
Espero que se me entienda porque por supuesto estoy a favor de que cualquier persona tenga acceso a todo lo que desea y sueña y que ninguna manifestación artística o cultural permanezca en manos de minorías.

El tema de los blogs, como toda la red, tiene sus riesgos, pero como tú bien has dicho también nos permite expresarnos libremente, nos invita a leer más, a escribir más, nos da la oportunidad de emocionarnos con los escritos de otros, nos lleva a un nivel de comunicación incomparable, nos une, y por ello bien vale un blog.

"Nada excluye a nada" es una buena frase para concluir el tema del libro papel y el libro digital porque lo que de verdad importa es que sigamos amando la literatura.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Marien, tienes razón. Lo ideal es que convivan ambos soportes: el papel y el digital, y creo que así ocurrirá. El problema no es que el escritor prefiera uno u otro sistema, el escritor sólo quiere ser leído, el problema tampoco está en los lectores, que tendrán libertad para elegir el soporte que prefieran. El problema está en los intereses que puedan quedar conculcados con un sistema de escasa o nula regulación. El autor no querrá perder sus derechos, derechos que cobra por cada libro vendido. ¿Cómo funcionará con el e-book? ¿y con las descargas masivas que se puedan realizar desde la red? Creo que el legislador tiene la obligación de regular ya y bien esta materia, no puede quedar ninguna laguna legal.
Un abrazo y gracias por tus palabras siempre amables.

Lola Mariné dijo...

La visión de Angela Valvey me parece apocalíptica. Puede que en muchos casos (como las descargas de pelis) disminuya la calidad, pero para eso el publico tiene un critero y sabe decidir en que condiciones quiere consumir un producto.
En cuanto a la literatura no estoy de acuerdo para nada. Creo que los blogs acercan las letras a mucha mas gente y crean afición, tanto a leer como a escribir. Y el libro electrónico es una consecuencia del tiempo que vivimos; nos guste o no, es el futuro. Lo que no tiene porqué ir en detrimento de la calidad simplemente por pasar obras literarias del formato papel al electrónico.
Hace tiempo que llevo "libros" en la PDA, lo que me permite leer en cualquier lugar y momento sin pesar si cargo con un libro o no, y leo lo mismo que leería en papel.
Esto está empezando, es cuestión de que se regule de alguna manera.

Marien dijo...

Maribel, es cierto, lo importante es la regulación jurídica que se haga de la situación, que el autor en el fondo quiere ser leido pero sin perder sus derechos y garantizándolos al máximo porque es su creación.
Me he colocado en el lugar del lector, comodidad, adaptabilidad, porque todavía no me considero escritora y no sé si alguna vez lo seré. He olvidado mi carrera de Derecho. ¡Sólo pensaba en leer y como fuera!.
Es un tema jurídico que necesita una regulación que no sé como lo van ha hacer, imagino que legalizando algunas empresas en las que se pague por cada descarga, como en cualquier dispensador de productos.
Besos

Deusvolt dijo...

Hola Marible, hace tiempo que te sigo pero, la verdad, nunca había comentado en tu blog.
La entrada me parece muy interesante por la reflexión implícita que propone. Si bien la visión es alarmante, creo que al final, la ola de la tecnología nos arrastrará por mucho que intentemos que no lo haga. De todas formas, soy de los que piensan que la persona que compra libros seguirá comprándolos. Sin embargo, no es menos cierto, que no podemos equiparar el libro con el cine o la música. Veamos: el cine se puede proyectar en salas, con recursos como el 3D, y las buenas películas se seguirán haciendo porque la gente sigue yendo a las salas de cine, digamos que no se sostiene tanto en el DVD, porque hay mucha piratería. Con la música ocurre algo parecido: los cantantes tienen conciertos. De hecho,su mayor fuente de ingresos actual son los conciertos y giras de verano. Ahora bien, ¿en qué pueden apoyarse los libros? Yo creo, que digitalmente, estarán perdidos por la piratería. Se ha demostrado que es infructuoso intentar parar lo digital porque siempre surgen contraataques piratas que neutralizan las defensas anticopia. No sé si me explico. El libro sólo tiene el papel para defenderse. Creo que es vital que se mantenga el papel para que los autores sigan escribiendo, aunque convivan con lo digital. Porque la gente seguirá comprando el papel.
Si no, estamos perdidos.
P.d. Maribel te copio el enlace de mi blog por si quieres pasarte. Mucho gusto.
http://elalmaimpresa.blogspot.com/

Maribel dijo...

