miércoles, 31 de diciembre de 2008

31 DE DICIEMBRE



Hoy, en cualquier lugar del mundo donde te encuentres, cuando el reloj marque las doce de la noche, notarás una ligera brisa que roza tu mejilla. No te asustes, es un beso mío.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

viernes, 26 de diciembre de 2008

UN CUENTO DE FIN DE AÑO

El año entró al salón de peluquería y estética de manera apresurada. Como siempre, desde los últimos nueve años, el dos iba delante. Se dirigió a una de las empleadas y le solicitó un servicio: quería hacerse mechas en el ocho. La chica, un poco perpleja, le aconsejó que no se las hiciera, puesto que estaban pasadas de moda. El año hizo caso omiso al consejo de la profesional e insistió en que quería mechas y además de color rubio platino, pero no sólo eso, también pidió que le maquillaran los ceros y que le hicieran la manicura en el dos. Más tarde añadió “me voy de fiesta”.
La muchacha, entre confusa y divertida, lo miró fijamente, después consultó su reloj y le dijo: “son las siete de la tarde, le quedan a usted cinco horas de vida, ¿para qué quiere gastarse el dinero si no va a tener ocasión de lucirse?”. El año contestó que cinco horas eran suficientes para cambiar el curso de la humanidad y dejó a la chica sin palabras.
Dos horas después, el año salió del establecimiento con las uñas pintadas de rojo en el pie del dos, los ceros cuajados de purpurina y unas llamativas mechas en su último dígito. Se alejó feliz, satisfecho, y conforme pasaban los minutos todo el mundo se dio cuenta de que al ocho se le iba poniendo cara de nueve.

Maribel Romero Soler.

martes, 23 de diciembre de 2008

MI FELICITACIÓN



Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad… (y quién sepa el villancico que siga).

Aunque ya nos estamos felicitando a través de los blogs, quiero dejaros mi felicitación formal. Si algo bueno me ha traído el 2008 ha sido un buen puñado de amigos, personas entrañables que me aportan mucho: alegría en momentos de tristeza, ilusión por escribir, fuerza para no desfallecer, ánimo para sentir que lo que hago vale la pena, aliento para continuar adelante. Personas tan cercanas a mí que no me importa lo lejos que estén, personas a las que quiero como si siempre hubiesen estado a mi lado. Por todo ello:

A mis nuevos amigos, a los antiguos, a los encontrados, a los perdidos, a los que vienen porque quieren, a los que llegan sin querer, a los que van de paso, a los que se quedan, a los que escriben, a los que pintan, a los que sueñan, a los que esperan, a los que todo lo dan cuando nada tienen, a todos, todos, todos mis queridos amigos les deseo,


¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 19 de diciembre de 2008

VACACIONES DE NAVIDAD


Hoy es un día especial para muchos niños porque comienzan sus ansiadas vacaciones de Navidad.
También es un día especial para muchos abuelos porque debido a este periodo de descanso inician una labor de amorosos cuidadores de nietos. Por tales motivos creo que la entrada de hoy merece ser infantil y de paso que salpique a los abuelos.
Como no quiero ser menos que Sergio Astorga, que nos deleita siempre con palabras y obras pictóricas a través de sus Antojos, se me ha ocurrido acompañar el poema con un bonito dibujo que he tenido que pedir prestado. El autor tiene siete años y se llama Javier. ¡Ah! Os preguntaréis por la técnica utilizada. Se trata de un dibujo con lápices de colores y rotulador sobre folio en blanco. Bonito ¿verdad? Espero que los niños y niñas que todavía viven dentro de vosotros lo disfruten.

EN CASA DE MIS ABUELOS

En casa de mis abuelos
como muchos caramelos,
de naranja y de frambuesa,
también de piña y de fresa.

El abuelito Ramón
sabe tocar el trombón
y la abuelita Vicenta
hace rollitos de menta.

Su perro se llama Sombra
y duerme sobre la alfombra
y tienen cuatro jilgueros
en una jaula de acero.

En el jardín vemos rosas,
donde juegan mariposas.
Y un tobogán amarillo,
un columpio y un castillo.

A lo alto de un olivo
se sube siempre mi amigo
y agarrado a algún naranjo
vemos a mi hermano Juanjo.

Un río tenemos cerca
y practicamos la pesca.
y también una montaña
de las más altas de España.

En casa de mis abuelos
nos gusta mirar el cielo.
Las noches tienen estrellas
brillantes, blancas y bellas.

Cuando se acaba la escuela
nos quedamos con la abuela
y el día que nos marchamos
de verdad nos enfadamos.

