viernes, 5 de diciembre de 2008

MÁS DISPARATES

Recientemente colgué una entrada sobre gazapos y disparates de la lengua y resultó muy divertida, tanto que prometí una segunda entrega. Qué mejor momento que la víspera de un largo y festivo fin de semana para que nos echemos unas risas y pongamos a trabajar unos cuatrocientos músculos de nuestro cuerpo sin movernos de la silla (eso dicen los expertos). Yo, al menos, lo necesito.

Os recuerdo que son reales, que pertenecen a ERRORES Y DISPARATES DE LA LENGUA, de la autora Belén García Redondo, Editorial LIBSA.

Los actuales habitantes de Gibraltar llevan doscientos cincuenta años consecutivos residiendo en la plaza.

A la hora exacta prevista en el desfile los aviones surcaron los cielos dejando una estela con los colores del himno nacional.

Los médicos de centros públicos piden mejoras salariales, con un aumento de sueldo de doscientos millones de pesetas.

Como dice la sentencia latina, Mens sana in corpore insepulto

En Nueva York, profesor agredido por tres jóvenes muertos.

Y los Reyes Católicos llevaron al Niño mirra…

En Alcázar de San Juan había comenzado la tradicional prueba ciclista local en su XXV edición. Salieron 30 corredores y se clasificaron 39.

Hoy estreno en España de la película Amor a la española (mayores de 78 años).

El público, entusiasmado y puesto en pie, aplaudió hasta enronquecer.

El doctor Ibáñez, médico del club madrileño, manifestó que todos los jugadores se encuentran en perfectas condiciones físicas. Tan sólo Salcedo tiene una costilla, pero carece de importancia.

Hasta ahora he tenido tres embarazos. En los dos primeros se me encajaron los féretros y nacieron muertos, y claro, al tercero me tuvieron que hacer la necesaria.

16 comentarios:

sergio astorga dijo...

Maribel, antes de que me dé la necesaria y con la costilla que me queda por reír hasta rabiar, y como los muertos andan de luto te deseo un buen fin de semana.
Un abrazo con mi brazo.
Sergio Astorga
*gracias por colgar febrero: se ve chulo de bonito.

Lola Mariné dijo...

¡Ay, Maribel!¡Que bueno! Lo he leido en la oficina y hemos acabado todos llorando de la risa.

Maribel dijo...

Sergio, ante todo ten cuidado no se te encajen los féretros, lo de la costilla no tiene mayores consecuencias, ya leíste lo que dijo el médico. Bienvenida la risa y que nos acompañe todo el fin de semana.

Es un honor colgar febrero, chulo es, sin duda, pero quedó un pelín descentrado, no me permite el programa ponerlo mejor.

Un abrazo con la costilla.

Maribel dijo...

Pues no sabes cuánto me alegro, Lola, de eso se trataba, de reírnos todos un poco, te aseguro que yo no podía ni escribir la entrada. Feliz fin de semana.

Triana dijo...

La costilla no se, pero mi mandibula, está con agujetas, y con un enorme disjusto, aun me quedan mas de 20 años para que me autoricen a ver "Amor a la española".

Gracias Maribel, son geniales.

Un abrazo fuerte.

Maribel dijo...

Pues, Triana, que no me entere yo de que vas a verla antes de los 78, jajaja... Las agujetas en la mandíbula no vienen mal de vez en cuando ¿verdad?

Un fuerte abrazo.

siempreconhistorias dijo...

Con dos necesarias hechas enronquezco de risa y te brindo la de un empresario isleño de pro que cuando va a los restaurantes disnos hace que llamen al "Somalí" para que le sirva el vino.
Un abrazo.
Izaskun

Maribel dijo...

Jajaja, Izaskun, tampoco está mal lo del "Somalí", la verdad es que seguro que tenemos anécdotas como para escribir otro libro de disparates, solo con los errores que a veces cometen en los noticiarios:

"Los reyes acudieron al entierro de los supervivientes"

"El herido en el tiroteo ingresó cadáver en la Caja de Ahorros".

En fin, todo sea por la risa.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias por desestresarnos con esta genial entrada. Me he echado unas risas muy vigorizantes en este largo finde de lluvia en Madrid...
Saludos.

Maribel dijo...

Me alegro de tus risas, Armando, y aunque sea con lluvia te deseo un feliz finde. Saludos.

B. Miosi dijo...

Dejo de pasar un par de días por los blogs y me encuentro con cosas como esta. ¡He reído a mandíbula batiente! (es un tópico pero no encuentro otra expresión!, jaja, Maribel, siempre consigues cosas...

Besos,
Blanca

Maribel dijo...

Blanca, ¿a que te sentaron bien las risas? De vez en cuando hay que dejarlas escapar. Besos.

Fátima dijo...

Ja, ja, ja, muy buenos. Sólo tengo una duda: "En Alcázar de San Juan había comenzado la tradicional prueba ciclista local en su XXV edición. Salieron 30 corredores y se clasificaron 39", ¿seguro que esto es un gazapo?, mira que con tantos tongos que se dan en los concursos bien pudiera ser...;)(¡quién sabe si cerca de la meta estaban 9 corredores apadrinados a la espera de una vocecita que les dijera: ahora, echaros agua por encima para parecer sudados y dirigiros a la meta...
Un abrazo

Maribel dijo...

Fátima, yo también lo pensé, en este país de pillería no resulta raro, por ejemplo, que se presenten 5 personas a unas pruebas para el ayuntamiento y aprueben 3 que no llegaron ni a presentarse, y eso no es un gazapo, jajaja... Puede ser que en Alcázar de San Juan pasara algo parecido.

Un abrazo.

Triana dijo...

Releyendo esta entrada, me he puesto a pensar en los disparates con los que me he encontrado a lo largo de mi vida como enfermera, de pacientes que llegaban a Urgencias o alguna consulta, os aseguro que en mas de 30 años podría escribir un buen tocho, a ver si me siento con ganas y un poquito de tiempo y empiezo a recordarlas y escribirlas, os aseguro que os vais a reir.
Como muestra una que viví en directo, hace "veintimuchos" años en Granada, una madre llego pidiendo unas vitaminas para que a su hijo le creciera la frente, porqué le habían dicho que la gente inteligente tenía una frente grande.

Un beso.

Maribel dijo...

Pues a la madre también le hacían falta un buen puñado de vitaminas, jajaja... Yo he trabajo siempre en Notaría (ahora no) y también tengo un montón de anécdotas chocantes. Más de una vez he comentado a mis compañeros que podíamos escribir un anecdotario y sería un éxito.

Ahora mismo se me ocurre desde el típico individuo que entra y dice "vengo a firmar un papel" (y mi compañero le coloca delante un folio en blanco), hasta el joven que fue a acompañar a su abuela y dijo "mire, mi abuela es mayor de edad" (y tan mayor, tenía 90 años).

Un beso.