Lola, yo también pienso que el mensaje de Ángela Vallvey es muy pesimista y posiblemente por eso me llamara tanto la atención, porque siempre creemos que los autores, los representantes de la cultura, son gente abierta a los cambios, sin embargo en este caso hay un cierto rechazo a la novedad electrónica que se nos avecina, seguramente por miedo a lo que puedan perder (puro mercantilismo en este caso). Lo que no voy a negar es que en mi opinión la Vallvey no está exenta de razón en cierto modo. ¿Cuándo un artículo tiene valor? Cuando menos existan de él, una pieza única tiene un valor incalculable. La Piedad de Miguel Angel o La Gioconda de da Vinci son joyas. Si ambos artistas se hubiesen dedicado toda su vida a realizar cientos de Piedades y Giocondas seguramente no tendrían el mismo valor. A eso voy, la masificación devalúa (espero que sirva como ejemplo).
Un abrazo.

Maribel dijo...

Marien, está muy bien que te pongas en el lugar del lector, si se trata de intereses o derechos cada uno tiene los suyos, no sólo hay que velar por el autor. De lo que se trata es de que esos intereses puedan ser conciliados de la mejor manera posible, ¿verdad?
Ah, y no te preocupes, yo también me olvido con frecuencia de mi carrera de Derecho, jajajaja.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola Deusvolt, yo también conozco El alma impresa, lo que voy a hacer es enlazarte para no perderte la pista. Muchas gracias por seguirme y por dejar tu comentario.
Estás acertado en que la ola de la tecnología nos arrastrará porque siempre nos ocurre, tenemos una tendencia natural a rechazar las novedades y está fundada en el puro temor, preferimos lo que conocemos, valga aquí el aforismo de que "más vale malo conocido que bueno por conocer".
Seguro que más de un oficinista se negó a dejar su máquina de escribir hasta que recibió una amenaza de la empresa: o te pasas al ordenador o te despido. Y hoy no podríamos vivir sin ordenador. Y así un montón de inventos tecnológicos que nos hacen la vida más fácil.
¿En qué pueden apoyarse los libros? Yo también espero que el papel no desaparezca y no quede relegado a una simple pieza de antigüedad de gran valor, sino que siga siendo vehículo de cultura. Un libro puede ser fácil de piratear pero no por ello invitará a la gente a leer más, la gente sólo quiere poseer y si se puede poseer gratis mejor que mejor. Cuango salga un nuevo título de un autor super famoso siempre podremos decir: "lo tengo, me lo he bajado", y con eso estaremos satisfechos, aunque no lo leamos. Esas acciones son las que van encaminadas a devaluar el trabajo
creativo de muchos autores.
O quizás debamos cambiarnos el chip y dar a la obra literaria el lugar que merece: es cultura y a cuánto más público llegue mejor. El soporte sólo sería el vehículo transmisor de esa cultura y cualquiera sería válido.
Sólo falta entonces averiguar cómo se protegerá al autor para que sus derechos no se vean perturbados y le siga compensando escribir.
Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Es verdad, Maribel, el gran problea que presenta "el libro digital" es lo que va a ocurrir con los derechos de autor. Hace un año leí una entrevista de un escritor famoso (no recuerdo cuál) que decía, que los días tranquilo y de vacas gordas para muchos de ellos (los consagrados) se iban a acabar. Pero yo pienso en los pequeños, ¿Qué ocurrirá con ellos? Yo mismo intento publicar y si algún día lo consigo, pues eso, me jodería bastante no recibir ni un duro por mi trabajo, para ver que la gente lo disfruta por el morro. Pero no el hecho ya de que lo disfrute, porque como bien has apuntado lo que harían sería descargar por descargar, sin ningún interés real en leer o emocionarse....umm...es un tema complejo, con multitud de puntos de vistas, y además espinoso. ¿Quién da más?
Un abrazo.

