lunes, 3 de noviembre de 2008

COMO CADA DOMINGO



Y se vistieron para la misa de doce. Provocadoras. Como si no supieran que para incitar a los vecinos no necesitaban trajes largos cuajados de lentejuelas. Al pasar por la plaza central cogidas de la mano algunos chavales les tiraron piedras. Ellas cruzaron impertérritas, sin hacer un guiño, como si atravesaran, sin saberlo, un campo de minas. Los viejos del bar murmuraban a sus espaldas, las mujeres ante sus caras excesivamente maquilladas. Llegaron hasta la puerta de la iglesia que tenían prohibido pisar y ante la multitud de feligreses se besaron, como cada domingo. Después volvieron satisfechas a su hogar.
Maribel Romero Soler.

10 comentarios:

sergio astorga dijo...

Maribel, no hay nada más exitante que desafiar la rutina, que es poder, aunque sea con un beso.
Bella estampa.
Un abrazo sin murmuradores.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Sergio, desafiando a la rutina se consiguen grandes logros.
Un abrazo de martes tristón.

Fátima dijo...

Buen micro, sí señora.
Un abrazo

Maribel dijo...

Gracias, Fátima. Un abrazo.

Triana dijo...

Bueno, buenisimo Maribel.

Estoy enganchada a tus relatos, me dan ganas de llevármelos todos para mi colección, creo que debería abrir un blog solo para colgar los mejores que me voy encontrando para que no se pierdan en el fondo de Trianarts.

Un beso grande.

Maribel dijo...

Jajaja... Triana, qué subidón me dan tus palabras. Te agradezco mucho esa opinión. Un abrazote.

Triana dijo...

Esta noche no me pude resistir...

Un beso.

Maribel dijo...

Jajaja... Y yo que me alegro. Otro beso para ti.

fco. javier dijo...

Hace unos días he descubierto tus microrelatos y he quedado prendado de más de uno. En http://blocdejavier.wordpress.com/ he incluido tu blog como enlace y en http://fragmentsdevida.wordpress.com/ he dedidido publicar éste. La intención seria ir publicando algún otro, siempre citando la procedencia. Si hubiera algún problema o no deseas dar tu consentimiento házmelo saber. A mi hija de trece años también le han encantado más de uno, ahora el problema es encontrar alguna ilustración a la altura del conciso, poético y brillante texto.

Maribel dijo...

Hola, Fco. Javier. Gracias por tus palabras. No hay ningún problema en que publiques algún micro mío citando la fuente, será un honor para mí.

Un saludo.