miércoles, 30 de julio de 2008

DECÁLOGO DEL ESCRITOR

Si en la anterior entrada hablaba de Augusto Monterroso, en ésta no lo abandono del todo, ya que el decálogo que viene a continuación es suyo. Son en realidad doce consejos, principios, sabias sugerencias, frases clave que interesan a todo escritor o aprendiz de escritor. El autor les da la opción de descartar dos de estos enunciados y quedarse con los diez restantes.

Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: "En literatura no hay nada escrito".

Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.

jueves, 24 de julio de 2008

AUGUSTO MONTERROSO

El guatemalteco Augusto Monterroso está considerado como uno de los maestros de la mini-ficción, un especialista en abordar, de manera breve, temas fascinantes. Nacido en Honduras, pasó su infancia y juventud en Guatemala y eligió libremente adoptar la nacionalidad de este segundo país. Más tarde llegó como exiliado político a Ciudad de México, donde desarrolló prácticamente toda su producción literaria. Allí murió el 8 de febrero de 2003.
Es principalmente conocido por el relato «El dinosaurio», el más breve de la literatura hispanoamericana, y que ha suscitado hasta el día de hoy numerosos elogios y alabanzas.
Os dejo con éste y otros cuentos suyos:

El dinosaurio
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

El paraíso imperfecto
-Es cierto –dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno-; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.

La oveja negra
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Fecundidad
Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.

Leer más microcuentos

domingo, 20 de julio de 2008

EL ZAR Y LA CAMISA

Siempre me ha fascinado este cuento de León Tolstoi, contiene una valiosa enseñanza, es un pequeño cuento y a la vez muy grande, sin embargo, cuándo lo he narrado a niños con toda la ilusión de despertar en ellos una emoción, he visto que no reaccionan, al menos como yo esperaba. ¿Es acaso un cuento para adultos? Os dejo con él.

EL ZAR Y LA CAMISA

Un Zar, hallándose enfermo, dijo: -¡Daré la mitad de mi reino a quien me cure! Entonces, todos los sabios se reunieron y celebraron una junta para curar al Zar, mas no encontraron medio alguno. Uno de ellos, sin embargo, declaró que era posible curar al Zar. -Si sobre la tierra se encuentra un hombre feliz -dijo- quítesele la camisa y que se la ponga el Zar, con lo que éste será curado. El Zar hizo buscar en su reino a un hombre feliz. Los enviados del soberano se esparcieron por todo el reino, mas no pudieron descubrir a un hombre feliz. No encontraron un hombre contento con su suerte. El uno era rico, pero estaba enfermo; el otro gozaba de salud, pero era pobre; aquél rico y sano, quejábase de su mujer; éste de sus hijos. Todos deseaban algo. Cierta noche, muy tarde, el hijo del Zar, al pasar frente a una pobre choza oyó que alguien exclamaba: -¡Gracias a Dios he trabajado y he comido bien! ¿Qué me falta? El hijo del Zar sintióse lleno de alegría. Inmediatamente mandó que le llevaran la camisa de aquel hombre, a quien en cambio había de darse cuanto dinero exigiera. Los enviados presentáronse a toda prisa en la casa de aquel hombre para quitarle la camisa. Pero, el hombre feliz era tan pobre que no tenía camisa.

miércoles, 16 de julio de 2008

SEIS CARACTERÍSTICAS DEL CUENTO

SEGÚN EDGAR ALLAN POE

1.- Ha de referirse a una sola peripecia argumental.

2.- Ha de existir una perfecta unidad de la trama: los episodios que conforman el cuento han de estar perfectamente conectados.

3.- Ha de comunicarse de forma rápida y directa una emoción. Por lo tanto, cuando se escribe un cuento es preciso dejar de lado todo lo que sea accesorio, todo aquello que no esté al servicio de la historia: largas descripciones, diálogos marginales, personajes secundarios, reflexiones y disgresiones... En el buen cuento nada sobra. Los adornos están de más.

4.-La curiosidad del lector debe quedar satisfecha de una manera más o menos inminente.

5.- Ha de producirse en el lector una "conmoción súbita" (como un puñetazo en el estómago, por ejemplo).

6.- Se ha de leer de una sola tirada (debe proporcionar entre treinta y noventa minutos de lectura). "Un cuento se escribre contra el reloj", según Cortázar.

