domingo, 16 de noviembre de 2008

DÍA TRECE

El pasado jueves fue 13 y por lo visto uno de esos virus que actúan los días 13 (como no podía ser de otro modo) atacó a mi ordenador. Jamás me había sucedido, tengo instalado un buen antivirus, soy precavida, no abro correos desconocidos y considero que todas las páginas que visito son de la más absoluta confianza, pero aun así estos puñeteros virus actúan y envenenan indiscriminadamente todo lo que pillan a su paso. Desde entonces estoy sin ordenador y me siento desnuda o descalza o vacía, o qué se yo... cuánta dependencia.
El susto inicial al pensar que podía haber perdido una importante cantidad de trabajo ya ha pasado, los archivos han podido ser salvados pero el ordenador sigue muerto. Hoy me aprovecho de equipo ajeno (como vengo haciendo cuando puedo) para dejar constancia de estos hechos y para advertiros de lo que ya sabemos pero que solemos olvidar: los virus informáticos existen, pueden ser especialmente perjudiciales y lo más grave es que el daño no lo causan en realidad a nuestro ordenador, sino a nosotros. Así que ya sabéis: copias de seguridad a ser posible cada día.
Mi ordenador está en proceso de resucitación, espero poder disponer pronto de él y volver a mi querida rutina informática.

10 comentarios:

Lola Mariné dijo...

¡Vaya! Parece que esos malditos virus no descansan.
Hace un par de dias una compañera de un foro comentaba lo mismo.
Hay que tener mucho cuidado. Y aun así...
Espero que lo recuperes todo.

Maribel dijo...

Gracias, Lola. Al menos mis trabajos literarios han podido ser salvados y con eso ya respiro tranquila. Es un problemón y lo peor es que es prácticamente inevitable, porque no llegas a saber cómo entra el virus en tu equipo. Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel, espero que no pierdas tus archivos, a mi ya me tococó perder muchas imágenes por esemotivo.
Que el internet nos agarre confesados.
Un abrazo sin virus.
Sergio Astorga

Fatima dijo...

¡Ups!! menuda faena..., aunque salvaras los archivos estar sin internet para los que hacemos uso de él es parecido a irse a un monasterio. Ya me dirás todo lo que con toda seguridad habrás leído en estos días.

Un abrazo

Armando Rodera dijo...

Pues te comprendo perfectamente, ya que me ha pasado un par de veces en los últimos 5 años y es un fastidio. Yo también conseguí recuperar los archivos de novelas por tener copia, pero perdí fotografías y muchos otros archivos ya que se fundió el disco duro.

Espero que se solucione pronto.

Saludos

Maribel dijo...

Sergio, Fátima y Armando, gracias por vuestros buenos deseos. Parece ser que se ha recuperado todo, creo que mañana ya dispondré de mi ordenador y espero volver a la normalidad virtual.

Fátima, ¡cómo lo sabes! A pesar de sentirme huérfana sin mi equipo, no hay mal que por bien no venga, efectivamente he leído o releído Pedro Páramo de Juan Rulfo, en una de sus múltiples ediciones, también algo de literatura infantil, pero de autores extranjeros, y ahora estoy con La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa.

Abrazos a los tres.

sergio astorga dijo...

Maribel, me encanta que el silencio digital te acerque otra vez a Rulfo no hay mejor voz para ecuchar los murmullos de los que estan ahí con otra voz.
Y la Fieta del Chivo, en verdad que sabroso tiempo el tuyo.
Un abrazo de letras.
Sergio Astorga

B. Miosi dijo...

Maribel, te comprendo perfectamente, yo ya pasé por eso.
´Pero sucedió con mi correo Yahoo. Alguien dejó un comentario en inglés en mi blog. Un aviso decía: "click here" y yo de obediente lo hice. Como los comentarios iban a mi correo, apenas apreté el clik here, se borró absolutamente todo mi correo. Lo peor de todo es que de este mismo equipo no puedo volver a tener correo Yahoo, que considero es uno de los mejores. Espero que soluciones pronto el problema,
Besos,!
Blanca

Triana dijo...

Dicen que mal de muchos...
Yo perdí un ordenador hace unos años, el maldito troyano lo dejí irrecuperable,ahora tengo un disco duro externo y todo esta duplicado, es una trabajera, pero ya me acostumbré y lo hago como una rutina, ademas de eso, cada semna guardo en DVD todo lo importante... el gato escaldado...

Un beso grande Maribel.

Maribel dijo...

Sergio, ese murmullo que refieres se convierte en un eco poderoso que transmite repetitivamente su mensaje. A mi entender, la particularidad de la obra de Rulfo es que comienzas a amarla a distancia, una vez que la dejas de leer y transcurrido un tiempo. Es un texto tan sorprendente que requiere un proceso de asimilación.

Blanca, vaya faena que te hicieron. Yo no sé exactamente como ocurrió. Sí recuerdo que el día 13 estaba cerrando una página (ya no sé si era un blog) y comenzaron a abrirse pestañas que decían "conectando" "conectando"...Así sucesivamente. Cerré todos los programas y aparentaba normalidad pero al día siguiente, cuando fui a iniciar el ordenador, me encontré el pastel. A partir de ahora tendré mucho más cuidado, no hay que ser tan confiada.

Triana, ya veo que os ha pasado alguna vez prácticamente a todos. Menudo desaguisado. Tendré que mirar eso del disco duro externo, yo hasta ahora solo utilizaba un pendrive, y no a diario.

Bueno, creo que ésta será mi última intervención desde ordenador ajeno. Ya tengo ganas de tener el mío y haceros una visita a todos, he visto que tenéis novedades en vuestros blogs. Espero mi equipo esta noche.

Abrazos.