Maribel Romero Soler.

domingo, 14 de diciembre de 2008

LOS PERSONAJES

Generalmente, cuando leemos una novela, nos quedan grabados, por encima de la propia trama, lugares o acontecimientos, las figuras de los personajes. Pueden producirnos una impresión favorable o desfavorable, caernos bien o mal, parecernos importantes o no, pero en cualquier caso constituyen, en ocasiones, un pilar fundamental para el éxito de una obra. No sería la primera vez que una mala novela es salvada por el carisma de uno de sus personajes.
Los personajes deben estar bien caracterizados. Aunque alguno de estos rasgos no se mencione de manera expresa, el lector debe conocer su nombre, edad, aspecto físico, actividad, clase social, relación con el resto de personajes, época y lugar en el que vive. A continuación debemos dibujar sus rasgos psicológicos (si son amables, inteligentes, envidiosos, celosos, alegres…).
Si están bien creados resultarán verosímiles y nos será fácil distinguir a lo largo de una obra sus emociones, su fuerza, sus debilidades… entenderlos casi vivos y a punto de escaparse del libro. Si son débiles y están mal trazados perjudicarán mucho al conjunto de la historia.
Una de las armas de los personajes son los diálogos, a través de ellos se nos muestran tal como son, por tanto hay que cuidar que sean coherentes y acordes con la imagen que pretendamos dar al lector. No es normal que un catedrático hable en plan pasota o que un niño pequeño sea capaz de darnos una lección de historia (salvo que se trate del típico niño repelente).
Hay personajes muy mal diseñados y otros que, con su fuerza, son capaces de suplir determinadas carencias de una novela y dotarla de una importancia que a priori no tiene.
Por último conviene recordar que este apartado, en un informe de lectura, es uno de los más valorados por los editores, así que, amigos escritores, vamos a esmerarnos en la construcción de buenos personajes.

viernes, 12 de diciembre de 2008

ATRACCIÓN FATAL


Mientras me abalanzo sobre ella se me olvida el mundo, las tres bocas que alimentar, la hipoteca del piso, las cuatro letras ya pendientes por la compra del coche. Sólo pienso que apenas diez minutos antes me crucé con ella a la salida del ayuntamiento y la vi hermosa, sin un atisbo de desesperación en la mirada, tan llena de vida. Consigo agarrarla y le grito casi al oído que no lo haga, pero el puente nos atrae como un imán y más tarde el vacío nos engulle a los dos. Volamos abrazados, como si nos quisiéramos. ¿Suicidio pasional? Nadie creerá que sólo quise salvarla.

Maribel Romero Soler.

domingo, 7 de diciembre de 2008

EL TIEMPO VUELA

Estimado tiempo:
Ayer me di cuenta de lo rápido que pasas por mi vida y de las muchas veces que te pierdo. Otras, sin embargo, no te tengo, y he de confesar que tu falta es siempre una buena excusa para justificar lo que no hago, y paradójicamente mientras no hago lo que no hago te estoy perdiendo. Parece un trabalenguas pero es una simple realidad. A veces me atormentas en forma de días, otras en forma de horas, incluso en ocasiones me destrozan tus minutos, y todo eso eres tú, tiempo. Y no hablemos de los años, esos que vas depositando cada vez con más urgencia sobre mi cuerpo y mi mente, como si tuvieras una especial prisa conmigo.
Aún recuerdo cuando era una niña y tú viajabas lento, como un viejo carromato tirado por animales cansados. Recuerdo cuando estábamos a lunes y el viernes quedaba muy lejano, cuando despedíamos el verano con la nostalgia de saber que tardaríamos mucho en volverlo a ver, cuando mamá sacaba esas cajas precintadas del armario con la ropa de invierno, esa que habíamos guardado justo un siglo atrás y que ni siquiera recordábamos.
No podría precisar cuándo decidiste viajar en coche y mucho menos cuándo perdiste el miedo y te animaste a subir en avión, pero la realidad es que vuelas, todo el mundo lo dice, el tiempo vuela, y has comenzado a volar sobre mi cabeza a gran velocidad, sin avisar, como un traidor. Y desde entonces el lunes le da la mano al viernes, el verano vive a una manzana del siguiente, y ni siquiera ya es menester guardar los jerseys en cajas porque se pueden quedar colgados en el armario a la espera del próximo invierno.
Querido tiempo, no tengas prisa, correr no conduce a nada, sólo a sufrir o provocar un accidente. Te pido tranquilidad, un poquito de reflexión, necesitas un descanso. ¿Por qué no te tomas unos días de cuarenta y ocho horas o unos meses de sesenta días? Tú puedes y creo que todos los que soportamos tu paso te lo agradeceremos. Siempre tuya.

