lunes, 23 de febrero de 2009

TARDE DE CINE


Hoy la literatura va a dejar paso al cine, aunque son muchas las ocasiones en las que la una y el otro se confunden o aparecen estrechamente cogidos de la mano.
El pasado sábado las circunstancias me llevaron a ver "El curioso caso de Benjamín Button”. Últimamente ando un poco desconectada de noticias de todo tipo y por tal motivo desconocía, tanto el argumento de esta película como sus trece nominaciones a los Oscar (aunque creo que finalmente se ha llevado solo tres). No quisiera destripar el film por si alguien no lo ha visto y desea hacerlo, pero tengo que confesar que la película me conmovió hasta el extremo. Quizás mi estado de ánimo, muy vulnerable en los últimos tiempos, fue el aliado perfecto para que calaran en mí una serie de sensaciones y reflexiones que me llevaron a pasarme casi la totalidad de la película llorando. Sí, sí, como lo leéis. La oscuridad de la sala de cine actuó de cómplice ideal para dar rienda suelta a un buen puñado de lágrimas que quizás llevaban muchos días queriendo salir. A mi entender, la película está plagada de mensajes desde el principio, tiene momentos, si se me permite la expresión, absolutamente literarios, y el tratamiento de la propia vida, a través de un argumento original y novedoso, nos recuerda que detrás de cada uno de nosotros, detrás de las personas que nunca conoceremos, de las que ignoramos, de las que odiamos, de las que nos resultan insoportables, hay una historia, y a veces una historia fascinante. Cada uno tiene sus propios sueños, sean de la índole que sean, unos escribimos, otros pintan, otros cantan ópera, otros juegan al fútbol, otros suben montañas y otros descienden profundidades. La vida es un conjunto de sueños por los que merece la pena seguir adelante, no hay más. Los caminos son distintos y el final es el mismo para todos. Y todos lo conocemos. Esta película creo que es un gran homenaje a los caminos.
Sin atreverme a recomendarla (no soy tan experta en cine como para eso), sí os digo, al menos, que a mí me encantó.
Os voy a dejar con algunas de las frases que se repiten varias veces durante la proyección:

- La vida solo tiene sentido yendo hacia atrás, pero hay que vivirla hacia adelante.
- Ninguno de nosotros es perfecto para siempre.
- Nunca es demasiado tarde o pronto para ser quien queremos ser.
- No hay límite de tiempo, puedes empezar cuando quieras.
- Puedes cambiar o seguir siendo el mismo, no hay reglas para tal cosa.
- Podemos hacer o echar a perder todo.
- Nunca sabes lo que te sucederá.
- Puedes estar furioso como un perro rabioso por como salieron las cosas. Puedes insultar, puedes maldecir al destino pero cuando se acerca el final debes resignarte.
- Estaba pensando que nada es para siempre, y lo triste que resulta.
- Las oportunidades marcan nuestra vida, incluso las que dejamos pasar...
- Uno nunca sabe lo que le espera.
...
¿Alguien la ha visto y desea comentar?


18 comentarios:

Alicia dijo...

Marbel yo tengo previsto verla a lo largo de esta semana antes de que la quiten de cartelera. La gran pantalla me fascina aunque no voy todo lo que quisiera. Me la han recomendado como de obligado visionado mis hermanos y en todas las críticas aparece como muy buena y con todas las "estrellas" de valoración posibles por parte de los críticos.
Está claro que es una fuente para sacar frases con mensaje de filosofía de vida.
Ya te contaré porque también tengo pendiente la de "El lector". Muy a pesra mio el día solo consta de 24 horas y soy perejil de muchas salsas.
Besarkadatxu bat.

Lola Mariné dijo...

La verdad es que no tenía mucho interés en ver esta pelicula, pero despues de tu comentario creo que lo haré.
Y el cine es un sitio estupendo para llorar, que tambien es muy sano.
Un beso, guapa.

Maribel dijo...

Alicia, yo tampoco voy mucho al cine. A veces quiero establecer una rutina, como por ejemplo ir todos los viernes o algo así, pero es suficiente con ponerme normas para incumplirlas. Como bien dices hay mucha filosofía de vida metida en esa historia y si ya te la habían recomendado antes es que no ando muy desencaminada. Ya me contarás.
Besos.

Maribel dijo...

Lola, curiosamente yo no fui a ver esa película pero la cuestión es que la vi, quizás porque era lo que necesitaba. Llorar en el cine es sanísimo, lo que ocurre es que cuando acaba la peli se encienden las luces y la única que parece que viene de un velatorio soy yo. Esta sensibilidad que últimamente llevo a flor de piel...
Si decides verla ya me contarás.
Besos.

sergio astorga dijo...

