sábado, 1 de noviembre de 2008

UNO DE NOVIEMBRE

Hoy se celebra la festividad de Todos los Santos y por una confusión de los fieles cristianos (no serán tan fieles) se visitan los cementerios y se honra a los muertos. El día de los muertos o de los fieles difuntos es en realidad el 2 de noviembre.
En cualquier caso, la entrada que procede este día debe versar sobre la muerte y sus secuaces. Hay mucho escrito y muy bueno sobre tan macabro (o sencillamente cierto) tema. Después de releer los Sonetos de la Muerte de Gabriela Mistral, la Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández, la rima LXXIII de Bécquer o Para entonces de Manuel Gutiérrez Nájera, he decidido bucear en el tiempo y llegar al siglo XV.
Mi elección ha sido Jorge Manrique y las famosas Coplas a la Muerte de su padre, uno de los clásicos de la literatura española que merece la pena rescatar y traer hasta aquí.

A LA MUERTE DEL MAESTRE DE SANTIAGO DON RODRIGO MANRIQUE, SU PADRE

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte,
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando:
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor,
cómo a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
Y, pues vemos lo presente
cómo en un punto s’es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vio,
porque todo ha de pasar
por tal manera.
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir:
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos:
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

JORGE MANRIQUE (1440-1478)

7 comentarios:

Triana dijo...

Por alguna razón, esos poemas que citas, todos relacionados con la muerte, son de mis favoritos, de los que aprendí de memoria cuando era adolescente, era casi niña aun cuando aprendí la rima de Becquer..

.... "Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos...!

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu,
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,
el dejar tan tristes,
tan solos los muertos....


Un beso Maribel.

Maribel dijo...

Triana, son todos ellos poemas hermosos y cuando están asociados a un momento personal tan importante como la adolescencia no se pueden olvidar. A mí también me ocurre. Un beso para ti.

Armando Rodera dijo...

Un saludo, Maribel. He encontrado tu blog buceando en otros blogs de amigos comunes y creo que es muy interesante y me pasaré más a menudo.

¡Qué recuerdos! Esas divinas coplas que me retrotaen a los tiempos del colegio. La verdad es que se me quedaron grabadas las palabras de Manrique y las recordaba a la perfección, sin haberlas leido en mucho tiempo...

Te invito a ti y a todos tus lectores a visitar mi blog y dejar algún comentario si os apetece:

vivenciasdeunescritornovel.blogspot.com

Maribel dijo...

Saludos, Armando. Gracias por tu visita. Lo has clavado, precisamente la razón para traer las coplas de Manrique es ese recuerdo que mencionas del colegio. Todos las conocemos, principalmente:
"Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir...".
Creo que estos versos han quedado ya como un aforismo popular que decimos y repetimos sin recordar, a veces, de dónde proceden. Me daré una vuelta por tu blog.

sergio astorga dijo...

Cuantas veces con Manrique llegamos a la mar, "cuando la vida nos dice aún soy tuya aunque sepamos bien que nos traiciona".
Un abrazo vivaz.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Al menos, Sergio, "que parezca un sueño la agonía y el alma un ave que remonta vuelo". Abrazos.

Armando Rodera dijo...

Hola de nuevo, Maribel. Me alegra que te hayas pasado por mi blog y hayas dejado un comentario.

Yo haré lo mismo con el tuyo, ya que me parece muy interesante. Y si quieres que enlacemos las páginas, pues como tú veas.

Gracias y un saludo