Maribel Romero Soler

viernes, 5 de diciembre de 2008

MÁS DISPARATES

Recientemente colgué una entrada sobre gazapos y disparates de la lengua y resultó muy divertida, tanto que prometí una segunda entrega. Qué mejor momento que la víspera de un largo y festivo fin de semana para que nos echemos unas risas y pongamos a trabajar unos cuatrocientos músculos de nuestro cuerpo sin movernos de la silla (eso dicen los expertos). Yo, al menos, lo necesito.

Os recuerdo que son reales, que pertenecen a ERRORES Y DISPARATES DE LA LENGUA, de la autora Belén García Redondo, Editorial LIBSA.

Los actuales habitantes de Gibraltar llevan doscientos cincuenta años consecutivos residiendo en la plaza.

A la hora exacta prevista en el desfile los aviones surcaron los cielos dejando una estela con los colores del himno nacional.

Los médicos de centros públicos piden mejoras salariales, con un aumento de sueldo de doscientos millones de pesetas.

Como dice la sentencia latina, Mens sana in corpore insepulto

En Nueva York, profesor agredido por tres jóvenes muertos.

Y los Reyes Católicos llevaron al Niño mirra…

En Alcázar de San Juan había comenzado la tradicional prueba ciclista local en su XXV edición. Salieron 30 corredores y se clasificaron 39.

Hoy estreno en España de la película Amor a la española (mayores de 78 años).

El público, entusiasmado y puesto en pie, aplaudió hasta enronquecer.

El doctor Ibáñez, médico del club madrileño, manifestó que todos los jugadores se encuentran en perfectas condiciones físicas. Tan sólo Salcedo tiene una costilla, pero carece de importancia.

Hasta ahora he tenido tres embarazos. En los dos primeros se me encajaron los féretros y nacieron muertos, y claro, al tercero me tuvieron que hacer la necesaria.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

PRESENTACIÓN DEL LIBRO VEINTE MANERAS DE BAJAR AL SÓTANO

En una entrada anterior os hablaba de VEINTE MANERAS DE BAJAR AL SÓTANO, el primer libro de relatos de terror de mi amigo Roque Pérez Prados. Pues bien, ayer 2 de diciembre, a las 20 horas, tuvo lugar la presentación al público de dicha obra en la librería 80 Mundos de Alicante. Miento si digo que me impresionó la gran afluencia de público, no me impresionó porque tratándose de Roque lo esperaba, es una persona querida y respetada y el cariño y el respeto se demuestran en momentos así.
Amigos, familia, conocidos y desconocidos estuvimos arropando al autor en uno de los días, me atrevería a decir, más felices de su vida. La felicidad brillaba en su rostro sin disimulo, y nos deleitó con una intervención sincera, natural y entretenida. ¡Qué aplomo, muchacho! Madera de escritor.

Os pongo un par de enlaces relacionados con el libro y la presentación que me ha remitido el autor:

Diario La Verdad de Alicante (2-12-08): http://www.laverdad.es/alicante/20081202/cultura/roque-perez-prados-presenta-20081202.html

Diario Información de Alicante (4-12-08): http://www.diarioinformacion.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008120400_5_827160__Cultura-sotano-propias-obsesiones

Me gustaría dejaros (creo que él me lo permitirá) con el inicio de uno de los relatos que componen este libro, EL JUEGO DEL ESCONDITE:

“No puedo hablar, pero puedo pensar. Pensar no se oye. Carlos me dijo una vez cuando jugábamos a las cartas que podía leer mi pensamiento. Me dijo que si cerraba los ojos bien fuerte y se concentraba, podía saber cuáles eran mis héroes y sus ataques. Carlos siempre se mete conmigo para hacerme rabiar. Se cree que por ser el hermano mayor puede hacer lo que quiera. No puedes adivinar lo que tengo, le dije. A ver, dilo. El cerró los ojos y empezó a hacer ruidos con la boca, como para darme miedo. Pero yo me pegué las cartas a mi pecho, para que no viera nada. El dijo: Spiderman, la Mujer Pantera, el Hombre de Arena y de poderes, Succión, Escalada y Escudo Protector. Entonces, me asusté. El me dijo: ¿Has visto? He acertado, tengo poderes, ahora tienes que obedecerme en todo lo que te mande o te convertiré en una hormiga y te pisaré.
Tuve que darle algunos juguetes y hacerle la cama, hasta que mamá me preguntó. Mamá es muy buena. Me quiere mucho…”

¿No os apetece saber más?

martes, 2 de diciembre de 2008

RELATO GANADOR

Con el permiso de la La Biblioteca Pública Municipal “Miguel de Cervantes” de Herencia (Ciudad Real) , os pongo el relato ganador del I Certamen de Relato Fantástico El Caldero Mágico.

