martes, 10 de febrero de 2009

LA CRISIS

—Toc, toc, ¿está la crisis?
—¿La crisis?, no hombre, la crisis no para en casa, está como Dios, quiero decir en todas partes. ¿Usted no la ha visto?
—Pues no, por eso vengo a buscarla.
—¿Y no se ha tropezado con ella por la calle? Ya me extraña. A ver, cuénteme qué ha hecho esta mañana.
—A primera hora he ido a la oficina de empleo, estoy en paro ¿sabe?
—Pues ella estaba allí.
—Uf, es que había mucha gente. Después he acompañado a un amigo a la inmobiliaria. Se compró un piso y no ha podido pagar ni la segunda letra, ha perdido su empleo y está tratando de rescindir el contrato.
—¿Y no la vio en la inmobiliaria? Está usted un poco despistado.
—Más tarde he tenido que aguardar una hora a que se disolviera una manifestación en la plaza del ayuntamiento, eran los de la metalúrgica, qué escandalosos, resulta que van a despedir a doscientos obreros.
—Pues le puedo asegurar que ella también estaba allí, creo que sujetaba una pancarta.
—Y por último me he venido hasta aquí, hasta su casa, y no me diga que estaba en esta calle porque solo he visto a tres mendigos pidiendo limosna para poder comer.
—Pues estaba, sí señor, con ellos.
—Si le digo la verdad es que no la conozco.
—Por el amor de Dios, no hace falta conocerla para reconocerla, tiene presencia escénica. Pero dígame, ¿qué quiere usted de ella?
—Pedirle trabajo.
—¿Trabajo?
—Sí, puesto que ocupa las primeras páginas de todos los periódicos he pensado que debe ser muy importante y tener influencias.
—¿Y qué sabe usted hacer?
—Mire, yo lo que me mande. Puedo provocar abortos y evitar que vengan al mundo niños a los que sus padres no van a poder alimentar. Se me da muy bien, lo hago dando sustos.
—Ah, qué curioso. ¿Y qué más?
—También puedo conseguir que las parejas de novios rompan y no tengan que preocuparse por la boda, ni el piso, ni el viaje, ni el coche, ni nada, como después no lo van a poder pagar… Ya sabe, es por su bien.
—No sé qué decirle, si se le ve a usted intención pero es que la crisis siempre ha actuado sola, nunca ha necesitado ayudante, si quiere déjeme su teléfono y cuando venga que le llame.
—No tengo teléfono, pero supongo que sabrá localizarme porque fue ella la que me lo cortó, no podía pagar el recibo.
—Está bien. En ese caso que le busque cuando lo necesite, si es que para entonces todavía conserva usted su casa.
—Muchas gracias, señora, muy amable.
—A mandar. Y preste un poquito más de atención, ella se mueve mucho por el barrio, suele estar en todos los comercios que han cerrado, en las viviendas que lucen su flamante letrero de SE VENDE, también en los coches, en los bares vacíos… Solo hay que fijarse.
—Lo haré, lo prometo. En cualquier caso le da usted un saludo de mi parte.
—Si la veo, porque ya le digo que se pasa días sin aparecer.
—Está bien, señora, adiós.
—Adiós, que tenga usted un buen día.

Maribel Romero Soler.

16 comentarios:

Triana dijo...

Si que es importante esa Señora, y que ha llegado sin avisar la condenada...está en todas partes como Dios.
Un abrazo, solo uno que hay que ahorrar.

sergio astorga dijo...

Tac tac tac.Maribel, estas ahí? creo que la crisis anda por aca, con decirte que ya tengo siete oficios y catorce necesidades. Creo que tu texto refleja la locura involuntaria que sería una comedia si no fuera un drama. Cuando la realidad y la irrealidad ya no se distinguen se llega al absurdo en el plano imaginativo y en el plano social se llega al cinismo e incompetencia de los actores (no digo nombres, son muchos).
Maribel, todavá estas ahí?
Si estás, te dejo un abrazo y mi teléfono por si sabes de alguna "chambita"
Sergio Astorga

Fátima dijo...

Un texto perfecto para un artículo ; ) está muy bien la ironía y como has enfocado el tema.
Un abrazo

TitoCarlos dijo...

Menos mal que has contado lo del teléfono cortado por no poder pagarlo. Creí que era un funcionario, que son los únicos que no ven crisis, sino todo lo contrario. Baja el pan, la gasolina, los coches y hasta las viviendas y tienen un sueldo estable para poder pagarlo.
Muy buena tu crítica.

Arwen Anne dijo...

a mi me parece que ese hombre no se daba cuenta de que la crisis estaba dentro de él, y la verdad que quieres que te diga, es una manera muy curiosa y hermnosa de decirnos de la crisis

besos

ojo, tu no tienes crisis de creatividad eh? mas bien abundancia

Maribel dijo...

Demasiado importante, Triana, y tiene muy mala pinta, yo no me fiaría de ella.

Otro abracillo (para ahorrar).

Maribel dijo...

Tac tac tac. Sergio ¿estás ahí? Psss, psss ¿Sergio? Me temo que ya te cortaron el teléfono, no te preocupes, te llamo con el mando a distancia del televisor, a mí también me lo cortaron y están a punto de cortarme Internet. Siempre nos quedarán las señales de humo.
Si encuentro la "chambita" y no puedo avisarte me la quedo ¿ok?

Un abrazo en crisis.

Maribel dijo...

Gracias, Fátima. La verdad es que esa era la intención, un artículo, pero ¿qué mejor manera de plasmar el drama que desdramatizando con la ironía?

Un abrazote.

Maribel dijo...

No, TitoCarlos, este buen hombre también andaba en crisis, se presentó a la oposición pero no aprobó, aún no es funcionario, jeje.

Gracias por tu visita y tu comentario.

Saludos.

Maribel dijo...

Gracias, Arwen, creo que nuestro hombre era en realidad un admirador de la crisis, por esa quería verla.

Intento, al menos, vencer a la crisis creativa, ya que con la otra no puedo.

Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

Muy ocurrente, Maribel.
vale más tomarselo con humor.

Alicia dijo...

Muy bueno Maribel.
Yo tanto explicar la aceleración al alumnado en clases de Física y me vinieron con la desaceleración.Entré en crisis.
Luego tomo las riendas de un proyecto sobre desarrollo sostenible, consigo convencer a tod@s que hay que ahorrar agua y mira como andamos por el norte,soltando la de los embalses que no pueden recibir más.Seguí en crisis.Claro que yo pensaba que estaba en la segunda crisis y resulta que no, que según mis hijos llevo en crisis desde que pretendo que a la noche a cierta hora estén todos en la cama y si no lo consigo y refunfuño entonces ellos dicen que susurran: !ya está en crisis!Después de esto tercera crisis.
No pienso dejarme influenciar por ninguna otra crisis. con las mias propias tengo de sobra.
Te deseo que no te dejes invadir por ninguna crisis ajena y que superes las propias.
Besarkadatxu bat

Maribel dijo...

Yo creo que sí, Lola, que hay que ponerle humor a la crisis, a ver si la hacemos más llevadera.

Abrazos.

Maribel dijo...

Jajaja, Alicia, tus crisis tampoco tienen desperdicio, haces bien en no dejarte llevar por ninguna más. Gracias por tus buenos deseos, de momento me he comprado un chaleco anti-crisis, espero que funcione.

Abrazos.

Blogen tailerra- Taller de blogs dijo...

Ingeniosa forma de afrontar la crisis.
Un abrazo.

Maribel dijo...

Ya ves, Aster, se hace lo que se puede.

Un abrazo.