miércoles, 7 de enero de 2009

OS INVITO, CON JUAN JOSÉ MILLÁS, AL INFIERNO

El infierno

Estábamos enterrando a un amigo cuando un teléfono móvil interrumpió la grave ceremonia. Tras un breve intercambio de miradas reprobatorias, comprendimos que el ruido procedía del cadáver, cuyo féretro había sido abierto para que el finado recibiera su último adiós. La viuda, después de unos segundos de suspensión, se inclinó sobre el muerto y le sacó el teléfono de uno de sus bolsillos de la chaqueta. “Diga”, pronunció dolorosamente. No sabemos qué escuchó al otro lado, pero la vimos palidecer; en seguida gritó: “Fernando falleció ayer y usted es una zorra que ha destruido nuestro hogar”. Dicho esto, interrumpió la comunicación y devolvió el artefacto a su lugar.
Al abandonar el cementerio supe por alguien de la familia que había sido deseo del propio Fernando ser enterrado con su móvil, lo que, constituyendo una excentricidad perfectamente afín a su carácter, me devolvía la imagen menos grata y oscura de quien sin duda había sido una de las referencias más importantes de mi vida. Como es costumbre, me dirigí en compañía de los íntimos a casa de la viuda para darle consuelo. Ella nos ofreció un café que estábamos saboreando mientras hablábamos de cosas intrascendentes, cuando sonó el teléfono. Tras unos instantes de terror, los presentes alcanzamos un acuerdo tácito: nadie había oído nada, ningún sonido de ultratumba se había colado en aquella reunión de amigos. Después de diez o doce llamadas, el aparato enmudeció y la propia viuda se levantó a descolgarlo. “No estoy para pésames”, dijo.
Aquella noche, a la hora en la que los insomnes suelen descabezar un sueño, me levanté, fui al teléfono y marqué el número del móvil de Fernando. Lo cogieron al primer pitido, pero colgué antes de escuchar ninguna voz. Sólo quería comprobar que el infierno existía.

Juan José Millás, en El País, 29-9-1995.

13 comentarios:

Arwen Anne dijo...

dios mio... yo me hubiera muerto cuando me cogieron el telefono... este relato para que es para no dormir? porque lo ha conseguido, es increible y esta muy bien escrito

gracias por compartirlo un beso

Triana dijo...

Magnifico Millás como siempre.

Gracias Maribel por rescatar estas pequeñas(por su brevedad)joyas.

Un beso.

Blogen tailerra- Taller de blogs dijo...

Auténticas joyas los articuentos de Millás.
Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

Me encanta Millás.
Qué imaginación y qué pluma (la de escribir, claro).

Alicia dijo...

Siempre habían dicho,próximos al mundo ateo, que no había infierno, ya que jamás nadie había vuelto de dicho lugar para contarlo.¡Pena de oportunidad perdida en este relato! Todo por haber colgado.
Maribel gracias por este viaje sin afortunadamente haber llegado al destino.
Besarkadatxu bat.

sergio astorga dijo...

Maribel, esplendido relato, abría que saber cual es el rooming de ultrarumba.
Un abrzo a larga distancia.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Arwen, no sé si Millás lo escribió para no dormir, para sorprender o para entretener, pero le salió redondo ¿verdad?

Triana, de acuerdo contigo, vale la pena rescatar de vez en cuando su literatura.

Aster, joyas pero con pedigrí (si es que las joyas tienen pedigrí, que no lo sé).

Lola, sin duda una pluma privilegiada (la de escribir, claro).

Alicia, no sé, no sé, creo que yo también hubiera colgado, mejor quedarme con la duda para cuando de verdad tenga que ir (si es que me toca infierno).

Gracias a todos por vuestros comentarios.

Abrazos.

Maribel dijo...

Sergio, me cogiste en plena respuesta colectiva.
Sí, a mí también me parece un relato espléndido, sobre todo porque con elementos tan comunes como un móvil y un muerto (y algunos accesorios) el autor es capaz de crear una atmósfera especial que envuelve al lector.

Un abrazo sin móvil.

Halatriste dijo...

Muy bueno el relato aunque a veces el infierno puede estar más cerca del más acá que del más alla.

Besos

Maribel dijo...

Halatriste, sin duda hay un infierno a la vuelta de la esquina, debemos andarnos con ojo para no quemarnos. Gracias por tu comentario.

Abrazos.

Proyecto de Escritora dijo...

A mi también me gusta Millás, aunque tiene escritos un poco raros. Si no lo has leido, te recomiendo el orden alfabético y dos mujeres en praga. Son muy buenos.

Un saludo!

Maribel dijo...

Proyecto de Escritora, gracias por las recomendaciones. No, no conozco esas obras de Millás, es que ¡hay tanto por leer!

Y muchas gracias por tu visita.

Saludos.

Anónimo dijo...

Pudo ser un sueño??