Maribel dijo...

Así es, Deusvolt, si ya en la actualidad el tema de los derechos de autor es espinoso, imagínate si no se regula bien el e-book.
Recientemente se creó una plataforma de escritores que pedían "medios tecnológicos" para conseguir transparencia en las liquidaciones de derechos de autor. A día de hoy un escritor sólo puede fiarse de lo que le diga su editor. Si cuando llega el momento de cobrar le dice que se han vendido 200 libros no le queda otra que creérselo o mosquearse pero ya está. Esta plataforma pedía que CEDRO adquiriera un programa informático denominado NIELSEN para controlar las ventas reales y que esos informes llegarán a los autores. Fíjate cómo están las cosas en pleno siglo XXI, aunque suele ser dinámica común que avancemos siempre con cabos sueltos.
Un abrazo.

igrgavilan dijo...

Me parece que el fenómeno del libro digital es imparable...aunque no sé cuánto tiempo necesitará para imponerse...pero creo firmemente que lo hará. Y en ese punto debo reconocer que 'tengo el corazón partío' porque me gusta mucho la tecnología (y trabajo en ese sector) pero también me encantan los libros en papel...y si desapareciesen, cosa que creo que no veré, los echaría mucho de menos.

No debemos olvidar, no obstante, que nos guste el papel, o el aparatito electrónico, lo realmente importante de un libro, su esencia, son las palabras y su mensaje, no el soporte que les sirve de apoyo y medio de comunicación. El 'Quijote' seguirá vivo, en papel o en PDF, en una librería o en un Kindle....como lo hubiera sido en papiro si las circunstancias históricas lo hubiesen determinado así.

Otro orden diferente de cosas, y que da mucho de sí como tema, es hasta qué punto el fenómeno de la blogosfera, de la colaboración en Internet, de la Web 2.0 favorece el crecimiento del saber, el conocimiento y la calidad. Sinceramente, creo que como línea general, es un fenómeno altísimamente enriquecedor y que Ángela Vallvey no lo está entendiendo ni valorando correctamente. En cuanto a la calidad de los contenidos hay de todos (reconozcámoslo, como en el mundo editorial en papel) pero no sé si conocéis un estudio que se hizo comparando la Wikipedia con la Enciclopedia Británica y, aunque no recuerdo exactamente los parámetros de medida de la calidad, sé que la Wikipedia le daba 'mil vueltas' a la Británica...a pesar del hecho innegable de que a priori, parece que ofrece menos garantía de rigor.

¡ Buf ! habría mucho más que decir, pero para un comentario en un blog, creo que ya es suficiente :-)

Maribel dijo...

Hola igrgavilan. La verdad es que no sé que podría añadir porque tu aportación es muy completa e interesante, con conceptos muy claros.
Yo también pienso que Ángela Vallvey no ha estado muy acertada en sus manifestaciones, pero insisto en que me parecen palabras pronunciadas desde el temor. ¿Temor a qué? A ganar menos dinero, a tener menos notoriedad, no sé si serán las consecuencias que ella sospecha traerá consigo el e-book.
Sí, tienes razón, importan las palabras, el mensaje. Da igual que el Quijote esté escrito en cualquier soporte, sin embargo, no recuerdo que humorista utilizaba esta frase: "es lo mismo pero no es igual", pues eso te diría yo, es lo mismo pero no es igual, tu corazón partío lo entenderá.
Muchas gracias por tu aportación.
Saludos.

igrgavilan dijo...