En resumen: Brevedad
Intensidad creciente
Debe producir en el lector un único efecto
Y yo añadiría la frase contenida en el punto 3:
En el buen cuento nada sobra

sábado, 12 de julio de 2008

QUERIDA CLARA

Éste es un relato muy especial para mí porque fue el primero con el que recibí un reconocimiento en un certamen importante y por tanto supuso un motor, un estímulo para seguir escribiendo e intentar mejorar cada día. Hasta ese momento había conseguido algunos premios en un certamen provincial de poesía, al ser el ámbito de participación más restringido también lo era el número de competidores, pero este relato resultó seleccionado en el II certamen internacional de relato breve LA LECTORA IMPACIENTE, en el que participaban cerca de setecientos trabajos, y se encuentra publicado en un libro electrónico.
Hoy me apetecía recuperarlo porque, sin duda, es un relato al que le debo mucho.


Querida Clara:
Hoy cumples dieciocho años, tu anhelada mayoría de edad. Felicidades.
Hace ya casi dos años que no estás con nosotros, y parece que fue ayer cuando preparábamos juntas las maletas para el viaje. ¿Recuerdas? Jersey de lana por si hacía frío, manga corta por si hacía calor y, sobre todo, un montón de ilusiones mezcladas entre los calcetines y los vaqueros, jamás te vi tan radiante, me cegaba mirarte.
Hemos pintado tu cuarto de color verde manzana, como tú querías, y sobre tu ventana ya no cuelgan las cortinas que tanto odiabas. Ahora tienes el sol, la luna y las estrellas como paisaje; y el chopo, enorme y majestuoso, tendiéndote sus poderosas ramas. Tú solías decir que el sonido de sus hojas parecía lluvia.
—Mamá ¿llueve? —me preguntabas metida en tu cama mientras esperabas que acudiera el sueño.
—No, es el chopo que se sacude de nuevo.
Ahora mismo estoy frente a él. Decenas de hojas caen incesantemente, algunas todavía verdes, tienen prisa en ser hoja seca y volar, libres al fin. Son como tú, espíritu inquieto, con enormes deseos de descubrir el mundo.
En el rincón donde tantas veces te sentabas a leer, plantamos tulipanes. Rojos, ensangrentados, con el corazón negro, como mi dolor. A la primera ráfaga de viento suave que sopló, quedaron desnudos. Yo los fui regando cada día con el amor de mis lágrimas, pero crecieron demasiado tenues y delicados.
Por lo demás todo transcurre normal. Voy al trabajo cada día, me arreglo, tomo café con mis amigas, salgo alguna noche, hasta me río de vez en cuando, como actriz merezco un Óscar. Pero el interior está vacío, el alma enferma, el corazón resquebrajado.

Pero dime Clara, ¿cómo estás tú? ¿Eres feliz? ¿Es tan azul el cielo como soñabas? ¿Huelen más las rosas? ¿No te hundes al pisar las nubes? ¿Encontraste a tus abuelos?
Eres libre Clara, como el viento y el mar. Paloma blanca que partió sin rumbo, demasiado temprano, demasiado deprisa, sin tiempo de despedidas, llenando todos y cada uno de los rincones de esta casa con tu ausencia.
Necesito gritar. Durante estos casi dos años he maldecido lo suficiente como para pasar el resto de mis días postrada ante todos los altares de la tierra. El destino te trajo, el destino te alejó de mí. ¿Quién escribe el destino?
Sí, es cierto que discutíamos algunas veces. Son cosas de madres e hijas, no creo que mereciéramos este castigo. Tú dejar de respirar y yo dejar de vivir.
Hay un Juzgado de lo Social, un Juzgado de lo Civil, un Juzgado de lo Penal. ¿Dónde está el Juzgado de lo Divino? Quiero poner una demanda, exijo el libro de reclamaciones. ¿Dónde estaba tu Ángel de la Guarda? ¿Acaso le habían dado permiso? Como se puede cometer una negligencia tan grave cuando nosotras nunca le habíamos olvidado, invocándole cada noche a la hora de dormir: “Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me dejes sola ni de noche ni de día, no me dejes sola que me perdería”.
El abrigo gris pendiente de recoger de la tintorería, la cita con el dentista, dos libros para devolver a la biblioteca, la acuarela sin terminar... así quedó una vida, tu vida, incompleta, inacabada, ¡con tantas cosas por hacer!
Tal vez fue culpa nuestra. En verdad no nos hacía gracia aquel viaje, tan joven, con un amigo que acababa de sacarse el carné de conducir y otras dos amigas más. No era un planteamiento muy alentador, pero nunca lo es para unos padres que aman a sus hijos. Por eso no podíamos negarnos, ¿cómo impedir que crecieras y te desarrollaras? Ya ves, paradojas de la vida. Todo quedaba en manos del destino. “Si tiene que ser será”. Pero ¡Dios mío!, confiábamos en ti, ¿cómo pudiste hacernos esto?
Mi querida Clara, no quiero atormentarte. Tú no eres culpable de nada. Sólo eres lo mejor que nos pudo suceder hace dieciocho años tal día como hoy, y por eso te doy las gracias. Te recuerda siempre con todo el amor del mundo,
Tu madre.

