miércoles, 24 de septiembre de 2008

EJERCICIOS SOBRE CIERTAS "COSAS"

¡Qué cosas! Hace varios meses ya dedicaba una entrada a la “cosa” y venía a decir algo así como que la palabra “cosa” en literatura no existe porque denota pobreza léxica (se puede leer el artículo en las entradas de ABRIL). A pesar de ello me apetecía ahondar en el tema porque si hay un término socorrido en el lenguaje, tanto oral como escrito, y que nos salva de muchas lagunas mentales éste no es otro que la “cosa”. ¿Quién no ha tenido alguna vez muchas “cosas” que hacer? ¿Quién no ha llamado a un amigo para contarle una “cosa”? ¿Quién no ha bajado a la tienda a comprar un par de “cosas”? ¿Quién no ha experimentado que el amor es una “cosa” muy grande? Tanto queremos a la “cosa” que a veces, incluso, la familiarizamos y pasamos a denominarla “cosilla”, “voy a hacer un par de cosillas”, pero no nos engañemos, la “cosilla” no deja de ser “cosa”.
Pues bien, aunque nos pese, si queremos dar estilo a nuestro escrito deberemos prescindir de nuestra amada “cosa” o usarla lo menos posible, es decir, cuando no tengamos otra “cosa” que decir. Hay una serie de ejercicios que nos pueden ayudar a mejorar el lenguaje, a ampliar el vocabulario y a dar estilo a nuestros textos. Son tan simples como sustituir la palabra “cosa” de determinadas frases por términos más precisos. ¿Alguien se anima?

La envidia es una cosa vergonzosa.
Una sola cosa me preocupa.
Salir de viaje es una cosa necesaria.
¡Qué cosas tienes!
Te diré una cosa: me gustas mucho.

Pero no es la “cosa” la única “cosa” que debemos evitar. No perdamos de vista al verbo “hacer”, otro amigo incondicional de nuestra pereza lingüística. El dichoso verbo nos persigue desde que nos proponemos hacer un huevo frito, hacer ejercicio cada mañana, hacer un jersey de lana, hacer la compra o hacer una carrera universitaria. Demasiadas “cosas” para “hacer”. ¿No os parece?

4 comentarios:

Fátima dijo...

Ja, ja, ja de esta ya termino traumatizada del todo ; ). Conste que estoy de acuerdo.

Bien me animo a tu propuesta.
-La envidia es un sentimiento vergonzoso.
-Un solo pensamiento me preocupa.
-Salir de viaje es una actividad necesaria.
-¡Qué ocurrencias tienes!
-Te diré algo: me gustas mucho.

Un abrazo

Maribel Romero Soler dijo...

Bieeennn. Sobresaliente. Jajaja. No te traumatices que la cosa tiene guasa.

Un abrazo.

sumilala dijo...

Totalmente de acuerdo, y lo peor de todo es que con cada nueva generación les cuesta más ejercitar el lenguaje.El único modo es a través de la lectura, esa "cosa" tan maravillosa...(je,je..)

Maribel Romero Soler dijo...

Sí, Sumilala, así es la "cosa", je je je...