miércoles, 19 de agosto de 2009

OS PRESENTO AL NIÑO

Los abuelos, que vivían a mil kilómetros de distancia, acababan de recibir la foto del nieto que aún no conocían.
-No se parece en nada a nuestro Alfonsito -decía ella-, esa nariz no es de nuestro hijo, ni la forma de los ojos... ¡Mira, mira el hoyuelo en la barbilla! ¿De quién será? Esa seña de identidad no es de nuestra familia.
-Bueno, bueno, también tiene madre.
-Claro, menuda madre -prosiguió la abuela-. A mí nunca me gustó esa chica y además es de Fulandunguis y ya sabes tú la fama que tienen las de Fulandunguis, y te digo yo que cuando un pueblo coge una fama es por algo.
Ella seguía observando minuciosamente la imagen del bebé cuando sonó el teléfono.
-¿Papá? ¿Recibisteis la foto del niño?
-Sí, hijo, en este preciso momento la estamos viendo. Dice tu madre que es clavadito a ti, tu misma nariz, la forma de los ojos y ese hoyuelo tan gracioso que, aunque ya no se te note, también tenías cuando eras pequeño, es muy...
-Perdona, papá, no sigas, quería deciros que me equivoqué al meter la foto en el sobre y os mandé el recordatorio de bautizo del hijo de una compañera de trabajo... Sí, sí... Claro... No os preocupéis, mañana mismo os mando la buena.

Alfonsito colgó el teléfono meditabundo. ¿Su misma nariz? ¿Sus mismos ojos? ¿El hoyuelo en la barbilla? Recordó aquella tarde de hacía ya casi un año en la oficina, su compañera de trabajo y él solos, el calor de la fotocopiadora, la melodía del fax, el sofá de piel del despacho del director, la ropa que comenzaba a molestar -ya era verano-. ¿Sería posible que...?

Maribel Romero.


21 comentarios:

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Jajaja, doble sorpresa la que nos has preparado en este relato.

Vengo también a invitarte a participar en los Sábados Literarios de Mercedes, esta semana me encargo yo de organizar el "eventillo" si te mola la propuesta ya sabes, no lo dudes, estás invitada.

Un beso,
Juanma

PD: Cuando mis tíos, padres... se ponen a decir los parecidos cada vez que nace un bebé en la familia es para Matarlos, jajaja.

Winnie0 dijo...

JAJA Maribel es buenísimo...Mira que a veces decimos chorradas....y mira a donde nos llevan a veces ...Genial. besos

Felisa Moreno dijo...

Es muy bueno, me has hecho sonreir tan temprano, que aún no me he quitado las legañas.

Un beso, guapa.

siempreconhistorias dijo...

¡Toma ya! Pues la de Fulandunguis no sé pero el chavalote sí que tuvo su deliz. Muy bueno,Maribel.Me ha encantado con foto y todo.
Besos.

Maribel dijo...

Hola Juanma:
Gracias por la invitación. La verdad es que es bueno estimular la inspiración, a veces se vuelve un poco vaga. De hecho este relato salió de una propuesta surgida en el foro literario La Nieve, en la que su administrador nos proponía crear algo en torno a las fotogrfías. En los sábados literarios de Mercedes supongo que facilitáis una idea, sugerencia o frase y a partir de ahí hay que crear el relato. ¿Hay alguna norma en cuando a extensión, etc.? Estaré pendiente de tu propuesta, a ver si me animo.

PD: Me imagino la situación de tu familia sacando parecidos con los bebés que van naciendo, en la mía también pasa, jeje.

Maribel dijo...

Winnie, qué razón tienes. A veces hablamos por hablar, comentamos por comentar y después mira las consecuencias, jajaja. Un beso.

Maribel dijo...

Felisa, me alegro de haber contribuído a tus risas mañaneras. Gracias por tu comentario. Al final también escribí un relatito para el certamen de los muebles, a ver si, al menos, nos seleccionan. Un abrazo.

Maribel dijo...

Sí, Izaskun, unos tienen la fama y otros cardan la lana.
Ya he visto que estáis en Granada, precioso lugar. Yo quiero llevar a mis hijos para que conozcan la Alhambra. Será la próxima escapada cuando sea posible. Besos.

sergio astorga dijo...