Al final lo borré por evitar 'agresividades', pero el comentario que dejé empezaba (antes de que borrara esa parte) con una valoración de lo que decía Angela Vallvey.

Sin extenderme mucho, a mi me suena a lo que en otros entornos se denomina 'resistencia al cambio' :-)

sergio astorga dijo...

Maribel, nada que no se haya dicho ya puedo añadir. Legislar y ordenar las reglas del juego será la mejor manera de convivir todos los soportes.
Un abrazo eléctrico.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Es posible, igrgavilan, la reacción natural a las novedades es el rechazo, solemos acomodarnos a lo que ya conocemos y manejamos. ¿Por qué cambiar?

Me quedo con ganillas de saber qué opinión te merecía el comentario de la Vallvey, pero bien por tu diplomacia...

Nos leemos.

Maribel dijo...

Huy, Sergio, casi me da la corriente con tu abrazo.
Así es, poco podemos ya añadir, sólo nos queda esperar.
Un abrazo pasado por agua (aquí llueve).

Armando Rodera dijo...

De este tema ya hablamos también una vez en mi blog, y cada uno tiene su opinión.

Estoy de acuerdo con vosotros en que la visión de Angela Vallvey quizás es demasiado exagerada. Yo también entré a formar parte del mundo bloggero hace menos de un año y no considero que eso mate a la literatura.

Por supuesto que habrá miles de blogs incatalogables, pero nosotros somos una pequeña comunidad cada vez más concurrida que simplemente hacemos lo que nos gusta. Muchos escritores consagrados se han apuntado a los blogs, pero otros tienen miedo o que sé yo. Quizás se sientan atemorizados ante alguien que pueda moverles de su sillón de privilegio.

De todos modos, sigo creyendo que el libro en formato tradicional exisitirá siempre, aunque las nuevas tecnologías cada vez tomarán más fuerzas. Habrá que ir aclimatándose a dichos cambios.

Saludos.

Maribel dijo...

Hola Armando.
Espero que tengas razón y que el libro en papel no desaparezca pero no lo tengo yo tan claro, aunque nosotros posiblemente no lo viviremos.
Los avances tecnológicos tienden a sustituir todo aquello que de algún modo mejoran.
Ayer hablaban en televisión de que la escuela hoy debe contar con toda la tecnología. Decían que los chavales tienen en casa, en la mayoría de los casos, ordenadores, conexión a internet, messenger, chat, se abren blogs... Viven tecnología del siglo XXI y cuando llegan a la escuela retroceden al siglo XX o XIX sacando sus libretas, lápices y libros. La propuesta era que la escuela fuera una continuación de la tecnología que ya disfruta el niño en casa, y que llegaría el momento en que ni siquiera llevaría libros a clase. Cada alumno sacaría su portátil y a trabajar, no necesitaría nada más. Alguien me comentó entonces: "llegará el momento en que las nuevas generaciones no sabrán escribir a mano". Y pienso que es posible, eso no significará que no sean cultos, quizás más que ahora, pero es curioso reflexionar sobre esto. ¿Hará falta escribir a mano? Quizás no, para nada.
Como tú dices tendremos que aclimatarnos.
Un abrazo.

Halatriste dijo...

Hola Maribel.

Yo al igual que muchos prefiero pasar las hojas. oler la tinta, sentir el tacto del papel, pero eso tiene los días contados, si el famoso e-book es tan útil y práctico como nos lo quieren vender.
Pienso que habría que seguir con los dos versión impresa y digital.
Ahora ahí entran los intereses de las grandes editoriales, y son ellas las que deberan apostar por un formato u otro, al final compraremos lo que nos vendan, y es cierto que descargarse un libro es más fácil que fotocopiarlo, también es cierto como he leído en el artículo que la gente acumula descargas como loco, cosas que guardan en sus discos duros y ahí se quedan hasta que haya que borrarlas por falta de espacio.