martes, 8 de julio de 2008

FERIA DEL LIBRO EN ALICANTE


El pasado 4 de julio abrió sus puertas la XXXVIII Feria del Libro en la ciudad de Alicante y hasta el domingo día 13 nos ofrecerá, en sus múltiples casetas, libros, autores, firmas, cuenta cuentos y por supuesto diversión.

Aquí tenéis el programa, incluye taller literario y concurso de relatos urbanos. Sin duda un acontecimiento cultural para disfrutar en estos calurosos días de verano.

domingo, 6 de julio de 2008

UN MINUTO

Un minuto de tu tiempo es mi vida,
como el sol a la flor en primavera,
tu minuto, tu tiempo, tu vida,
mi alegría, mi anhelo, mi espera.

Un minuto de tu vida es mi sueño,
como el alma del duende dormido,
tu minuto, tu vida, tu sueño,
mi delirio, mi calma, mi nido.

Un minuto de tu sueño es mi gloria,
como el rezo profundo y sincero,
tu minuto, tu sueño, tu gloria,
mi mirada, mi canto, mi cielo.

Un minuto de tu gloria es mi abrazo,
como el ave que busca reposo,
tu minuto, tu gloria, tu abrazo,
mi deseo, mi cuerpo, mi gozo.

miércoles, 2 de julio de 2008

EL VALOR DE LOS DERECHOS DE AUTOR

Éste es el manifiesto que CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos), emitió ayer en un acto celebrado en la Casa de América de Madrid con motivo de su vigésimo aniversario.


EL VALOR DE LOS DERECHOS DE AUTOR

En el vigésimo aniversario de la creación de CEDRO, manifestamos que:
1. El trabajo de escritores, traductores y editores es una de las bases de la riqueza intelectual de la sociedad.
2. La dignidad profesional de autores y editores tiene su fundamento en el Derecho de Autor. Es legítima su aspiración a obtener una remuneración por el uso de sus obras, y a que su trabajo creativo se respete y se proteja.
3. El acceso a la información y a la cultura no puede ni debe realizarse sacrificando los derechos de autor.
4. Las obras de autores y editores constituyen un valor insustituible para la educación, la formación permanente y la innovación en empresas, organismos públicos y centros educativos.
5. El sector del libro y de las publicaciones periódicas tiene en España una relevancia estratégica: contribuye de forma significativa al producto interior bruto, a la creación de puestos de trabajo, a la mejora de la balanza comercial y a la generación en el extranjero de una imagen positiva de nuestro país.
Por todo ello:
1. Reclamamos a los poderes públicos un decidido apoyo a los creadores de la cultura escrita y una defensa enérgica y activa de sus derechos de autor, para alcanzar los mismos niveles de respeto que existen en otros países europeos.
2. Demandamos el mantenimiento de la compensación para los autores y editores por la copia privada de sus obras, que se lleva a cabo masiva e indiscriminadamente en una gran variedad de aparatos y soportes.
3. Instamos a todos los centros de trabajo y de formación en los que se utilizan reproducciones de libros y publicaciones periódicas mediante fotocopia o digitalización, a obtener la autorización previa de los titulares de derechos, tal y como exige la ley, mediante una licencia de reproducción de CEDRO.
4. Expresamos nuestro compromiso con el desarrollo educativo, científico y cultural español, así como con el necesario progreso de las bibliotecas en nuestro país y con las políticas de fomento de la lectura.
5. Manifestamos nuestra voluntad de continuar trabajando para consolidar e incrementar los importantes logros obtenidos en los últimos veinte años en materia de reconocimiento de los derechos de autor, de remuneración a autores y editores por la reproducción de sus obras, y de educación a los jóvenes acerca del valor de la creación original, objetivos para los que pedimos la comprensión y la colaboración de la sociedad.