martes, 17 de marzo de 2009

CANSANCIO. OLIVERIO GIRONDO

Hace un tiempo -no mucho- un visitante me dejó como comentario en una de las entradas del blog este poema de Oliverio Girondo, poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1891 y fallecido en 1967.
Hoy me apetece colgarlo aquí, porque se trata de un cansancio que todos hemos experimentado alguna vez, pero que, al menos yo, me siento incapaz de expresar de manera tan extraordinaria.

CANSANCIO

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.

Oliverio Girondo.

22 comentarios:

Alicia dijo...

Efectivamente, una buena manera de definir no el cansancio físico- ese es muy fácil de reponer-sino lo que yo definiría como una mezcla de monotonía y melancolía. Para sobreponerse a este cansancio la receta es:buena(s) compañia(s), buen plan y a patear el mundo.
Te cansarás físicamente pero la mente se purifica, la monotonía desaparece, la melancolía se transforma en alegria...
Los científicos decimos que todo es cuestión de las endorfinas.
Las endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, son elementos químicos producidos de forma natural en nuestro cuerpo y que cuando son liberadas por nuestro organismo nos sentimos alegres, ilusionados y minimiza las molestias corporales que estemos padeciendo.
Las endorfinas recompensan lo que es bueno para la salud, el bienestar y la armonía, o el mantenimiento de la especie: el amor, el sexo, la lactancia materna, comer.
Es un sistema que premia la “creación de lazos” ya sean amorosos, amistosos, familiares o sociales.
¿Qué estamos estresados, fatigados, faltos de motivación? ¿Qué a pesar de “tenerlo todo” estamos en estado de tensión y no conseguimos disfrutar de nada en especial? Puede ser que nuestras endorfinas estén bajo mínimos. Quizá sea el momento de parar y regalarnos un paseo en la naturaleza, un partido con los amigos, o quizá una cena romántica, ir a ver una comedia o salir a bailar. ¿Qué no es posible? Siempre nos queda disfrutar de un rato de juego con los niños, ver una película de risa, conversar, escuchar nuestra música favorita, darnos un baño caliente, hacer una sesión de yoga......
Besarkadatxu bat.

B. Miosi dijo...

El poema de Oliverio Girondo es apabullante, como si lo hubiera escrito en uno de sus peores momentos. Yo leo en él pesimismo, más que puro cansancio físico. Pero de que lo expresa de manera extraordinaria, es verdad.

Dejé de recorrer los blogs porque ando en unas carreras que ni te cuento, Maribel, pero no podía dejar de comentarte esta entrada.

Besos,
Blanca

Lola Mariné dijo...

Un momento bajo maravillosamente expresado.
El cansacio fisico se soluciona descansando, pero el cansacio interior es más dificil de superar; tal vez escribir un poema sea una buena manera.
Besos, guapa.

Maribel dijo...

Puñeteras endorfinas, Alicia, qué poder tienen. El cansancio físico, como bien dices, se soluciona con un poco de reposo. Esto me recuerda -te habrá ocurrido alguna vez- esos momentos en los que estás a tope, cansada por el trabajo, estresada por todo y te apetece pasar unos días en un pueblo alejado del mundo, donde no haya ni cobertura para el móvil. Pues bien, te coges una casa rural en Desconocilandia para cinco días, y cuando ha pasado el primero ¿qué ocurre? Pues que ya no estás cansada, te has repuesto totalmente. ¿Y qué hacemos con los otros cuatro días? ¿Nos los pasamos mirando el monte o contando cabras? Pues nada, que al final terminas con el mapa en la mano para ver qué podemos hacer en los cuatro días que nos quedan, qué podemos visitar, dónde vale la pena ir. En fin, esto es en cuanto al cansancio físico. El otro, esa mezcla de monotonía y melancolía (me encanta esta fusión), es más difícil de solucionar y aunque aportes muy buenas recetas, no siempre son posibles, por lo visto las endorfinas se empeñan en hacernos la puñeta y oye, lo consiguen.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Blanca, efectivamente no creo que nos hable de cansancio físico sino de cansancio mental, de cansancio emocional. Yo, sin embargo, no veo pesimismo, simplemente reflexión. Basta con que pensemos un poco en quiénes somos, en nuestras rutinas diarias, en nuestras decepciones casi diarias, para manifestar este cansancio del que nos habla Oliverio Girondo.

Y tranquila, yo también he reducido mi actividad bloguera, tengo ahora otras ocupaciones importantes y por un tiempo no podré recrearme lo que quisiera en todos los blogs amigos.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Pues sí, Lola, quizás después de escribir este poema, Oliverio Girondo se sintió menos cansado. Habrá que intentarlo (lo de escribir poemas, digo).

Un abrazo.

siempreconhistorias dijo...

Lo leo sin poder evitar que el pensamiento me vuele al lado oscuro del corazón y que me ganen las ganas de sobrevivir un tiempo encerrada en una piedra.
Precioso
Un abrazo.
Izaskun

sergio astorga dijo...