Maribel, los buenos y malos entendidos, la doble moral, la diplomacia confundida como guadaña del ocultamiento, y la siempre y supuesta fecundidad del machín dan como resultado a partir de una fotografía el entresijo de un relato simpático e irónico, con tu habilidad para dejar el drama oculto en la mueca o sonrisa del lector.
¿Porque todo es ficción verdad, las complicidades no existen en las buenas familias?
Un abrazo sin rasgos conocidos.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Sergio, qué peligrosa es la doble moral, esa hipocresía que caracteriza a muchos gestos de familia. Y qué peligrosas son las madres de ellos, los varones, sacando parecidos, me dan miedo.
Un abrazo a todo color.

Lola Mariné dijo...

jeje, muy bueno, Maribel.
Si es que por quedar bien, la que se puede liar.
Besos.

Maribel dijo...

Sí, Lola, se puede liar parda, jeje. Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Qué complicada es la vida, Maribel, unos por quedar bien, mienten. Y el otro, también por que quedó muy bien, duda. Vaya duda que le han creado al padre de Alfonsito, tendrá que hacerse un examen de ADN, ja, ja, ja!

B. Miosi dijo...

Perdón, Maribel, era el padre el que se llamaba Alfonsito, así que deduje que el niño también, pero veo que no es así. Oye, eso del sofá del despacho del director, ni m´s ni menos, quedó muy bueno, je, je,

Helena dijo...

Maribel, que quadro mais real... E a hipocrisia típica de todos os personagens do jogo "sogra-mãe" - que fala mal da cunhada pelas costas... (os filhos podiam sempre encontrar mulher melhor como companheira), "pai-sogro" - a contemporizar (conhecendo a mulher, a tentar "equilibrar o barco") e o filho, bom desse não falo, típico...

Sei que essa sogra também justificaria a infidelidade do filho "se procura lá fora, é porque não tem dentro de casa". Triste...

Muito bem Maribel, obrigada.
Helena

Maribel dijo...

Blanca, es toda una cadena de embrollos y posiblemente con resultados nefastos. Hipocresía en estado puro.
Y no te preocupes por Alfonsito, seguramente el niño, siguiendo la tradición familiar, se llame como su papi, jajaja, aunque no se le parezca.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Hola Helena, ¿qué tal? Un gusto tenerte por aquí.
Muy, muy acertado tu comentario. Has sabido leer más allá de lo escrito, desenmarañando de manera hábil la psicología de cada personaje.
Mil gracias. Un abrazo.

Mari Carmen dijo...

Ya veo que han regresado tus musas. Muy bueno Maribel, me encanta y me sorprende.
Por intentar agradar al hijo y no herirle en los sentimientos, en menudo follón le han metido. ¡El mundo de los equívocos!

Jamás he entendido el empeño de las personas, de buscar parecido en los bebes.
Cuando nace un bebe, comienzan las especulaciones: se parece al padre, a la madre, a la abuela, a la bisabuela...cualquier parecido sirve para autentificar la autoría del delito.
Si no se encuentra algún parecido que sirva para tal cometido, se recure a las polvorientas fotografías: -Ves es igualito que el tío abuelo X cuando era pequeño.

No lo soporto los niños no son fotocopias, un bebé es bonito, tierno, sano...se puede añadir miles de adjetivos. ¿Acaso es una tara el que no se parezca al padre o ala madre?

Un abrazo.

Maribel dijo...

Mari Carmen, la propuesta de Aster dio frutos. A veces necesitamos ciertos estímulos para poner a trabajar la imaginación.
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Es insufrible esa manía de todo el mundo en sacar parecidos a los recién nacidos (principalmente los abuelos por una parte y por otra, esos enseguida van barriendo para casa).
Un abrazo.

Marien dijo...

Ha sido una suerte caer en tu espacio literario, demabulando por los blogs amigos he llegado hasta aquí. El título, sugerente, ha picado mi curiosidad y ha sido una suerte descubrirte. El relato está fenomenal, muy bien escrito y además con un final inesperado. ¿Qué más puede pedir un lector?. Volveré a visitarte.
Abrazos

Maribel dijo...

Hola Marien. Muchas gracias por tu visita y tu comentario. Me alegro de que te haya gustado el relato, en realidad es un guiño, un texto divertido para el veranito. Abrazos.