Supongo que las cosas si se hacen bien y de forma meditada, no tienen porque suponer un problema.
Por ello pienso que el problema no es el producto en sí, sino las formas o la prioridad.

Respecto al mundo bloguero no me parece tan letal como he creído leer en el artículo. La literatura e calidad siempre prevalecerá.
Al menos eso espero.
Besos

Alejandro Laurenza dijo...

Maribel,

Estuve reccorriendo un poco tu blog, y me parece muy bueno.

En cuanto a la disyuntiva libro digital versus libro en papel, soy de los que piensan que si bien el primero va a tomar cada vez más fuerza, no por eso va a eliminar al segundo.

Es que el libro en papel nos hace disfrutar de cosas que van más allá del contenido en sí: el tacto, el olor, la satisfacción de pasar sus páginas, en fin, todas eso que sabemos los que acostumbramos tener un libro en nuestras manos. Pero bueno, el tiempo dirá.

Respecto a la calidad o no de los blogs, afortunadamente uno es libre tanto para escribir como para leer. Quiero decir que puede elegir aquellos blogs que le parecen realmente buenos. ¿Qué importa entonces que haya de los otros?

Un saludo,
Alejandro.

Maribel dijo...

Hola Halatriste. ¿Qué tal?
Creo que somos muchos los que apostamos por la convivencia pacífica del papel y el soporte digital. Espero que este deseo mayoritario tenga algún peso y la decisión final de qué sistema prevalecerá no recaiga sólo en las editoriales. El consumidor siempre tiene mucho que decir.
Con respecto a la descarga indiscriminada desde la red te copio lo que decía más arriba en otro comentario: "...Un libro puede ser fácil de piratear pero no por ello invitará a la gente a leer más, la gente sólo quiere poseer y si se puede poseer gratis mejor que mejor. Cuango salga un nuevo título de un autor super famoso siempre podremos decir: "lo tengo, me lo he bajado", y con eso estaremos satisfechos, aunque no lo leamos...".
Efectivamente, tú lo has dicho, descargar por descargar, hasta que moleste en el disco duro. Esto puede ser terrorífico con los libros. Aquí se requiere, más que legislación, educación.
Y con respecto a los blogs apostaremos por los buenos, que los hay.
Me alegra siempre tu visita.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola Alejandro.
Bienvenido a este espacio y muchas gracias por tu opinión.
Creo que deberíamos constituir alguna liga o una asociación en defensa del libro papel, ya somos muchos los que deseamos que no muera, pero sinceramente creo que tiene los días contados (o los años, tampoco exageremos).

Tienes razón, hay blogs buenos y malos, o sencillamente blogs que nos gustan, con los que nos sentimos identificados y otros que no, y gozamos de la libertad de poder elegir. ¿Por qué hay que preocuparse? Me gusta tu filosofía. A veces nos calentamos demasiado la cabeza.
Un saludo y gracias por venir.

B. Miosi dijo...

Maribel,

Hace días que no tengo tiempo de comentar ni en mi blog, pero esta entrada me parece particularmente interesante y quiero dejar mi opinión.
Ángela Vallvey ha hecho unas afirmaciones con cierto tono alarmista, como muchos de ustedes han aceptado. Pero más allá de ello, noto cierto desdén al manifestar que "Las películas que la gente “se baja” de Internet carecen de calidad: unas imágenes borrosas, a veces grabadas en la misma sala de cine por un tipo con tos de tísico."

Creo que la última acotación está de más y no aporta nada a la idea. La gente baja de todo por Internet, es verdad, pero no creo que si alguien tiene acceso económico para comprar un DVD de alta calidad, preferiría verlo por Internet o copiado de la red. La Internet nos da la facilidad de acceder a libros que ni en sueños pudiésemos conseguir, pero por supuesto, no es lo mismo leerse el Quijote en pantalla o en E-book que tenerlo formando parte de nuestra biblioteca, al lado de otros libros valiosos.