Maribel,el cansancio que se pega en tus coyunturas del cuerpo y del cerebro, entiendase mente, es el menos ascéptico y es el más virulento. Es el cansancio de estar y de ser.
Entanto no exista patología, el dolor de ser no se quita sino por un acto de voluntad y puedes durar en ese estado una ráfaga de tiempo o todo el tiempo que te queda.
La mano negra, el hoyo, el pozo, el derumbe, son siónimos del mismo estado.
Nadie con dos dedos de inteligencia puede evadirse. Todos o estamos o salimos de ése estado, la pregunta es POR CÚANTO TIEMPO? Espero que por mucho.
Un abrazo que no canse.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

A mí también me lo parece, Izaskun. Es muy fácil identificarse con estos versos y, a veces, peligrosamente fácil.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Sergio, lo has resumido muy bien: el cansancio de estar y de ser, y además por mucho tiempo. Hoy no estoy cansada, hoy estoy hueca, como un envase vacío, tengo la sensación de que algo se me escapó, no sé si por las orejas, y además creo que es irrecuperable.

Un abrazo mientras me encuentro.

sergio astorga dijo...

Maribel, parece que hoy todos estamos en el desmayo, en esa sensación de perdida indefinible, constante y que se ensancha como si fuera un aire que penetra y sentimos todo el cuerpo lleno de soplidos, pero no es aire es vacío.
Un abrazo en iguales circunstancias.
Sergio Astorga

LETRAWEB dijo...

Sin duda un excelente poeta que destacó mucho en la Argentina.
Es un poema de marca existencial mayor.
Eh! Amigos... y esos ánimos???
Como diría Carver: "Utilícenlo todo". (A volcar el desencuentro en la escritura o en la pintura)
Ánimos! Verán que mañana estarán mejor.
Besos!
Bye bye

Alicia dijo...

No me he resistido a volver a intervenir.
Os noto a tod@s con un agotamiento contagioso, fruto de las situaciones personales, la etapa primaveral que cambia los bioritmos,la fase de producción literaria en la que os encontráis una mayoría, la maldita crisis que emerge por todos los lados como corcho en medio del mar, y para terminar estas estrofas bellas a la vez que profundas porque ¿quién no las entiende?.
Sin embargo tras la reflexión y valoración un punto de realismo y chic@s hacía adelante. Os incluyo una frase para que os la apliqueis:

"El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.
William George Ward (1812-1882)

Me da la impresión de que debéis ajustar un poco las velas.

Un beso tod@s por el regalo de vuestro talento.

Maribel dijo...

Sergio, debe ser la primavera, que es un recurso muy socorrido.

Un abrazo con otra luz.

Maribel dijo...

Martha, a veces salen las mejores obras de los peores momentos, o sea que la frase "Utilícenlo todo" es muy válida. De momento tu ánimo me llega como un soplo de brisa fresca.
Besos.

Maribel dijo...

Alicia, eres un encanto. Posiblemente sea la mezcla de todos esos ingredientes que mencionas la que nos aturde.
¡Ay, las velas! Si yo creo que el problema de los soñadores es precisamente ese: que tenemos que ajustar las velas y resignarnos a que no se puede esperar indefinidamente que el viento cambie.
Besos.

Triana dijo...

Maribel, conocí a Girondo, no hace mucho tiempo a través de ese mismo poema, y como tu no pude por menos que colgarlo en trianarts, como puedes ver:
http://trianarts.com/cansancio-oliverio-girondo/

Despues he leído lo que he encontrado de él, y toda su poesía está cargada de la misma fuerza.

Un abrazo fuerte.

Maribel dijo...

Triana, ahora he visto tu entrada (de octubre). Me alegra la coincidencia, eso quiere decir que nos mueven sentimientos parecidos. El poema tiene una gran fuerza, sin duda.

Un abrazo.

Alicia dijo...

Trasteando he encontrado un enlace donde puedes oir la voz de Oliverio Girondo con otros de poemas.
Aparece otro distinto con el mismo título de "Cansancio".
Espero que funcione bien el enlace.

http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=critz.php&wid=44&show=poemas&p=Oliverio+Girondo

Un abrazo

LETRAWEB dijo...

Hola:
Espero estés mejor de ánimo. Aunque no cuelgues los premios, he dejado un reconocimiento en Letraweb entre los que estás incluida. Esta vez, más que a los espacios, es a los trabajos personales que he encontrado en los espacios por los autores.

Un abrazo y hasta la vuelta de mis vacaciones.
Bye bye

Maribel dijo...

Muchas gracias, Alicia, por este documento de gran valor.
Escribir poesía tiene su mérito pero recitarla tiene su misterio.
Acabo de llegar de viaje, estoy deshaciendo maletas y bastante cansada. Mañana contaré.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Martha, los ánimos son como los valores que cotizan en bolsa: suben y bajan; pero no hay que preocuparse demasiado.
Muchísimas gracias por ese reconocimiento que voy ahora mismo a ver en tu blog. Te lo agradezco de corazón.
Felices vacaciones.
Besos.