viernes, 24 de octubre de 2008

EL NIÑO SOLO. GABRIELA MISTRAL

Lucila Godoy, que fue su verdadero nombre, nació en Vicuña, Chile, en 1889, y murió en Nueva York en 1957. Su poesía, de perfil nítido y vigoroso, está marcada por una gravedad profunda, casi mística, destacando con fuerza en el panorama de la literatura latinoamericana.
El amor ocupa un espacio preponderante en sus creaciones y sobre todo el amor a los niños, a los que dedicó la mayor parte de su obra. Nunca tuvo hijos y esa carencia marcó su vida y su producción literaria. La sensibilidad de la madre que nunca fue se deja traslucir en muchos de sus poemas, a veces de manera tierna, otras descarnada.
Hoy me quedo con este poema suyo que siempre me conmovió, son de esos versos que se introducen muy adentro y buscan su espacio para nunca más salir.

EL NIÑO SOLO

Como escuchase un llanto, me paré en el repecho
y me acerqué a la puerta del rancho del camino.
Un niño de ojos dulces me miró desde el lecho.
¡Y una ternura inmensa me embriagó como un vino!
...
La madre se tardó, curvada en el barbecho;
el niño, al despertar, buscó el pezón de rosa
y rompió en llanto... Yo lo estreché contra el pecho,
y una canción de cuna me subió, temblorosa...
...
Por la ventana abierta la luna nos miraba.
El niño ya dormía, y la canción bañaba,
como otro resplandor, mi pecho enriquecido...
...
Y cuando la mujer, trémula, abrió la puerta,
me vería en el rostro tanta ventura cierta
¡que me dejó el infante en los brazos dormido!
...

8 comentarios:

Triana dijo...

Que hermoso Maribel.

Un abrazo fuerte.

Maribel dijo...

Es muy tierno ¿verdad?
Otro abrazo para ti.

Fátima dijo...

No conocía a esta autora, seguiré su pista. Me ha gustado mucho el poema que has elegido.
Un abrazo

Maribel dijo...

Gabriela Mistral fue Premio Nobel de Literatura en 1945. Si sigues su pista creo que te gustará. El hecho de no haber tenido hijos unido a otro episodio luctuoso -el suicidio de su novio-, dejaron honda huella en sus composiciones, desgarradas y con mucho sentimiento. Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Maribel, un gran acierto traer a Gabriela Mistral, mujer total, nada menos que "La madre de América" laica por supuesto, su aportación pedagógica y las reivinidicaciónes sociales en defensa de la mujer son un ejemploa seguir.
Abrazos mistrales.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Gracias por considerarlo un acierto, Sergio. Estoy de acuerdo contigo, una mujer luchadora hasta el final. Esto me da pie para la siguiente entrada, que dedicaré a la mujer.
Un abrazo.

Aster Navas dijo...

Hermoso poema, Maribel.
Ayuda tanto conocer la biografía del autor/a para entender su obra... A veces son indivisibles.

Maribel dijo...

Es cierto, Aster. La obra es, en muchas ocasiones, el reflejo del autor, o viceversa. Saludos.