Maribel, no he visto la película, sólo los adelantos que en el periódico el País publica, sin embargo, tu texto me deja sensible, como nuestros ánimos influyen en nuestra percepción y lo que un día nos parece negro al otro nos parece celeste y que por ese azar, nos encontramos con la película, la frase, la situación que nos dice, nos cura, nos hace reaccionar hacia la solución de nuestro abandono anímico, y como bien señalas, nada tiene que ver con una valoración crítica, si con una confesión vital.
Espero que tu piel a flor, pueda encontrar abrigo y quisiera mandarte unas palabras curanderas.
Es bueno llorar para no secarse.
Un abrazo de estreno.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Sergio, a veces, sencillamente, el azar nos conduce hacia donde necesitamos ir, y sea película, frase, momento o situación, no es más que aquello que veníamos buscando aun sin saberlo. Las lágrimas guardadas por mucho tiempo hacen daño y deben ser liberadas para dejar espacio a otras, que se irán acumulando hasta que llegue una nueva película, frase, momento o situación.
Un abrazo de alfombra roja.

Fátima dijo...

¡Me la apunto!, me ha extrañado mucho ver tu entrada de cine y me dije: mmmm, esto es porque a Maribel le ha gustado. ¡Habrá que verla!, eso sí no me apetece llorar...a ver si lo consigo ;) y encuentro un hueco en mi saturada agenda.

Maribel dijo...

Pues sí, Fátima, me gustó y me impactó, aunque tengo que reconocer que todo lo miro con ojos literarios y no hacía más que preguntarme a quién se le habría ocurrido la idea de escribir un guión tan original.
Creo que alguna lagrimita se te escapará pero merece la pena.
Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Maribel, magnífico el análisis que haces de “El curioso caso de Benjamin Button”. Más allá de los tres premios logrados, pienso que la originalidad de la historia es merecedora de un premio aparte. Casi todas las grandes películas tienen como punto de partida una gran novela, no sé si este sea el caso, pero por lo que dices, debe tratarse de una obra de gran contenido literario. Las frases que resaltas, (me causa admiración que las hayas recordado con tanta nitidez) son una prueba de ello, cada una es producto de un bagaje literario que difícilmente se podría dejar de lado, no creo que únicamente sean obra del guionista.
El tema de la eterna juventud, partiendo del mito de Fausto, ha tenido múltiples versiones: la eterna juventud, tomada por Oscar Wilde en El retrato de Dorian Grey, que también tuvo una idea diferente, pues el que envejecía era el retrato, o aquella película en la que un hombre después de cuarenta o cincuenta años despierta para encontrar un mundo diferente, en donde la mujer que amaba ya es una anciana, ¿recuerdas? Con Mel Gibson, y tantas otras, pero el curioso caso de Benjamín Button trae una versión diferente, pues un ser humano que nace anciano y que empieza a rejuvenecer, da la oportunidad de replantearse la vida desde una óptica completamente diferente. De ahí las frases que recuerdas, sólo así cobran el justo sentido.
La otra película: “De pobre a millonario” si mal no recuerdo es un remake de una película que pasaron hace mucho tempo y que la vi por televisión, de un hombre de ascendencia india al que se le consideraba un genio porque era capaz de responder todas las preguntas de un concurso que tenía gran audiencia, al final se dan cuenta que era un fraude en combinación con la televisora. Claro, no es igual esta vez, pero debieron haberse inspirado en la primera.
Vi una parte de la entrega de premios pero ¡me quedé dormida!, ja, ja, fue un programa demasiado largo. Me encantó el australiano, buen cantante, bailarín y todo un showman.
Me encantó esta entrada, amiga,
Besos,
Blanca

Maribel dijo...

Querida Blanca, creo que se trata de un guión original y que no ha sido adaptación de ninguna novela (al menos no he encontrado nada al respecto), por tanto hay que alabar el gran trabajo de los guionistas, sin duda.
Más que la eterna juventud, en esta película se percibe una sensación de constante pérdida, es la eterna muerte. El hecho de que el bebé fuera abandonado en las puertas de una residencia de ancianos conlleva que las primeras personas que conoce y quiere sean aquellas que ya han recorrido su vida y les queda muy poco en este mundo, por tanto se producen muchas muertes seguidas, muertes naturales, por ancianidad, pero que nos recuerdan que estamos de paso de forma contundente, como un mazazo. El primer mensaje de la película es precisamente el abandono del bebé. El niño nace raro, parece un monstruo, la madre muere en el parto, y el padre, un importante fabricante de botones, abandona a ese niño en las puertas de la residencia de ancianos. Curiosamente la asistenta que cuida de la institución lo acoge como una bendición del cielo. ¿Te das cuenta? Lo que unos rechazan otros lo desean y gracias a estos contrastes somos capaces de mantener el mundo en equilibrio. No es nada nuevo, es algo que ya sabemos, pero la película viene a rescatar de nuestra memoria esos detalles que a veces se nos olvidan. Por otra parte el padre, el que abandona al bebé, llega a viejo sin nada; abandonó al niño, murió su esposa en el parto, en la edad madura ya no le queda nadie, ¿qué tiene? Botones, eso es lo que tiene, botones. ¿Verdad que resulta todo muy literario? Buf, te contaría más cosas pero no quiero aburrirte. La película tiene muchas lecturas y creo que terminará siendo un clásico del cine.
Por último, no quiero atribuirme un mérito que no me corresponde. Aunque algunas de las frases se me quedaron grabadas como a fuego, es fácil rescatarlas a través de la red y me he aprovechado de ese recurso. Muchas gracias por tu aportación.
Besos.