HASTA MAÑANA

Ese ruido que oyes tras la ventana no es el viento, soy yo. No importa que te quedes inmóvil en la cama, que cierres fuerte los ojos, que apenas respires, que te tapes hasta las orejas, ya te he visto. Sé que te han negado mi existencia, que te han dicho que soy un invento, una ficción, que la noche solo tiene oscuridad y la oscuridad no es nada, que cuando se apagan las luces de tu dormitorio únicamente estás tú sobre la cama, el escritorio a la derecha y el armario ropero enfrente. Nada más. Sé que te aterra dormir solo y que te despiertas varias veces durante el sueño. Lo sé porque te observo, las manos sudorosas, la espalda rígida, la boca seca. Hay un vaso de agua sobre la mesita de noche pero ni siquiera intentas alcanzarlo. Estás paralizado, los pies fríos, el corazón al galope. Intentas llamar a tus padres pero no te sale ni un hilo de voz. No sólo te ahoga el pánico, también la vergüenza, ya eres mayor, te lo dicen todos los días.
Pero esta noche es diferente, no sólo es el ruido, también notas un peso sobre la colcha, como si alguien se acostara a tu lado, alguien mucho más frío que tus pies y mucho más rígido que tu espalda. Cierras más fuerte los ojos, hasta dolerte, y decides dejar de respirar, como si fuera fácil. El silencio queda roto por los latidos de tu corazón desesperado, pompom, pompom, pompom… No, no vendrán. Tus padres no vendrán, creen que es el sonido del viejo reloj despertador, ellos no piensan en tu corazón. Ellos no, yo sí.
Ahora empiezas a ver luces en tu particular noche de ojos cerrados. Primero son luces chillonas, círculos concéntricos, una especie de estrellitas intermitentes. Luces que se transforman en caras espantosas, están ahí, dentro de tus pupilas, las ves nítidas, te observan, se acercan, si levantaras la mano podrías tocarlas. Piensas entonces en abrir los ojos y borrar aquellas imágenes con la contemplación de la verdadera oscuridad pero yo estoy a tu lado y me verías a mí. No sabes quién soy, qué aspecto tengo, cuáles son mis intenciones. Decides continuar con los ojos herméticos, las manos juntas metidas entre las piernas, los hombros encogidos. No puedes resistir más y gimoteas con impaciencia. Lo haces con la intención de ser oído pero tus padres duermen plácidamente, hasta yo los oigo roncar. No vendrán. A ellos no les importas, a mí sí.
Más ruido. Sobre tu cabeza, en el techo, parecen cochecitos rodando o canicas, como si tuvieras un grupo de chavales encima de tu escayola. Hasta oyes risas. Ya te han explicado que por las noches las tuberías se dilatan, los muebles crujen, son sonidos normales, pero tú no lo crees. ¿Qué tuberías pasan por el techo? ¿Qué muebles cuelgan por encima de tu cabeza? No, no son los muebles, soy yo, me gusta divertirme.
No te han servido de nada los gemidos, ni permanecer inmóvil, el miedo persiste, se apodera de cada uno de tus músculos. Ruegas que me vaya, que pasen las horas, que se haga de día, que tu padre necesite ir al baño y se levante, que a tu madre se le ocurra ver si estás bien arropado.
Sientes unos dedos fríos sobre el rostro, casi metálicos, y crees que te vas a morir. No te preocupes, soy yo. Te acaricio.
Los primeros rayos de luz, aún muy tenues, comienzan a colarse por las rendijas de la persiana y me tengo que ir. No me gusta el día. Un peso frío se levanta de tu lado, el colchón recupera su forma, incluso chirría el somier.
Otra vez el viento y las tuberías dilatándose y los muebles crujiendo, todos los sonidos juntos, no te preocupes, soy yo y mi despedida.
Entonces se enciende la luz del pasillo. Tu madre va a beber agua y pasa por tu cuarto, te ve despierto y sudoroso. ¿Tienes calor?, te pregunta, te destapa un poco, no entiende esa manía tuya de taparte hasta las orejas. Te recuerda que sólo te queda una hora de sueño, que la aproveches, después te da un beso y te nota el rostro helado, tampoco lo entiende, te vuelve a tapar. Y tú, vencido por la angustia, comienzas a relajarte hasta caer en los brazos de un pequeño sueño reconfortante, muy pronto sonará el despertador y, como siempre, te levantarás cansado y con ojeras. Tus padres te recordarán que te acuestas muy tarde y tú no dirás nada, no me delatarás. Pero ahora duerme, mi niño, duerme. Mañana será otro día. Y volveré.

Maribel Romero Soler.