viernes, 13 de febrero de 2009

UN POEMA DE GIOCONDA BELLI

Y DIOS ME HIZO MUJER

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos, nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Gioconda Belli

14 comentarios:

Alicia dijo...

Es lindo. Me gusta.Aunque estoy segura que te has hecho a ti misma.
De no ser así la pena es que no te he conocido antes para que me contases esta historia. De haber sabido que Dios construía mujeres te habría dicho que me lo hubieras presentado. Solo tengo hermanos, hemos tenido hijos....
Creo que a mi taller de ser humanos le faltaba algún mecanismo.Debía de ser el de la elección del sexo y problabemente igual venía de familia.
Besarkadatxu bat

Maribel dijo...

Alicia, no eres la única con el taller defectuoso, yo también tengo solo hermanos e hijos. Habrá que pedirle a Dios la hoja de reclamaciones.

Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel,por que mi casa es de mujer, porque fui arrojado al mundo de mujer; porque me amamanta la noche, y las mariposa de obsidiana y el salitre, me hicieron polvo y piedra, y de las montañas de mujer he llegado y la canción de cuna todavía me arrulla y me deguella.
Es a la sangre que reclamo.
Un abrazo ya de día.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Sergio, la Tierra y la luna son mujeres, en una vivo y la otra contemplo con ojos de mujer, y me gusta mi visión.

Un abrazo en femenino.

TitoCarlos dijo...

Como no creo en Dios, se que ha sido la Naturaleza la que con paciencia ha moldeado TODO lo que vemos con vida. Y me parece magnífico. Incluso, si nos miramos muy adentro, descubrimos que todos tenemos nuestra parte femenina y nuestra parte masculina en la formación de nuestro espíritu. y es maravillosa esa convivencia en nuestro interior, ¿no?

Lola Mariné dijo...

Me ha gustado mucho eso del taller de seres humanos, aunque prefiero achacar esa maravillosa obra de ingenieria a la naturaleza.

Maribel dijo...

Pues sí, TitoCarlos, maravillosa y necesaria esa convivencia de lo masculino y lo femenino en nuestro interior.
Es curioso, ni siquiera había reparado en la figura de Dios en estos versos, los traje por su belleza estética y por la forma original de describir a la mujer. Creo que Dios en este caso solo es una excusa, como podría serlo la naturaleza o cualquier otra, la belleza de estos versos descansa, con permiso, en la mujer.

Gracias por pasarte.

Maribel dijo...

Lola, a mí también me pareció muy hermoso lo del taller de seres humanos, un taller artesano para un producto muy delicado. Pura filigrana. Abrazos.

B. Miosi dijo...

¡Ah, Maribel!, he leído este poema viendo a un ente creador moldeando, tallando, esculpiendo cada parte de la mujer. Por momentos, contemplando su obra a medio terminar, para luego proseguir e ir agregando todo lo que su imaginación creaba, hasta llegar a la perfección:
una mujer con suaves curvas de mujer, pliegues y suaves hondonadas de mujer, un taller para confeccionar seres humanos, y luego dijo: mi obra es buena.

Y cuando la mujer abrió los ojos y después de amar pudo tener en sus brazos su obra creadora, dijo: esto es bueno, es vida de mi vida y carne de mi carne, que amaré con todas las fuerzas de mi alma, que Dios sabiamente supo poner en su lugar.

Un abrazo,
Blanca

Maribel dijo...

Querida Blanca, ¿qué puedo añadir? Tus palabras también son pura poesía. Entre Gioconda Belli y tú habéis creado realmente a la mujer.

Un fuerte abrazo.

siempreconhistorias dijo...

Querida Maribel, está claro que no termino de asimilar los mecanismos de la red porque intento comentar y no consigo entrar. Te decía que te agradezco profundamente que nos traigas este poema porque tuve el placer de ver y oír a Giocanda Belli en Granada mucho tiempo ha y en todas mis crisis rerrecurro a su poesía intentando el orgullo.
Un abrazo de mujer.
Izaskun

Maribel dijo...

Querida Izaskun, gracias a ti por estar ahí, en cada verso de Gioconda Belli, y tener además el privilegio de haberla visto y oído.

Un abrazo que vuele y cruce el charco.

Triana dijo...

Me gusta muchisimo Gioconda Belli, y este es uno de sus más bellos poemas.

Un abrazo fuerte.

Maribel dijo...

Triana, solo por eso ya ha valido la pena traerla hasta aquí. Me alegro que te guste.

Un abrazo.