Por supuesto que el libro electrónico llegó para quedarse, ya es usado por la mayoría de las editoriales por sus lectores y también por los agentes literarios, que no pueden andar por el mundo con una carga de libros de papel. Sin ir muy lejos, mi agente me pidió copia de mis novelas en PDF para repartirlas a la editoriales que asistirán a la Feria de Frankfurt, de hecho, ya las tienen, y todo antes de que empiece el evento, ¿te imaginas lo que se ahorra en tiempo y dinero sólo en envíos?
Es cuestión de especializarse. Creo que habrá un sector de la población que preferirá el e-book. Otro, que seguirá con la agradable costumbre de leer acariciando el papel. Las nuevas generaciones probablemente sentirán indiferencia al escoger entre una u otra alternativa, pero los cambios vienen. ¿Quién de ustedes preferiría seguir utilizando una máquina de escribir?

En cuanto a la calidad de los blogs, podría darle la razón a Ángela. Hay algunos que no valen sino los hola y adiós, en los se utiliza el idioma de la manera más burda y sin ningún criterio, y por supuesto, para los escritores, no es el lugar más idóneo para aprender a escribir, a menos que se desee recoger todo género de adulaciones al postear un cuento o relato. Pienso que en ese sentido los foros literarios son más útiles, pero una persona bien formada, con un intelecto medianamente saludable, sabrá cuándo algo anda mal y escogerá los lugares que deba visitar.

Uff, creo que me extendí demasiado.

Un abrazo,
Blanca

Maribel dijo...

Huy, Blanca, te mereces un premio por una explicación tan detallada.
No te preocupes, sé que andas con mil cosas y además sé que te gusta corresponder a todos tus visitantes y hacer un seguimiento de blogs a ese nivel es un gran trabajo. Lo que no me explico es cómo puedes con todo: escribir novelas y compaginarlo con tus restantes ocupaciones. Tienes una gran capacidad de trabajo.
Totalmente de acuerdo contigo en lo poco afortunada que resulta la manifestación de Ángela Vallvey, en que Internet ha permitido llevar cine, literatura y cultura en general a todo tipo de usuarios, cuando, algunos de ellos, no podrían acceder de ningún modo a una película o un libro (aunque sea a costa de una pérdida de calidad, eso no lo discuto).
De acuerdo también en los beneficios que supone a nivel editorial el e-book, y que sin duda convivirá con el libro papel hasta que lo desbanque (que creo que ocurrirá algún día).
Como decíamos en otros comentarios tendremos que adaptarnos. Si lo analizamos un poco, todos los cambios que algún día rechazamos o no nos hacían demasiada gracia hoy sirven para mejorar nuestra calidad de vida.
Mil gracias por participar a pesar de tus ocupaciones.
Un abrazo.

Triana dijo...

Llevo muchos años utilizando internet como herramienta, para muchas cosas, es algo cotidiano ya, pero jamás he sido capaz de leer una obra larga en el monitor, ni siquiera el periódico, puedo ver los titulares por la noche, pero me gusta levantarme por la mañana y bajar a comprar el periódico de papel y leerlo en la calle delante de un café; en cuanto a los libros me pasa igual el tacto del papel y la presencia física del libro son dos cosas de las que no voy a prescindir, además de otro placer y es meterme en una librería y bucear en las estanterías esperando encontrar tesoros desconocidos (algunos he encontrado).
Un beso grande Maribel.

Maribel dijo...

Te entiendo perfectamente, Triana, yo tampoco puede leer textos largos en pantalla, además no les cojo el nivel de concentración que necesito. En papel es muy distinto.

Apuntas otro tema interesante, el de las librerías o bibliotecas. Es cierto, el placer de coger un ejemplar, hojearlo, volverlo a dejar en la estantería, coger otro... Muchas veces nos decantamos por un título gracias a este ritual. ¿Qué pasará con formatos tipo CD o DVD? ¿Qué vamos a hojear? Cuánta magia perderá la literatura...
Un fuerte abrazo.