Halatriste dijo...

No la he visto, pero suena bien, y si es capaz de conmover mejor, y si tienes que llorar como dice Lola, pues se llora amoco suelto, yo llevo tanto tiempo sin llorar, espero que no se me haya olvidado.
Un beso
Y si estás pasando una mal racha o algo de eso desde aquí te mando mis ánimos, y sino tb

Nos leemos

Maribel dijo...

Gracias por los ánimos, Halatriste, siempre son bien recibidos. Deberías ver la película a ver si te acuerdas o no de llorar, jeje, aunque tal vez a ti no te toque tanto la fibra, ya sabemos que las emociones son muy subjetivas. Ya me contarás.

R@ dijo...

Hola
Me encantó la película, original, conmovedora,bien interpretada...

Maribel dijo...

Pues entonces coincidimos, R@. Muchas gracias por tu visita y comentario.

El detective enmascarado dijo...

Tenia (y tengo) muchas ganas de ver la peli, mas que nada porque el tandem David fincher/Brad pitt ya creo en la pasada decada dos obras maestras (a mi ver) como "Seven" y "el club de la lucha". Pero tu entrada no ha hecho mas aumentar dichas ganas, las palabras con las que has hablado de la pelicula estan llenas de emoción.

Maribel dijo...

Pues con esos antecedentes creo que te gustará, detective, hay una buena crítica generalizada. Por cierto, muy chulo vuestro blog, ya lo visitaré con más calma.

Alicia dijo...

Según tenía previsto en mi agenda,por fin conseguí ver “El curioso caso de Benjamin Button”. No me ha defraudado en absoluto. Como te comenté iba muy recomendada y superó todas las espectativas. Para empezar es una película de las que yo llamo "para coger apuntes". Si una frase tenía mensaje la siguiente también. Frases para toda una vida. Para continuar es la obra mas relajada de Brad Pitt, nunca le había visto tan sosegado y verdaderamente me ha gustado. No lloré pero me emocioné en algunos momentos, pero esa emoción que se agradece porque nos recuerda que todavía somos humanos sensibles a las emociones. cuando terminó la película la gente, donde me incluyo, se quedó pegada al asiento intentando retener imágenes y diálogos antes de volver a la vida rutinaria y esto también me gustó porque significó que no nos había dejado indiferentes.
Por útimo he investigado la parte técnica de la película. El proyecto estuvo en un cajón hasta que la tecnología ha permitido que fuera posible llevarla a cabo sin máscaras de látex ni silicona.Primero hicieron un molde físico la cabeza de Brad e hicieron una réplica digital en
3D, luego la animaron con los gestos de Pitt y por último la colocaron sobre un cuerpo de otro actor de más edad. Rejuvenecerlo fue más fácil, en cada secuencia le hicieron un "lifting" digital para ir quitándole arrugas. Despliegue tecnólogico perfecto.
Por cierto que tengo de donde viene el origen de la película pero lo reservo para una frase en La Nieve.
Besarkadatxu bat.

Maribel dijo...

Efectivamente, Alicia, es una película "para coger apuntes", a mí también me gustó mucho la interpretación de Brad Pitt, me parecieron muy logrados los gestos, los mensajes sin palabras, a veces su sola imagen decía mucho. Me alegra que coincidamos en la apreciación sobre el o los mensajes de esta peli. Y muchas gracias por esos datos técnicos tan interesantes, yo había leído por algún lado que después de 18 años habían conseguido sacar el proyecto adelante. Fíjate que incluso pensaba que se trataba de un guión original y ahora, indagando un poco más, he descubierto que la película está basada en un relato del novelista estadounidense Francis Scott Key Fitzgerald. Estaré pendiente de esa frase que nos vas a poner en La nieve. Besos.