lunes, 15 de septiembre de 2008

BREVES APUNTES SOBRE EL USO DEL INFINITIVO

Los verbos nos traen de cabeza, es fácil cometer cualquier tipo de incoherencia, desajuste o falta de concordancia con los tiempos verbales. Si comenzamos un texto diciendo: “Era una joven hermosa, con una sonrisa fascinante, tenía el cabello oscuro y los ojos claros”, ¿queremos decir que ya no es hermosa ni se ríe, se ha teñido el pelo de rubio y se ha puesto lentillas? ¿O sencillamente estamos narrando en pasado y por tanto debemos ser coherentes con este tiempo verbal? ¿Era y ya no es o era y es? A veces surgen verdaderas dudas.
El infinitivo, o forma no personal del verbo, nos da menos problemas y lo usamos con mayor tranquilidad, sin embargo hay un par de errores habituales en su empleo que quizás provengan del lenguaje oral, ya que cometemos más deslices en el lenguaje hablado que en el escrito. Se trata del uso del infinitivo en lugar del imperativo. Sería incorrecto decir: “Salir de ahí cuanto antes”, sería correcto decir: “Salid de ahí cuanto antes”.
Cuando damos una orden con negación es muy fácil meter la pata. No sería correcto decir: “No armar jaleo”, “no subir esas escaleras”, “no entrar a esa habitación”, “no correr tanto”. Correcto sería: “No arméis jaleo”, “no subáis esas escaleras”, “no entréis a esa habitación, “no corráis tanto”.
Para andar por el buen camino, quizás deberíamos comenzar por evitar su mal uso en los famosos rótulos que con frecuencia leemos en muchas salas de espera, comercios, oficinas o cualquier organismo público, del tipo de NO FUMAR, NO HACER RUIDO, NO ENTRAR… y cambiarlos por los correctos NO FUMEN, NO HAGAN RUIDO o NO ENTREN.

3 comentarios:

MOI dijo...

Muy buen articulo, yo tambien caigo mucho en la trampa del infinitivo. Y, por mi experiencia personal, considero cierto eso de que nos expresamos mejor en el lenguaje escrito que en el oral. Muy chulo tu blog.

Maribel Romero Soler dijo...

Gracias Moi, me alegra mucho tu visita. Por cierto, no me habías dicho nada de ese pedazo blog que te has "currao". Ya lo visitaré con calma. Nos vemos.

Anónimo dijo...

No debe confundirse el empleo desaconsejable del infinitivo en lugar del imperativo de segunda persona del plural con la aparición del infinitivo con valor exhortativo en indicaciones, advertencias, recomendaciones o avisos dirigidos a un interlocutor colectivo e indeterminado, habituales en las instrucciones de uso de los aparatos, las etiquetas de los productos o los carteles que dan indicaciones, hacen recomendaciones de tipo cívico o prohíben determinadas acciones en lugares públicos: Consumir a temperatura ambiente; Depositar la basura en las papeleras; No fumar; Lavar a mano. Se trata, en estos casos, de estructuras impersonales en las que no se da una orden directa, sino que se pone de manifiesto una recomendación, una obligación o una prohibición de carácter general, en las que hay que sobrentender fórmulas del tipo Se debe consumir... / Es preciso consumirlo... / Hay que consumirlo... / Se recomienda consumirlo...; Debe depositarse la basura en las papeleras / Hay que depositar la basura a las papeleras; No se puede fumar / No se permite fumar; Debe lavarse a mano / Se recomienda lavarlo a mano.