sábado, 18 de octubre de 2008

DOBLE LENGUAJE

La madre al hijo:
—¿De qué quieres el bocadillo?
—De lo que tú quieras.
—¿No te apetece algo especial?
—No, házmelo de lo que tú quieras.
Minutos más tarde:
—Pero ¿qué me lo has hecho de queso?
—Me has dicho que de lo que yo quiera.
—Sí pero ¿de queso? Qué asco, no pienso merendar.
Disgusto familiar.

El novio a la novia una tarde de sábado:
—¿Dónde vamos hoy?
—Donde tú quieras.
—A mí me da igual, dime tú.
—Pues vamos al cine.
—¿Al cine? Si fuimos el sábado pasado.
—¿No me has dicho donde yo quiera?
—Sí, pero ¿al cine? Qué aburrimiento.
Disgusto de pareja.

El jefe a la empleada:
—Cuando pueda redácteme este informa para el banco.
—De acuerdo. ¿Lo necesita pronto?
—No, no hay ninguna prisa, cuando pueda.
A la media hora, por la línea telefónica interior:
—Señorita, ¿tiene ya el informe?
—No, usted me dijo que no era urgente.
—¿Aún no lo ha hecho?
—Me dijo que no tenía prisa.
—Por Dios, si hace ya media hora que se lo encargué.
Disgusto laboral.

Tenemos un lenguaje amplio y rico ¿por qué nos cuesta tanto comunicarnos?

4 comentarios:

Fátima Fernández Méndez dijo...

jajajajjaja pues sí, me imagino que será por la ley del mínimo esfuerzo en el que las personas basan muchas actividades diariamente.
Un abrazo

Maribel dijo...

Jajaja..., puede ser, pero hay que ver la de disgustos que nos ahorraríamos si fuéramos capaces, sencillamente, de expresar nuestra opinión. Otro abrazo para ti.

sergio astorga dijo...

Entre Blogs:
- ¿Porque? no has escrito?
- Me blogié.
- Relájate, escribe con "feeling", déjate llevar.
- Está bien, voy hablar de mis viajes.
- ¿Otra vez? ¿no tienes sentido crítico? Son aburridísimos.
- Está bien voy hablar de ti.
- Excelente. Hasta “blogo”.
- Nos “blogamos” luego..
Esto pasa hasta en las mejores familias
Un abrazo con B.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Jajajaja, ya lo creo, no se libran ni los blogs, aunque tengan buenas intenciones. Un abrazo.